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La desinformación como reto de futuro para profesionales de la información: aprendizajes de la COVID-19 para próximas pandemias e infodemias

Alexandre López-Borrull
Estudis de Ciències de la Informació i de la Comunicació
Director del grau d'Informació i Documentació
Universitat Oberta de Catalunya (UOC)


Salaverría, Ramón (2021). Entender y combatir la desinformación sobre ciencia y salud. [Madrid]: Ministerio de Ciencia e Innovación. 25 p. Disponible en: <https://hdl.handle.net/10171/60223>. [Consulta: 14/07/2021].


Como es sabido, la pandemia de la COVID-19 ha venido acompañada, ya desde los inicios, de lo que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) llamaba infodemia, es decir una excesiva cantidad de información, mucha de la cual es falsa. Este hecho ha preocupado desde el primer momento a los gobiernos y las organizaciones internacionales, dado que en un momento de incertidumbre como han sido las diferentes olas, la gran cantidad de desinformación podía afectar a la gestión sanitaria de la crisis, al alejar a la ciudadanía de las medidas y recomendaciones que se estaban dando, a veces con más certezas y a veces por comparación con otras crisis sanitarias.

El impacto de la inteligencia artificial sobre los profesionales de la información y documentación

Ángel Borrego
Facultat d’Informació i Mitjans Audiovisuals
Universitat de Barcelona (UB)


Cox, Andrew (2021). The impact of AI, machine learning, automation and robotics on the information professions. London: CILIP. 52 p. Disponible en: <https://www.cilip.org.uk/page/researchreport>. [Consulta: 30/05/2021].  


La inteligencia artificial ha sido señalada como el elemento central de la denominada Cuarta Revolución Industrial, caracterizada por la acumulación de grandes cantidades de datos, el uso de algoritmos para procesarlos y la interconexión masiva de sistemas y dispositivos digitales. Los relojes inteligentes, los asistentes virtuales o los coches sin conductor son ejemplos de productos de esta etapa.

El informe que reseñamos es un encargo del CILIP —la asociación profesional de bibliotecarios y documentalistas del Reino Unido— para entender cómo las tecnologías asociadas a esta revolución —inteligencia artificial, aprendizaje automático y robótica— están afectando a las profesiones de la información y documentación o es previsible que lo hagan en un futuro próximo. El trabajo se basa en una revisión bibliográfica y en entrevistas a una veintena de expertos. Se estructura en seis partes.

Algoritmos y alfabetización informacional: ¿sabemos lo que saben de nosotros?

Felicidad Campal García
Biblioteca Pública de Salamanca


Head, Alison J.; Fister, Barbara; MacMillan, Margy (2020). Information literacy in the age of algorithms: student experiences with news and information, and the need for change. [San Francisco]: Project Information Research Institute. 53 p. Disponible en: <https://www.projectinfolit.org/uploads/2/7/5/4/27541717/algoreport.pdf>. [Consulta: 24/05/2020]. 


El pasado 15 de enero de 2020 (no hace tanto y sin embargo todo parece tan lejano…) se publicó un nuevo informe sobre alfabetización informacional titulado Information literacy in the age of algorithms: student experiences with news and information, and the need for change. Este nuevo informe fue respaldado por la Knight Foundation, la Harvard Graduate School of Education, el ER&L (Electronic Resources & Libraries, un importante congreso sobre bibliotecas) y la School of Library and Information Science de la University of South Carolina.

De espectadores a actores

Xavier  Agenjo Bullón
Director de Proyectos de la Fundación Ignacio Larramendi

 

Carol Jean Godby and Ray Denenberg (2015). Common Ground: Exploring Compatibilities Between the Linked Data Models of the Library of Congress and OCLC. Disponible en http://www.oclc.org/research/publications/2015/oclcresearch-loc-linked-data-2015.html 


Con la publicación en 2011 del Informe Final del W3C Library Linked Data Incubator Group (disponible en Traducción al español de Documentos del W3C Library Linked Data Incubator Group)[1] se dio un paso muy importante a la hora de concretar los principios de Linked Open Data al entorno de las bibliotecas, y los archivos, y los museos y los centros de documentación. Tres años más tarde la OCLC ha publicado[2] un estudio sobre el uso de los vocabularios de valores, así como de las razones por las cuáles estos se utilizan en un conjunto de 123 instituciones a lo largo del mundo, aunque predominantemente de ámbito anglosajón. Este estudio se denomina OCLC Research International Linked Data Survey for Implementers. La única institución española reflejada en este estudio es la Fundación Ignacio Larramendi. Los resultados se han estructurado en 6 entradas del blog Hangingtogether[3]. Está ya aceptada una comunicación al próximo congreso de FESABID de Hernández y Agenjo en la que se analiza el paso del tiempo entre el Informe Final y la encuesta de la OCLC, así como todo lo que ello ha conllevado. La comunicación se titula Cómo y qué consumir en el mundo Linked Open Data; cómo y qué producir en Linked Open Data.

El valor anual de los datos abiertos se estima en tres billones de dólares. El sector de educación, a la cabeza

Luis Fernando Ramos-Simón
Departamento de Biblioteconomía y Documentación
Universidad Complutense de Madrid
 

The McKinsey&Company (2013). Open data: Unlocking innovation and performance with liquid information. (http://www.mckinsey.com/insights/business_technology/open_data_unlocking_innovation_and_performance_with_liquid_information)
Luis Fernando Ramos Simón. Facultad de Documentación. Universidad Complutense de Madrid

La consultora McKinsey publicó a finales de 2013 un informe en el que aborda el valor de los datos abiertos y su capacidad para generar información digital "líquida" y fácilmente distribuible. El informe analiza cómo los datos abiertos pueden crear valor económico, tanto en términos de ingresos como de disminución del gasto, así como ahorro de tiempo. Frente a la visión más tradicional orientada hacia los datos públicos abiertos, el informe se centra en la puesta a disposición de datos abiertos tanto por los gobiernos como por las instituciones privadas, proporcionando la base para manejar aplicaciones que necesitan grandes volúmenes de datos o crear aplicaciones innovadoras para uso directo de los ciudadanos. Por otro lado, este análisis de McKinsey valora el potencial en siete sectores de actividad: educación, transporte, productos de consumo, energía eléctrica, petróleo y gas, salud y, por último, economía familiar (consumer finance). Es destacable el valor que atribuye el informe a los datos abiertos en la educación que cifra entre 890.000 millones y 1,2 billones de dólares anuales.

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