La hora de la estrella

  • Lispector, Clarice

    A hora da estrela

Ed. cit.

La hora de la estrella

Trad. Ed. Ana Poljak

Madrid, Ediciones Siruela, 2000

84-7844-510-2

Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo [...]. Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días. Pero estoy preparado para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aun la pasión y su desesperanza. Ahora solo querría tener lo que hubiera sido y no fui.

biografía

Clarice Lispector (Chechelnik, Ucrania, 1920-Río de Janeiro, 1977) es la hija de emigrantes ucranianos que llegan a Recife cuando ella tan solo cuenta unos meses de edad. Estudió derecho y, posteriormente, vivió en varios países de Europa antes de regresar definitivamente a Brasil. Con 23 años publica su primera novela, Cerca del corazón salvaje, una historia de enorme carga lírica y filosófica que nada tiene que ver con la literatura regionalista y comprometida socialmente de la época. Lispector forma parte de lo que se ha llamado la tercera fase del Modernismo Brasileño. Su narrativa desdibuja la línea entre poesía y prosa y abunda en el “flujo de conciencia” a través de los profundos retratos psicológicos de sus personajes.

sinopsis

Rodrigo S.M. es el narrador de esta novela, un escritor que cuenta la vida de Macabea, una joven que después de perder a su vieja tía emigra a Río de Janeiro, donde trabaja como mecanógrafa. Macabea es café frío, dice el narrador, que, además, nos la presenta como alguien sin cualidades intelectuales ni físicas. La muchacha se enamora de Olímpico de Jesús, un hombre capaz de cualquier cosa con tal de medrar socialmente y que acaba abandonándola por Gloria, una compañera de trabajo de Macabea. Afligida por la ruptura, la protagonista de esta historia busca respuestas a su futuro en el consultorio de Madame Carlota, una adivina que le anuncia que tendrá un romance con un extranjero rico. Llena de alegría, Macabea sale a la calle y es atropellada por un Mercedes amarillo.

reseña

La hora de la estrella aborda una de esas vidas que no suelen ser dignas de ser contadas en una novela, pues narra la historia de una joven norestina que escapa a todo estereotipo de la brasileña exuberante. Ella es la mujer sin atributos, la representación de lo anodino y lo prescindible hecho carne. Lispector presenta aquí un relato profundamente urbano y carente de tropicalismo, que sigue a esta antiheroína en su discurrir por una ciudad en la que no la acompaña ni el amor, ni la salud, ni la familia, ni la esperanza. La autora construye un folletín gélido y carente de emociones en el que Macabea, de una inocencia absoluta, vive una vida miserable sin ninguna conciencia de su situación.

Con una prosa que produce cierta extrañeza por sus peculiares estructuras sintácticas y por su dimensión lírica, la autora eleva una historia que podría resultar banal a la condición de literatura y construye un personaje a quien observar en su infausta fortuna. Define a Macabea a partir de sus carencias y de una inconmensurable ingenuidad que la salva de la brutalidad de Río de Janeiro y de la violencia estructural de un sistema que excluye a las personas más desvalidas. El nivel metaliterario de la novela se articula a través de la voz del narrador, Rodrigo S.M., que nos hace partícipes de la dificultad de escribir un relato y que, además, habla del terrible dolor de muelas que padece. Se pregunta por qué escribe y asume la obligación de contar la historia de Macabea porque también ella tiene derecho al grito. Afirma que lo que va a escribir podría hacerlo otro autor, siempre que fuera un hombre, puesto que una mujer lagrimearía tonterías. Este es uno de los gestos irónicos que asume Lispector y que pueblan toda la novela.

No menos importancia tienen los personajes secundarios, creados a partir del lirismo y la parodia más deliciosa. Olímpico de Jesús, un metalúrgico y un galán de tres al cuarto con ansias de poder y de dinero que cree que “Macabea” suena a nombre de alguna enfermedad y que acaba dejándola por Gloria, que completa el triángulo amoroso y quien, a pesar de ser sucia, tiene suerte con los hombres porque es voluptuosa. O Madame Carlota, una cartomante que ha ascendido socialmente gracias a la prostitución y que cruza las predicciones de sus dos últimas clientas, de modo que a Macabea le habla del futuro que en realidad tendrá otra mujer; y a esa otra le predice la muerte.

Todos ellos están alienados y viven en un mundo que desconocen y que, a su vez, los desprecia. Lispector no idealiza la clase obrera que retrata; lejos de esto, la muestra en sus espacios anodinos y en su intimidad insoportable. Los observa consumiendo productos capitalistas como la Coca-Cola y los despoja de cualquier capacidad crítica. En definitiva, hace un peculiar retrato de los emigrados a quienes sitúa en una especie de “no lugar” dentro de Río de Janeiro. Y aunque aborda el tema sin recurrir al dramatismo, la conclusión final, la última reflexión existencial que hace la autora, es la de que estas vidas se definen a partir del sinsentido y que la muerte de Macabea no le importa a nadie.

Edita: Centre Dona i Literatura

Pellejero, Natalia

Pellejero, Natalia (2017). "Clarice Lispector. La hora de la estrella", Lletra de Dona in Centre Dona i Literatura, Barcelona, Centre Dona i Literatura / Universitat de Barcelona, data de consulta.

http://www.ub.edu/cdona/lletradedona/la-hora-la-estrella
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