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LA POLÍTICA DEL DESEO

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CLARA JOURDAN

LA POLÍTICA DEL DESEO

LA POLÍTICA DEL DESEO Manuela Vigorita, Flaminia Cardini, 2010. (Versión original subtitulada en castellano, traducida por Sara Alcina Zayas). La Bonne, 29 de junio de 2012.

CLARA JOURDAN

La política del deseo (Italia, 2010, 76’) es un documental que intenta comunicar algo de la historia y del presente del movimiento de mujeres, en Italia pero no solo italiano, a partir de la conciencia de que lo verdaderamente importante para una feminista, sea italiana, andaluza, americana, japonesa o marroquí, no es el feminismo. Es importante, en cambio, sobre todo, que haya libertad para cada mujer que viene al mundo, libertad de pensar y de actuar según sus deseos, y, previamente, libertad de desear sin medidas establecidas por otros. En el documental se alude al feminismo (concretamente, al feminismo de la segunda ola que empieza en los años sesenta del siglo pasado) solo porque despertó en muchas mujeres de muchos países del mundo las ganas de ser libres. E hizo que se encontraran. Por eso, esta película habla también de vosotras, aunque no estéis directamente presentes en la filmación. El título está tomado del de un libro de Lia Cigarini (publicado en 1995 y traducido enseguida al castellano por María-Milagros Rivera Garretas para Icaria Editorial). Lia Cigarini es una de las fundadoras de la Librería de mujeres de Milán, y es autora del documental junto con Luisa Muraro y las realizadoras Manuela Vigorita y Flaminia Cardini.

La idea de hacer un documental surgió en la Librería de mujeres de Milán y, en particular, en Lia Cigarini y Luisa Muraro al constatar que la imagen del feminismo y del movimiento de mujeres que dan los medios de comunicación es siempre la de un movimiento por la igualdad con los hombres y que se expresa principalmente con manifestaciones en la calle. Pero esta no era ni es la experiencia más significativa de las que –por millones– han formado parte del movimiento y, dado que somos conscientes de que una representación equivocada o restrictiva de la historia tiene el riesgo de borrar también lo que sigue vivo en el presente y, quizás, su futuro, decidimos producir la película autónomamente, y se la propusimos a L’Altra Vista, una empresa de producción audiovisual independiente fundada en 2005 por profesionales del audiovisual para hacer documentales especialmente atentos a la “memoria visual”. Entre las fundadoras de L’Altra Vista, las realizadoras Manuela Vigorita y Flaminia Cardini proceden de un grupo de trabajo muy especial, formado dentro de la Rai (la televisión pública italiana) de la cual era jefa de servicio, por Loredana Rotondo, la realizadora de Proceso por violación, el famoso documental producido por la Rai en 1978 que introdujo en las casas italianas el saber de lo que sucedía en este tipo de proceso, una violencia añadida contra la mujer ejercida en la vista de la causa. Ese grupo de trabajo, marcado por la trama de relaciones femeninas y por una atención particular a las historias de mujeres pasadas y presentes, había proyectado y realizado para la Rai a principios de 2000 varios documentales, entre ellos los retratos de Goliarda Sapienza y de Carla Lonzi. Además, Manuela Vigorita había dirigido ya para la Librería de mujeres en 2008 (con Daniela Ughetta) el documental L’amore che non scordo. Storie di comuni maestre.

Para La política del deseo, la elaboración duró más de un año, el guión fue discutido entre las autoras, las dos realizadoras hicieron un largo viaje por Italia (con un episodio también aquí en Barcelona) para conocer, entrevistar y grabar acontecimientos, tomando más de 200 horas de filmación, de las que luego montaron 76 minutos.

La intención del documental era la de dirigirse sobre todo a las personas más jóvenes, que conocen poco de ese movimiento –no solo de los orígenes sino también de lo que continúa hoy–; por eso, la película fue publicada en dvd con un librito adjunto, cuidado por mí, en el que se dan informaciones y explicaciones sobre las personas, los grupos, los lugares, etc., nombrados en la película, y que contiene también una breve antología de textos que han sido importantes en esta historia.

Mirando el documental veréis y escucharéis a algunas personas que ya conocéis, pero la mayor parte no, y en estos pocos minutos no os puedo dar cuenta de todas. Para quien entiende y lee italiano, tengo aquí algunos ejemplares del dvd con el librito; de todos modos no creo que sea indispensable saber exactamente quiénes son las mujeres, los grupos y los acontecimientos que se encadenan en la película porque, como decía antes, lo que este documental pretende es mostrar el sentido de una experiencia y de una realidad que no es solo de las mujeres que salen físicamente en la película sino de muchísimas más que se pueden reflejar ahí.

Diré solo algo sobre las primeras figuras que veréis. Las tres primeras mujeres que salen en la película, Laura Milani, Laura Colombo y Sara Gandini, forman parte de la generación posterior a la de los orígenes, tienen algo más de cuarenta años y están hoy muy activas, en particular en la página web de la Librería de mujeres de Milán, página web que ellas han deseado, querido y creado y que mantienen viva con otras, entre las que estoy yo, que nos reunimos todos los jueves para discutir y alimentar la página; Laura C. y Sara se hacen llamar no webmaster sino webmater. Inmediatamente después veréis a una señora mayor: es Daniela Pellegrini, que exactamente hace 50 años, en 1962, formó en Milán el primer grupo feminista conocido y sigue activa hoy; hace poco ha vuelto a abrir un local histórico de encuentro entre mujeres que se llama Cicip y Ciciap. Luego veréis a Lia Cigarini, que ya he recordado como fundadora de la Librería de mujeres de Milán (en 1975) y que ha seguido siendo una figura central del feminismo italiano hasta nuestros días, junto con Luisa Muraro. Luisa Muraro muchas la conocéis aquí, porque ha sido invitada varias veces a dar clase en los másteres de Duoda y en otras ocasiones, o por los libros traducidos, entre ellos El orden simbólico de la madre (horas y Horas, 1994).

En cualquier caso, si al acabar la película tenéis preguntas sobre las protagonistas o sobre los episodios mostrados o sobre los libros citados, os las contestaré encantada.

Antes de pasar a la proyección, querría deciros algo sobre el feminismo del que se habla en la película, que no pretende representar a todo el feminismo sino al que hemos resumido como “política del deseo”, en el cual se expresa también la originalidad del feminismo italiano. Una originalidad que a menudo es llamada “feminismo de la diferencia”, el nombre con el que el feminismo italiano es conocido en el mundo. Aquí querría señalar dos aspectos. Uno es que el movimiento feminista de mi país no se ha convertido nunca en “feminismo de Estado”, ese que tiene como objetivo principal la igualdad entre los sexos. Sino que se dedica a inventar en la práctica y en la teoría un sentido libre de la diferencia también a nivel de diferencia sexual, un sentido tal y como lo asume y lo expresa la persona en singular no separada de las otras.

El otro aspecto es que, en Italia, el pensamiento feminista concibió la experiencia de libertad tenida con la toma de conciencia y la toma de la palabra en los grupos de solo mujeres, como un descubrimiento que interesa a todos y puede inspirar una concepción nueva del quehacer político, no sin una labor de profundización y de traducción que requiere de la participación masculina. El feminismo de los orígenes y el maduro, tal y como se sigue viviendo en Italia, no consiste en mujeres que se lanzan a recriminar y a pedir, sino mujeres que tienen algo que enseñar y que ofrecer al resto de la humanidad. Esto, hoy, empieza a suscitar interés, quizás porque a causa de la crisis ya no hay dinero público, y tampoco privado. Pero no solo por eso: hay un despertar del deseo de política en particular en la gente más joven. Recientemente, algunos jóvenes artistas (hombres y mujeres) que están ocupando espacios privados y públicos de Milán no utilizados, vinieron a la Librería de mujeres a conocer nuestra práctica política: dado que la Librería existe desde hace 36 años, querían saber concretamente cómo tomamos las decisiones.

Hay que precisar que no existe un “feminismo italiano” en sentido estricto, porque el movimiento de mujeres ha sido siempre internacional. Desde los inicios, las prácticas y los textos han circulado de un país a otro mediante los viajes, los amores, los encuentros organizados y las traducciones, en una relación osmótica que se entrevé en la película. Y es más bien natural que así sea, porque las fronteras nacionales, culturales y sociales no son nunca tan grandes como para separar completamente a una mujer de otra. Puede haber, y hay, incomprensiones y conflictos, pero nuestra expectativa es que haya un nivel en el que ella y ella se entienden. La experiencia lo confirma.

La diferencia italiana ha emergido históricamente y nunca se ha vuelto ni impermeable ni cerrada. Hay algunos textos que consideramos italianos sencillamente porque, traducidos y comentados, han marcado nuestro pensamiento político más intensamente que en sus países de origen. Hay países en los que lo que pensamos circula más vivamente que en el nuestro. Por ejemplo, aquí en Cataluña y en España, el lenguaje corriente, también en la prensa, se ha modificado completamente y usa el femenino para las mujeres y el masculino para los hombres, mientras que en Italia, desafortunadamente, está muy atrás. No es casualidad que ponga el ejemplo de Cataluña y de España, donde he podido personalmente ver actuar con fuerza y grandeza la política del deseo, como no es casualidad que en el documental veáis que se entrevista a María-Milagros Rivera Garretas. No hace falta que os diga quién es, naturalmente ha hecho también de madrina de la primera película de este ciclo de cine-fórum, pero os quiero decir por qué está presente en la película. (Como estuvo presente en un libro publicado en 2000 y traducido al catalán y al castellano, titulado Dos mil una mujeres que cambian Italia). Porque su contribución al feminismo italiano es enorme, especialmente en tres aspectos: por las relaciones y los intercambios que ella mantiene con mujeres y grupos de Italia, por lo que escribe y publica de su pensamiento y de su práctica política, y por sus bellas traducciones al castellano de tantísimos libros y artículos (entre ellos esta presentación mía): si el feminismo italiano es conocido y apreciado en el mundo, se lo debe mucho a ella. En esto no está sola, hay otras con ella, especialmente las amigas de Duoda, y hoy en concreto Sara Alcina Zayas, que ha traducido los textos hablados para los subtítulos de la película. Aprovecho la ocasión para expresar mi gratitud a María-Milagros y a las demás de Duoda, a las que doy las gracias a la vez que a Marisé Clement López, que ha presentado la sesión, y os dedico la proyección a todas vosotras. Gracias y que la disfrutéis.


(Traducido del italiano por María-Milagros Rivera Garretas)

Universidad de Barcelona
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