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Una visión panorámica de las bibliotecas americanas

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Margarita Taladriz-Mas


Rosa, Kathy (ed.) (2015). The state of America’s libraries 2015 : a report from the American Library Association. Chicago: American Library Association. 28 p. Disponible en:  http://www.ala.org/news/state-americas-libraries-report-2015 [Consulta: 21/11/2016]


Este informe de la American Libray Association (ALA), publicado en abril de 2015 y que recoge datos y actividades del entorno bibliotecario norteamericano relativos a 2014, aunque incluyendo referencias previas relacionadas, ha sido coordinado y editado por la Office for Research and Statistics de la ALA.

Su objetivo es el de recopilar la actividad de las bibliotecas públicas, escolares y académicas norteamericanas, de forma un tanto informal y bastante didáctica, haciendo hincapié en los nuevos servicios que estas bibliotecas prestan, atendiendo a las nuevas necesidades que demandan los usuarios y también incluye las principales cuestiones y tendencias que los bibliotecarios creen que afectan a sus usuarios, para finalizar con una panorámica general de las políticas a nivel nacional, que inciden en bibliotecas y usuarios.

El informe se inicia con un resumen ejecutivo muy aclaratorio, de un par de páginas, que abre el camino para entender el informe en su conjunto.

El primer hallazgo del informe es que las “bibliotecas proporcionan a todo tipo de usuarios, de diferentes edades y procedencias posibilidades ilimitadas de participar en una sociedad enriquecida por la tecnología y los recursos audiovisuales”. Las bibliotecas ya no son solo espacios para libros sino que en sus diferentes modalidades, públicas, escolares o académicas son anchor centers, instituciones soporte para que los diferentes tipos de usuarios puedan desarrollar sus actividades: colecciones impresas y digitales, instrucción en el uso de los recursos y apoyo a la investigación en las académicas; habilidades comprensivas, manejo de información digital y formación para la ciudadanía en las escolares y equilibrio en las disparidades económicas, educativas y sanitarias en las públicas.

En las académicas, los usuarios valoran, sobre todo:

  • La eficacia de los servicios bibliotecarios frente a otros servicios universitarios
  • El impacto de los bibliotecarios en el apoyo al aprendizaje, contribuyendo a fomentar sus habilidades y desarrollo personal
  • Los inevitables cambios presupuestarios para atender nuevas necesidades: adaptación de espacios, digitalización de colecciones, reubicación de empleados…
  • La capacidad para enfrentarse a nuevos retos como la gestión de big data, que les permite compartir los datos, analizarlos y reutilizarlos

En las escolares los usuarios valoran:

  • El esfuerzo por proporcionarles las habilidades necesarias para su alfabetización en este siglo XXI
  • Su función claramente docente
  • El fomento de la lectura comprensiva y de su pensamiento crítico
  • La inclusión de la tecnología entre sus habilidades

En las públicas valoran:

  • El papel que ejercen los bibliotecarios como agentes del cambio
  • El espacio neutral y libre que las bibliotecas ofrecen a sus usuarios como lugar de encuentro
  • La formación en el uso de la tecnología como herramienta de inclusión social y ciudadana en su relación con la Administración. Un 98 % de las bibliotecas públicas ofrecen formación en el uso de la tecnología

En el apartado dedicado a cuestiones y tendencias desde el punto de vista de los bibliotecarios, se plantean diferentes frentes:

  • Servicios para niños y adolescentes: alfabetización temprana, diversidad en la literatura infantil, alfabetización digital, servicios para adolescentes en bibliotecas públicas y escolares, incorporación de nuevos perfiles profesionales: actores, trabajadores sociales, etc.
  • Igualdad de acceso a la información: alfabetización de adultos para mejorar sus relaciones con la Administración, la biblioteca como lugar acogedor para todo el que cruza la puerta, bibliotecarios de diferentes nacionalidades y perfiles, que hagan sentir al usuario que está más cerca de sus necesidades y expectativas
  • Libertad intelectual: es esta una cuestión bastante sorprendente desde mi punto de vista, ya que se refiere a la información que maneja la American Library Association´s Office for International Freedom, a partir de los casos que atienden anualmente respecto de la tendencia creciente a ejercer censura sobre los libros que deben estar o no estar en las bibliotecas públicas y escolares. Se presentan gráficos sobre quiénes son los censores (padres en un 35 % de los casos y bibliotecarios y organizaciones religiosas en un 1 %) y se presentan las razones por las que se ejerce esa censura: puntos de vista políticos o religiosos, sexualidad explícita, drogas, violencia, alcohol…
  • Estándares de acreditación de profesionales: nuevos perfiles, nuevos curricula

Respecto de las políticas a nivel nacional se constata que los temas relativos a privacidad personal, financiación de bibliotecas, desarrollo profesional y legislación relativa a derechos de autor son del máximo interés para la comunidad bibliotecaria.

Existe un conjunto de normativas y acciones en la legislación nacional, que sirve de soporte a las diferentes acciones que las bibliotecas llevan a cabo:

  • La Elementary and Secondary Education Act (ESEA) reactualizada en 2015, atiende a todo lo relativo a la necesidad que las bibliotecas escolares existan y sean atendidas por bibliotecarios profesionales acreditados
  • La USA FREEDOM Act establece un equilibrio entre la seguridad nacional y la protección de la privacidad personal, algo imprescindible para los usuarios de las bibliotecas
  • Cromnibus, transferencia de gasto por importe de 180,9 M de $ para financiar programas bibliotecarios y, de ellos, 8,8 M de $ para financiar una plataforma digital nacional para servicios de bibliotecas y museos
  • Workforce Innovation and Opportunity Act (WIOA), permite a las bibliotecas acceder a fondos federales para financiar las tareas de formación y búsqueda de empleo
  • El programa E-Rate permite a las bibliotecas y a las escuelas acceder a ayudas para obtener servicios avanzados de telecomunicaciones
  • La ley Network neutrality establece, entre otros temas, que los proveedores de servicios deben conceder un trato igualitario a todos los WWW y servicios
  • En el 40th annual National Library Legislative Day, congresistas y senadores se reunieron con bibliotecarios para recabar sus peticiones en defensa/apoyo de las bibliotecas
  • La ALA lanzó, en 2013, la iniciativa Policy Revolution! con el fin de reposicionar a la comunidad bibliotecaria en su tarea de apoyar su política pública nacional y desarrollar una agenda pública de acciones a tomar

El informe incluye una extensa y actualizada bibliografía, siempre referida a los Estados Unidos y ordenada por cada uno de los capítulos del informe.

Merecen especial comentario los más de 50 enlaces, todos activos, a estadísticas, informes, estudios, legislación, etc., que permiten una profundización muy potente y actualizada en cada uno de los temas abordados.

En mi opinión, es un documento muy interesante por su forma de enfocar la información que aporta. Es un documento que se aleja bastante de los informes más tradicionales a los que estamos acostumbrados, de carácter más cuantitativo que cualitativo, llenos de datos y cifras de dudosa interpretación. Me parecen interesantes los tres enfoques en torno a los que se agrupa la información:

  • Valoración meramente cualitativa de las bibliotecas públicas, escolares y académicas, por parte de los usuarios
  • Tendencias y cuestiones que aportan los profesionales de las bibliotecas
  • Políticas locales y nacionales en relación con el mundo bibliotecario

Se enmarca, así, perfectamente la actividad de estas instituciones ancla/soporte y su percepción por parte de los usuarios.

La ALA actualiza anualmente este tipo de informes y todos ellos están accesibles en su página web, en el apartado de la Office for Research and Statistics.

Esta forma de presentar a la sociedad la actividad de las bibliotecas está bastante en línea con la forma en que se vienen exponiendo últimamente este tipo de informes en otros países (Australia o de Europa).  

Especialmente interesante es este índice, elaborado por la ALIA (Australian Library and Information Association) de todas sus publicaciones. Más en línea con el informe de la ALA, en cuanto al modo de presentación. Son informes independientes sobre temas concretos: posicionamiento de las bibliotecas, apoyo de las bibliotecas a la industria editorial, gestión, financiación, líneas de futuro de las bibliotecas y la profesión, etc. Abarca los diferentes tipos de bibliotecas.

También merece la pena echar un vistazo al informe titulado Independent Library Report for England, llevado a cabo por una entidad independiente a petición del Department for Culture, Media & Sport y el Department for Communities and Local Government y que se presentó al Gobierno inglés, elaborado por un panel de expertos en diciembre de 2014 y coordinado por William Sieghart.

Este informe aborda el estado de la cuestión en temas tales como: líneas de acción, redes digitales, personal, equipos de trabajo, préstamo electrónico, desarrollo profesional, papel del gobierno local, iniciativas gubernamentales, etc., para el conjunto de las bibliotecas públicas.

En España también se comienzan a difundir este tipo de estudios de carácter más cualitativo, en los que se analizan opiniones de usuarios y de no usuarios, al objeto de disponer de información más cercana a su percepción del servicio, que la que nos puedan proporcionar datos estadísticos. Un ejemplo es el Estudio de impacto socioeconómico de las bibliotecas en la Comunidad Foral de Navarra : el valor de las bibliotecas : informe de resultados 2016, elaborado por la Diputación Foral de Navarra, con el patrocinio del Consejo de Cooperación Bibliotecaria y coordinado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Su presentación es muy amigable para el usuario, clara y precisa. Recoge información relativa al conjunto del Sistema Bibliotecario de la Comunidad Foral, utilizando una metodología que permite, entre otras cosas, valorar el impacto económico y social del sector bibliotecario.