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PRESENTACIÓN
El ámbito agroalimentario, que engloba entre otros los sectores productivos agrícola y ganadero y el conjunto de la industria alimentaria, vive un período de gran dinamismo en todo el mundo y orienta gran parte de su esfuerzo investigador hacia la calidad y la seguridad de sus productos. La calidad y la seguridad de estos productos que el sector agroalimentario pone en manos del consumidor final son el reflejo del entorno donde se desarrollan las actividades agrícolas y ganaderas. Por eso, las actuaciones para obtener productos de calidad y sanitariamente correctos deben llevarse a cabo utilizando los recursos naturales de forma sostenible y minimizando el impacto ambiental.

La Agroecología es una disciplina que se ha definido como la ecología de los sistemas agrarios; tiene como objetivo fundamental el conocimiento de los elementos y los procesos clave que regulan el funcionamiento de los agroecosistemas y permite establecer las bases científicas para gestionarlos de manera eficaz en armonía con el medio ambiente. En resumen, podemos decir que la ciencia de la Agroecología se dota de las herramientas necesarias para el análisis global de la sostenibilidad, mientras que la agricultura ecológica constituye, de manera similar a la agricultura integrada, la agricultura de conservación y la permacultura, la práctica que ha de conducir hacia agrosistemas más sostenibles. Además, la agricultura ecológica, que es la estrategia más armonizada y con un coste teórico más documentado, constituye el modelo más sostenible de agricultura al favorecer el desarrollo del mundo rural, contribuir a la preservación del medio, aumentar la biodiversitat y la estabilidad de los agrosistemas y aumentar la salud pública a través de una mejor calidad de los alimentos.

La agricultura ecológica, también denominada biológica u orgánica, se desarrolló en sus inicios en el sector privado, particularmente a cargo de las asociaciones de agricultores y de institutos de investigación privados. Durante los últimos 15-20 años, un número creciente de universidades de los países desarrollados ha empezado a crear institutos de agricultura ecológica, o bien, ha integrado la agricultura ecológica en sus líneas de investigación. Sin embargo, actualmente la agricultura ecológica aún constituye una pequeña parte del sistema de investigación convencional. En este sentido, sólo el 0,1 % de la investigación se destina a la agricultura orgánica en EEUU, en Australia es del orden del 1% y en Europa del 2%.

La demanda de productos ecológicos, que se ha incrementado de manera exponencial durante los últimos 5 años, se prevé que continúe en aumento durante los próximos años. La agricultura ecológica cuenta en el estado español con 485.140 hectáreas, 16.521 productores y 1204 elaboradores y la producción comercializada representa alrededor de 172,9 millones de euros (28.768 millones de pesetas). Cataluña tiene más de 50.000 hectáreas inscritas y dispone de 623 productores y 262 elaboradores. Ello comporta un reto para el sector en casi todas les áreas, particularmente en la producción, la gestión de la cadena de producción y la adaptación de los sistemas de control, pero también en las implicaciones socio-económicas, así como en los aspectos sociales y la orientación futura que incluye las relaciones norte-sur dentro del sector. En todas estas áreas es necesario incrementar los conocimientos con el objeto de hacer un uso adecuado del crecimiento del sector ecológico en el mercado alimentario local y global, así como en el sistema de producción de alimentos seguros.

Numerosos organismos, entre ellos la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Ecológica (IFOAM), han señalado la necesidad de la investigación para la valorización del sector ecológico en la situación actual. La investigación, principalmente privada, no satisface las demandas actuales, por lo que las capacidades se deben ampliar. La investigación en agricultura ecológica, en sentido estricto, en Cataluña es aún bastante escasa, aunque hay que señalar que hay numerosos equipos que trabajan en el desarrollo de sistemas agronómicos y pastorales sostenibles que aportan una valiosa contribución a la gestión ecológica de los sistemas agrícolas y ganaderos. Cataluña, que reúne la mayor parte de la industria elaboradora y comercializadora y buena parte de la producción del estado español, necesita estructurar la investigación y la formación en este campo del mismo modo que lo hacen otras regiones de Europa. Los grupos que forman esta red tienen la particularidad de trabajar en diferentes aspectos relacionados con la gestión sostenible de los agrosistemas. Esta complementariedad permitirá la creación y coordinación de un equipo multidisciplinar que, en un futuro, pueda colaborar en el desarrollo de proyectos en el ámbito estatal e internacional.

La red la constituyen ocho grupos de investigación, siete de Cataluña y uno de las Islas Baleares. Cinco de ellos pertenecen a universidades públicas: UB, UAB, ESAB-UPC, ETSEA-UdL y UIB), y tres a centros públicos de investigación (IRTA de Cabrils, CREAF, LEAAM-Agroecologia-CID-CSIC. Además, la Red quiere integrar a sectores relevantes que quedan fuera del ámbito científico y académico, principalmente responsables de política agraria y técnicos de la administración competente, de los consejos de control de la producción agraria ecológica, de las organizaciones agrarias y de las asociaciones implicadas en la promoción de la agricultura ecológica. Cabe señalar que la red está abierta a la incorporación, en un futuro próximo, de otros grupos de investigación que lleven a cabo actividades científicas y académicas afines y complementarias. En este sentido, la difusión de esta iniciativa para incorporar otros equipos de investigación es uno de los objetivos de la Red de Agricultura Ecológica.