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María Zambrano. Las cartas escritas por María Zambrano a Luis Álvarez-Piñer. Madrid. Archivo Luis Álvarez-Piñer. Textos recuperados en octubre 1985.
Al ciudado deGemma del Olmo Campillo.

María Zambrano.
Las cartas escritas por María Zambrano a Luis Álvarez-Piñer. Madrid. Archivo Luis Álvarez-Piñer. Textos recuperados en octubre 1985.

Al ciudado de Gemma del Olmo Campillo.

El pleito feminista

[Cuatro hojas de papel blanco]



[1r] Para tu trabajo

Comenzó la segunda conferencia recogiendo la anterior acerca de la estructura fundamental de la vida humana que consiste en una continua creación. Lo interesante para el problema que nos ocupa es ver cuál ha sido la creación específica del hombre y cuál la de la mujer. El pleito feminista planteado 1 a principios del siglo XIX 2 , pretendía 3 explicar el poco rendimiento de la mujer en la vida espiritual por su educación. Pero ¿es así realmente 4 o nos será posible pensar por el contrario que la mujer ha ejercido su influjo en otros aspectos de la vida menos visibles, pero fundamentales y

[2r] decisivos? La mujer está con respecto a la actividad del hombre como esa red que se extiende bajo los saltos del acróbata, como algo que hace posible la actividad masculina y que perennemente le sirve de base.

La pura actividad creadora del hombre necesita además refrescarse de vez en cuando, revitalizarse en lo que la 5 mujer tiene de participación en la naturaleza. La mujer tiene una mayor cercanía con la naturaleza, pero no se queda tampoco en ella, pues de ser así, sería otra especie distinta del hombre; ella también crea, y su primera creación es eso que llamamos amor. El amor es una creación espiritual como el arte,

[3r] como la ciencia. En la Edad Media tropezamos por primera vez con este complejo y delicado 6 sentimiento, su modelo es el amor de Dante por Beatriz . Y la mujer en él no es propiamente un ser 7 real, sino una idea, está poetizada, idealizada 8 ; actúa como el horizonte, como la estrella, orientando el caminar del hombre, siendo norma orientadora; guía. Aparece justamente este amor en un momento en que el hombre quiere ser algo extraordinario, quiere ser héroe, caballero. En este tipo 9 ideal de vida, la mujer actúa como 10 idea fija, orientadora. Pero existe otro

[4r] 11 amor que es el simbolizado por Heloisa , mujer que quiere serlo en plenitud.

Analiza después la conferenciante la crisis del Renacimiento en que 12 finaliza la Edad Media y 13 nace 14 [la] época moderna, con todos los problemas cuyo último desenvolvimiento vivimos en la actualidad. Alude a la misión del intelectual en la época presente de prestigio de la razón, y a la misión de la mujer, y deja pendiente la contestación última para el próximo día.

Cartas al poeta Luis Álvarez-Piñer


Carta 1

[Dos hojas de papel azul]



[1r] 22 mayo 1935 . Madrid

Mi buen amigo Piñer :

Mucho te agradecí tus líneas de despedida que llegaron a mí al día siguiente de entrar en Madrid, cuando volvía ¡imagínate! que [de] ver una Exposición de arte inca organizada por Juan Larrea . Me pareció cosa de sueño después de habértele oído nombrar tanto a ti, yo que nunca le había visto y a decir verdad tampoco es de los nombres fijos de mi horizonte.

Estoy acostada. Me encuentro algo mal, muy débil, mucho. Hace un día gris, lluvioso, digno de vuestro cielo. Leo a ratos, estudio a ratos, cierro los ojos y me hundo en recuerdos antiguos. Antiguos y nuevos recuerdos: es mi mundo. He leído en Dostoyewsky , “que el que logra reunir muchos recuerdos está salvado para toda su vida ”. Así he creído siempre, y por eso en horas de debilidad me sumerjo en los recuerdos; 15 se me 16 mezclan todos, y salen recuerdos de infancia ligados misteriosamente con otros recientes. Así el mar de tu Gijón, está ahora al lado de un pequeño jardín de mi Segovia, 17 jardín de mis cinco años 18 , en el que había una higuera, una acequia, un romero de flores azules, 19 parras, un laurel, yerba, geranios y celindas, todo apretado y salvaje 20 . El mar gris y desolado 21 , aquella 22 roca donde viven los pescadores, 23 linda con mi lejano jardín y lo llena de rumores marinos y lejanías de tormenta. ¡El mar que sueña desde Castilla, que yo desde aquí sueño! Te imagino siempre bordeándole, no te veo en la ciudad, entre hombres, ni 24 inclinado, 25 los codos en la mesa, sobre un libro, sino en el mar, en la

[2r] playa desierta, junto a un mar gris y aborrascado.

Como ves te recuerdo. No he ido por Cruz y Raya. Iré cuando me levante y te mandaré las Poesías de Alberti y algo más que haya salido.

Vi un momento de paso a Diego, le dije te había conocido y 26 me preguntó si habías recibido su carta. Le contesté que sí.

Cuéntame, ¿ya no lees nada, nada? ¿estás triste? ¿dudas de ti? ¿te sientes solo? Aquí ¿sabes? también hay soledad, la soledad es la sombra del alma, 27 pero ya sabes hay que conquistarla, porque todo, todo lo tenemos que conquistar, hasta eso, hasta mi soledad que nació conmigo.

Te quiere tu amiga

María

Mandaré mi retrato al Ateneo. Les escribiré. Díselo. No les olvido.

(a lo lejos oigo cantar asturiano)


Carta 2

[Una cuartilla de papel blanco con membrete]



[1r] MINISTERIO DE ESTADO

Junta de Relaciones Culturales

Madrid 23 de julio 1935

Amigo Luis:

No te asustes de ver mi letra en papel timbrado 28 ni de verla después de tanto tiempo. Habrás pensado muchas cosas, pero la verdad es que he pasado una terrible temporada. Un insomnio durísimo primero que ya lindaba en 29 trastorno, y después una verdadera enfermedad de la que aún estoy convaleciente.

[1v] Hace solo una semana que me he reintegrado al mundo, si mundo es este en el que estoy. Todavía no puedo leer ni menos estudiar.

Pasaré el verano en un monte, Robledo de Chavela, cerca de El Escorial: un paisaje de Patinir o de El Bosco : espesos montes verde azulados, árboles dibujados tiernamente hoja a hoja, y un río quieto como un camino. Pero hasta el quince de agosto no iré. Escríbeme pues a mi casa y recibe estas letras como un saludo de reaparecida, y no digo de resucitada porque aún no vivo del todo.

Dime qué es de ti. Volveré a escribirte. Tu amiga.

María


Carta 3

[Cuartilla blanca sin fecha]



[1r] Querido Luis:

Te mando una carta que me ha sido devuelta porque puse 7 en vez de 9. ¡Es incomprensible! De nada me ha servido escribirte enseguida que materialmente pude hacerlo.

Ahora estoy mejor ya. Pero aún 30 se me resiste la lectura seria, y el escribir y el pensar...... sigo sin estar segura de vivir. Pero conozco que pronto voy a estarlo.

[1v] Te mandaré lo que te prometí hace ya tanto, las Poesías de Alberti y algo más de sorpresa.

En cuanto al retrato mío para el Ateneo, tardaré algo en hacérmelo, dilo así, porque no quiero aparecer con esta cara de convaleciente. Dilo así a Heredero, a quien te ruego saludes de mi parte y cuentes de mi enfermedad. Saluda también a aquel muchacho del Ateneo, cuyo apellido no recuerdo, y a las chicas ¡tan simpáticas y con tan buenos deseos! Cuéntame cómo estás y qué haces 31 .

Escríbeme pronto. Tu amiga

María

Escríbeme si es antes del 15 a Ministerio de Estado. Junta de Relaciones Culturales, Y si después a Robledo de Chavela. El Encinar. 32


Carta 4

[Una hoja de papel azul]



[1r] Robledo, 25 agosto 1935

Mi buen amigo Luis:

Te parecerá increíble pero es cierto; 33 después de escribirte volví a estar enferma. Solo hace una semana -desde que estoy en este monte- que me encuentro bien.

No te extrañará que esté desentrenada de todo; ha sido un paréntesis muy largo y muy absorbente 34 de continuos males. En otras ocasiones estuve más tiempo y más seriamente enferma, pero mi atención quedaba libre y 35 seguían viviendo en mí mis percepciones, mis ilusiones. Pero ahora no, las vísceras se rebelaron y se interpusieron entre el mundo y yo, haciendo mi vida opaca.

[1v]

¿Vienes por fin en octubre? También yo tengo a la vista próximas oposiciones a cátedras. ¡Lo que tengo que estudiar! Y las pocas ganas de ponerme a ello, pues no sé qué sucede que las cosas más encantadoras se fosilizan cuando son miradas “sub especies [sic]oposicionis[sic]”.

Paso aquí lo que queda de agosto y posiblemente todo septiembre. Es bonito el otoño en Castilla, y me agradaría que en él vinieras. Pero ahora te envidio el mar, el mar con el que sueño todas las noches en este áspero monte donde solo hay, sobre la piedra, pinos y encinas. También pasan trenes hacia La Coruña –ahora pasa uno y es de noche-.

Por tu última, te veo y siento con más corporeidad; ya no te imagino sólo ante el mar, sino hablando con alguien, quizá riéndote sin estruendo, quizá volviendo a hacer una poesía.

Te recuerda siempre con cariño

María

Robledo de Chavela (Madrid). “ El Encinar


Carta 5

[Cuartilla blanca sin fecha]



[1r] Querido amigo:

Preocupada por tu silencio, vuelvo a escribirte. ¿Qué te sucede? Creí que este otoño te vería por aquí, pero nada sé de ti.

Han ocurrido cambios en mi vida profesional. 36 Después de una serie de cosas desagradables he venido a una situación mejor; estoy de Profesora encargada de curso en el Instituto “Cervantes” y doy clase también en la Residencia de señoritas.

¿Qué es del Ateneo? ¿Y el amigo Heredero? Escríbeme, háblame de ti, de todo lo que te pase.

Muy cariñosamente, tu siempre amiga

María


Carta 6

[Dos cuartillas blancas]



[1r] 31-III-1936

Querido Luis:

Me alegra saber de ti, tú ya sabes que no te olvido y quizá también sepas por qué no se escribe cuando se desea, porque cuesta tanto un pequeñísimo esfuerzo material, acabar en la realidad 37 un proceso interior. Pero tú me perdonas ¿verdad?

He estado enferma ahora; poca cosa; fatiga, doy 21 horas de clases a la semana, Filosofía, Literatura, etc. ... ¡la locura! Pero te recuerdo y te quiero siempre, al lado del mar, tú lo sabes.

Envíame enseguida diez ejemplares de tu libro; hay amigos a quien he hablado y que desean

[2r] tenerlo.

En cuanto a la nota, 38 creo saldrá alguna en El Sol tal vez, en alguna revista. Mándamelos pronto.

Leo tus versos como tuyos ¿comprendes? los oigo de tu voz y los veo salir de tu mirada, que es lo que de ti más me queda. Los últimos 3 y 4, me gustan mucho, mucho más que los otros, por lo que creo que debes seguir haciendo poesía, por eso y porque yo sé que eres poeta.

Dime de tu vida. ¿Vendrás a Madrid? ¿Qué proyectos tienes? Hacer oposiciones, esas eternas oposiciones de todo español. Cuéntame todo, ya sabes que te recuerdo siempre con mucho cariño.

María

1 Como afirma María-Milagros Rivera en la introducción a las cartas, María Zambrano , dio un cursillo en el Ateneo Obrero de Gijón en 1935 , después de su cierre a raíz de la revuelta obrera de octubre de 1934 . El cursillo, titulado La Mujer y el estado moderno, estaba compuesto por tres conferencias. Ver la introducción de María-Milagros Rivera de: Maite Álvarez-Piñer Méndez y María-Milagros Rivera Garretas (ed.), María Zambrano. El pleito feminista: seis cartas al poeta Luis Álvarez-Piñer ( 1935 - 1936 , Duoda. Revista de estudios feministas, 23, 2002, pp. 205-218 (nota de la curadora).

2 Sigue "ex", tachado.

3 Sigue "eq", tachado.

4 Era una afirmación frecuente en la época, insistían sobre ello tanto autoras socialistas, por ejemplo Flora Tristan , como autoras de corte más liberal, por ejemplo Harriet Taylor Mill (nota de la curadora).

5 Sigue "a", tachada.

6 Zambrano afirma que la mujer tiene una mayor cercanía con la naturaleza, lo cual no quiere decir que sea naturaleza (nota de la curadora).

7 Beatriz es una figuras femenina fruto de una idealización masculina que inventa un modelo de mujer, sin embargo Heloisa no es fruto de una idealización, ni es una heroína ni reclama héroes, es una mujer que ama profundamente, con un amor cercano al místico (nota de la curadora).

8 Sigue "como", tachado.

9 Sigue "de", tachado.

10 Sigue "un", tachado.

11 "3", tachado.

12 Sigue "se", tachado.

13 Sigue "comi", tachado.

14 Sigue "el", tachado.

15 Poeta vanguardista español exiliado en América (nota de la curadora).

16 "se me", entre líneas.

17 Sigue "e", tachada.

18 Sigue "d", tachada.

19 Sigue "d", tachada.

20 Escribe "salvage".

21 Sigue "de", tachada.

22 Sigue "pec", tachado.

23 Sigue "e", tachada.

24 Sigue "so", tachado.

25 Sigue "si", tachado.

26 Revista de literatura y pensamiento fundada en 1933 por José Bergamín Gutiérrez y dirigida también por él (nota de la curadora).

27 Sigue y, tachada.

28 SIgue "y", tachada.

29 Sigue "la", tachada.

30 Sigue "estoy", tachado.

31 "haces", interlineado.

32 Párrafo añadido en el margen superior de la primera página.

33 Sigue "u", tachado.

34 Escribe "absorvente".

35 Sigue "yo", tachado.

36 Sigue "aho", tachado.

37 Sigue "al", tachado.

38 Sigue "les", tachado.

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[ocultar] Gemma del Olmo Campillo (Español)

Gemma del Olmo Campillo

Es profesora del Departamento de Filosofía de la Universidad de Zaragoza y también da clases en el Máster en Estudios de la Libertad Femenina de Duoda (Universidad de Barcelona).

Es autora del libro Lo divino en el lenguaje. Introducción al pensamiento de Diótima del siglo XXI. Ha traducido diversos textos del italiano, entre ellos, Diótima. La mágica fuerza de lo negativo, Madrid: horas y HORAS, 2009.


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