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La búsqueda universal como mediación retornó 24 resultados.

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1. - María-Milagros Rivera Garretas. Signos de libertad femenina. (En diálogo con la historia y la política masculinas).

... o en relación con otra, como cuando dijimos “Mi cuerpo es mío”. Posiblemente sabe que el Dios de las mujeres existe y es Dios. Y está dentro de ella, porque es el Amor , el Dios interior. Es decir, sabe que existe lo universal como mediación y que lo universal como mediación es sexuado, como mostró Luce Irigaray . Dios es un universal como mediación sexuado en femenino y no necesita del clero. 101 El signo de la libertad femenina hace historia de las mujeres Lo universal como mediación Se suele considerar historia de las mujeres la que tiene a una o más mujeres como víctimas o como protagonistas. Y se suele considerar Historia sin más (o historia con mayúscula, como se solía decir) la que tiene a uno o más hombres como víctimas o como protagonistas, aunque ocasionalmente salga alguna mujer . Esta asimetría , que yo no considero una desigualdad sino –insisto– una asimetría ,...

 
2. Seccion 10 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
3. Seccion 1 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
4. Seccion 2 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
5. Seccion 3 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
6. Seccion 4 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
7. Seccion 6 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
8. Seccion 7 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
9. Seccion 8 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
10. Seccion 9 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
11. Seccion 5 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
12. - Leonor López de Córdoba. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1404.

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
13. - Laura Minguzzi. Luciana Tavernini. Marina Santini. La pratica della storia vivente. Prologo per María-Milagros Rivera Garretas.

... no entran en el conocimiento universitario: son demasiado sucias, inciertas, malolientes, deformes, volubles, tajantes, oscuras y molestas. Son molestas precisamente por su vinculación inevitable con la verdad de la madre y de la lengua materna. La madre no entra o entra a duras penas en el conocimiento universitario actual. La universidad se concibió a sí misma a finales del siglo XII como Alma Mater ( madre nutricia), y le cuesta dejar el sitio a la madre. Así, la Historia se dirime hoy entre la verdad pactada, o sea la verdad del lenguaje acordado por los Estados, y la verdad de la madre y de la lengua materna. La verdad del lenguaje acordado es segura, asegurada como está por la fuerza de los Estados que la acuerdan; la verdad de la lengua materna es incierta y delicada , como somos delicadas e inciertas las madres. Hoy en día, sin embargo, la obsesión por la seguridad delata algo feo. En este estado de cosas, la verdad incierta y ...

 
14. - Leonor López de Córdoba. Vida y traxedias de Leonor López de Córdoua. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1404.

... Catalina de Lancaster como Isabel de Hungría llamaron a sus validas “madre” y se sirvieron de su sabiduría para hacer política. Escribió Catalina en una carta dirigida a su valida : “Yo la sin ventura reyna de Castilla y de León, madre del rey e su tutora e regidora de sus reinos, embío a saludar mucho a vos la muy amada y deseada madre doña Leonor López, mi dueña, [...] como aquella que mucho amo y precio, y de quien mucho fío.” 179 Todo ello sin olvidar que el cristianismo –cuando menos el cristianismo eclesiástico, ya que el otro se deja malear por el amor de sus devotas y devotos, como muestran, por ejemplo, la teología en lengua materna o la figura de Cristo como madre– 180 truncó la genealogía femenina de las tres madres poniendo al Niño en el lugar de la Niña , con lo cual señala abiertamente el comienzo de un tipo histórico de patriarcado, aunque, como es sabido, ella no salió nunca del...

 
15. - Laura Minguzzi. Luciana Tavernini. Marina Santini. La práctica de la historia viviente. Con un prólogo de María-Milagros Rivera Garretas.

... no entran en el conocimiento universitario: son demasiado sucias, inciertas, malolientes, deformes, volubles, tajantes, oscuras y molestas. Son molestas precisamente por su vinculación inevitable con la verdad de la madre y de la lengua materna. La madre no entra o entra a duras penas en el conocimiento universitario actual. La universidad se concibió a sí misma a finales del siglo XII como Alma Mater ( madre nutricia), y le cuesta dejar el sitio a la madre. Así, la Historia se dirime hoy entre la verdad pactada, o sea la verdad del lenguaje acordado por los Estados, y la verdad de la madre y de la lengua materna. La verdad del lenguaje acordado es segura, asegurada como está por la fuerza de los Estados que la acuerdan; la verdad de la lengua materna es incierta y delicada , como somos delicadas e inciertas las madres. Hoy en día, sin embargo, la obsesión por la seguridad delata algo feo. En este estado de cosas, la verdad incierta y ...

 
16. Seccion 3 - Luisa Cavaliere. Lia Cigarini. Hay una buena diferencia. Un diálogo.

... sí desplazó radicalmente, como te he dicho ya, la mirada y la obligó a concentrarse en los cuerpos pensantes y en las experiencias. LUISA CAVALIERE - ¿Asumiendo la parcialidad como punto de vista esencial para entender el mundo? LIA CIGARINI – Ciertamente, en el sentido de que entonces se despedazaba la monosexuación compacta y se afirmaba, en la práctica, una subjetividad que ofrecía la conciencia de su parcialidad como categoría política. Esta separación , esta crítica de la universalidad ficticia, cuya incapacidad de decir el mundo en su estar habitado por mujeres y hombres y no por sujetos abastractos quedaba demostrada, hizo posible la definición libre del ser mujer . Libre porque ya no estaba enjaulada en el oscuro e indefinido territorio de la alteridad con frecuencia domesticada y especular, sino concretamente capaz de hablar de sí. Esa parcialidad asumida como consecuencia del partir de sí (obviamente los procesos fueron...

 
17. - Luisa Cavaliere. Lia Cigarini. Hay una buena diferencia. Un diálogo.

... sí desplazó radicalmente, como te he dicho ya, la mirada y la obligó a concentrarse en los cuerpos pensantes y en las experiencias. LUISA CAVALIERE - ¿Asumiendo la parcialidad como punto de vista esencial para entender el mundo? LIA CIGARINI – Ciertamente, en el sentido de que entonces se despedazaba la monosexuación compacta y se afirmaba, en la práctica, una subjetividad que ofrecía la conciencia de su parcialidad como categoría política. Esta separación , esta crítica de la universalidad ficticia, cuya incapacidad de decir el mundo en su estar habitado por mujeres y hombres y no por sujetos abastractos quedaba demostrada, hizo posible la definición libre del ser mujer . Libre porque ya no estaba enjaulada en el oscuro e indefinido territorio de la alteridad con frecuencia domesticada y especular, sino concretamente capaz de hablar de sí. Esa parcialidad asumida como consecuencia del partir de sí (obviamente los procesos fueron...

 
18. - Carla Lonzi y otras. Los Manifiestos de Rivolta Femminile: la revolución clitórica. Edición, prólogo, traducción y herramientas secundarias de María-Milagros River

... para Carla Lonzi , como veremos al hablar del Segundo Manifiesto, porque, en su opinión, fue tergiversada en el feminismo 44 ; y ahora –propongo– podemos volver a la autenticidad . ¿Por qué? Los años setenta del siglo XX fueron tiempo de triunfo del nihilismo. El nihilismo es masculino y ha prestado servicios importantes al patriarcado. Pero las mujeres no somos nihilistas. Las mujeres conocemos la nada y la vivimos bien , sin "-ismos" ni latines; la vivimos como una catarsis o purificación preparatoria del placer y, también, como una mediación entre el vacío y lo que puedo recibir, incluido el todo; y, también, como mediación entre entre el sentir y la palabra , entre el sentir , lo sentido y el sentido , entre el sentir y la expresión de lo sentido . El nihilismo despreció la autenticidad y fue su precio. Muchas feministas tuvimos miedo y la dejamos a la espera, entre las sensaciones prohibidas. Pero la autenticidad ...

 
19. - Carla Lonzi y otras. Manifesto di Rivolta Femminile. Roma, luglio 1970.

... para Carla Lonzi , como veremos al hablar del Segundo Manifiesto, porque, en su opinión, fue tergiversada en el feminismo 44 ; y ahora –propongo– podemos volver a la autenticidad . ¿Por qué? Los años setenta del siglo XX fueron tiempo de triunfo del nihilismo. El nihilismo es masculino y ha prestado servicios importantes al patriarcado. Pero las mujeres no somos nihilistas. Las mujeres conocemos la nada y la vivimos bien , sin "-ismos" ni latines; la vivimos como una catarsis o purificación preparatoria del placer y, también, como una mediación entre el vacío y lo que puedo recibir, incluido el todo; y, también, como mediación entre entre el sentir y la palabra , entre el sentir , lo sentido y el sentido , entre el sentir y la expresión de lo sentido . El nihilismo despreció la autenticidad y fue su precio. Muchas feministas tuvimos miedo y la dejamos a la espera, entre las sensaciones prohibidas. Pero la autenticidad ...

 
20. - Carla Lonzi y otras. Manifiesto de Rivolta Femminile. Roma, julio 1970.

... para Carla Lonzi , como veremos al hablar del Segundo Manifiesto, porque, en su opinión, fue tergiversada en el feminismo 44 ; y ahora –propongo– podemos volver a la autenticidad . ¿Por qué? Los años setenta del siglo XX fueron tiempo de triunfo del nihilismo. El nihilismo es masculino y ha prestado servicios importantes al patriarcado. Pero las mujeres no somos nihilistas. Las mujeres conocemos la nada y la vivimos bien , sin "-ismos" ni latines; la vivimos como una catarsis o purificación preparatoria del placer y, también, como una mediación entre el vacío y lo que puedo recibir, incluido el todo; y, también, como mediación entre entre el sentir y la palabra , entre el sentir , lo sentido y el sentido , entre el sentir y la expresión de lo sentido . El nihilismo despreció la autenticidad y fue su precio. Muchas feministas tuvimos miedo y la dejamos a la espera, entre las sensaciones prohibidas. Pero la autenticidad ...

 
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- María-Milagros Rivera Garretas. Signos de libertad femenina. (En diálogo con la historia y la política masculinas). 1
Seccion 10 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1 1
Seccion 1 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 2 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 3 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 4 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 6 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 7 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 8 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 9 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
Seccion 5 - Leonor López de Córdoba. Introducción y edición crítica. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 14 1
- Leonor López de Córdoba. Vida y tragedias de Leonor López de Córdoba. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1404. 1
- Laura Minguzzi. Luciana Tavernini. Marina Santini. La pratica della storia vivente. Prologo per María-Milagros Rivera Garretas. 1
- Leonor López de Córdoba. Vida y traxedias de Leonor López de Córdoua. Memorias. Dictadas en Córdoba entre 1401 y 1404. 1
- Laura Minguzzi. Luciana Tavernini. Marina Santini. La práctica de la historia viviente. Con un prólogo de María-Milagros Rivera Garretas. 1
Seccion 3 - Luisa Cavaliere. Lia Cigarini. Hay una buena diferencia. Un diálogo. 1
- Luisa Cavaliere. Lia Cigarini. Hay una buena diferencia. Un diálogo. 1
- Carla Lonzi y otras. Los Manifiestos de Rivolta Femminile: la revolución clitórica. Edición, prólogo, traducción y herramientas secundarias de María-Milagros River 1
- Carla Lonzi y otras. Manifesto di Rivolta Femminile. Roma, luglio 1970. 1
- Carla Lonzi y otras. Manifiesto de Rivolta Femminile. Roma, julio 1970. 1