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Estudio de las bibliotecas escolares: el caso australiano

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Joan Badia
Catedrático de Llengua i literatura catalana de educación secundaria
 

Softlink (2015). 2014 Australian School Library Survey [disponible a http://www.softlinkint.com/2014-australian-school-library-survey_report_download/


Softlink es una empresa australiana, con ramificaciones en todo el mundo, que provee recursos tecnológicos, conocimiento y soluciones en bibliotecas escolares, académicas, públicas y otros. Desde 2010 lleva a cabo un estudio anual sobre las bibliotecas escolares australianas por encargo del gobierno australiano. El texto que reseñamos es la publicación de este estudio correspondiente a 2014.

El hecho de ser el cuarto año que se realiza la encuesta permite establecer comparaciones interesantes sobre la evolución de los factores analizados: presupuesto, número y titulación del personal, adquisición de recursos electrónicos... y correlacionarlos con los resultados escolares. Y ello tanto por tipología de centros (según tamaño, según tipo de enseñanza y según titularidad) como por regiones o estados. También permite ver las tendencias y planificar mejor el futuro.

Aunque la publicación no explota exhaustivamente todos los datos, sino que se centra en los más significativos, establece claramente una tendencia: las bibliotecas escolares crecen en los centros educativos australianos tanto en espacio físico, como en espacio virtual (recursos) y los maestros bibliotecarios enriquecen el proceso de enseñanza y aprendizaje mediante un papel de especialistas. Este crecimiento se encuentra sin duda apoyado en las conclusiones que enumeramos a continuación.

Datos de la encuesta
El estudio se ha realizado a partir de una encuesta online en todos los centros educativos, con 33 cuestiones sobre la biblioteca escolar: objetivos, recursos, papel en la comunidad educativa, tecnología y tendencias de catálogo, cuestiones emergentes, soportes y puntos de vista y retos en los próximos 12 meses. Las 1.380 respuestas recibidas (de 1.267 centros) se han categorizado según tamaño del centro (número de alumnos), nivel de estudios (primaria, secundaria y primaria y secundaria) y la titularidad (centro público, católico o independiente).

Conclusiones
Las principales conclusiones del estudio son las siguientes:

  • Hay una correlación positiva entre el presupuesto anual de las bibliotecas escolares y los resultados del alumnado (medidos en el NAPLAN[1]).
  • También se detecta una correlación positiva entre el número de bibliotecarios (o personas responsables) de la biblioteca escolar y los resultados escolares.
  • Comparado con el curso anterior (2012-2013), hay un número menor de centros educativos que declaren haber tenido un descenso significativo del presupuesto.
  • Sin embargo, el número más importante de centros con un descenso del presupuesto es en los públicos de secundaria o de primaria y secundaria.
  • Prácticamente mitad y mitad (52 y 48%) de las bibliotecas escolares declaran tener la financiación adecuada o inadecuado.
  • La mayoría de bibliotecas escolares no ha experimentado cambios en cuanto al número de personal.
  • Crece el número de eBooks en las bibliotecas escolares

Algunas observaciones
Anotemos algunas observaciones interesantes del estudio de Softlink:

1) El presupuesto es más alto en los centros que imparten primaria y secundaria (y más, cuanto más alumnos). Igualmente el nivel presupuestario es más alto en centros católicos e independientes que en centros públicos (efecto de los recortes gubernamentales?).
2) La correlación entre el presupuesto para bibliotecas y los resultados de los alumnos en las competencias lingüísticas y matemáticas es muy positiva y corrobora una tendencia observada desde 2010. Esta correlación es especialmente significativa en los resultados de los estudiantes de 15 años (12:35).
3) Los centros que disponen de más personal para la biblioteca son los centros que imparten primaria y secundaria (3,5). Probablemente podemos inferir que este hecho es debido a la mayor complejidad de la demanda que hay que atender en este tipo de centros. Y de nuevo también disponen de más personal los centros católicos e independientes frente a los centros públicos.
4) La correlación entre el número de personal y los resultados escolares es también positiva (12:29) y destacada en el caso de los resultados de los alumnos de 15 años. Resalta también la consideración de que los profesionales bibliotecarios tienen por parte de las escuelas: la mayoría facilitan su desarrollo profesional (en horario laboral, 71%, o fuera del horario laboral, 23%). Cabe decir también que un buen número de los profesionales son maestros bibliotecarios (48%), si bien algunos tienen un doble rol: coordinadores de TIC, coordinadores de eLearning o subdirectores.

Tendencias de futuro
Una mayoría de los que responden (55%) aseguran que comprarán eBooks los próximos 12 meses, frente a un 45 que cree que probablemente no los comprarán. Más interesante parece el dato de que han aumentado de manera notable los centros (27% frente al 19% del año anterior) que tienen una estrategia de implementación de aparatos electrónicos (iPod, iPad, smartphone, tableta o similar). Esta estrategia, conocida con los nombres de BYOT / BYOD[2], se comenzó a implementar en 2009 en centros educativos y bibliotecas escolares para facilitar la consulta de todo tipo de documentos por parte de los estudiantes.

También una gran mayoría (76%) facilitan acceso a la consulta bibliotecaria tanto dentro del centro como fuera. Y aún son más (78%) los que quisieran facilitar un acceso permanente (24 horas / 7 días a la semana).

En cambio, son pocos (15%) los que dejan acceder a las redes sociales los estudiantes, a través de los ordenadores de la biblioteca.

Finalmente, cuando se piden los objetivos de futuro hay respuestas claras por parte de los bibliotecarios escolares:

  • Alinearse con el currículo australiano a través de los recursos y las prácticas. (93%)
  • Desarrollar un programa de información formal sobre los aspectos de lengua y literatura. (81%)
  • Implementar la tecnología que facilite el acceso a recursos electrónicos por parte de los aparatos digitales. (76%).

Los retos de futuro se describen en breves palabras clave: financiación (mantenimiento del necesario), tecnología (eBooks y uso de aparatos electrónicos), espacio para la creatividad y la innovación, valor de los maestros bibliotecarios (por su pericia y la mejora los resultados académicos), colaboración (del profesorado) y compromiso de los estudiantes y de la comunidad educativa (para hacer un buen uso de la biblioteca).

Lecciones que podríamos extraer
Parece evidente que el peso de la biblioteca escolar es incuestionable para la mejora de los resultados escolares. En nuestro caso tenemos los deberes hechos a medias en este ámbito. Pero lo más destacable es que hay un notable desconocimiento de la incidencia (evidente en este estudio de Softlink) de la biblioteca escolar en los resultados académicos. Ya sería hora de que pudiéramos contar con una buena biblioteca escolar en cada centro, con un presupuesto, personal y recursos suficientes para equipar y empoderar a nuestros niños y jóvenes para su vida futura.

Sería bueno tener estudios similares al de Softlink en nuestro país. Quizás así afrontaríamos el futuro y planificaríamos una parte importante de la política educativa con conocimiento de causa.


[1] National Assessment Plan of Literacy and Numeracy -programa del gobierno australiano sobre los resultados académicos en las competencias relacionadas con lengua y matemáticas de los alumnos al tercero, quinto, séptimo y noveno año de escolaridad).
[2] BYOT: Bring Your Own Technology o BYOD: Bring Your Own Device (o también BYOPC: Bring Your Own PC) es una estrategia para ofrecer un mejor servicio bibliotecario haciendo que el usuario decida el soporte en que quiere leer el libro o documento que escoja.