Permanencias y cambios en mujeres participantes en el movimiento urbano popular. Xalapa, México. 1982-1990, tesis presentada por María Eugenia Guadarrama Olivera bajo la dirección de la Dra. Lola G. Luna.
Esta tesis parte de la idea de que las mujeres que participan en movimientos sociales realizan aprendizajes que pueden traducirse en herramientas de transformación de su posición de subordinación genérica, que representan la posibilidad de reconocimiento y valoración de su individualidad, su libertad, su dignidad, sus actividades y opiniones, y que son un posible factor de cambio que puede incidir de manera significativa en sus prácticas y discursos genéricos.
Se basa también en la categoría de género como elemento explicativo y analítico de los movimientos sociales en los que participan las mujeres y de sus diferentes reivindicaciones, específicamente del movimiento urbano popular, para encontrar nuevas explicaciones de su participación.
Bajo estos postulados, se llevó a cabo esta investigación con el interés de estudiar la lucha de las mujeres de colonias populares por la sobrevivencia en Xalapa, México en el marco de su participación en el movimiento urbano popular (mup), para analizar el impacto que podrían tener dicha experiencia en la vida de las mujeres, con el interés de estudiar los posibles cambios y cuestionamientos de las actuaciones y discursos de género; con la convicción de que las mujeres son sujetos activos y partícipes constantes de los procesos sociales pero que la falta de un enfoque de género ha impedido su visibilidad en los resultados de múltiples investigaciones sobre el movimiento urbano popular hasta hace muy poco tiempo; con el entendido de que el proceso de cambio que pueden realizar las mujeres no es resultado automático de la participación de las mujeres en los movimientos sociales y que no ocurre de igual manera en todas ellas debido a los factores particulares de cada historia de vida.
Se puede decir, a partir de la información obtenida en este estudio, que si bien todas las mujeres, en mayor o menor medida, desarrollan a lo largo de su vida diversas estrategias de resistencia y rebeldía para sobrellevar o cambiar su condición de subordinación genérica, en algunos casos esta actitud se ve reforzada por su participación social y política, ya que les permite, por un lado, aparte de la propia experiencia participativa en el mup, entrar en contacto con circunstancias facilitadoras, como talleres u otras actividades formadoras, que favorecen la reflexión sobre los cambios positivos en la condición y situación femenina que se han logrado tanto en ámbitos legales como sociales y culturales, y, por otro lado, encontrar espacios de apoyo y colectivización de sus propias experiencias y problemáticas, factores que apoyan las decisiones de transformación de aquellas que así lo deciden.
Esto sucede cuando las mujeres salen de su horizonte de comportamientos habituales y se encuentran de una nueva manera en espacios públicos y colectivos en los que se produce una serie de intercambios de experiencias individuales. En esos espacios pueden experimentar nuevas relaciones sociales y políticas, que les permiten revisar las situaciones particulares en las que viven. Es decir, que si bien las mujeres participan en función de las exigencias de la sobrevivencia, a lo largo del proceso pueden ampliar su ámbito de acción y problematizar los papeles tradicionalmente femeninos.