TEIAA — Taller de Estudios e Investigaciones Andino-Amazónicos
Desde 1991, en el seno del Taller de Estudios e Investigaciones Andino-Amazónicos (TEIAA), nuestro grupo de investigación ha estudiado, desde la perspectiva teórico-metodológica que nos ofrece la historia comparativa, la política diseñada e implementada por algunos estados andinos (Perú, Bolivia, Ecuador) relativas a la ocupación de los territorios fronterizos y marginales (Amazonía y Chaco), y el sometimiento de las poblaciones indígenas que las habitaban. Este proceso se dio en el contexto de la construcción del estado-nación y se produjo entre mediados del siglo XIX y 1930 aproximadamente.
En una primera fase de la investigación pudimos demostrar el interés de los grupos dirigentes por impulsar dicho proyecto por razones económicas, políticas e ideológicas, y contó con la colaboración de la Iglesia católica, a través de algunas órdenes religiosas, y la participación de las élites socioeconómicas regionales; si la primera ofreció su colaboración al Estado "moderno" con el intento de reconquistar espacios de poder perdidos como resultado del desarrollo del proyecto liberal, las segundas lo hicieron en defensa de sus intereses económicos y, con el objetivo de presentarse como interlocutoras políticas mediadoras entre el Estado y la región. Evidentemente, el proceso involucró al resto de la población, particularmente a las poblaciones indígenas que vieron cómo el frente "colonizador" provocó no sólo la progresiva alienabilidad de sus tierras sino también la apropiación de su mano de obra cuando no su exterminio.
La investigación desarrollada, a partir de diversos proyectos financiados por la Dirección General Investigación Científica y Técnica (AME91-0246; PB94-1568. PB98-1204) y de la Universitat de Barcelona (2001-03) nos permitió demostrar que las políticas "liberales" impulsadas por las élites socioeconómicas y políticas en el poder central lograron la transformación de las llamadas "fronteras" en territorios incorporados a la estructura político-administrativa del Estado –municipios, provincias, departamentos–, mutación que se produjo, en buena medida, gracias al desarrollo de diversos frentes económicos, la apertura de caminos terrestres y fluviales, la fundación de pueblos y misiones.
No obstante, si bien sabemos los lineamentos generales que permitieron el surgimiento e "nuevos" espacios regionales como consecuencia de la ampliación de las fronteras económicas, sociales y culturales, desconocemos lo sucedido en el ámbito local. Por ello, en la actualidad, nuestra investigación se centra en estudiar las características específicas del proyecto liberal, con un estudio pormenorizado de la estrategia territorial desarrollada por las élites locales (frentes económicos impulsados), las poblaciones afectadas, los instrumentos utilizados (misiones, fortines, empresas), los movimientos asociativos a que el proyecto dio lugar, y la cultura política que se conformó como consecuencia de la actuación de los diversos grupos sociales involucrados en el proceso (élites y sectores populares, mayoritariamente indígenas). Paralelamente, sabemos de la existencia a lo largo del proceso (1879-1930) de numerosos conflictos entre las élites locales y los misioneros hasta provocar, en muchos casos, la secularización de los poblados misionales. La principal acusación hecha a los religiosos fue la de no haber logrado hacer de los indígenas "ciudadanos" que, conociendo las características del estado-nación latinoamericano, no deja de resultar sorprendente.
En consecuencia, el avance de la investigación exigía trabajar lo local, razón por la cual se ha hecho necesario una delimitación precisa del objeto de estudio seleccionando localidades específicas en cada uno de los países objeto de estudio en Perú (Iquitos, Puerto Ocopa, Requena, San Luis de Shuaro); en Bolivia (Riberalta, Trinidad, Ascensión, Yaguarú, Urubichá, Yotaú, San Pablo); Argentina (Melincue y Colonia Dolores); Paraguay (Mariscal Estigarribia). Finalmente, para el caso salvadoreño hemos escogido las poblaciones de Sonsonate, Izalco, Nahualingo, Santa Ana y Chachuapa.
La selección de dichas poblaciones obedece, en primer lugar, a que todas ellas surgieron, o bien asistieron a una profunda transformación a lo largo de la etapa escogida para nuestro trabajo (1870-1930 circa); en segundo lugar, al interés por estudiar desde la historia comparada, las similitudes y diferencias existentes en el proceso pues, si bien algunas de ellas surgieron a partir del desarrollo de frentes económicos extractivos, configurando unas élites comerciantes o extractivas; otras, por el contrario, se conformaron a partir de la expansión de un frente agropecuario, con una élite terrateniente; en tercer lugar, a que según diversos indicadores, la actitud de las poblaciones indígenas afectadas pasó bien por la movilización política (cabildos indígenas), bien por la revuelta.