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Texts polítics

La violència de tants homes vers les dones

CLARA JOURDAN

Carta no publicada

El comportamiento masculino en los medios de comunicación

Inaugura esta subsección de la página web de Duoda, propuesta por María-Milagros Rivera Garretas, una carta que Clara Jourdan, de la Librería de mujeres de Milán, escribió desde Barcelona al periódico El País el 30 de agosto de 2014 y no fue publicada. La carta señala cómo algo en sí no violento, como la presencia de turistas en un barrio, se vuelve violento a causa del comportamiento masculino y de la atención de los medios de comunicación al comportamiento masculino visto como un universal. La subsección querría recordar y poner en palabras algo muy sencillo: que con frecuencia son hombres quienes tratan violentamente a las mujeres, pero el sentido de este dato se queda mudo, sin expresar. (M.-M. Rivera)


Carta a El País, 30 de agosto de 2014

Me da mucha pena lo que están provocando los turistas en los barrios de Barcelona: molestias crecientes hasta el punto de que los vecinos se manifiestan para echarlos de los pisos. Me da mucha pena y también vergüenza ajena porque yo soy una turista que cada año en verano goza de las innumerables oportunidades que esta maravillosa y tan hospitalaria ciudad ofrece a todo el mundo, residentes o no: de hecho, estoy escribiendo esta carta desde un ordenador del Centre de la Platja de la Barceloneta, donde también leo El País.
Además de expresar publicamente mi agradecimiento y solidaridad con la población residente, quisiera hacer una pequeña aportación al entendimiento del problema. Una amiga mía catalana que vive en la Barceloneta me contó la semana pasada que una noche la despertó un ruido extraño; se asomó a la ventana y vio unos jóvenes turistas en un balcón al lado orinando hacia la calle. Este es solo un ejemplo, pero si nos fijamos en los comportamientos más molestos, caemos en la cuenta de que provienen sobre todo de turistas de sexo masculino. Lo cual quiere decir, a mi modo de ver, que este problema forma parte de la cuestión masculina, o sea, del conjunto de problemas que bastantes hombres (junto a algunas mujeres, claro) causan a la convivencia civil. Cuando son turistas, parece que sea porque son turistas, cuando chicos porque chicos, cuando separados porque separados, etc. ¿No será quizás porque son hombres?
No tengo ninguna solución a ofrecer. No es tan sencillo. Lo que sugiero es que se tenga presente que cuando se trata de la realidad humana siempre son hombres y/o mujeres. Si no lo tenemos presente, el sentido de un colectivo (“turistas”) se identifica con lo que hacen los hombres lo cual, de hecho, es lo más visible y ruidoso. Esto no sería tan importante si no tuvieramos que buscar urgentemente buenas ideas para evitar que la violencia de algunos –pocos o tantos– hombres les quite la paz a la mayoría de los hombres y de las mujeres.

Clara Jourdan, Milán (Italia)

Universitat de Barcelona
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