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Liderazgo en bibliotecas: radiografía de los programas formativos

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Clara Riera Quintero
Directora
Serveis de Biblioteca per a la Recerca
Universitat Oberta de Catalunya


Skinner, Katherine; Krabbenhoeft, Nick (2014). Training the 21st Century Library Leader: A Review of Library Leadership Training, 1998-2013. Atlanta, GA: Educopia Institute. 36 p. Disponible en: https://educopia.org/sites/educopia.org/files/publications/Training_the_... [Consulta: 14/10/16]


Se trata del primer informe del Proyecto Nexus del Educopia Institute de Atlanta, una organización educacional sin ánimo de lucro que construye alianzas y comunidades colaborativas para ayudar a las instituciones culturales, científicas y académicas a conseguir mayor impacto.
En el informe se analiza el estado de la cuestión de las formaciones en liderazgo en el sector bibliotecario, con el objetivo de identificar las competencias que los líderes necesitan desarrollar para continuar transformando las bibliotecas durante el s. XXI y más allá. Este análisis se realizó con datos de programas formativos realizados durante el período 1998-2013 en los Estados Unidos. El informe entiende el liderazgo no como un conjunto de capacidades innatas, sino como un conjunto de competencias que pueden ser aprendidas: como la motivación, la confianza o tener perspectiva a largo plazo.

Para obtener la muestra de datos se realizó una revisión transversal (noviembre de 2013 y febrero de 2014) de diferentes fuentes de información, incluyendo publicaciones y libros blancos, recursos web, material promocional, una encuesta y entrevistas a personas clave en este tipo de formaciones de liderazgo en bibliotecas. En total se detectaron más de 70 programas: iniciativas destinadas tanto a bibliotecas académicas como públicas, especializadas y de archivos.

El análisis de los datos del informe se estructura de acuerdo a tres categorías: i/ tipo de programa, ii/ sector y iii/ audiencia. Los programas analizados se denominaban de manera diversa y, por tanto, los agruparon en cuatro tipos:

  • residential (de una semana de duración y presencial, aunque puede incluir un proyecto más largo),
  • fellowship (con reuniones a lo largo de un período entre nueve meses y tres años, y puede incluir mentorías),
  • workshop (duración de un día),
  • virtual (tipo webinar).

Los tipos de bibliotecas han sido ya mencionados y, por público o audiencia, se diferencia entre cursos destinados a:

  • early career (primeros cinco años después de graduarse),
  • mid-career (puede o no ser director, más de cinco años),
  • senior management (directores),
  • all (todos los bibliotecarios).

Se observa que los tipos residential o fellowship acostumbran a ser para un público más de tipo senior management o mid-career, mientras el resto de talleres o webinars están abiertos a todos los públicos.

La muestra de datos se presenta en modo beta y está en acceso abierto, y se informa que se irá ajustando en una segunda fase de este proyecto, para poder ir identificando las competencias esenciales de los líderes de bibliotecas.

Se consiguió una muestra bastante significativa para poder realizar el análisis: 13 fellowship (1.697 participantes), 39 residential (5.990 participantes), 16 workshops (140 participantes) y 7 virtuals (192 participantes). El análisis muestra quién ha sido formado, con qué objetivos, con qué modelos y qué efectos ha tenido cada programa. Por este motivo, el capítulo de resultados presenta los datos según modelos y características, ubicaciones geográficas, sectores y audiencias, financiación y costes, fundadores y facilitadores, y metodologías de evaluación.

Con respecto a los datos analizados, un 52 % de los programas son de tipo residential, incluyen charlas y debates, así como estudios de caso, oportunidades de crear contactos y expertos invitados. Dada su duración, son los más fáciles de organizar y de poner en el CV, así pues, no sorprende que sean los más numerosos. Su coste tiene un promedio de 3.100 $, ya que implican también costes de alojamiento o transporte. En cambio, los programas fellowship requieren mucha más dedicación de tiempo y acostumbran a incluir estancias o mentorías, entre otras oportunidades. Representan un 17 % de la muestra, y tienen un coste de promedio de 1.400 $. Tanto los programas residential como fellowship están dirigidos principalmente a personal de bibliotecas académicas. En cambio, un 21 % son workshops que requieren menos dedicación y acostumbran a formar parte del programa de congresos nacionales, lo que ofrece al mismo tiempo la oportunidad de crear contactos. Su público está formado sobre todo por personal de bibliotecas especializadas. Ofrecen lecturas y debates y otras oportunidades, y su coste medio es de 180 $. El 9 % restante son cursos virtuales, con lecturas y webinars, y dirigidos al público en general, con un coste máximo de 200 $. En muchos casos están financiados por consultorías (como Schreiber Shannon Associates o DeEtta Jones), que otorgan un “sello de calidad”.

No obstante, pese a la variedad de programas que se presentan en el informe, todavía no ofrecen una consistencia en metodología, estructura, temas a tratar y evaluación de los resultados. Además, también existe una falta de objetivos compartidos o competencias de liderazgo. Por lo tanto, en esta primera fase de la investigación tampoco se llega a datos concluyentes sobre el impacto de estas formaciones a largo plazo, y por tanto, deberemos esperar el siguiente informe para obtener estos resultados.

Los primeros programas de liderazgo en los Estados Unidos se iniciaron en los años 60, enfocados más a necesidades de gestión. A partir de los años 80, hubo un crecimiento de formaciones en liderazgo desde el punto de vista de desarrollo de competencias, llegando a su punto álgido en la primera década del s. XXI, que registra unos 50 programas con un total de más de 150 eventos. Es interesante ver la larga experiencia que hay en los Estados Unidos sobre este tipo de formación, donde se detectó en seguida la necesidad de formar los directivos de las bibliotecas, en liderazgo. El principal motivo fue que el entorno bibliotecario estaba, y sigue, volcado constantemente al cambio y, por ello, requiere un buen liderazgo que le guíe.  

En comparación con los Estados Unidos, las formaciones en liderazgo en Europa son mucho más recientes. Navegando por Internet se recuperan algunas iniciativas locales, sobre todo procedentes de bibliotecas académicas británicas, pero son pocos y recientes los programas más consolidados e internacionales, como el LIBER Leadership Development Programme (que pronto abrirá su 4ª edición) o el IFLA International Leaders Programme (actualmente desarrollando el curso 2016-2018). Estos dos cursos son del tipo fellowship, que pretenden aumentar el número de líderes en el sector bibliotecario europeo, ofreciendo programas atractivos que incluyen habilidades de liderazgo así como gestión de equipos o estrategia y mentorías.

Este tipo de programas son necesarios para formar el liderazgo visionario que está emergiendo, que ha de hacer frente al constante cambio que mueve las bibliotecas del s. XXI, y que se verá fortalecido si se trabaja con objetivos colaborativos: unir líderes para tratar los retos futuros. Por este motivo, la siguiente fase del proyecto de investigación Nexus está diseñada para establecer las bases para un mejor intercambio de información y la coordinación en los programas de liderazgo a escala nacional.

En este segundo informe obtendremos resultados más cualitativos, y así poder responder a cuestiones como por ejemplo: ¿De los líderes que han sido formados, cuáles han sido los efectos en la consecución de objetivos? ¿Qué evaluaciones y qué metodologías de evaluación demuestran más efectivamente el impacto de una formación en liderazgo? ¿Qué nuevas oportunidades podríamos crear si empezamos a desarrollar programas de formación de liderazgo en colaboración con otros sectores? ¿Podrían mejorar las perspectivas de futuro en las bibliotecas si sus líderes trabajan en colaboración analizando juntos cómo afrontar los nuevos retos?

El informe es una primera aproximación del estado de las formaciones en liderazgo en los Estados Unidos, y nos sirve para ver cómo se está evolucionando en este ámbito en otro país, tanto para extraer buenas prácticas como para evitar errores ya cometidos. Sería interesante, como línea de investigación, hacer este análisis en el ámbito europeo y analizar qué efectos están teniendo las formaciones en liderazgo realizadas.