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Situar las bibliotecas en la nube

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Lluís Anglada
Consorci de Biblioteques Universitàries de Catalunya
 

OCLC (2011). Libraries at Webscale: a discussion document. Dublin, OH: OCLC (Online Computer Library Center, Inc). 71 p. ISBN 978-1-55653-438-6. <http://www.oclc.org/ca/fr/reports/webscale/libraries-at-webscale.pdf>. [Consulta: 13/02/2012].

Cuando yo era pequeño, estar en las nubes era sinónimo de no tener los pies en el suelo, de ser un soñador y de estar despistado. Ahora mismo, sin embargo, las servicios de información que no vayan pensando en estar en la nube están anclados en el pasado, no saben por dónde van y no son realistas.

El informe que reseñamos comienza señalando que hay diferentes escalas o niveles de estar en la red. Creo que lo que quieren explicar se ve bien si contemplamos los diferentes momentos que -de momento- han tenido los ordenadores aplicados a bibliotecas. Un primer momento es interno, de automatización de operaciones. Un segundo es por el público, cuando a través de los OPACs la automatización empieza a poder ser usada por los usuarios. El tercero -no completado todavía-, cuando los datos de la biblioteca se fusionan con datos de otras bibliotecas y se crean catálogos colectivos y servicios cooperativos.

Hay pero un cuarto momento. Un estadio real para algunos servicios (Amazon, Youtube o la Wikipedia), un nivel de estar en la red que se caracteriza por dos elementos: la información ya no está en 'tu casa' sino distribuida en muchos ordenadores y la información ya no tienes que ir a buscarla sino que se te aparece incrustada en otros elementos de la red. Buscamos en Google, por ejemplo, 'Madame Bovary'. Lo que buscamos es en 1ª instancia el título de un libro, pero la primera página de resultados da enlaces a la Wikipedia, de imágenes y de Youtube y de algunos bloques. A la izquierda de la pantalla aparece la posibilidad de elegir 'libros' y esta nos lleva a Google Books y librerías virtuales, pero no podemos saber si en la biblioteca de la esquina tienen este libro!

OCLC está en proceso de transformación. Por un lado está pasando de ser una cooperativa básicamente norteamericana que vende servicios a otras bibliotecas del mundo a ser un consorcio internacional de bibliotecas que las ayuda a estar en la red de forma global. El informe muestra las oportunidades para las bibliotecas de situarse a nivel de red (el cuarto nivel de los que hemos mencionado) y explica la estrategia de OCLC para apoyar las bibliotecas en este proceso.

El documento tiene, de hecho, tres partes, aunque formalmente se presenta dividido en cinco capítulos y tres apéndices: una caracterización del momento actual de la red, su utilidad potencial para las bibliotecas y las visiones que sobre el futuro tienen algunos expertos de internet.

La primera parte es didáctica e ilustrativa. Se nos presenta la red como una dimensión donde estar que permite una concentración de servidores que crea economía de escala. La economía de escala la solemos ver sólo desde su punto de vista económico (menos coste), pero tiene dos no menos relevantes: permite a los creadores de un servicio concentrarse en este como servicio y no en la gestión informático-tecnológica del mismo, y permite que los productos o servicios que se crean se sitúen a un nivel elevado de la red, se incrustan en otros servicios y productos y pasen a formar parte de la red social.

Las ideas clave de OCLC son tres y no son totalmente extrañas a nuestro mundo aunque las podemos encontrar de forma aún incipiente. Por un lado, se trata de crear valor a partir de la agregación de datos (un catálogo colectivo da buenos resultados porque agrega muchos datos dispersos que serían poco valiosas tomadas de una en una). En segundo lugar, el valor a partir de la agregación de datos crea comunidades (Library Thing era una herramienta para catalogar bibliotecas personales que ha convertido en una red social de lectores). Finalmente, situar nuestros datos en la nube nos permite reducir costes y hacer frente a las necesidades crecientes de infraestructura informática.

La segunda parte del informe muestra el potencial que la red tiene para las bibliotecas. Estas han sido usuarias tempranas y pioneras de los ordenadores y de las comunicaciones, pero actualmente no ocupan  ningún espacio privilegiado en la red. Lorcan Dempsey, el jefe de estrategia de OCLC utiliza el concepto de 'fuerza de gravedad' para ilustrar esto. Todos los cuerpos tienen una masa que produce una fuerza de gravedad que atrae hacia ellos otros cuerpos. Pero la fuerza de gravedad depende de la masa, es decir, a más masa, más atracción. La metáfora es clara: en las bibliotecas necesitamos tener mucha masa para atraer la atención de los servicios de internet hacia nuestros datos. Una biblioteca sola -por grande que sea- no tendrá nunca suficiente masa; todas juntas sí.

Los datos de las bibliotecas tienen dos características: deben gestionarse de forma eficiente y deben poderse ver. La primeera que la hacemos a través de los sistemas de gestión ('ILS'), la segunda, a través de las herramientas de descubrimiento. OCLC -no sin controversia- quiere ser útil a las bibliotecas en estos dos ámbitos. En el ámbito de gestión OCLC tradicionalmente no había entrado a pesar de tener software para algunas cosas (préstamo interbibliotecario con Illiad y gestión de imágenes con Content.dm, por ejemplo). Pero ahora ha desarrollado WMS-WorldShare Management Services http://www.oclc.org/webscale/ - que es un sistema de gestión bibliotecaria desempeñando en entorno web con módulos de préstamo, catalogación, adquisiciones... La principal innovación pero es OCLC WorldShare http://www.oclc.org/news/releases/2011/201170.htm. Esta está todavía en etapas incipientes y pretende ser una plataforma sobre la que crear servicios innovadores para bibliotecas y compartir datos entre ellas. La idea es hacer lo que ha hecho Apple con los iPhone y iPad: abrir su estructura a los creadores para que estos puedan usar peer construir sobre aplicaciones que no son desarrolladas por quien tiene la plataforma.

Finalmente, el documento termina con 10 contribuciones breves de expertos (por ejemplo, Thomas L. Friedman, Seth Godin y Steven Berlin Johnson), que expresan su visión de algunas tendencias clave en el desarrollo futuro de esta realidad todavía emergente que es Internet. Son dos páginas por cada experto y la intensidad de estos escritos hace posible un resumen. Animamos a los interesados ​​en leerlos en directo.

Una reflexión final y una opinión personal. La reflexión es que el éxito y supervivencia de las bibliotecas no nos vendrá (sólo) de que las instituciones que las crean y mantienen reconozcan las contribuciones que éstas hacen (lo que no quita que no tengamos que trabajar fuerte para evidenciar cuáles). El éxito y la supervivencia nos vendrá de la cooperación y la imaginación. La tecnología nos ha permitido hacer instrumentos muy poderosos como los catálogos colectivos que han hecho las bibliotecas más útiles. Pero estos han sido posibles por una innovación (compartir catalogación) y la voluntad cooperativa de hacer algo entre todos.

La opinión es que yo veo una contradicción entre querer crear una plataforma de datos que sustente aplicaciones hechas por personas y entidades independientes de OCLC y lo que OCLC desarrolle ella misma sistemas ILS sobre su plataforma. Parece que esto último puede ser un inhibidor importante (o una competencia desleal) para quien quiera hacer desde fuera OCLC.

En cualquier caso, el documento (no demasiado largo y de muy fácil lectura) es interesante y sugerente, características que esta reseña quisiera compartir con el informe que reseñamos.