Las amantes

  • Jelinek, Elfriede

    Die Liebhaberinnen

Ed. cit.

Las amantes

Barcelona, El Aleph editores, 2005

ISBN: 84-96333-48-5 D.L.: B.23.917-2005

si alguien protagoniza un destino, no es aquí. si alguien tiene un destino, se trata de un hombre. si alguien consigue un destino, se trata de una mujer.

biografía

Elfriede Jelinek (Mürzzunschlaf, 1946) publicó, en 1969, sus primeros textos en la revista austriaca de vanguardia Protokolle. Autora versátil, ha transitado por diferentes géneros: la novela, con Somos reclamos, baby (1970), Las amantes (1975), La pianista (1983) -llevada al cine en 2001 por Michael Hanecke- o Deseo (1989); el teatro, con Lo que pasó cuando Nora dejó a su marido (1979) o Una pieza deportiva (1998); la poesía y el ensayo. En 2004 recibió el Nobel de Literatura.

sinopsis

Las amantes es la historia de Brigitte, una mujer de ciudad que trabaja en una fábrica de sujetadores y de Paula, una joven de campo que aspira a ser vendedora. B. quiere a Heinz. P. quiere a Erich. Heinz quiere ser electricista y no bebe. Erich quiere una motocicleta y le encanta beber. Gitti quiere un futuro con Heinz, es decir, un hijo; H. sólo quiere ser empresario. B. odia a H., pero Heinz es su futuro, ella no tiene destino. Paula cree tener futuro con E. y con el hijo que ambos, accidentalmente, van a tener. Ambas parejas, B. y H. y P. y E. enlazan su historia, como la de tantos (de) nos-otros.

reseña

Sin sangrías, sin mayúsculas, con abreviaturas… Así se presenta un texto que juega con la letra, igualando las palabras, proporcionándole carácter poemático a una prosa con repeticiones constantes y con lento avanzar de la acción. Con mecanismos propios del género poético y sin perder de vista la profusa elaboración sonora del lenguaje que se pierde en el trayecto de la traducción, la desfiguración textual le confiere un dibujo otro a la distribución.

Bajo la sonoridad del párrafo, unos personajes esquemáticos, tipos sociales/sexuales, se zambullen en el universo de las pulsiones ("el cochinillo seboso de heinz tiene pensamientos impuros, que ahora sin embargo son relegados a un segundo plano por la comida. (…) cuando heinz ya esté satisfecho, pensará en el chichi de susi", p. 96), se oponen unos a otros, encajan los dientes de sus mecanismos, y una estructura social muestra su andamiaje descarnado, una simplificación esquemática que fuerza la reflexión en la lectura, como reducir la realidad a una serie de trazos esenciales que ponen al descubierto el núcleo de lo narrado y, por ende, el del funcionamiento de los roles sexuales en las sociedades capitalistas de Occidente. Como despejar la hojarasca…

Con el inconsciente a flote, los personajes chocan y se funden ("brigitte le dice a heinz: necesito a alguien que esté a mi lado (…)./ heinz dice que le importa una mierda./ es una lástima que brigitte odie tanto a heinz", p. 15), y todo el baile de lo cotidiano se reduce a términos mercantiles, como la figura femenina, con palabras como "devaluado", "revalorizados", "tasar"… Las finalidades de los personajes proceden de antaño, éstos son arrastrados por la marcha social, una inercia que encierra su valor en el espacio teleológico: "el nacimiento de un niño, al fin y al cabo, no es para darle una alegría al niño, sino para dársela al hombre afortunado. (…) niño y mujer estarán enteramente agradecidos a heinz" (p. 125).

En el fluir textual se mezcla el diálogo -no marcado tipográficamente- con intrusiones del narrador que corta los hechos, los adelanta; maneja datos de una historia que se conoce porque remiten a la desidia de la Historia.

Con un estilo descarnado, irónico, entrecortado, brutal, de sintaxis simplificada -a tono con las intenciones sintéticas-, las historias de B. y de H., de P. y de E. se entrelazan como las diferentes vidas que se rinden al mercantilismo y a la pulsión para desmantelar las piezas de un engranaje acendrado y secular.

autopoética

"Escribir es para mí un proceso completamente natural y de hecho lo puedo hacer muy rápido. Además puedo teclear a gran velocidad porque estudié música. Entonces el lenguaje me arrastra, el texto se escribe a sí mismo, por así decirlo. No soy una autora planetaria, sólo son fijos los trazos básicos de un texto, mientras que todo lo demás lo hace el lenguaje en mi lugar. Un proceso casi de trance. También en mi vida cotidiana tengo esta obsesión por asociar, siempre estoy jugando con palabras." (El País, Babelia, 680, 4/XII/2004)

Edita: Centre Dona i Literatura

Ribes Mengual, Iván

Ribes Mengual, Iván (2005), "Elfriede Jelinek. Las amantes", Lletra de Dona in Centre Dona i Literatura, Barcelona, Centre Dona i Literatura / Universitat de Barcelona, fecha de consulta.

http://www.ub.edu/cdona/lletradedona/es/las-amantes
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