La comida es uno de los componentes básicos
de las sociedades y de las culturas. Hoy, además, es
un aspecto básico del patrimonio cultural. La alimentación
constituye un campo en el que confluyen aproximaciones y experiencias
muy diversas, procedentes de los ámbitos de la Historia,
la Antropología, la Sociología, el Periodismo,
la Filología, la Geografía, la Nutrición
y Dietética, etc., cuyos estudiosos -a quienes se concede
una atención creciente- entrecruzan las propias competencias
con las de economistas, técnicos de la producción
de alimentos, nutricionistas y dietistas, cocineros, gastrónomos,
etc. La cultura alimentaria emerge, en consecuencia,
como un área de convergencia interdisciplinar de notable
envergadura, capaz de ofrecer una visión global de
una temática muy vasta, que abarca desde la producción,
la distribución y consumo de alimentos hasta el turismo
y la museografía, pasando por los conocimientos culinarios
y la publicidad alimentaria. En esta confluencia de intereses,
los planteamientos teóricos se combinan con las aplicaciones
prácticas, las reflexiones culturales con las evaluaciones
de los recursos.
La demanda de formación cultural es actualmente
muy fuerte en todos los sectores laborales relacionados con
la alimentación y la gastronomía. Precisamente,
el máster Historia y cultura de la alimentación
pretende construir esta nueva profesionalidad y, concediendo
una atención preferente a las ciencias humanas, formar
profesionales capaces de:
• Comprender y explicar las razones de los
comportamientos alimentarios, tanto de los pretéritos
como de los actuales, así como las razones de los cambios.
• Analizar, valorar y promocionar los patrimonios alimentarios y gastronómicos.
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