Mensaje de error

El filtro de spam instalado en este sitio no está disponible actualmente. Según las políticas del sitio, no podemos aceptar nuevos envíos mientras se resuelve el problema. Por favor intente enviar el formulario de nuevo en un par de minutos.

Añadir nuevo comentario

Comunicación científica en Canadá

Versión para impresiónVersión para impresión
Ángel Borrego
Facultat de Biblioteconomia i Documentació
Universitat de Barcelona
 

Phase 5 Research (2014). Canadian Researchers' Publishing Attitudes and Behaviours: A Phase 5 Report for Canadian Science publishing
Disponible:http://www.cdnsciencepub.com/files/PDF/CSP_ResearcherAttitudes_March14_FINAL.pdf [Consulta: 10/06/2014]
 

Canadian Science Publishing (CSP) es una editorial sin ánimo de lucro con sede en Ottawa (Canadá) que publica 16 revistas científicas. Con el objetivo de conocer las necesidades y opiniones de los autores y lectores de bibliografía científica, especialmente en un momento en que el sector está experimentando grandes cambios debidos al acceso abierto, la editorial encargó a una consultora la realización de un estudio sobre los hábitos de publicación y consumo de artículos en el que participaron, mediante un cuestionario, 540 investigadores canadienses.

La primera parte del cuestionario abordaba diversos aspectos relativos a la búsqueda y el uso de bibliografía científica, donde el uso de fuentes generalistas es abrumador: el 81% de los encuestados utiliza frecuentemente bases de datos o motores de búsqueda como Scopus, Web of Science o Google Scholar, mientras que sólo el 28% utiliza con la misma frecuencia fuentes específicas como arXiv o Medline. El uso de estas últimas, no obstante, es más elevado en física o astronomía. Sólo el 4% de los investigadores consulta frecuentemente un bibliotecario, sin diferencias significativas por disciplinas.

La inmensa mayoría de los encuestados (97%) accede a los artículos mediante una suscripción institucional o bien a través de contactos con los autores (91%). El 76% de los encuestados afirma consultar, aunque sea ocasionalmente, artículos en repositorios institucionales, pero un porcentaje similar tiende a ignorar aquellos artículos a los que no tiene acceso. Un 50% de los investigadores también obtiene artículos de redes sociales como ResearchGate, mientras que sólo un 27% los compra mediante la opción de pay per view.

Los investigadores también fueron preguntados como juzgan la calidad de un artículo. El elemento al que otorgan mayor importancia es la correcta interpretación de los resultados (98%), seguida del rigor metodológico (95%). Otros factores con menor peso son la presentación (80%), la reputación de la revista (66%) y los autores (48%), métricas como el número de citas y de descargas (26%) o la composición del consejo editor de la revista (18%).

La segunda parte del cuestionario abordaba las preferencias y hábitos a la hora de publicar. Al buscar una revista donde publicar los resultados de un estudio, el principal criterio consiste en dirigirse a aquellas publicaciones donde se han publicado artículos similares (82%) o preguntar a colegas (62%). Curiosamente los índices de citas sólo son mencionados por el 3% de los encuestados, incluso por debajo de las consultas a bibliotecarios (4%). Sin embargo, en una pregunta posterior sobre los factores a la hora de elegir una revista en la que publicó, los informantes destacaron la reputación de la revista (43%) y su factor de impacto (27%). Entre los servicios ofrecidos por los editores, los investigadores valoran, sobre todo, la revisión por pares (97%) y aspectos relacionados con la visibilidad: que la revista llegue al público adecuado (93%) o que sea indexada por las principales bases de datos y motores de búsqueda (92%).

Respecto de los cambios experimentados durante los últimos años, destaca el incremento en el envío de manuscritos a revistas de acceso abierto (un 39% lo hace con más frecuencia que dos años atrás), la creciente diseminación de resultados de la investigación en las redes sociales (36%, especialmente blogs) y, en menor medida, una mayor tendencia a depositar en repositorios institucionales y temáticos (23%, especialmente en física y astronomía).

El 43% de los encuestados habían publicado en una revista de acceso abierto o híbrida durante los últimos dos años. Aquellos investigadores que no publican en acceso abierto actúan así por razones económicas (38% lo encuentra muy caro o falta de la financiación para hacerlo), debido a la ausencia de revistas en abierto en su disciplina (33%) o porque prefieren continuar publicó en un formato tradicional (30%).

La tercera y última parte final del cuestionario incluía preguntas sobre las actitudes y comportamientos ante un panorama editorial cambiante. En este punto la mayor parte de los investigadores está de acuerdo con los principios del acceso abierto (83% cree que los resultados de la investigación deben ser accesibles para todos y el 73% considera que beneficia a la comunidad científica), pero no ven tan clara la parte económica: el 43% cree que el coste del acceso abierto no justifica sus beneficios y sólo el 22% cree que es económicamente asequible publicar en abierto.

El estudio presenta algunas limitaciones relativas al planteamiento de algunas opciones de respuesta, que no quedan excesivamente claras, y a las reducidas dimensiones de la muestra, especialmente cuando se desglosan las respuestas de los informados que optan por alguna opción de respuesta concreta. Al margen de estos problemas, el informe no presenta resultados sorprendentes. Difícilmente se podría esperar que las conclusiones fueran radicalmente distintas de las obtenidas en estudios similares realizados en otras áreas geográficas. No obstante, este tipo de trabajos contribuyan a formar un corpus bibliográfico que, de manera acumulativa, nos permite conocer los puntos de vista de los verdaderos actores del proceso de comunicación científica: los investigadores que intervienen como autores y lectores de artículos.