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41. - Carla Lonzi y otras. Secondo Manifesto di Rivolta Femminile: “io dico io”. Roma, marzo 1977.

... y hombres, en el colegio de monjas, adonde ella decidió ir, había solo mujeres. Fue un primer paso acertado y decisivo en términos del ser. Lo hizo así: a los nueve años, al terminar un verano pasado con su hermana Lidia en el castillo de Rignalla , sitio de veraneo del colegio de la Abadía de Ripoli, decide quedarse, ella sola, a estudiar como alumna interna en este monasterio femenino y escuela fundado junto a Florencia a finales del siglo VIII por y para nobles lombardas. Ahí, entre paredes y ventanas impregnadas de genealogía femenina, empezó a escribir cartas, diarios y meditaciones. Escribe sobre esta experiencia en su Diario : "En tres años de colegio interna conocí un poco más a fondo el mundo femenino, y me identifiqué con él hasta el punto de no querer alejarme nunca más, pero en cuanto salí, hacia los trece años, lo abandoné de golpe, toda engolfada en mi reaparición en el mundo. En el internado había adquirido rasgos que...

 
42. - Leonor López de Córdoba. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1404.

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
43. - Carla Lonzi y otras. Manifiesto de Rivolta Femminile. Roma, julio 1970.

... y hombres, en el colegio de monjas, adonde ella decidió ir, había solo mujeres. Fue un primer paso acertado y decisivo en términos del ser. Lo hizo así: a los nueve años, al terminar un verano pasado con su hermana Lidia en el castillo de Rignalla , sitio de veraneo del colegio de la Abadía de Ripoli, decide quedarse, ella sola, a estudiar como alumna interna en este monasterio femenino y escuela fundado junto a Florencia a finales del siglo VIII por y para nobles lombardas. Ahí, entre paredes y ventanas impregnadas de genealogía femenina, empezó a escribir cartas, diarios y meditaciones. Escribe sobre esta experiencia en su Diario : "En tres años de colegio interna conocí un poco más a fondo el mundo femenino, y me identifiqué con él hasta el punto de no querer alejarme nunca más, pero en cuanto salí, hacia los trece años, lo abandoné de golpe, toda engolfada en mi reaparición en el mundo. En el internado había adquirido rasgos que...

 
44. - Carla Lonzi y otras. Segundo Manifiesto de Rivolta Femminile: "yo digo yo". Roma, marzo 1977.

... y hombres, en el colegio de monjas, adonde ella decidió ir, había solo mujeres. Fue un primer paso acertado y decisivo en términos del ser. Lo hizo así: a los nueve años, al terminar un verano pasado con su hermana Lidia en el castillo de Rignalla , sitio de veraneo del colegio de la Abadía de Ripoli, decide quedarse, ella sola, a estudiar como alumna interna en este monasterio femenino y escuela fundado junto a Florencia a finales del siglo VIII por y para nobles lombardas. Ahí, entre paredes y ventanas impregnadas de genealogía femenina, empezó a escribir cartas, diarios y meditaciones. Escribe sobre esta experiencia en su Diario : "En tres años de colegio interna conocí un poco más a fondo el mundo femenino, y me identifiqué con él hasta el punto de no querer alejarme nunca más, pero en cuanto salí, hacia los trece años, lo abandoné de golpe, toda engolfada en mi reaparición en el mundo. En el internado había adquirido rasgos que...

 
45. - Carla Lonzi y otras. Manifesto di Rivolta Femminile. Roma, luglio 1970.

... y hombres, en el colegio de monjas, adonde ella decidió ir, había solo mujeres. Fue un primer paso acertado y decisivo en términos del ser. Lo hizo así: a los nueve años, al terminar un verano pasado con su hermana Lidia en el castillo de Rignalla , sitio de veraneo del colegio de la Abadía de Ripoli, decide quedarse, ella sola, a estudiar como alumna interna en este monasterio femenino y escuela fundado junto a Florencia a finales del siglo VIII por y para nobles lombardas. Ahí, entre paredes y ventanas impregnadas de genealogía femenina, empezó a escribir cartas, diarios y meditaciones. Escribe sobre esta experiencia en su Diario : "En tres años de colegio interna conocí un poco más a fondo el mundo femenino, y me identifiqué con él hasta el punto de no querer alejarme nunca más, pero en cuanto salí, hacia los trece años, lo abandoné de golpe, toda engolfada en mi reaparición en el mundo. En el internado había adquirido rasgos que...

 
46. - Carla Lonzi y otras. Los Manifiestos de Rivolta Femminile: la revolución clitórica. Edición, prólogo, traducción y herramientas secundarias de María-Milagros River

... y hombres, en el colegio de monjas, adonde ella decidió ir, había solo mujeres. Fue un primer paso acertado y decisivo en términos del ser. Lo hizo así: a los nueve años, al terminar un verano pasado con su hermana Lidia en el castillo de Rignalla , sitio de veraneo del colegio de la Abadía de Ripoli, decide quedarse, ella sola, a estudiar como alumna interna en este monasterio femenino y escuela fundado junto a Florencia a finales del siglo VIII por y para nobles lombardas. Ahí, entre paredes y ventanas impregnadas de genealogía femenina, empezó a escribir cartas, diarios y meditaciones. Escribe sobre esta experiencia en su Diario : "En tres años de colegio interna conocí un poco más a fondo el mundo femenino, y me identifiqué con él hasta el punto de no querer alejarme nunca más, pero en cuanto salí, hacia los trece años, lo abandoné de golpe, toda engolfada en mi reaparición en el mundo. En el internado había adquirido rasgos que...

 
47. Seccion 2 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
48. Seccion 3 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
49. Seccion 4 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
50. Seccion 10 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
51. Seccion 5 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
52. Seccion 8 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
53. Seccion 9 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
54. Seccion 6 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
55. Seccion 7 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
56. Seccion 1 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... había oído que hacía una monja ante un crucifijo; parece que ella era muy devota de Jesucristo. Y se dice que, después de oír los maitines, se iba ante un crucifijo y rezaba de rodillas siete mil veces: “Piadoso hijo de la Virgen , vénzate la piedad ”. Y que, una noche, estando la monja cerca, que donde ella estaba oyó que el crucifijo le respondía diciendo: “Piadoso me llamaste, piadoso te seré”. 34. Y yo, que tenía mucha devoción en estas palabras, rezaba esa oración todas las noches rogando a Dios que me quisiese librar a mí y a mis hijos; o que, si alguno se tuviera que llevar, se llevase el mayor porque era muy enfermizo. Y quiso Dios que, una noche, no encontraba quien velase aquel chico enfermo porque habían muerto todos los que hasta entonces le habían velado. Y vino a mí ese hijo mío, que le llamaban Juan Fernández de Hinestrosa ...

 
57. Obras al cuidado de Núria Jornet.

... era así llamada por sus monjas, que funda un orden reformado, y con él, un nuevo orden de la realidad. O bien son palabras, como las de las Ordenanzas de Agnès, que gestionan aspectos de la vida comunitaria, y, en concreto, la relación con los hombres que se ocupan, de hecho, de una parte de la gestión espiritual del monasterio; crean mundo y hacen orden, inventando prácticas de gobierno, de relación, administrando la gestión material y espiritual de la comunidad. La filósofa Annarosa Buttarelli ha puesto justamente émfasis en las reglas monásticas y conventuales porque pueden convertise en “lugar de interés grandioso para quien tenga pasión por la política, en el sentido que pueden ser consideradas verdaderas y propias constituciones que ordenan la convivencia. Constituyen un mundo y ponen en orden un mundo a venir en el que se cree, se compromete y se quiere dejar testimonio”. ...

 
58. Textos políticos: Gobernar con amor.

... era así llamada por sus monjas, que funda un orden reformado, y con él, un nuevo orden de la realidad. O bien son palabras, como las de las Ordenanzas de Agnès, que gestionan aspectos de la vida comunitaria, y, en concreto, la relación con los hombres que se ocupan, de hecho, de una parte de la gestión espiritual del monasterio; crean mundo y hacen orden, inventando prácticas de gobierno, de relación, administrando la gestión material y espiritual de la comunidad. La filósofa Annarosa Buttarelli ha puesto justamente émfasis en las reglas monásticas y conventuales porque pueden convertise en “lugar de interés grandioso para quien tenga pasión por la política, en el sentido que pueden ser consideradas verdaderas y propias constituciones que ordenan la convivencia. Constituyen un mundo y ponen en orden un mundo a venir en el que se cree, se compromete y se quiere dejar testimonio”. ...

 
59. Corpus de autoras de la BViD.

... era así llamada por sus monjas, que funda un orden reformado, y con él, un nuevo orden de la realidad. O bien son palabras, como las de las Ordenanzas de Agnès, que gestionan aspectos de la vida comunitaria, y, en concreto, la relación con los hombres que se ocupan, de hecho, de una parte de la gestión espiritual del monasterio; crean mundo y hacen orden, inventando prácticas de gobierno, de relación, administrando la gestión material y espiritual de la comunidad. La filósofa Annarosa Buttarelli ha puesto justamente émfasis en las reglas monásticas y conventuales porque pueden convertise en “lugar de interés grandioso para quien tenga pasión por la política, en el sentido que pueden ser consideradas verdaderas y propias constituciones que ordenan la convivencia. Constituyen un mundo y ponen en orden un mundo a venir en el que se cree, se compromete y se quiere dejar testimonio”. ...

 
60. Curadoras/es de las obras de la BViD.

... era así llamada por sus monjas, que funda un orden reformado, y con él, un nuevo orden de la realidad. O bien son palabras, como las de las Ordenanzas de Agnès, que gestionan aspectos de la vida comunitaria, y, en concreto, la relación con los hombres que se ocupan, de hecho, de una parte de la gestión espiritual del monasterio; crean mundo y hacen orden, inventando prácticas de gobierno, de relación, administrando la gestión material y espiritual de la comunidad. La filósofa Annarosa Buttarelli ha puesto justamente émfasis en las reglas monásticas y conventuales porque pueden convertise en “lugar de interés grandioso para quien tenga pasión por la política, en el sentido que pueden ser consideradas verdaderas y propias constituciones que ordenan la convivencia. Constituyen un mundo y ponen en orden un mundo a venir en el que se cree, se compromete y se quiere dejar testimonio”. ...

 
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- Carla Lonzi y otras. Secondo Manifesto di Rivolta Femminile: “io dico io”. Roma, marzo 1977. 1
- Leonor López de Córdoba. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1404. 1
- Carla Lonzi y otras. Manifiesto de Rivolta Femminile. Roma, julio 1970. 1
- Carla Lonzi y otras. Segundo Manifiesto de Rivolta Femminile: "yo digo yo". Roma, marzo 1977. 1
- Carla Lonzi y otras. Manifesto di Rivolta Femminile. Roma, luglio 1970. 1
- Carla Lonzi y otras. Los Manifiestos de Rivolta Femminile: la revolución clitórica. Edición, prólogo, traducción y herramientas secundarias de María-Milagros River 1
Seccion 2 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 3 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 4 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 10 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1 1
Seccion 5 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 8 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 9 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 6 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 7 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 1 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Obras al cuidado de Núria Jornet. 1
Textos políticos: Gobernar con amor. 1
Corpus de autoras de la BViD. 1
Curadoras/es de las obras de la BViD. 1