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| ..index información | ||||
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Flannery O'Connor |
... Julián pensó que le habría sido más fácil reconciliarse con su suerte, si ella hubiera sido egoísta, si hubiera sido una vieja gruñona, borracha y cascarrabias. Siguió andando, saturado por la depresión, como si en el punto culminante de su martirio hubiera perdido la fe. | |||
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Las dulzuras del hogar
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Traducción del inglés de Vida Ozores 1ª edición | Everything that rises must converge, 1956 | ||||
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narrativa | ||||
| |biografía | ||||
| Flannery O' Connor nació en 1925, en Savannah, Georgia, donde murió en 1964, sólo 39 años más tarde. Hija de una acomodada familia católica, vivió la mayor parte de su vida en una típica granja sureña. Muy pronto le diagnosticaron lupus, enfermedad degenerativa que la llevó a la muerte. Su obra se compone de dos novelas (Sangre sabia y Los profetas) y 31 cuentos. | ||||
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| |sinopsis | ||||
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Las dulzuras del hogar consta
de nueve relatos recorridos siempre por la violencia y la ambigüedad
del ser humano en el ámbito más familiar y cotidiano. Así,
Fortune casi mata a su nieta favorita. Julián, avergonzado de su
madre, quiere que esta reciba una lección, pero cuando ocurre se
siente insoportablemente culpable. Asbury vuelve a casa para morir, pero
ni siquiera recibe ese consuelo y debe quedar bajo los cuidados de una
madre cuyo cariño le ahoga. Diferentes ejemplos de relaciones basadas
en la amargura, la frustración y la ignorancia, y donde cualquier
posibilidad de una redención queda inevitablemente truncada.
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| |reseña | ||||
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Los enfrentamientos en el seno de la familia le sirven a Flannery O'Connor de pretexto para expresar eso que subyace en cada uno de sus cuentos: la posibilidad de salvación en el ámbito más cotidiano, que es también el más sucio. Toda la obra de la autora está repleta de símbolos religiosos, pero entendidos siempre de un modo muy personal. El concepto de "gracia" es clave, y la autora así lo considera: "En la mayor parte de los relatos se da un instante de gracia, o un momento en que esta se ofrece, y normalmente, es rechazada". Esa "gracia" tiene algo que ver con la posibilidad de apresar una Verdad, pero una verdad que los protagonistas no saben interpretar, o digerir. Un momento en los que la verdad les penetra, y ellos sufren las consecuencias sin haber sido conscientes de esto. Esa inconsciencia funciona también a otros niveles. A menudo, en los nueve cuentos, aparecen párrafos que nos presentan la visión (limitada) de uno de sus protagonistas. La pretensión de análisis de estos sobre sí mismos es lo que nos muestra cuán lejos están de conocer los verdaderos mecanismos de sus acciones. Los lectores, mientras tanto, advertimos que la superioridad teórica de algunos personajes (que se declaran no racistas, que creen en el progreso, etc) no es tal. Ellos ven a sus familiares desde arriba, debido a una mayor educación, o una mayor experiencia, pero su catadura moral es la misma, algo que siempre intuyen y que tiene que ver con esa aprehensión de la Verdad. Al mismo tiempo, aparecen personajes "buenos", que tratan de ayudar a los demás, que ponen la otra mejilla una y otra vez hasta que les arde la cara, y que sin embargo, siempre acaban mal. Como si la experiencia demostrase que no vale la pena creer en los demás, pero en realidad ellos también intuyen el porqué: su bondad esconde el mismo egoísmo o la misma estupidez, y por eso no puede funcionar. Parecería que O'Connor nos presenta un mundo asfixiante, sin salida posible, pero desde luego ella no lo considera así. Justamente porque la gracia se ofrece. No obstante, su descripción de la América sureña sí establece un mundo miserable ante el que nos exige que no nos horroricemos: el racismo, la hipocresía, la violencia siempre a punto de explotar. Una atmósfera que se corresponde con la de obras de otros escritores del "gótico sureño", tan habituados a poner por protagonistas a monstruos grotescos que nos recuerdan la naturaleza más íntima del ser humano. | ||||
| |bibliografía crítica | ||||
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O'Connor, Flanery (2004), El hábito de ser, Salamanca,
Sígueme. | ||||
| ... Cristina Domínguez Baños | ||||
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Para citar esta reseña: | ||||