Concierto diurno

Concierto diurno, Gabriela Golder, 2011

“…Tú que el esqueleto/Conservas intacto/No sé todavía/Por cuáles milagros,//Me pretendes blanca/(Dios te lo perdone),/Me pretendes casta/(Dios te lo perdone),/¡Me pretendes alba!…” Alfonsina Storni

Mujeres rompiendo platos, entusiasmadas. Mujeres intentando generar el mayor ruido posible. Una polifonía exquisita.

Documentar una acción, romper platos en otra latitud. Para esta video performance invité a un grupo de mujeres a realizar una coreografía aparente, una acción violenta y la registre. El desafió consistió en hacer dialogar en este caso tres pantallas y tres fuentes de sonido, las acciones y miradas de las mujeres entre sí y al espectador. El punto de vista del que mira y los sonidos para crear un concierto de ruptura.

Integrada por tres proyecciones de video, cada una con su propio audio, en la que tres mujeres rompen platos, “Concierto diurno” es parte de una serie llamada “Doméstico”, y además es la continuación de un trabajo realizado en Alemania en 2004 con adolescentes de 18 años, que incluyó workshops, fotos y la publicación de un libro.

“Me pareció interesante trabajar con una generación muy diferente, que tiene otras reivindicaciones, otros cansancios, otros deseos, el tema de la rotura de platos me parece muy significativo””Para que una mujer (en este caso de entre 50 y 70 años) rompa un plato, previamente hubo mucho pensamiento detrás”.

“En “Concierto diurno”, al igual que en otras producciones, están muy presentes temáticas como pedir la palabra, hacer ruido, hacerse notar, decir basta, el hartazgo, el sometimiento, la liberación. El nombre de la obra tiene que ver con el ambiente lumínico, blanco, donde las mujeres estaban. Un concierto diurno íntimo donde cada espacio está ocupado por una mujer, no se comparte y cada una de ellas tiene su lugar. Nuestro espacio de navegación, donde nosotros recorremos, caminamos, estamos, compartimos, es oscuro, pero el de ellas no”.

“Les pregunté a las mujeres qué significaba romper platos y me dijeron cosas muy interesantes. Ninguna había roto platos antes en su vida, nunca ninguna de ellas había tirado nada para romper, ni con bronca siquiera. Muchas de ellas hablaban del tema de la acción, otras se emocionaron y todo eso es muy válido”.

Extractos de la entrevista realizada por Federico Cupitó.