PRESENTACIÓNIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
El 1300 escribió una de las páginas más brillantes del arte medieval europeo. No hay duda de que las obras de esta época fueron fundamentales para los grandes cambios que llegarían con el Quattrocento. Pese a esto, no planteamos este Simposio como una revisión del arte del siglo XIV en función del gótico posterior o del Renacimiento. El Simposio nace con la idea de mostrar la multiplicidad y la riqueza de las experiencias del periodo dentro de un mapa europeo muy complejo en el que se inscribe también una creativa Cataluña trecentista.
El Trecento se transforma y se viste de gala en función de necesidades y ambiciones propias. En esta etapa, y a lo largo de casi todo el siglo, el peso innegable de los centros italianos, las trascendentales aportaciones de sus brillantes escuelas, anudan los vínculos entre las diferentes culturas europeas y la cultura artística italiana. Estos y otros hechos justifican la elección del Trecento, realizada desde la Barcelona del siglo XXI, como tema global de debate y análisis. Aludimos a un Trecento en obras tanto para remarcar la capitalidad de las creaciones concretas, aisladas en un tiempo y un espacio, como para intentar sugerir el proceso general en que estas se crean. Rediseñar el conocimiento sobre las dinámicas artísticas de esta época, en el norte y el sur de Europa, con el caso de Cataluña como referente más cercano, es una aspiración legítima que ha de llevar asociado el estudio comparado de algunas de las propuestas más interesantes del periodo.
En resumen, os invitamos a reflexionar sobre los grandes ciclos creativos del Trecento con la finalidad de entender mejor su sentido. No hemos de olvidar, por ello, ni los problemas específicos ni las obras acabadas. Los materiales artísticos son hoy los fragmentos de una realidad histórica que podemos contemplar más de cerca. Los hemos de analizar tanto para interpretar lo que se hizo como para reflejar algo de aquello que se disolvió en un afán efímero, perdurando quizá como una idea o un hito postergado.
Los años del 1300, que son los de Petrarca, Dante o Boccaccio, tienen márgenes muy amplios que aún no son suficientemente conocidos y que, por tanto, permiten nuevos acercamientos. Los caminos que queremos recorrer a través del arte trescentista nos permitirán acercar los afanes de los maestros y hombres del pasado a la actualidad. Toda realidad artística, cercana o lejana, es una fuente de enigmas que querríamos resolver. Así es que, sea cual sea el camino que nos espera, se intuye apasionante, tanto si hallamos las respuestas que buscamos como si con ellas se pueden abrir nuevos interrogantes.
R.A.
Grupo Emac. Románico y Gótico