57. Trabajo por proyectos en las aulas de secundaria

Presentación

El caso describe una primera experiencia de introducción del trabajo por proyectos en un aula de secundaria de un instituto para atender a la diversidad del alumnado. La supervisión de esta experiencia ha permitido hacer una síntesis de las principales oportunidades y obstáculos con los que los docentes responsables de los proyectos se han encontrado y de los cambios adoptados.

Síntesis del caso →

Contexto

El instituto de Secundaria está situado en un municipio del cinturón industrial de la ciudad de Barcelona. Es el único centro de Secundaria de la población y la tipología del alumnado es muy diversa, procedente de familias de estrato social medio, medio-bajo y con un bajo nivel de inmigrantes.

La motivación del alumnado para los estudios es baja, así como la implicación de las familias en la vida del centro y en los resultados académicos de sus hijos, los cuales tienen un amplio margen de mejora.

Un cambio en la dirección del centro, una renovación parcial del claustro de profesorado y una mayor estabilidad de la plantilla, han permitido poner en marcha esta experiencia.

Planteamiento de la situación

El centro llevaba muchos años atendiendo la diversidad del alumnado en grupos flexibles en los dos primeros cursos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y en grupos de atención especial en los dos últimos cursos de la etapa. Los resultados en las pruebas competenciales externas de estos grupos de atención especial eran de un nivel muy bajo y la nueva dirección se planteó realizar un cambio en la manera de atender la diversidad del alumnado.

Se crearon grupos clase con menor ratio de alumnado con la finalidad de poder atender la diversidad dentro del mismo grupo. Esta nueva distribución permitió la creación de grupos heterogéneos de alumnos y que el alumnado con dificultades de aprendizaje pudiera tener otros modelos diferentes en los que fijarse.

Se buscó profesorado voluntario y motivado como responsable de los nuevos grupos y se incluyeron dos horas de trabajo semanal por proyectos en todos los grupos de los dos primeros cursos de ESO. Todo el alumnado de estos cursos participó en alguno de los proyectos que tuvieron duración anual. Se informó al profesorado de la metodología del trabajo por proyectos y se permitió que fueran ellos los que decidieran el tema general de cada proyecto con la finalidad de que se sintieran lo más cómodos posible ante el reto.

Se incluyó en el horario de cada profesor una hora de coordinación con el resto de profesorado responsable de proyectos para compartir la experiencia, debatir las situaciones que emergieran y poder buscar propuestas comunes tanto a nivel de metodología como de evaluación. Estas reuniones semanales han permitido tener un mapa más o menos completo del desarrollo de la experiencia.

Desarrollo de la experiencia

Escogí, como tema general del proyecto para el grupo de 2º de ESO, la publicidad. El alumnado debía decidir que producto publicitar. En el primer trimestre se tenía que diseñar un logo y redactar un eslogan, al finalizar el segundo trimestre crear un anuncio publicitario en papel y a final de curso un anuncio televisivo.

El primer reto fue la creación de los grupos de trabajo. Si se dejaba plena libertad al alumnado, estos quedarían muy homogéneos y desequilibrados. Por otra parte, si el profesor imponía la composición del grupo, era probable que existieran serias desavenencias que impedirían un buen trabajo en grupo. Por tanto, opté por hacer una prueba inicial de competencias con la que se pudo ordenar a los alumnos según sus habilidades. Escogí a los que tenían claras habilidades de liderazgo y les dejé escoger a un compañero con habilidades gráficas dentro del grupo de alumnado que era hábil en esa característica. Juntos escogían a un nuevo compañero de grupo dentro de los que tenían buenas habilidades en expresión escrita y así sucesivamente hasta formar cinco grupos de cinco componentes cada uno.

Durante la primera parte de la clase les mostraba ejemplos de anuncios publicitarios con la finalidad de generar un debate posterior sobre los mensajes implícitos, la sexualidad y el sexismo, el uso del color, la música y todos aquellos componentes que forman parte de la publicidad.

En la segunda parte de la clase, los grupos debían coordinarse, debatir sobre su propuesta, llegar a acuerdos y programar el trabajo de cada uno de ellos durante la semana. Con el fin de facilitar el trabajo cooperativo les mostré una aplicación on line gratuita que permite almacenar y ordenar información extraída de la red y que puede ser compartida entre los miembros del grupo. La mala conexión a la red en el centro y la baja competencia digital del alumnado obligó a desestimar esta herramienta. Sólo un grupo consiguió hacer un buen uso de ella.

Diseñé una tabla para poder evaluar las competencias de cada alumno (la capacidad de trabajo en grupo, el respeto por las opiniones ajenas, la capacidad de extraer información de fuentes diversas, competencia digital, etc.). Resultó imposible valorar todos esos aspectos durante el desarrollo de la clase puesto que al estar planteada de manera tan interactiva, no se podían desatender los debates que se generaban para poder anotar impresiones en la tabla de evaluación. Realizaba las anotaciones a posteriori y en la mayoría de las ocasiones, se perdía información importante. En un par de ocasiones planteé actividades que se realizaban en el aula y que se podían valorar cómodamente más tarde, con el fin de rebajar el estrés que provocaba no tener valores concretos con los que evaluar la materia.

Antes de finalizar el primer trimestre me di cuenta de que la mayoría de los grupos no funcionaban. Estaban poco cohesionados, no se entendían, no llegaban a acuerdos, no planificaban el trabajo. Les costaba generar el material que se les solicitaba y en los plazos acordados. Intuía que sólo uno o dos miembros del grupo habían trabajado en ello. Invertí un par de sesiones en enseñar como trabajar en grupo, como programar el trabajo y como repartir las responsabilidades, sin mucho éxito aparente. Los demás profesores, en las reuniones de coordinación, hacían referencia a los mismos problemas en sus grupos.

Finalmente opté por utilizar un mecanismo de autoevaluación en el que cada alumno valoraba y criticaba su propio trabajo y hacía referencia a sus aportaciones al grupo y a las del resto de sus compañeros. Esta herramienta me permitió evaluar con más equidad el trabajo de cada uno de los componentes del grupo y a partir del momento en que los estudiantes se hicieron conscientes del trabajo que cada uno había realizado dentro de su grupo, el trabajo cooperativo mejoró en la mayoría de los casos.

Cuatro de los cinco grupos finalizaron con éxito el proyecto y fueron capaces, de manera bastante autónoma, de hacer un guión de un anuncio, filmar las escenas y realizar un montaje final con una calidad aceptable y pudieron presentar orgullosos su trabajo a los otros grupos clase.

Desenlace

A través de un cuestionario al alumnado participante en los proyectos (una muestra de 160 alumnos) pudimos saber qué valoran positivamente: un 78% el proyecto en general, un 67% el trabajo en grupo, un 84% la información recibida del profesorado, un 63% los conocimientos adquiridos y su grado de autonomía, un 57% el tiempo dedicado al proyecto y un 78% la evaluación del trabajo.

Demandan más horas de trabajo por proyectos, elección de temas más interesantes, libertad a la hora de generar los grupos de trabajo y, en algún caso, reclaman poder trabajar individualmente o en parejas.

Puede concluirse que el alumnado está muy poco habituado al trabajo cooperativo y que el principal problema del profesorado es el mecanismo de evaluación competencial de este tipo de trabajo.

El profesorado participante valora positivamente la experiencia pero incide en que cuesta que los grupos de trabajo funcionen. Recalca la necesidad de programar muy bien cada sesión de clase y la necesidad de evaluar cada una de estas sesiones.

Síntesis del caso

ContextoInstituto de educación secundaria
Nivel educativoSecundaria obligatoria
ÁmbitoAula
AcciónGestión de aula
ParticipantesProfesorado voluntario y alumnado heterogéneo del grupo clase
Desarrollo-Inicio del trabajo por proyectos en el instituto
-Problemática de la gestión del aula y de los grupos de trabajo
-Discusión de la metodología y de los mecanismos de evaluación
-Soluciones aportadas
DuraciónUn curso escolar

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55. El aula competente

Presentación

El caso presenta una forma de abordar la diversidad en un aula de Primaria, de aumentar la participación de todo el alumnado y de incrementar la motivación intrínseca que conduzca a un mayor trabajo en el aula.

Síntesis del caso →

Contexto

Nos encontramos en una escuela pública catalana del Vallés de una población bastante grande y con un nivel socioeducativo y económico de las familias medio-bajo, de las cuales el 30% son inmigrantes. Es una escuela de doble línea en la que domina una visión tradicional del proceso de enseñanza-aprendizaje. En la clase de tercero de primaria buena parte del alumnado no está nada atento ni motivado por el trabajo de aula, se muestran muy dispersos, inmaduros y sólo piensan en trabajar poco y en jugar. Además, cuesta que estén debidamente en una clase (evitar rencillas, pasarse notitas, respetar las indicaciones del profesorado sin mucha demora, interrupciones, etc.).

Planteamiento de la situación

Comienza un nuevo curso escolar con una tutora nueva. Es una clase con mucha diversidad tanto en cuanto a dificultades de aprendizaje, ritmos y comportamiento.

Aparte del alumnado que arrastra baja autoestima ligada en parte a sus dificultades académicas (el curso anterior los sacaban del aula para recibir refuerzo tres veces por semana y algunos los hacía sentir mal esta situación), nos encontramos con otro % con poca madurez y por tanto muy poca responsabilidad, se levantan cuando quieren de clase o solucionan sus conflictos del día a día de manera no asertiva.

Por otro lado, encontramos problemas de relación que se arrastran de otros cursos, especialmente entre 4 niños y niñas, pero además, se dieron situaciones en las que el alumnado que ostentaba el liderazgo social del aula provocó temporadas de un cierto rechazo por otros.

Asimismo contamos con algunos alumnos con una gran timidez, lo que les impide su completo desarrollo en el aula: relación con compañeros/as, participación, … Sin embargo, en general es una clase muy poco participativa.

Una parte importante del alumnado, incluyendo el académicamente más potente, manifiesta a menudo su deseo de trabajar poco, preguntan a menudo cuando se termina el trabajo. Incluso alguno tiene un bajo rendimiento en relación con sus capacidades por falta de motivación por las tareas escolares.

Desarrollo de la experiencia

Para empezar se procedió a recordar el valor de las normas de aula y construir de manera conjunta, tutora y clase, las que consideraban que eran necesarias para el buen funcionamiento de la clase, resumidas en trabajar y convivir bien.

Se organizó la clase con grupos de trabajo cooperativos con dos cargos (responsable del grupo y del material) a cada grupo (4 o 5 niños y niñas), con el fin de implicarlos de manera intensa en el funcionamiento de la clase. Los cargos se rotaban cada semana (todos los hacían) pero antes de cambiarlos cada alumno debía autoevaluarse oralmente y el resto de su grupo debía valorar como había hecho el trabajo. Para facilitar la convivencia de toda la clase, cuando todo el mundo había hecho los dos cargos a los grupos de trabajo se cambiaban de lugar.

También desde el inicio se introdujo la flexibilidad en el ritmo de trabajo, explicando lo mínimo necesario para que el alumnado fuera el protagonista máximo y trabajar cada uno a su ritmo pero en equipo para resolver las dudas, permitiendo así a la maestra una intervención más cercana con todo el alumnado, especialmente los que necesitan más, y mediar en los conflictos. Asimismo, las tres horas de refuerzo con que contaba la clase se hicieron dentro del aula.

Pasadas tres semanas, una vez los grupos de trabajo funcionaban bastante bien y se habían corregido en parte aspectos que dificultaban el funcionamiento de las clases, se les planteó la posibilidad de trabajar por rincones, para empezar sólo en el área de matemáticas para incrementar su motivación intrínseca, productividad, implicación y, con la diversificación de actividades, llegar más y mejor a todo el alumnado. Se les explica que además de las actividades más habituales harían juegos y actividades más manipulativas. Su primera reacción fue de rechazo, viendo que deberían trabajar demasiado ya que implicaba hacer más trabajo de lo habitual, y aunque una parte del alumnado quería se pospone la idea para más adelante.

Pasados unos días más, se les vuelve a preguntar si quieren probar los rincones, y esta vez sí es un deseo mayoritario. Rápidamente ven que les gusta la dinámica, a pesar de las dificultades iniciales de tener tanta autonomía y responsabilidad, y muy pronto los resultados son bastante buenos a nivel de implicación, trabajo, motivación, …

Durante todo el proceso, además de la coordinación y seguimiento tutorial con el resto de especialistas que tenía el alumnado, fue necesaria la colaboración de las familias para reconducir los aspectos conductuales más destacados, por lo que desde la tutoría se intensificó la comunicación con ellas para ir trabajando de manera conjunta.

Desenlace

Pasados un par de meses se puede detectar que el alumnado cada vez está más motivado y es más autónomo y responsable, tanto en su comportamiento como a la hora de trabajar. Se han ido resolviendo, aunque no del todo, los antiguos problemas de relación porque la tutora los ha sentado juntos y ha estado mediando en el día a día. Asimismo, en diferente medida, el alumnado más tímido ha hecho una progresión muy grande y la clase en general tiene una predisposición mucho más positiva hacia el trabajo.

Síntesis del caso

ContextoAula de tercero de Educación Primaria de una escuela catalana
Nivel educativoPrimaria
ÁmbitoAula
AcciónGestión de aula
ParticipantesTutora, grupo clase, equipo docente y familias.
Desarrollo• Aumento de la participación del alumnado en clase para mejorar el clima de aula y aspectos personales.
• Acción tutorial para mediar en los conflictos del alumnado y su comportamiento.
• Coordinación equipo docente y familias.
• Trabajo con ritmo flexible en equipos de trabajo que se ofrecen apoyo mutuo, tanto respecto al aprendizaje como en el comportamiento.
• Incremento de la motivación intrínseca con mayor protagonismo del alumnado y rincones.
DuraciónDos meses

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53. Propuestas de mejora en un instituto con resistencia al cambio a través de un plan estratégico

Presentación

El Equipo directivo de un instituto está empeñado en acometer planes de mejora que, de una forma u otra, no se pueden llevar a la práctica por la postura reactiva de una parte notable del profesorado que se resiste al cambio.

Síntesis del caso →

Contexto

Se trata de un instituto de barriada de una gran ciudad, con alumnado normalizado, sin grandes problemas en la convivencia. Es un centro bilingüe, sin problemas por falta de alumnado. Al menos un 30% del profesorado es provisional, lo que lleva a imposibilitar la creación de equipos educativos estables, y a la vez  origina que un pequeño grupo “acomodado” se oponga a cualquier cambio o mejora que pueda significar un a modificación en su estatus.

Planteamiento de la situación

Al principio de curso, el Equipo Directivo, consciente de la necesidad de establecer metas a medio y largo plazo y de evitar la permanente sensación de estar todo el día atendiendo “la contingencia diaria”, plantea realizar una sesión de formación para elaborar un “Plan Estratégico” del centro, con un asesor externo y en los días previos al inicio  del curso.

Desarrollo de la experiencia

En una de las mañana previas al inicio del curso, el asesor externo se reúne con todo el claustro de profesores. Se explica el método de la reflexión estratégica y, posteriormente, se plantea un trabajo por grupos, realizando en primer lugar un análisis de fortalezas y debilidades, para posteriormente señalar los objetivos estratégicos, en cada grupo. Se proporcionan a cada grupo los documentos a cumplimentar.

El resultado del análisis de fortalezas y debilidades es el siguiente:

Como fortalezas señalan:

  •  Buena voluntad y profesionalidad del profesorado (3)
  • Buen alumnado (2)
  • Comportamiento del alumnado, en general
  • Buena relación entre el profesorado
  • PAS muy colaborador
  • Integración alumnos motóricos
  • El bilingüismo
  • El Departamento de Orientación
  • Las conferencias de divulgación científica

Como debilidades señalan:

  • Escasa comunicación y conexión entre el Equipo Directivo y el profesorado
  • Poca unificación de criterios en materia de disciplina
  • Pobreza de recursos tecnológicos (3)
  • Insatisfacción del profesorado en cuanto a su valoración humana y académica
  • Agrupación desequilibrada de los grupos de alumnos
  • Los espacios del centro y su cuidado (3)
  • Falta unificación de los criterios de evaluación y promoción
  • Poca implicación de las familias y el AMPA
  • Poco sentido de pertenencia e implicación del alumnado con el centro (2)
  • Poca coordinación del profesorado
  • Infrautilización de los recursos del centro
  • Funcionamiento de la Comisión de Coordinación Pedagógica
  • Formación en resolución de conflictos

En lo que se refiere a proponer objetivos estratégicos:

Solamente uno de los 5 grupos plantea alguna medida, poco consistente, y el resto entrega los documentos en blanco (sin ni siquiera utilizar todo el tiempo disponible).

Algunos días después el asesor externo se reúne con el Equipo Directivo para trasladarle los resultados. La reunión se transforma en un intento de consolar y animar al Equipo Directivo ante los decepcionantes resultados y en debatir otras estrategias,  que pudiesen dar  mejores resultados.

Desenlace

La estrategia que se decide es la de proceder a una revisión y sistematización de los procesos que de alguna manera han aparecido en el análisis de fortalezas y debilidades, y retomar más adelante el Plan estratégico, dado que no existen propuestas.

Así pues, liderado por el equipo Directivo, y con el concurso del asesor externo, se comienza a elaborar el mapa de los procesos del centro comenzando por aquellas cuestiones que han suscitado una mayor preocupación.

Síntesis del caso

ContextoInstituto de una barriada de una gran capital
Nivel educativoSecundaria obligatoria
Secundaria postobligatoria
ÁmbitoCentro
Equipo directivo
AcciónOrganización y gestión
ParticipantesDirección y equipo docente
Desarrollo• El equipo directivo propone realizar un plan estratégico de mejora en el centro
• Formación con asesor externo
• Análisis de fortalezas y debilidades en grupos pequeños
• No implicación del profesorado
• Adecuación y ajuste de la propuesta por parte del equipo directivo a la implicación del profesorado
DuraciónUn curso

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47. Aprender ciencias haciendo videos de recetas culinarias

Presentación

En la sociedad actual está claro que no son útiles las metodologías educativas de hace unos años. Los alumnos son diferentes y diversos y el profesorado ha de buscar alternativas en su labor docente. Hay innovaciones educativas (como la creación de vídeos) al alcance de cualquier docente que facilitan la función educativa y que mejoran el aprendizaje de los alumnos y su motivación, a la vez que permiten una asimilación de las competencias básicas.

Síntesis del caso →

Contexto

El centro se encuentra en una población del cinturón industrial de una gran ciudad. Su población se ha ampliado y rejuvenecido. Durante los años 90 y hasta el final de la burbuja inmobiliaria ha recibido mucha población nueva de mediana edad, con un nivel socioeconómico medio-alto y con considerables inquietudes sociales.

Se trata de un instituto de educación secundaria con tres grupos oficiales en la ESO y desdoblados en cuatro, dos grupos en 1º de Bachillerato y un grupo en 2º de Bachillerato.

El claustro está compuesto por 45 profesores y profesoras de los que la mitad son definitivos en el centro, una cuarta parte está en comisiones de servicios y el resto son interinos.

El centro se define por unos principios generales adaptados a los de la escuela pública catalana.

Planteamiento de la situación

¿Cuántas veces hemos escuchado que de las clases de física y química tenemos malos recuerdos? Son típicos los comentarios negativos sobre la tabla periódica y las valencias de los elementos, las ecuaciones de los diversos movimientos, las famosas leyes de Newton o Coulomb y las matemáticas asociadas, entre otros.

Por este motivo durante el presente curso escolar en el departamento de ciencias experimentales nos hemos planteado profundizar en un cambio metodológico en la enseñanza de las ciencias aprovechando la implementación, el curso pasado, de un proyecto de innovación educativa integrador e interdisciplinar en el instituto. Este se ha concretado en la creación de unos vídeos de recetas culinarias en la asignatura de química orgánica de 3º de ESO.

Desarrollo de la experiencia

Uno de los cambios básicos consiste en hacer que el alumno construya su propio aprendizaje siguiendo una metodología indagativa. Son los alumnos quienes, a partir de sus conocimientos previos y desarrollando la competencia de aprender a aprender, deben ser capaces de transmitir a sus compañeros los contenidos curriculares que, individualmente y grupalmente, han trabajado. También desarrollan la competencia social al tener que solucionar los problemas surgidos en el trabajo en equipo. El alumno deja de ser un mero receptor de la información del profesorado para ser constructor de aprendizaje.

El profesor también cambia su rol. Deja de ser un trasmisor de conocimientos a ser un orientador en el camino de aprendizaje. Sus funciones básicas son las de presentar las actividades de clase, organizar y coordinar el trabajo en equipo, orientar las tareas de cada grupo, moderar los debates en pequeño y gran grupo, orientar y ayudar en las búsqueda de información y realizar la evaluación final junto con los alumnos.

Como se ha dicho, se crearon unos vídeos de recetas culinarias aplicando esta metodología. En clase, los alumnos de 3º de ESO, han trabajado en biología los conceptos relacionados con la nutrición y en química los correspondientes a las biomoléculas y la química orgánica asociada. A partir de la información obtenida, cada grupo de 4-5 alumnos (algunos confeccionados por el profesorado y otros por los propios alumnos), han llevado a cabo un trabajo cooperativo para elaborar un vídeo con una receta para un tipo diferente de comensal (celíaco, alérgico al gluten, deportista de alto nivel, anciano, niño, etc.). En él se debía explicar a quién iba dirigida la receta preparada, la justificación de los platos elegidos y su aporte energético, y el desarrollo en la cocina.

Cabe destacar que se realizó un concurso entre los vídeos de forma que se seleccionaron tres finalistas (uno por aula y grupo). A continuación, en una votación entre todos los alumnos, se escogió un ganador después de haber vistos estos tres.

Para implicar otras instituciones de la población en el proyecto de innovación educativa y en este cambio metodológico se pidió a varios restaurantes su colaboración desinteresada en el concurso, de forma que cada uno de ellos regalaba a cada alumno ganador y a su familia una comida. El grupo ganador recibió su premio durante la Jornada de Sant Jordi.

Al mismo tiempo se hizo la difusión del concurso a partir de la creación de unos grandes carteles informativos. Para idearlos se pidió a otros departamentos didácticos su colaboración. Finalmente se hicieron de dos tipos: unos para los restaurantes con unos códigos QR de los vídeos finalistas, y otros para el instituto donde aparecían códigos QR de todos los vídeos presentados y los restaurantes colaboradores. Estos últimos se pusieron en el hall del instituto, en una zona de tránsito amplio tanto de alumnos como de familias, y con una acogida realmente positiva.

Desenlace

Destacar que a través de esta metodología de aula los alumnos movilizan sus capacidades y se consigue una asimilación de algunas subcompetencias científicas y matemáticas, de aprender a aprender, de tratamiento de la información y digital, de autonomía y de iniciativa personal. Los resultados obtenidos en la actividad global integrada de los vídeos han sido realmente sorprendentes, consiguiendo un trabajo competencial de alto nivel.

La valoración realizada por parte del alumnado ha sido muy positiva ya que ellos han sido conscientes de la construcción de su propio conocimiento y, a la vez, han elaborado un “producto” integrador de todos los contenidos curriculares de la unidad.

La valoración por parte de las familias también ha sido positiva ya que ven a sus hijos más animados y con una mayor predisposición para aprender siguiendo esta metodología. También consideran que la aportación de los restaurantes ayuda a unir el centro educativo con otros servicios de la población.

Y la valoración del profesorado es muy positiva ya que se ha potenciado considerablemente la motivación por seguir aprendiendo ciencia, y se han generado unos videos realmente creativos, con rigor y contenido curricular.

Síntesis del caso

ContextoInstituto de enseñanza secundaria
Nivel educativoSecundaria obligatoria
ÁmbitoEstudiante
AcciónMetodología
ParticipantesGrupos de 3º de ESO, Profesores de ciencias experimentales
Desarrollo• Implementación de un proyecto de innovación educativa que implica un cambio en la metodología educativa de las ciencias experimentales
• Uso de una metodología indagativa para la adquisición de competencias básicas y de contenidos curriculares
• Creación de vídeos como actividad final de esta metodología indagativa
• Valoración positiva por parte de alumnado, familias y profesorado
• Intervención de instituciones de la población ajenas al sistema educativo
DuraciónUna unidad didáctica

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44. Aprendizaje de la competencia de análisis de documentos teniendo en cuenta los conceptos de una disciplina determinada

Presentación

Se presenta una estrategia para facilitar el aprendizaje de la competencia de análisis de documentos que hay que leer críticamente, teniendo en cuenta los conceptos de una disciplina determinada.

Síntesis del caso →

Contexto

Algunas  asignaturas de cursos de postgrado de Ciencias de la Salud, tienen entre 12/20 horas presenciales que se imparten en sesiones semanales de 3 horas. El número de estudiantes está comprendido entre 10 y 20. Se trata de asignaturas que tienen como uno de sus objetivos principales estudiar las formas operativas de recogida de información. Este caso se refiere a una parte del programa de estas asignaturas que trata de la elaboración de cuestionarios que permitan recoger la información necesaria  para tomar decisiones, disponiendo de la máxima información recogida con el mínimo error posible.

Planteamiento de la situación

Es relativamente frecuente que, en una determinada disciplina, sea necesario que el alumnado aprenda a elaborar documentos con objetivos tales como informar, dar instrucciones, recoger información, certificar, etc. Para facilitar el aprendizaje, después de trabajar los conceptos teóricos pertinentes, el profesor suele dar indicaciones en clase, presentar modelos, recomendar manuales, pedir al alumnado la elaboración de un documento y finalmente evaluarlo. Todas ellas son estrategias que facilitan el aprendizaje  pero no siempre el alumnado sabe qué conceptos hay detrás de una determinada estructura o composición operativa del documento; es por ello que se limita a reproducir unos determinados modelos sin desarrollar la capacidad de adaptar el documento a los objetivos concretos de la situación o a la población a la que va dirigido. El caso que presento tiene como objetivo facilitar este aprendizaje con una secuencia que provoque simultáneamente el aprendizaje de conceptos teóricos y el análisis práctico de documentos ajenos.

Desarrollo de la experiencia

El caso particular que presento es un cuestionario del área de salud que procuro que sea real y diferente para cada estudiante. El primer día de clase, al inicio del tema, se distribuye a cada alumno/a un documento del tipo que hay que aprender a diseñar. A continuación se le pide que analice el documento teniendo en cuenta un listado de cuestiones relacionadas con los conceptos que hay que aprender y aplicar a la hora de diseñar un documento. Esta tarea ocupa tres cuartos de hora como mínimo y una vez finalizada se recogen  los textos que han redactado con el análisis. Estos textos se consideran  un borrador del análisis definitivo. Los textos se fotocopian y se devuelven al alumnado el mismo día tras el descanso entre clases.

A partir de ahí se inician las clases, principalmente teóricas, sobre los conceptos clave  para la elaboración del documento. En el caso de  la asignatura que imparto, se hace referencia a teoría de la medida y al control de los errores en la medida. El alumnado tiene la posibilidad  de ir modificando el texto con el análisis que hizo el primer día en función de los conocimientos que va adquiriendo. La evaluación final de esta parte de la asignatura consiste, por una parte, en comparar el análisis inicial entregado el primer día  con el análisis definitivo del documento y,  por otra parte, en diseñar un nuevo documento con unos objetivos determinados.

Desenlace

En los 10-15 años que he realizado la experiencia siempre se ha dado el mismo desenlace: la evaluación del análisis definitivo que presentan los alumnos es muy positiva.

Aunque no es el objetivo principal de la experiencia, la calidad de los documentos que diseñan al final no tiene en general el nivel que cabría esperar teniendo en cuenta lo bien que analizan los documentos ajenos.

El alumnado finalizaba la etapa de aprendizaje siendo muy buen crítico ante un documento ajeno pero no había desarrollado del todo la competencia de elaborar uno propio con altos índices de calidad.  Este hecho, posiblemente era debido a que no había dedicado el tiempo suficiente a facilitar la adquisición de esta competencia. Se intentó  dedicarle más tiempo y si bien aumentó la calidad de los documentos generados, no llegó al dintel deseado.

Este módulo ha formado parte de diversas asignaturas en varias áreas de conocimiento, incluso en tres ocasiones fue una asignatura de tres créditos, lo que permitió dedicar más tiempo a la elaboración de documentos con el consecuente aumento de la calidad de los mismos.

Síntesis del caso

ContextAula presencial. 10/20 estudiantes
Nivell educatiuSuperior
ÀmbitAsignatura
AccióMetodología
ParticipantsTodo el grupo clase y el profesor
Desenvolupament-Se reparte un documento a cada alumno/a, si es posible con casos reales y temas diferentes.
- Se pide que realicen el análisis crítico de los documentos entregados, atendiendo a un listado de cuestiones que corresponden a los conceptos teóricos que hay que aprender para generar un documento de calidad.
- Se recogen los análisis generados por el alumnado, se fotocopian y se devuelven los originales.
- A partir de este momento comienzan las clases teóricas y se indica al alumnado que, si lo cree pertinente, vaya modificando el análisis provisional del primer día en función de los conocimientos que va adquiriendo.
- Al final se recoge el análisis definitivo y se pide al alumnado que genere, en una situación específica, un documento de características similares a los que ha analizado durante el curso.
Duració45 minutos el primer día de clase más 10 minutos para reproducir los documentos

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41. Implicación del alumno en la evaluación continua de los aprendizajes prácticos

Presentación

Los alumnos realizan prácticas en las que confeccionan diferentes tipos de tratamientos ortésicos sobre modelos estandarizados. El desarrollo de la habilidad manual es uno de los principales objetivos de estas prácticas, pero tan importante como esto es reconocer los errores producidos durante el proceso de confección. Una vez terminado el trabajo cada alumno hace una autoevaluación del trabajo realizado basándose en una rúbrica que consta de diez puntos y el profesor hace una valoración grupal.

Síntesis del caso →

Contexto

La experiencia tiene lugar en una asignatura del ámbito de ciencias de la salud de tercer curso de grado universitario. Es una asignatura de formación básica de 6 créditos ECTS y representa la tercera parte de una materia compuesta por tres asignaturas, la primera de las cuales trabaja la metodología de manipulación de materiales, la segunda la aplicación de metodologías para confeccionar tratamientos y la tercera, basándose en estas dos anteriores, la aplicación clínica de los tratamientos. Es una asignatura con un alto contenido práctico, casi el 50% de la dedicación total.

La experiencia se lleva a cabo en los laboratorios de enseñanza y el número de estudiantes se sitúa entre los 12 y los 18 por cada grupo de prácticas con un profesor responsable.

El objetivo es que los alumnos aprendan a confeccionar tratamientos ortésicos aplicados al pie. Es una asignatura pre-clínica, por lo tanto los alumnos confeccionan estos tratamientos sobre modelos estandarizados o entre ellos mismos. Los conocimientos adquiridos se aplican sobre pacientes reales en el “Prácticum clínico”, que comienza el semestre siguiente.

Planteamiento de la situación

Todos los alumnos reciben una explicación de la metodología que deben seguir para confeccionar el tratamiento de forma correcta. Hay muchos aspectos que repercuten en el resultado final, como la habilidad manual individual o el grado de comprensión del trabajo que deben realizar, y además tienen dificultad para establecer los criterios de valoración para determinar si el trabajo realizado es correcta o no.

Los alumnos muestran muchas veces su preocupación por la parte acreditativa ya que les cuesta relacionar el trabajo realizado con la valoración obtenida.

En un principio, la evaluación se realizaba de forma individual: a cada alumno se le mostraban, por separado, los errores efectuados durante el desarrollo de la práctica o bien en el resultado final, de una forma global. Aunque de esta forma existía un feedback entre el profesor y el alumno, en cuanto al aspecto formativo de la práctica, este sistema suponía la aplicación de una nota poco objetiva, al decidirse globalmente sobre el resultado final obtenido, lo que implicaba malestar entre el alumnado.

La incorporación de rúbricas en la evaluación supuso un paso importante en la objetividad de la parte calificadora de la evaluación, a la vez que ayudaba al alumno a comprender aquellos aspectos en los que había actuado erróneamente.

Las rúbricas constan de diez ítems que comprenden tanto aspectos de la metodología a seguir como de la valoración final del trabajo efectuado. Durante los años que se han incorporado a la evaluación, las rúbricas se han ido modificando para hacerlas más comprensibles. Algunos ítems como “Valoración del alisado del molde” se han cambiado por preguntas más directas como “¿El molde obtenido presenta arrugas?” Dando sólo la opción de respuesta SÍ / NO. De esta manera se le clarifica mucho más al alumno que se quiere valorar, lo entiende mejor y acepta también en mejor grado la calificación obtenida.

El alumno, al finalizar la práctica, llena la rúbrica y la entrega al profesor, de manera que se hace una valoración conjunta para corroborar tanto la evaluación que ha hecho el alumno como el resultado final del trabajo realizado.

A pesar de la mejora, tanto en el aspecto formativo como calificador, con la incorporación de las rúbricas en la evaluación continua de las prácticas, se observa que aún es frecuente la dificultad para reconocer los errores producidos durante el proceso de confección y como se plasman estos en el resultado final obtenido.

Desarrollo de la experiencia

La experiencia aplicada consiste en incorporar una valoración grupal en la que el alumno puede ver los errores cometidos por sus compañeros y compararlos con el trabajo hecho por él.

Antes de la práctica, el alumno puede consultar en el campus virtual un documento que describe cómo será el contenido y desarrollo de la práctica y el material que debe llevar para realizarla, un dossier explicativo con contenido gráfico y la rúbrica que se utilizará para la evaluación.

 

El desarrollo de la práctica sigue el siguiente esquema:

  • Explicación del contenido de la práctica y de la metodología a seguir, que incluye los puntos de valoración que componen la rúbrica.
  • El alumno realiza la práctica y puede consultar y pedir ayuda al profesor durante su desarrollo.
  • Una vez terminado el trabajo, el alumno, de forma individual, llena la rúbrica respondiendo a las preguntas.
  • Cuando todos los alumnos tienen la rúbrica cumplimentada se reúne todo el grupo y el profesor, siguiendo los puntos de valoración, compara y hace ver a los alumnos qué errores hay en los diferentes trabajos, lo que al alumno le permite ver qué ha hecho correctamente y comparar sus errores con otros trabajos que no los tienen.
  • El alumno entrega la rúbrica al profesor. Éste revisa y comenta con el alumno su valoración.

Desenlace

El desenlace de la experiencia muestra la mejora de la evaluación de las prácticas en dos aspectos importantes: por un lado, permite al alumno hacer una mejor valoración de su trabajo al compararlo con los de sus compañeros y, por otro , convierte la calificación en mucho más objetiva, al ser el propio alumno quién se responsabiliza de su valoración.

Síntesis del caso

ContextoTitulación de Ciencias de la Salud.
Prácticas de laboratorio
Nivel educativoSuperior
ÁmbitoAsignatura
AcciónMetodología
Evaluación
ParticipantesAlumnos y profesores de prácticas
Desarrollo• Información previa al alumno sobre el desarrollo de las prácticas y los criterios de evaluación
• Realización de la práctica
• Auto-evaluación del trabajo realizado siguiendo la rúbrica
• Puesta en común de las evaluaciones individuales con el resto de estudiantes
• Valoración final de la práctica con el profesor de forma individual
DuraciónUna hora al final de cada práctica

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40. Evaluación continua en sesiones de prácticas pre-clínicas

Presentación

Se trata de una asignatura de prácticas pre-clínicas de un grado de ciencias de la salud donde es importante aprender a hacer unas determinadas maniobras exploratorias, saber cuándo hay que hacerlas e interpretar los resultados. Se pide en sesiones sucesivas que el alumnado las realice hasta que las hace correctamente.

Síntesis del caso →

Contexto

La situación está enmarcada en una asignatura de un grado de ciencias de la salud, en el apartado de prácticas pre-clínicas, que se imparte en el tercer semestre. La asistencia a las prácticas es obligatoria, en sesiones de cuatro horas, y repartidas cada sesión en grupos de 24 alumnos. El dominio del aspecto práctico para una asignatura de este tipo es fundamental para poder comprender el apartado teórico, ya que se encuentran íntimamente ligadas la teoría y la práctica.

En las sesiones prácticas se trabajan maniobras o test de exploración clínica. El objetivo de la clase es que una vez concluida, el alumno sepa: identificar la maniobra, realizarla correctamente e interpretar qué información nos aporta.

Planteamiento de la situación

La evaluación continua de las sesiones prácticas y la motivación para que el alumnado aprenda y consolide los conocimientos que se dan es siempre de difícil formulación. Es complicado hacer ver al alumno la correlación de los conceptos teóricos con la aplicabilidad práctica.

La metodología que se presenta en este caso pretende resolver esta dificultad.

Desarrollo de la experiencia

El primer día de la sesión práctica se hace una presentación de la dinámica de clase. En la primera parte se realiza una demostración de algunas de las maniobras que hay que aprender ese día y, en la segunda parte, los alumnos repiten las maniobras y test explicados, repartidos en parejas, al tiempo que el profesorado resuelve dudas o incorrecciones que puedan surgir, ayudando a la relación con los conceptos teóricos.

En la segunda sesión práctica, entran a clase los alumnos en parejas de forma aleatoria. A cada uno de ellos se les asigna realizar una maniobra de la sesión anterior. Se le pide la realización correcta, los criterios de normalidad y para qué sirve.

Para facilitar la elección de las maniobras a realizar, utilizamos una batería de fichas donde en el dorso está escrita la maniobra o test a realizar y en la otra cara no hay nada. Se presentan sobre una mesa cara abajo y los alumnos escogen al azar la ficha-cuestión a resolver. A continuación realizan la maniobra o test con las explicaciones pertinentes bajo la evaluación del profesor y la observación del otro alumno (que actúa como modelo).

Si la maniobra se realiza bien se dan como aprendidas las maniobras de la sesión anterior. En caso de no responder correctamente, se volverá a pedir en la próxima sesión las maniobras no superadas y así sucesivamente hasta que se alcancen los conocimientos.

Conforme vayan siendo evaluados los alumnos, éstos quedan en silencio alrededor de los otros alumnos que se están evaluando para poder observar cómo lo hacen y repasar y profundizar conocimientos.

La tardanza en el logro de los conocimientos penaliza proporcionalmente en la nota de evaluación continuada.

Desenlace

Se intenta explicar al alumno que la realización de esta evaluación tiene un objetivo de tutoría, de refuerzo, de resolución de dudas más que únicamente de puntuación. Y se invita así al alumnado a que practique fuera del horario de docencia con otros compañeros, fomentando el aprendizaje cooperativo, y se le anima a que se esfuerce a preguntar al profesorado las carencias que pueda tener de la materia.

Creo que esta metodología es bastante interesante a la hora de facilitar la obligatoriedad de estar al día en la materia trabajada en cada sesión. Facilita la resolución de dudas y el aprendizaje, ya que se plantea una misma situación de diferentes maneras: la realizada por el profesor a través de la demostrativa inicial, la realizada por el propio alumno en la sesión práctica, la realizada por el compañero en clase, la realizada por el alumno fuera de las prácticas, la realizada en la evaluación y también la observación que hacen mientras los compañeros evalúan. La puntuación diaria de la prueba también se convierte en un elemento motivador.

Síntesis del caso

ContextoRealización de evaluación continua en sesiones de prácticas preclínicas
Nivel educativoSuperior
ÁmbitoAsignatura
AcciónMetodología
Evaluación
ParticipantesDos profesores, Grupo de 24 estudiantes (divididos en parejas)
Desarrollo• Entrada por parejas en el laboratorio de biomecánica
• Elección de una pregunta de la sesión anterior (o repregunta extraída de anteriores sesiones) al azar
• Respuesta a la pregunta realizada con la calificación de correcto o incorrecto
• Resolución de la cuestión, aclaraciones y matices en caso de no haber respondido correctamente con la participación de los alumnos presentes y puntuación
DuraciónUn semestre

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37. Cuestionarios en línea previos a las prácticas de laboratorio

Presentación

Se constata que los estudiantes universitarios de ciencias experimentales suelen presentarse al laboratorio de prácticas sin haber preparado la actividad prevista. Esto implica una pérdida efectiva del tiempo disponible para la experimentación y un aprovechamiento de la actividad inferior al deseable. Se describe una experiencia consistente en obligarlos a responder un cuestionario en línea para poder acceder al laboratorio, aleatorio y personalizado, que puede contribuir efectivamente a solucionar esta problemática.

Síntesis del caso →

Contexto

Esta experiencia se desarrolló hace unos años en la asignatura Laboratorio de Termodinámica, obligatoria de 4,5 créditos de segundo curso de la antigua licenciatura en Física de la Universidad de Barcelona (plan 1999, 300 créditos). Tres créditos de la asignatura (26 h) se dedicaban a presentar la asignatura y llevar a cabo nueve experimentos prácticos de termodinámica en el laboratorio, por parte de los alumnos agrupados en parejas, en nueve sesiones de 2,5 h. El resto (13 h) se dedicaba a clases teóricas de análisis de datos experimentales y cálculo de errores. Los objetivos de aprendizaje eran que los alumnos se familiarizaran con los instrumentos y las técnicas de medida en termodinámica, y que aprendieran a interpretar los resultados obtenidos en el laboratorio.

Pasaban unos 115 alumnos por curso, organizados en 5 grupos de 20-25 alumnos. La evaluación de la asignatura se basaba en los informes individuales de 4 experimentos (55%), un breve examen escrito (30%), y la solución de los cuestionarios en línea que se describen en esta experiencia (15%). Todos los alumnos que seguían la asignatura con regularidad la aprobaban. El curso 2006/7, por ejemplo, hubo 2 no presentados, 23 aprobados, 47 notables, 33 excelentes y 7 matrículas de honor.

Planteamiento de la situación

El tiempo del que disponían los alumnos en las sesiones de prácticas de laboratorio estaba ajustado para que pudieran hacer las medidas experimentales necesarias, consultar a los profesores en el laboratorio y, finalmente, repetir alguna medida si se demostraba necesario. Se trabajaba con el supuesto de que los estudiantes preparaban la sesión de prácticas antes de ir al laboratorio y hacían el análisis de los resultados y la preparación del informe (si procedía) a lo largo de los siguientes días. Para preparar la sesión disponían de abundante material en el campus virtual de la asignatura: guiones detallados y completos de todas y cada una de las prácticas, fotografías de los instrumentos que encontrarían en el laboratorio y datos de interés que podían necesitar.

Sin embargo, se constató que una parte sustancial de los alumnos llegaban al laboratorio sin haber consultado este material y sin saber qué hacer. El hecho de tener que leer con atención el guión del experimento y familiarizarse con los instrumentos en el laboratorio mismo les suponía una cantidad de tiempo considerable y ocasionalmente comprometía el poder completar todas las medidas o repetir aquellas que se podían percibir como erróneas en el tiempo disponible en la sesión de prácticas.

Para responder a esta problemática se diseñó una actividad en línea, que obligaba a los estudiantes a prepararse la práctica que tenían que llevar a cabo antes de cada sesión de laboratorio.

Desarrollo de la experiencia

La actividad consistía en responder a un cuestionario sobre la práctica en cuestión. Cada cuestionario contenía 5 preguntas de respuesta múltiple, que se generaban aleatoriamente a partir de una base de datos de preguntas de cada práctica, preparadas por el equipo docente de la asignatura. El cuestionario estaba abierto en el campus virtual de la asignatura de forma individualizada para cada alumno, a lo largo de una semana, hasta el día y la hora de inicio de su sesión de prácticas.

Las preguntas se referían a todos los aspectos de la práctica explicados en el guión correspondiente: desde las bases conceptuales de la experiencia a desarrollar hasta las características básicas de los instrumentos que se iban a emplear.

Se permitían tantos intentos de respuesta como fueran necesarios, hasta que el alumno contestaba satisfactoriamente todas las preguntas del cuestionario y eso le permitía el acceso a la sesión de prácticas. La calificación del cuestionario, claro, disminuía con el número de intentos de respuesta.

Conviene poner de manifiesto dos dificultades con que nos encontramos. Por un lado, la dificultad técnica de preparar para el campus virtual (entonces el WebCT) unos cuestionarios que cumplieran con los requisitos necesarios. A partir de los datos personales de cada alumno (nombre, grupo y subgrupo, este último no constaba en los datos de matrícula disponibles en el campus), la aplicación tenía que identificar que práctica le tocaba esa semana; asegurar que se encontraba dentro del calendario permitido para responder; escoger automáticamente y de forma aleatoria cinco preguntas de respuesta múltiple, de la base de datos de preguntas preparada por el equipo docente para cada práctica; permitir sucesivos intentos de respuesta; y registrar la calificación correspondiente. Por otra parte, la base de datos de preguntas y respuestas se tenía que actualizar cada curso para evitar que estuviera disponible en Internet, en las páginas tipo “patata brava” o “el rincón del vago”, y los estudiantes pudieran copiar las respuestas sin hacer ningún trabajo de preparación.

La gran mayoría de alumnos (90%) cumplió con el requisito: llegaban con el cuestionario resuelto y bastante bien preparados, lo que les permitía aprovechar mejor el tiempo del que disponían para hacer las medidas en el laboratorio. También se puso de manifiesto, sin embargo, que algunos alumnos (10%), fuera por dificultades personales o técnicas, venían sin haber podido completar el cuestionario. En estos casos se les permitía también excepcionalmente el acceso al laboratorio -ya que no hacerlo hubiera complicado enormemente la organización de la asignatura- pero tenían una calificación de 0 en el cuestionario de la práctica correspondiente.

Esta experiencia se acabó cuando se pasó de la licenciatura al grado. Las asignaturas de laboratorio desaparecieron del plan de estudios. Las prácticas de termodinámica pasaron a formar parte de una asignatura más amplia, Termodinámica, en la que el peso mayoritario tanto del contenido como de la evaluación recae en la parte de teoría y problemas.

Desenlace

A nuestro entender, esta experiencia hizo que la preparación de los alumnos al llegar al laboratorio mejorara sustancialmente. La preparación de la herramienta requirió mucha dedicación, pero esta se fue amortizando a lo largo de años sucesivos.

Síntesis del caso

ContextoAsignatura obligatoria de 2º curso de la licenciatura en Física (300 créditos): 5 grupos de laboratorio y 115 alumnos, sin repetidores ni suspendidos
Nivel educativoSuperior
ÁmbitoAsignatura
AcciónMetodología
Evaluación
ParticipantesEquipo docente de la asignatura, Estudiantes
Desarrollo• Preparación de cuestionarios (preguntas y respuestas múltiples) por parte del equipo docente
• Introducción de los cuestionarios en el campus virtual, preparación del calendario individual de cada alumno y de la calificación automática
• Explicación de la actividad a los alumnos a principio del semestre
• Desarrollo de la actividad por parte de los alumnos, que responden a un cuestionario por semana durante 9 semanas
• Cierre de final del curso: calificaciones y estadísticas
DuraciónA lo largo de todo el semestre

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33. Grado de responsabilidad respecto del propio aprendizaje

Presentación

El relato corresponde a una situación de aula en la que los estudiantes, de una asignatura optativa del grado de pedagogía, deben presentar un póster de la lectura de un libro de elección libre, como actividad de evaluación individual. El mismo día de la presentación, los estudiantes llevan la actividad incompleta o no la llevan, algunos han asistido y otros no, y otros plantean varias interrogantes. La profesora utiliza la situación para trabajar el tema de la responsabilidad respecto del propio proceso de aprendizaje.

Síntesis del caso →

Contexto

La situación está enmarcada en una asignatura optativa del Grado de Pedagogía, de 3 créditos y que se imparte en el primer semestre. Asisten a una sesión semanal de dos horas, unos 35 estudiantes de segundo de carrera. Al inicio de la asignatura se da cuenta de las diferentes actividades de evaluación entre las que hay como trabajo individual la lectura de un libro de elección libre entre la bibliografía recomendada (20% de la calificación total). A partir de la lectura, es necesario elaborar un póster acompañado de una leyenda, donde hay que reflejar los contenidos, objetivos y competencias propios de la asignatura, como la capacidad comunicativa y creativa, de responsabilidad, de adaptación y de resolución de problemas en contextos educativos y formativos grupales.

Planteamiento de la situación

Los primeros días de clase se hace una presentación y explicación general del programa de la asignatura y en las sesiones de clases posteriores se dedica un rato a concretar el qué, cómo y cuándo de las diferentes actividades de evaluación continua (cuadro 1), facilitando un breve guión de trabajo para cada una de ellas.

Cuadro 1. Evaluación de la asignatura

Trabajo individual. Actividad de lectura de un libro: póster y leyenda (20%) +  Reflexión sobre el aprendizaje realizado: vídeo (20%) 40%
Trabajo grupal. Elaboración y presentación de un Proyecto de animación de un grupo 35%
Trabajo de síntesis. Confección de una recopilación personalizada de dinámicas de animación 10%
Asistencia y participación: ejercicios en el aula y participación en las dinámicas grupal 15%

En octubre se detalla la actividad individual de lectura, los estudiantes hacen la elección del libro y se concretan los días de presentación del póster para cada uno de ellos (18 de noviembre y 2 de diciembre). Toda la información se pone a disposición de los estudiantes en el campus virtual. Con posterioridad se realiza una dinámica llamada “creación de una empresa” en la que se debe crear un logo a partir de la información facilitada. Esta actividad sirve de ejemplo para la elaboración del póster y la leyenda de la lectura del libro. También se deja un espacio de trabajo y de consulta de dudas referidas a las actividades de evaluación (incluida la elaboración del póster), los últimos 30 minutos de clase, en dos sesiones.

Desarrollo de la experiencia

Llega el 18 de noviembre, día de la presentación de los pósters del primer turno de estudiantes. Al entrar en clase, una serie de estudiantes me empiezan a realizar toda una serie de preguntas y observaciones: ¿Hoy me toca a mí presentar el póster?; ¿Puedo presentar el póster aunque hoy no me toque?; ¿Había que seguir el guión para hacer el póster? Si no he seguido el guión, ¿pasa algo?; Yo no he hecho la leyenda; ¿Cuál debía ser la extensión de la leyenda?; No tengo impreso el póster; ¿La leyenda es oral?; He puesto muchas imágenes en el póster, ¿había que poner texto?; He puesto mucho texto en el póster, ¿había que poner imágenes? Al recibir toda esta información detengo la clase e intento compartir con los estudiantes el malestar y desasosiego provocado por esta situación. Justifico mi desconcierto recordándoles a ellos los diferentes espacios en los que se ha dado información al respecto, en los que se ha ejemplificado la actividad y también la utilización del campus virtual como recurso para recuperar el trabajo que se realiza en el desarrollo de la asignatura.

Una estudiante se ofrece a dar explicaciones, a las que se añaden otros compañeros. Algunas de estas explicaciones son: Tenemos muchas otras cosas que hacer; No hemos tenido dudas hasta el momento de la realización; Los que presentan el póster el día 2 de diciembre tienen más ventaja, tienen más tiempo; Hubiera sido mejor hacer las presentaciones de los pósteres en días consecutivos y no alternar con la presentación de los proyectos de animación (actividad de evaluación grupal); Para mí es una cuestión de responsabilidad (un único estudiante). Oídas las intervenciones les pido seguir con la sesión de presentación de póster prevista, tanto de los estudiantes que les tocaba como de los que no. Les digo que esta decisión viene motivada por: a) algunos de los estudiantes que les tocaba hacer la presentación no han asistido a la sesión y, b) la aprovecharemos para aclararnos y mejorar la actividad de evaluación.

Con posterioridad a la sesión, después de dar vueltas sobre lo que había sucedido, decido solicitar  a los estudiantes una pequeña reflexión para la próxima sesión y dar voz a los que no se han pronunciado. La propuesta que realizo consiste en definir el problema que se ha generado, pensar posibles alternativas y considerar la mejor solución. De esta manera me daba la oportunidad de poner en práctica parte del contenido de la asignatura (la resolución de conflictos) y, sobre todo, de poder modificar el planteamiento de la actividad de lectura de un libro (póster) en próximos cursos.

En las reflexiones manifestadas por los estudiantes en la sesión siguiente dicen que la información dada por la profesora les había llegado bien y que fue correcta pero que, en la sesión planificada para la exposición de pósters, se produjeron diferentes situaciones: 1) algunas personas sabían que les tocaba exponer y llevaban el material; 2) otras no estaban seguras de que les tocara exponer pero llevaron el material; y 3) los había que les tocaba exponer y no llevaban el material. Ante esta realidad, los estudiantes consideran que los problemas habían sido diversos y creían que había habido un vacío comunicativo debido a varios factores y que se generó un malentendido. Entre estos factores destacaban la falta de asistencia a clase o que habían llegado tarde, la falta de atención, el desconocimiento de la tarea, poco acceso al campus virtual, que hubo un intervalo largo entre la explicación y la fecha de presentación, así como la confusión de la fecha y forma de presentación del póster y la leyenda.

Entre las soluciones que los estudiantes plantearon destacaba la de enviar un recordatorio vía campus o correo. Consideraban que era necesario informarles dónde encontrar la información en el campus, alertarles de la necesidad de hacer consultas frecuentes y de captar su atención, entre otras. También dijeron que se tenía que presentar lo que se debe hacer al inicio de curso así como hacer ejercicios similares en el aula (como ya se ha dicho, esto se hizo). Además de que, cuando se aproximara la fecha de presentación, la profesora debería preguntar a las personas qué día les toca o leer la lista en clase, y volver a explicar el trabajo en fecha cercana a la de la entrega. Otras soluciones apuntaban la necesidad de creación de un sentimiento de implicación en la tarea haciendo que los estudiantes elijan las fechas de presentación y, por último, hacer primero las exposiciones individuales (el póster) y después las actividades grupales para evitar confusiones. Algunos estudiantes hicieron referencia a su responsabilidad y dijeron que había que aceptar los errores y no poner excusas, respetar los horarios y que las tareas son responsabilidad de cada uno. También decían que tenían que estar atentos y preguntar las dudas, bien a los compañeros o manifestarlas en clase, mostrando interés por la tarea.

Los estudiantes decían que la mejor solución implicaba a las dos partes. Por una parte, la responsabilidad del profesor en transmitir la información clara. Por la otra, el alumnado debe ser consciente de la situación y asumirla. En este sentido creían que la profesora tenía que repetir y recordar la presentación del póster y la leyenda a aquellos que se les había asignado día, enviando un correo o repartiendo un escrito, además de dejar un día o tiempo de clase para resolver dudas . En el caso de los estudiantes, consideraron que la información ya se había dado en clase y que debían estar atentos a las informaciones y ser conscientes de que había un listado, fechas, etc., y preguntar las dudas en el momento que la profesora presentaba la actividad. En definitiva, dijeron que la responsabilidad es de cada uno, que la profesora hizo lo que tenía que hacer y que habría que formularse preguntas: ¿he prestado atención de toda la información?, ¿he sido responsable?, ¿en qué he fallado / acertado?, ¿puedo mejorar?, ¿podía preguntar?… En cuanto a cómo ponerlo en práctica, algunos de ellos opinaron que no era necesario hacer nada diferente de lo que se hizo, que el problema estuvo en los alumnos, bien por la cantidad de trabajos, el poco tiempo para hacerlo, o por tener la cabeza en otro sitio. Dijeron que todos los alumnos son adultos y había que recordar que están en la universidad, que hay cosas que tienen que mirar por su cuenta y que la solución está en uno mismo, que la información ya se dio en clase. Sin embargo, hubo alguien que concretaba lo que habría que hacer poniendo un ejemplo: Explicar la actividad por parte de la profesora y pedir al alumnado que escriba en una hoja lo que ha entendido; recoger las hojas y repartirlos a personas distintas de quien ha hecho el escrito para reflexionar; ponerlo en común; se devuelve la hoja a quien lo ha escrito; la profesora las recoge para analizar personalmente para ver si es necesario otro recordatorio. También hubo opiniones que valoraban positivamente el que se hizo: Debatir sobre el tema y dar otra oportunidad. Hablar fue lo mejor para resolverlo y favorecer el clima de bienestar, de confianza y sobre todo sirvió de alerta para posibles próximos malentendidos.

Desenlace

Por mi parte, creo que la información se dio en clase reiteradamente, y coincido plenamente con las opiniones de un grupo reducido de estudiantes que decían que todos ellos eran adultos y que la solución estaba en uno mismo. Es decir, que no hay que buscar culpables ya que, al fin y al cabo, cada uno debe admitir su responsabilidad. Dicho esto, de cara a la programación del curso siguiente, he cambiado el trabajo del póster por el elevator pitch (condensar un mensaje en pocos segundos o minutos para llamar la atención sobre un tema), y dejo que los estudiantes determinen el día de exposición en clase.

Síntesis del caso

ContextoRealización de una actividad de evaluación en una asignatura optativa del Grado de Pedagogía
Nivel educativoSuperior
ÁmbitoAula
AcciónMetodología
ParticipantesProfesora y un grupo de 35 estudiantes del grado de pedagogía
Desarrollo• Explicación del programa de la asignatura y de las actividades de evaluación
• Presentación por parte del primer turno de estudiantes de la lectura del libro en formato póster
• Sucesión de preguntas y dudas ante la realización de la actividad de evaluación
• Reflexión grupal y debate respecto a la situación creada
• Reflexión individual escrita sobre las causes, soluciones y propuestas de mejora ante la situación dada
DuraciónUn semestre (la situación concreta: dos sesiones)

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23. Internet: el problema forma parte de la solución

Presentación

Nunca como ahora el alumnado lo había tenido tan fácil para acceder, contrastar, copiar y gestionar información. Esto plantea un reto interesante en lo que respecta a identificar y evidenciar los procesos de enseñanza-aprendizaje presentes en esas acciones, los conocimientos que ha de tener el alumnado, y cómo pueden ser evaluados estos conocimientos.

Síntesis del caso →

Contexto

Un instituto de una gran ciudad, que imparte los cursos de educación secundaria obligatoria (ESO) y de bachillerato. El claustro de profesorado es estable y experimentado, de talante más bien clásico y con ciertas ganas de ponerse al día. Se han introducido las pizarras digitales interactivas y los ordenadores portátiles como herramienta de trabajo habitual en las aulas. Combinan de forma desigual estas herramientas más actuales con los libros de texto de toda la vida. Su metodología es normalmente transmisiva, pero comienzan a introducir prácticas más colaborativas y comprensivas.

Planteamiento de la situación

Una docente detecta que un alumno de segundo de ESO ha copiado en un examen. Normalmente, los exámenes son en papel y no se utilizan los portátiles mientras se realizan. La profesora intuye que lo ha hecho usando Internet. En el examen, el alumno utiliza palabras técnicas que, verbalmente, es incapaz de explicar de forma coherente y razonada cuando se le pregunta posteriormente.

Otro alumno asegura que su compañero ha utilizado el móvil, conectado a Internet, durante el examen. En cualquier caso, el uso de los móviles está prohibido en todo momento y en todo el centro. El compañero añade que no es algo novedoso, que este alumno también copia en la elaboración de los trabajos de aula. Y no es el único, es una práctica extendida en las aulas, y muy difícil de detectar en ciertos casos.

Se genera en el centro un debate en torno al hecho de copiar y de hacerlo aprovechando herramientas que el alumnado tiene a su alcance. Una estudiante explica que, en la vida real, fuera del instituto, todo el mundo utiliza Internet, y encuentra injusto que ellos no puedan hacerlo.

Desarrollo de la experiencia

Normalmente, el chico manifiesta buena predisposición por los aprendizajes y saca buenas notas. Es espabilado, quizá algo perezoso. En su sentido de justicia, no ve mal eso de copiar textos e imágenes de sitios públicos. Si la información está ahí… ¿por qué no aprovecharla? Otros compañeros apoyan su postura públicamente, con  el  mismo  razonamiento

La docente lo comenta con una compañera y ésta ve el problema de forma más global. No es la primera vez que llega a sus oídos un caso como éste en el centro. En su departamento, están de acuerdo en que es un problema más amplio. Deciden llevarlo al claustro, con el acuerdo del equipo  directivo, y aprovecharlo como debate pedagógico.

Lo discuten en un claustro pedagógico. En éste, afloran muchas cuestiones: prohibición total de la tecnología en el centro, replanteamiento del tipo de evaluación que se quiere llevar a cabo, pérdida de la cultura del esfuerzo, cómo afectan los cambios sociales al centro, endurecimiento de las sanciones, falta de ejercitación de la memoria, exceso de contenidos del currículo, trabajo por competencias, necesidad de cambiar la normativa del centro, que éste sea un tema de la revista escolar…

El hecho de que genere tanto debate y opiniones diversas hace patente que se trata de un tema que involucra a todos. Así pues, dado que no es un problema individual, la resolución de la situación se aborda de manera globalizada.

Desenlace

El claustro decide hacer una prueba piloto en segundo de ESO, una propuesta de examen con acceso a Internet en la que habrá preguntas de reflexión y otras de contraste de la información que pueden encontrar en la red. Así pues, se podrá consultar Internet.

En lo que respecta a la primera parte, el acceso no aportará gran cosa, porque la reflexión será muy personal; en la segunda, deberán aplicar de forma práctica criterios de selección,  contraste y recomendación de información útil e interesante.

Síntesis del caso

ContextoInstituto de una gran ciudad
Nivel educativoSecundaria obligatoria
ÁmbitoCentro
AcciónCurrículum
Metodología
Evaluación
ParticipantesAlumno, Profesorado, Claustro
Desarrollo• Detección de un caso de copia de Internet en el curso de un examen
• Recogida y contraste de información con los estudiantes
• Reacción contradictoria y llena de dudas
• Reflexión y debate por parte de los equipos docentes y el claustro
• Utilización de las nuevas tecnologías en situación de evaluación
DuraciónUn mes, desde la detección del problema hasta la propuesta de la prueba piloto

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