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..index información | ||||
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Françoise Sagan |
... ¡Claro que sabía que iba a morir algún día! ¡Claro que sabía que un tanto por ciento de hombres de su edad moría de cáncer cada año en Francia! Pues bien, ahora también sabía que formaba parte de ese porcentaje: ¡eso es todo! | |||
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Un disgusto pasajero | ||||
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Traducción del francés de Julia Escobar Barcelona, Tusquets Editores, 1995 1ª edición | Un chagrin de passage, 1995 | ||||
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narrativa | ||||
| |biografía | ||||
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| |sinopsis | ||||
| Matthieu
Cazavel, un arquitecto parisiense de edad madura, es sorprendido con la terrible
noticia de que un cáncer de pulmón reducirá su vida a seis
meses. Durante un día va asumiendo la noticia de su fatal porvenir, al
tiempo que se ve invadido por todo tipo de sensaciones y pensamientos atropellados
y contradictorios sobre su vida. Impulsos desesperados de suicidio se van entremezclando
con instintos de supervivencia, donde el presente ha de alcanzar todo el protagonismo
y el pasado recuperar lo mejor de sí mismo, lo mejor de su existencia.
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| |reseña | ||||
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Cuando en la vida de Matthieu tenían más
importancia los cómos que los porqués, dicho de otra manera,
lo práctico frente a lo filosófico, la muerte se le presenta
de golpe. La muerte, como paradigma de la trascendencia, desestabiliza
sus esquemas, zarandea sus estructuras mentales hasta embriagarlo por
completo. He aquí a un hombre desencajado, que Françoise
Sagan va moldeando capítulo a capítulo, a ritmo de las agujas
del reloj. Desde el instante en que Matthieu recibe la noticia, el lector
es cómplice y acompañante silencioso de sus diferentes estados
anímicos y de sus decisiones, donde dos serán los microclimas
que coexistan en la mente de Matthieu: el árido, agónico
y escalofriante del temor al fin de la existencia; o el irónico,
banal y desenfadado que lo salvaguarda por momentos. La intensidad de
la narración, pues, reside en el hecho de que en tan sólo
un día, el mismo en el que recibe la noticia, deba asimilar y a
la vez transmitir que va a morir. La autora no pretende hacer de este
libro un manual de cómo enfrentarse a la muerte, ni dramatizar
sobre la misma, al contrario, a través de un personaje neutral
y contenido, presenta el tema de la muerte, la cual adquiere un carácter
natural, no extravagante, aun siendo repentina y cruel. Sin embargo, ni
la narración, ni la historia, son planas, pues existen diferentes
ritmos acordes a los altibajos del protagonista, pero están descritos
desde un perspectiva fría, que no carga el ambiente, sino que más
bien invita al lector a disfrutar la lectura de modo relajado y paulatino.
Dos también son los factores (como dos los microclimas) que inyectan
energía a la historia, Mathilde y el final. La mujer y la amante
de Matthieu no llenan su vida sentimental, más bien la ocupan,
forman parte de su cotidianidad, de modo que Mathilde, un antiguo amor,
descrito como su única y verdadera historia de amor, no cae en
el olvido y reaparece, tras la noticia, con gran intensidad en su memoria,
de ahí que cuando por azar, un antiguo conocido lo lleve de nuevo
hasta ella, provoca que la fuerte carga de ese encuentro sea contagiosa
para el lector. | ||||
| ...Lena Rodríguez Quintana | ||||
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2007 © Lena Rodríguez Quintana © Centre Dona i Literatura Para citar esta reseña: | ||||