Insolación

  • Pardo Bazán, Emilia

    Insolación

Ed. cit.

Insolación

Madrid, Cátedra (Letras Hispánicas, 520), 2001.

La mujer es un péndulo continuo que oscila entre el instinto natural y la aprendida vergüenza, y el varón más delicado no acertará a no lastimar alguna vez su invencible pudor.

biografía

Emilia Pardo Bazán (A Coruña, 1851-Madrid, 1921) fue una de las mujeres más importantes de España de la segunda mitad del siglo XIX. Se lo permitió el hecho de haber nacido en el seno de una familia acomodada, ya que esto le ofreció la posibilidad de convertirse en una viajera incansable y en una gran lectora, como se trasluce de su extensa obra. 1868 fue quizás uno de los años que más marcaron su vida; como dice ella misma, "me vestí de largo, me casé y estalló la Revolución de septiembre". En 1860 escribirá sus primeros versos y no dejará de escribir hasta su muerte, que tendrá lugar en Madrid el 12 de mayo de 1921, siendo madre de tres hijos y habiéndose consagrado como una de las escritoras más importantes de su época.

sinopsis

Asís Taboada, viuda de su tío, el Marqués de Andrade, desde hace dos años, se verá sometida, como prácticamente todas las protagonistas de las novelas decimonónicas, a los impulsos del instinto y a las apetencias del deseo ante los intentos de seducción de Pacheco, un joven andaluz. Se debatirá, incluso, entre los dictámenes de la razón y los del sentimiento, entre el determinismo social y el fisiológico. Todo el proceso de seducción y la caída de la protagonista en brazos del conquistador es presentado por la autora bajo la metáfora de la insolación, que puede situarse entre el recurso naturalista y el finisecular, por ser a la par naturaleza y símbolo.

reseña

Insolación fue escrita en 1889 cuando la novela estaba empezando a abandonar las reglas propuestas por el naturalismo y se encaminaba hacia la estética finisecular. En Insolación destacará, sobre todo, el uso modernísimo que doña Emilia hace de su propia voz, de la voz de la autora, que empezará a librarse del yugo de la omnisciencia, dominante en las novelas que aspiraban al naturalismo. Si doña Emilia utiliza aquí, por el supuesto poso biográfico, un elemento plenamente moderno para la época -porque no se trata de definir la realidad, sino de definir el alma- también hará uso de los recursos naturalistas, situándose, de este modo, entre el naturalismo y el espiritualismo, porque los estados del alma se complementan a la perfección con el determinismo del cuerpo y del temperamento. De ahí que el sol, que puede ser a la par elemento naturalista y simbolista, sea el elemento clave de la obra.

Dejando aparte las poéticas de las que se nutre la novela, se podría afirmar que es Insolación una de las novelas más feministas de la escritora coruñesa, no porque la protagonista defienda los derechos de la mujer con su discurso, sino porque a partir del comportamiento de Asís Taboada pueden extraerse algunas ideas de doña Emilia acerca del papel que tenía y el que debía tener la mujer en aquel momento. Aparte de hacer de la protagonista una mujer aristocrática, la presenta ya viuda y con un hijo. Podría pensarse que la autora no se atreve a pintarla casada y adúltera, pero puede que doña Emilia quisiera, en este caso, romper con la saga de adulterios novelados de las obras literarias de la época. Tal vez su propósito fue el de mostrar, al modo naturalista, cómo una mujer, expuesta en un determinado medio, puede caer en el adulterio, pero no con la única intención de hacer del texto un documento humano al modo más realista, sino de dar ya algo de protagonismo al alma.

Los secretos del alma femenina pueden resultar inextricables si es un hombre quien intenta adivinarlas. Ni la escuela de Freud supo responder a la pregunta de ¿qué quiere una mujer? Doña Emilia sí sabía qué quería una mujer viuda y joven, y lo dejó dicho en Insolación: quería ser feliz y sentirse amada, aferrarse al deseo amoroso para, con él, cerrar los caminos del sufrimiento y abrirse al olvido, al deseo, al amor, a la realidad.

autopoética

"[El naturalismo] se parece a las habitaciones bajas de techo y muy chicas, en las cuales la respiración se dificulta. Para no ahogarse hay que abrir la ventana dejemos circular el aire y entrar la luz del cielo." (La cuestión palpitante, 1883-1884)

bibliografía

Bravo Villasante, Carmen (1973), Vida y obra de Emilia Pardo Bazán, Madrid, Magisterio Español.

Clémessy, Nelly (1982), Emilia Pardo Bazán como novelista. De la teoría a la práctica, Madrid, Fundación Universitaria Española.

Sotelo, Marisa (2005), "Emilia Pardo Bazán: crítica e historia literaria". Actas del I Simposio "Emilia Pardo Bazán: estado de la cuestión", A Coruña, Casa-Museo Emilia Pardo Bazán: 135-180.

Edita: Centre Dona i Literatura

Carrasco Arroyo, Noemí

Carrasco Arroyo, Noemí (2006), "Emilia Pardo Bazán. Insolación", Lletra de Dona in Centre Dona i Literatura, Barcelona, Centre Dona i Literatura / Universitat de Barcelona.

http://www.ub.edu/cdona/lletradedona/es/insolacion
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