PRESENTACIÓN 1988 - 1998 Programa "Análisis y Conducción de Grupos" Recordar los orígenes es sumergirse en el tiempo evocar la andadura y la substancia en la que se encarna nuestra identidad. La idea que nos llevó al planteamiento de un tercer ciclo dedicado al análisis y conducción de grupos surgió hace ahora 10 años. Una década quizá no sea gran cosa, pero en el transcurso de mi vida, estos últimos diez años, si que lo han sido. A la hora de recopilar esta trayectoria, empezaré diciendo que, efectivamente, las ideas son fruto de las circunstancias y, su puesta en práctica, constituye el compromiso de quienes las realizan. Estos años quedan en la memoria afectiva con sus inevitables contratiempos y logros afortunados. Creo que nuestro venturoso gozo y avance no puede disociarse de sufrimiento y pérdidas, que siempre hemos compartido. A finales de los ochenta, formaba parte de un grupo de profesores dedicados al estudio, investigación, enseñanza y práctica de la Psicología de los Grupos. Al empezar la aventura del primer postgrado, a pesar de ser consciente de nuestras limitaciones, no por ello dejamos de creer en la posibilidad de nuestra supervivencia. Formando equipo, aunando esfuerzos el futuro estaba a nuestro alcance. Para diseñar este programa tuve buenos maestros que me mostraron la utilidad del proyecto y me ayudaron a formular la filosofía subyacente. Filosofía que entraña, como en sus orígenes griegos, no sólo amor al saber, sino curiosidad por el entorno y un reto por conocerse a sí mismo. Actitud de todo intelectual que hace posible el verdadero avance de la Psicología, de la Psicología de los Grupos y su aplicación en los más diversos contextos sociales. Asumí el riesgo de la propuesta del primer postgrado en “Análisis y Conducción de Grupos” en nuestro país. Dos años más tarde, el programa se amplió a la realización de tres postgrados y un Master. Los postgrados se especializaron en los ámbitos socio-educativo, clínico y organizacional, y el Master se orientó a la investigación aplicada. Todo ello significó para nosotros un reto formidable, que hoy podemos ver convertido en una magnífica realidad. Para tan ambicioso proyecto no bastaba con la idea. Se hacía necesario contar con quienes, generosos y expertos, tendieron sus manos para acogerla y tejieron una red de conocimientos y experiencias para poder llevarla a cabo. Mis más afectuosas y sinceras gracias a todos. Sin ese magnífico claustro de profesorado, sin la colaboración de ese equipo base disponible en todo tiempo, esta empresa no hubiese sido posible. Una propuesta tan amplia, sin un esfuerzo colectivo, no se habría realizado. Como todo proyecto de cierta envergadura que llega a buen término, es obra de acción grupal. Que me cupiese el honor de ser la directora del mismo se convirtió en un placer porque compartí la responsabilidad y recibí apoyo constante de todos los colaboradores. Cuando en la lección inaugural del primer postgrado, el profesor invitado dijo que estábamos haciendo historia, pensé que se trataba de una amable cortesía. Hoy día nos contamos entre las escasas instituciones que internacionalmente forman analistas y conductores de grupo, en su práctica e investigación. Aquella propuesta inicial del Departamento de Psicología Social, acogida por la División IV de Ciències de la Salut, y aprobada por los equipos de rectorado de la Universitat de Barcelona, ha ido creciendo, y creo que mejorando, a lo largo de esta década. Le cabe a nuestra Universidad y a Cataluña el acierto de ser pionera en un programa de tales características, que nació con vocación de continuidad. Es de obligado reconocimiento que dar las gracias también a instituciones que como el Departament d´Ensenyament de la Generalitat de Catalunya, l´Ajuntament de Barcelona, l´Escola d´Administració Pública de Catalunya, la Cambra de Comerç, Indústria i Navegació de Barcelona, la Fundació Palau de les Heures, y nuestra Facultat y al Departament de Psicologia Social, por la acogida y apoyo que sus responsables mostraron por nuestro proyecto y su realización. Me enorgullece constatar que los alumnos que se formaron en nuestros programas hoy son valiosos profesionales, sensibles a los aspectos intelectuales y académicos tanto como a su aplicación a las necesidades sociales. Lo considero el mayor logro. El claustro de profesores no sólo supo transmitir su saber, sino también la ilusión y afecto como recursos básicos. Respecto a la Psicología de los Grupos, si sus ideas se generaron en Europa y, fue América donde principalmente se desarrollaron, en el reflujo nos toca ahora también a nosotros asegurar su continuidad. Al esfuerzo de los programas académicos de las Facultades por implantar troncal y obligatoriamente una asignatura, pendiente durante lustros, olvidada en los estudios de Psicología, le corresponde continuar la formación de especialista en este programa de tercer ciclo. La relación entre la actuación técnica y la creación del conocimiento debe intensificarse. Los conceptos técnicos y teóricos se valorarán en la medida en que el grupo sea concebido como un esfuerzo generoso en pro del bienestar personal y social, al cual ha de contribuir el conductor del mismo. Por ello es de vital importancia su buena formación. Una última faceta a destacar es la prodigiosa imaginación y el esfuerzo realizado por nuestros alumnos y alumnas que pusieron en marcha investigaciones aplicadas en intervenciones grupales en los más variados contextos sociales. El deseo personal, y creo hacerme eco del colectivo de profesores, en que cualquier objetivo que se plantee se haga con la garantía de un buen analista y conductor de grupos. Que en cualquier ámbito y ambiente en el que se planteen acciones a corto, medio o largo plazo, se efectúe una conveniente evaluación. No cabe duda que los grupos, su aplicabilidad y estudio tendrán cada vez más predicamento. En el próximo milenio, es decir, mañana seréis vosotros quienes continuaréis con esta responsabilidad. Estoy segura que sabréis cumplir con creces. La vida ha sido muy generosa conmigo. Os he conocido, formo parte de vuestros grupos y eso es irremplazable. Gracias.
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