TEIAA — Taller de Estudios e Investigaciones Andino-Amazónicos

Entrevista a Pilar Garcia Jordan

Revista Extra, El Deber, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, Domingo 3 de junio de 2007.

Texto: Ricardo Herrera F. | Fotos: PIEB

El fracaso del proyecto misionero ayudó a que los guarayos reelaboraran su identidad

Foto: Pilar Garcia Jordan. Extra, El Deber, PIEB

La historiadora española Pilar García Jordán se dedicó a investigar, los últimos nueve años, de la presencia franciscana en Guarayos. Fruto de ese arduo y dedicado trabajo tiene un libro de más de 600 páginas, que no sólo aborda un periodo histórico poco estudiado en la historiografía boliviana, sino que también permite comprender cómo los guarayos reelaboraron su identidad, preservaron su lengua y aspectos de sus tradiciones previa a la reducción. Además ofrece detalles poco conocidos, como la República Guaraya, que fue el proyecto ideológico que un grupo de religiosos decidió llevar a cabo en la región, en oposición a los dictámenes de su orden y en favor de los indígenas. Por eso, Yo soy libre y no indio: soy guarayo. Para una historia de Guarayos 1790-1948 es un libro de lectura casi obligada. La revista Extra conversó con la autora.

¿Cuál es el origen de este libro?
En 2001 publiqué un trabajo anterior, en el cual analicé la política del Estado boliviano en relación con las tierras bajas desde la independencia hasta aproximadamente 1940. Analizando el papel que habían desarrollado los diferentes gobiernos respecto a la conquista y sometimiento de esos territorios, donde había poblaciones indígenas, vi que el principal instrumento que utilizaron para este proceso fue las misiones franciscanas. A ellas, el Estado les dio el monopolio de la socialización indígena. Lo que entonces se llamaba la civilización o la incorporación de los indígenas a la nacionalidad. Por eso, me plantee investigar cómo funcionaban estas misiones y si realmente consiguieron o no sumar a los indígenas a la nacionalidad.
¿Por qué concentró su investigación en las misiones de Guarayos?
Hubo diferentes misiones franciscanas, como las del Chaco, al norte de La Paz y en otros lugares, pero me centré en Guarayos porque los políticos y los intelectuales de los gobiernos conservadores y liberales del siglo XIX y del XX habían dicho que era la que tenía una mejor situación económica, mayor crecimiento y era la más exitosa, pero ya en 1938 y 1939, el Gobierno, en ese tiempo en poder de militares nacionalista, dijo que los franciscanos habían logrado parcialmente incorporar a los indígenas a la nacionalidad y que sería el Estado el encargado de lograrlo. Bueno, a mí me interesó ver las razones de este supuesto fracaso misionero.
¿Qué significado tiene la frase, que da título a su libro: Yo soy libre y no indio: soy guarayo?
Es algo que le dijeron a Alcides d'Orbigny cuando estuvo en Ascensión en 1831. El explorador francés pasó 40 días en esa región. Él escuchó que algunas personas llamaban indios a los guarayos y cuando le preguntó a uno de ellos sobre el tema le dijo: No, los chiquitos son indios, porque son esclavos. Yo soy libre y no indio: soy guarayo.
Esa actitud les ha permitido llegar hasta ahora con una identidad étnico-cultural mucho más fuerte que otras poblaciones indígenas. A lo largo del siglo XIX y del XX los guarayos fueron reducidos progresivamente en las misiones, pero el fracaso del proyecto misionero en realidad ayudó a que reelaboren su identidad. Por eso, aunque hoy existen conflictos entre los que se reivindican como campesinos y los que se reivindican como originarios, ambos no dudan en considerarse guarayos.
¿Por qué fracasó el proyecto de la orden franciscana?
Desde mi punto de vista, fracasa por dos razones. La primera, porque el régimen misional que imperó en las misiones era un régimen de carácter paternalista en la que el misionero debía ser el mediador entre los indígenas y el Estado. Era un régimen de facto que impedía que emergiera el indígena como un sujeto social, económico, político y autónomo. Pero la segunda razón tiene que ver con un fracaso buscado por los propios franciscanos que estaban en guarayos. Porque aquí hay que hacer una diferencia, mientras los superiores franciscanos decían que era necesario castellanizar para conseguir que en algún momento los guarayos se incorporaran a la sociedad boliviana, los misioneros que vivían allí (eran italianos) propusieron lo contrario. En especial a fines del siglo XIX, en el que un grupo de ellos, viendo la explotación de la que eran víctima las poblaciones indígenas de los alrededores (no olvidemos que era la época del auge del caucho y había una gran demanda de mano de obra para los gomales) ideó un proyecto ideológico, no político, que llamaron La República Guaraya, que básicamente consistía en incorporar una serie de elementos a la identidad indígena y reelaborarla con el catolicismo, pero con el mantenimiento de la lengua guaraya, como instrumento fundamental de comunicación y, por lo tanto, oponiéndose a la castellanización que era lo que el Estado pretendía que hicieran los misioneros. Entonces, esta propuesta actúa como un mecanismo protector de esa población frente a la explotación que se da por parte de los hacendados y sectores gomeros. La oposición a la castellanización hizo que en el momento en el que se secularizaron las misiones fuera mucho más difícil la incorporación a esta supuesta nacionalidad o ciudadanía.
Por eso, los franciscanos que estaban allí tuvieron una lectura distinta de la realidad, que se vivía más práctica y que no se ajustaba a la teoría propuesta por sus superiores.
Exacto, y frecuentemente se enfrentaban con sus superiores. Ellos estaban en la zona y veían la gran demanda que había de mano de obra. Las misiones franciscanas concedían mano de obra contratada al Estado o para particulares, pero no dejaban que las personas se alejarán demasiado. Cuando se los empezó a utilizar para los gomales constataron que muchos de los que fueron no volvieron e hicieron una fuerte defensa de la población. Eso permitió que prácticamente hasta finales de la segunda década del siglo XX, tuvieran un crecimiento demográfico progresivo y una mejora económica con la introducción de una serie de cultivos, transformación de la manufactura del azúcar y del cacao.
¿Se puede decir que el fracaso del proyecto de la orden franciscana benefició a la identidad de los guarayos?
Sí, totalmente, porque era evidentemente aculturador y pretendía imponer una nueva cosmovisión y una nueva praxis social, pero los religiosos que estuvieron allí fueron muy tolerantes con los elementos de la cosmovisión tradicional. Esto permitió una reelaboración de la identidad indígena, porque (ésta es mi posición, porque hay algunos colegas que no piensan lo mismo) yo no creo que la identidad colectiva sea algo esencialista, que no se mueva, que haya existido en algún momento y que hasta el final de los tiempos existirá. Pienso que la identidad o las identidades están constantemente recreándose, reelaborándose a partir del contexto histórico en el que se desarrollan. En ese sentido, el fracaso del proyecto de la orden franciscana facilitó la supervivencia de una identidad etnicocultural guaraya muy importante.
En una entrevista que le realizaron hace poco dijo que la historiografía ha magnificado el proyecto jesuita en detrimento de la labor que realizaron los franciscanos. ¿Podría explicarnos esa idea?
Creo que se ha sobrevalorado el papel de los jesuitas. Lo cual no quiere decir que no hayan hecho un proyecto significativo y que hayan tenido éxito en zonas como Moxos, Chiquitos y en las reducciones de Paraguay. Pero se debe tomar en cuenta también que en Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú el proyecto jesuita fue un fracaso absoluto. En contraposición, se ha menospreciado el papel que tuvieron, especialmente en Bolivia y en Perú los franciscanos. Si hoy uno va a guarayos puede ver que la estructura del pueblo sigue los patrones de los franciscanos en su momento. También la introducción de oficios artesanales (tejido y tallado de madera) en los que hoy los guarayos se destacan.
¿Seguirá investigando sobre la historia de Guarayos?
Sí, continúo trabajando. Me interesa ver lo que ha pasado en Guarayos desde la secularización de finales de los años 30 hasta la reforma agraria de 1952, porque en esa época aparece un nuevo grupo de dirigente a nivel social, económico y político que accederá a la mano de obra guaraya y que proviene de otras regiones.

Doctora en Historia y directora del TEIAA

Una amplia y reconocida trayectoria dentro de la historiografía de América Latina.

Pilar García Jordán nació en Esquedas, Huesca. Es doctora en Historia por la Universidad de Barcelona, es catedrática de Historia de América en la misma universidad y directora del Taller de Estudios e Investigaciones Andino-Amazónicos (TEIAA), con sede en Barcelona. Es autora, entre otros trabajos, de L'Iglesia católica catalana i la Segona República; Iglesia y poder en el Perú contemporáneo (1821-1919); Cruz y arado, fusiles y discursos. La construcción de los orientes en el Perú y Bolivia 1820-1940. Como editora ha publicado obras como: La construcción de la Amazonia Andina (siglos XIX-XX) y Fronteras, colonización y mano de obra indígena en la Amazonia andina (siglos XIX-XX), (Lima/Barcelona, 1998), que incluyó una primera aproximación a la conquista y reducción de los guarayos.

La española investigó en los archivos sobre Guarayos durante nueve años. Aborda un periodo poco estudiado y da luces para conocer detalles importantes de la historia de la región. El libro ya fue presentado en La Paz y en Santa Cruz.

[Fuente: http://www.eldeber.com.bo/extra/2007-06-03/nota.php?id=3247]

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