La organización no lineal del texto en la didáctica de la lengua 2, una propuesta para la aplicación de las telas textuales CPP-TRS(Tonfoni 1989-94).

Eduardo Ayala Simón (correo@del.autor)
Universidad de Bolonia


 
 
 
   
  

1. CONSIDERACIONES PRELIMINARES

Es, desde luego, una gran aventura encontrarse delante de un texto y darle un sentido, una forma, esto es, descodificar lo que el autor ha codificado previamente e interpretarlo. Interpretarlo quiere decir ante todo conocer el texto profundamente, en su totalidad. La etimología de la palabra “texto”, nos lleva a “téxere” (tejer), y el texto es, en realidad, lo más parecido a un tejido, a una tela bien compacta en la que se dan infinitas y múltiples relaciones de ideas, de sentidos contrapuestos, de conexiones. En este sentido provoca, tanto en el que escribe como en el que lee, emociones inmediatas o a largo plazo; se relaciona con el exterior y crea o recrea un mundo interior; tiene una forma, unos marcos, unos límites y al mismo tiempo puede llegar a ser infinito. Un texto es, sin duda, algo vivo, en cuanto vehículo de comunicación; evidentemente tiene forma, y no solamente la que le dan las páginas o el formato de un libro, sino una forma de caracter tridimensional. (1)

Los antiguos ya conocían el carácter tridimensional de los textos; de hecho, ánforas y vasos eran adornados con escritos de distinta índole y éste era un medio de comunicación muy frecuente entre ellos. Pero sin entrar en el significado del texto en el mundo antiguo, que sin duda nos ayudaría a interpretar mucho del nuestro, reflexionemos un momento en las necesidades del hombre moderno: si pensamos en el lector del siglo XXI, y en cuál es su entorno social, cultural, económico y lingüístico, tenemos que pensar forzosamente en la comunicación textual como algo muy complejo.

En un mundo que cada vez se mueve más deprisa, se requieren nuevas fórmulas para codificar y descodificar un exceso de información, se crean nuevos métodos que ayuden a interpretar de forma rápida y eficaz el texto. La interacción autor-lector es hoy en día mucho más interesante y complicada y son muchos los factores que intervienen en este particular acto comunicativo.(2)

Hasta ahora, la Lingüística textual se ha limitado a ser teórica, y pocos han sido verdaderamente los pasos dados hacia una Lingüística aplicada al texto que verifique la teoría con modelos prácticos y accesibles al mundo de hoy, y que tenga en cuenta el carácter multimedia de la sociedad en que vivimos. En este sentido, la Metodología CPP-TRS (Communicative Positioning Program- Text Representation Systems) se presenta como una alternativa eficaz y útil. Aumentar la capacidad de comunicación oral y escrita, elaborar textos a través de la construcción de una «semántica visual» , analizar y confrontar las posibilidades del código visual como soporte para la realización de distintos tipos de textos, facilitar los procesos comunicativos a través de una educación al mundo multimedia -entendido no como simple copresencia de códigos sino como posibilidad de integración de dichos códigos- son los objetivos principales de la metodología.

Las aplicaciones son múltiples: desde aumentar la capacidad de escritura y lectura en la enseñanza hasta facilitar los procesos de traducción, pasando por campos como el trabajo de grupo en la empresa, lenguajes informáticos y correo electrónico. La metodología nos ayuda a recibir la información y crea un nuevo lenguaje para comunicarla y entenderla fácilmente; es por ello por lo que resulta interesante y útil su estudio para el análisis del texto. Está dirigida a profesores, educadores, periodistas, informáticos y a todos aquellos que trabajan en el ámbito del aprendizaje. Permite, tanto al profesor como al alumno, un acercamiento directo al texto escrito; los dos tendrán una experiencia inmediata con el texto y aplicarán una serie de técnicas para llegar a ser conscientes de sus capacidades creativas e interpretativas.

La Lingüística Textual es el ámbito de la Lingüística contemporánea que centra su atención en el texto como unidad de análisis primaria. En su perspectiva teórica ya no se habla de una competencia abstracta o de un hablante ideal, sino más bien de un hablante concreto que se expresa a través de los textos, esto es, a través de unidades lingüísticas completas desde el punto de vista sintáctico, semántico y pragmático. Esta consideración hace que se supere el concepto de texto como concepto fundado sobre bases únicamente lingüísticas, revalorizándolo con todos aquellos factores que intervienen en la situación comunicativa. Es muy importante tener en cuenta, no sólo el carácter sintáctico de la Lingüística textual, sino también todos los fenómenos que se presentan en este acto comunicativo.(3)

Por Ciencias de la Cognición se entiende el ámbito de la investigación que se ocupa del análisis de los procesos cognitivos, adquisición, aprendizaje y organización del conocimiento. Entender mejor cómo hacemos las cosas, y el porqué las hacemos de distinta forma, nos ayuda a entender cómo usamos nuestra lengua, y el porqué la usamos de uno u otro modo, esto es, con distintos «estilos cognitivos»; el punto de partida es, por tanto, la autorreflexión cognitiva: conocer nuestro perfil cognitivo para poder «comunicar» de manera eficaz y correcta en cada momento. (4)

El proceso de comunicación es bastante complicado si pensamos en lo que «inconscientemente» comunicamos; normalmente no hay un control por parte del usuario en dicho proceso. La metodología prevé un conocimiento profundo e individual de nuestras reacciones comunicativas; a partir de ahí se desarrollarán nuestras capacidades para leer y escribir mejor; para la creación de laboratorios que nos faciliten el estudio y la elaboración del texto con la aportación de la nuevas tecnologías.

La novedad que se propone hay que buscarla, principalmente, en tres palabras: telas, señales y símbolos. Con estos tres conceptos, el usuario autorreflexiona sobre su perfil cognitivo y reproduce e identifica modelos, estructuras e información que va aprendiendo. Paso a paso, el usuario se hace experto, esto es, aprende y comunica gracias a su experiencia dentro del mundo CPP-TRS, esto es, la metodología y todas sus aplicaciones. Las telas, u organización visual del texto, representan los distintos tipos de mensaje. Las señales son iconos que dan información sobre el tipo de texto. Indican cómo ha sido organizado un mensaje. Los símbolos son iconos que tienen un significado y un valor abstracto: representan los procesos cognitivos correspondientes a los distintos estilos de comunicación, a las distintas intenciones comunicativas. Símbolos, señales y telas gozan de importantes propiedades: son sencillos y fácilmente utilizables, tanto sobre el papel como visualmente en la pantalla. Son auto-explicativos y cognitivamente consistentes, inmediatos y no ambiguos. Por otra parte, se prestan a la combinación a través de una «sintaxis visual».(5)

Con los mencionados instrumentos visuales, no se pretende reducir el código lingüístico, sino potenciar sus posibilidades, a través de un método que ayude fácilmente a hacer explícito todo lo que en el texto está implícito.

2. INSTRUMENTOS DE LA METODOLOGÍA CPP-TRS

2.1 LAS SIGLAS Y SU SIGNIFICACIÓN

CPP es la sigla de Communicative Positioning Program o Programa de posicionamiento comunicativo. Una de las primeras perspectivas que nos da la metodología es que “la comunicación no puede ser tratada como un fenómeno en general, existen más que nada, distintas formas de relacionarse con el acto comunicativo ya que un mismo texto nunca es el mismo para cada individuo en sus respectivos procesos de lectura”. Esta consideración nos lleva a pensar en las diferentes “posiciones comunicativas” que podemos encontrar respecto a un mismo texto. Esta parte de la metodología está basada en el “análisis, valorización y sintonización entre la variedad de estilos y la variedad de actitudes o posiciones comunicativas”. TRS, en cambio, es la sigla de Text Representation Systems o Sistemas de representación del texto, donde “el usuario es invitado a construir un mensaje y a transportarlo a distintos códigos, en particular el visual y el lingüístico”. “Es un soporte suplementario en lo que se refiere a la interacción entre el usuario y el sistema”.

Se trata, por tanto, de una metodología didáctica que nace sobre la sólida base de la intersección entre varias disciplinas: las Ciencias Cognitivas, la Inteligencia Artificial y la Lingüística Textual. Se apoya en métodos y modelos que ya han sido objeto de una aplicación rigurosa; además, se vale también de una serie de experiencias prácticas sobre didáctica y de algunas consideraciones de carácter semiótico que se refieren a las propiedades de los códigos y canales de la comunicación. Se entiende el ámbito multimedia no sólo como copresencia de distintos instrumentos tecnológicos para la didáctica, sino también como la integración de los distintos códigos que el individuo debe aprender a manejar de forma autónoma a través de un proceso preliminar en base al hecho de que la comunicación entre un emisor y un receptor se da siempre en un contexto preciso, o bien en una determinada situación comunicativa a través de un canal o medio de transmisión del texto, y a través de un código o modalidad de transmisión del mismo. (6)

La metodología quiere llevar al crecimiento de la creatividad individual a través de un mayor conocimiento y experimentación de los procesos cognitivos. El escritor y el lector deben dialogar e interactuar porque son dos figuras complementarias, interdependientes e interconectadas. Quien escribe debe tener una idea de quien lee, debe crearse un modelo de lector y de forma coherente con este modelo construir su texto. El texto es el resultado de un design y el escritor es un designer, ya que no sólo escribe una obra sino que se preocupa en ser entendido por el público: “Una metáfora que proviene de la sociedad actual y que representa plenamente algunas de las ideas de fondo en las que se basa la metodología es precisamente la del proceso de construcción del texto como 'design textual'. (...) El designer tiene un modo de trabajar distinto al del artista: afronta los problemas del proyecto en base a la función que el objeto desarrolla y considera un objeto concreto como una posibilidad que emerge sobre la base de unos determinados criterios del proyecto.” En este sentido, potencia la capacidad del escritor y del lector según la función o el objetivo a alcanzar por estos. Realizar un proyecto de texto nos puede acarrear algunos problemas; por ejemplo, “si queremos construir un texto tenemos que respetar algunos pasos: como regla principal tenemos que saber con exactitud qué tipo de texto deseamos construir ya que esto es lo que nos ayuda a afrontar el problema de la coherencia textual. Sabemos bien que la coherencia de un texto narrativo no es igual que la de uno explicativo, la metodología nos permite explorar las razones y después, por medio de un recorrido cognitivo, nos sitúa ante problemas de focalización, selección, organización de las informaciones y reglamentación de lo explícito y de lo implícito llegando así a las distintas modalidades de producir (escribir) y por consiguiente de recibir (leer) el texto.” (7)

2.2 La importancia de la visualización

Cultivar la visualización en la escritura significa valorizar y potenciar la percepción sensorial propia del ser humano, respetando las tendencias individuales y la presencia de distintas modalidades cognitivas. “Además, formas de aprendizaje basadas en la percepción de la imagen y en la acción, contribuyen a reforzar la comprensión”. (8) “La idea es la de aumentar el conocimiento y el uso de los diferentes códigos, aumentar la capacidad de comunicación oral y escrita y de elaboración de textos a través de la construcción de una “semántica visual”, además de analizar y confrontar las posibilidades del código visual entendido como soporte para la realización de las distintas tipologías textuales, tanto en el plano individual como en el colectivo.”

Hoy en día es imprescindible una educación multimedia, con los instrumentos CPP-TRS; esto también significa desarrollar las capacidades cognitivas del individuo -focalización, selección, organización de las informaciones, etc.- partiendo de formas de realización gráfico-visuales de base. “El mundo multimedia no es sólo la pantalla del ordenador, sino que es un proceso de formación que recupera e integra todos los «modos y medios de la comunicación»”. (9)

El uso de la visualización en Lingüística no es nuevo: Chomsky ya lo había aplicado a la transformación de la frase; a partir de él, la visualización es una constante en la Lingüística contemporánea. La importancia del aspecto visual en Lingüística se basa en que se puede llevar a cabo un análisis de fenómenos no visibles, que han podido ser definidos lingüísticamente de forma abstracta; esto quiere decir que términos como explícito, implícito, objetivo o subjetivo, por ejemplo, pueden explicar de forma abstracta lo que sucede en un texto, pero será el aspecto visual lo que hará más evidente el concepto teórico, completará y reforzará el código lingüístico, y la recepción por parte del lector será inmediata y no ambigua. Construir una visualización, tanto para el escritor como para el lector, es una forma de “controlar” y “conocer” visualmente sus respectivas acciones.

El código visual se convierte en un instrumento heurístico de comunicación científica: cuando aplico la metodología, estoy comunicando con el lector lo que he hecho, y el lector reconoce el proceso que he activado al hacerlo. Se trata, en definitiva, de una visualización que pretende ser lo más expresiva posible: es un modelo casi perfecto del objetivo que se persigue y del fenómeno que queremos representar. Desde el punto de vista didáctico, el tipo de visualización que usa la metodología tiene como objetivo estimular una serie de procesos cognitivos que son nuestros. Incluso, si se observara que una persona tiene más o menos dificultad a la hora de desarrollar alguno de estos fenómenos, se determinaría con rigor científico el problema específico, lo aislaríamos y buscaríamos una solución; el docente, por tanto, encontrará instrumentos que le ayudarán a identificar problemas que van más allá de la didáctica lingüística y que se convierten en problemas cognitivos. Problemas que se pueden presentar en cualquier lengua y que están incluso por encima de las lenguas mismas: la capacidad de síntesis o la conceptualización, por ejemplo. Las técnicas cognitivas nos permiten ver fenómenos únicos en únicos individuos; éste es su valor más didáctico: se convierten casi en un modo de realizar un “diagnóstico” cognitivo.

2.3 Los instrumentos de la Metodología

Las primeras técnicas de visualización que han sido propuestas por la autora son los Bocetos: (10) un boceto, por definición, es “un proyecto hecho sólo con los trazos generales de una obra de pintura, escultura u otra arte decorativa (...) por extensión, esquema o exposición, hecha sólo con los rasgos principales, de cualquier cosa.” (11) Con ellos se hace un recorrido, en línea de sucesión lógica, por las etapas relativas a la metodología y a sus bases teóricas. Consiste prácticamente en explicar la metodología a través de sus componentes principales creando una serie de esquemas o croquis con los que se presenta al lector la exposición general de todo el ambiente CPP-TRS. Son un total de diecisiete bocetos que explican desde las siglas que dan nombre a la metodología, hasta los principios semióticos de base y las diferencias entre los códigos comunicativos visual y lingüístico. (12)

Los Esbozos: un esbozo es, por definición “la descripción de un plan o proyecto, hecho sin detalles” “bosquejo sin perfilar y no acabado”. (13) Para llevar a cabo la construcción de un texto como si de un diseño se tratase, y para realizar previamente un esbozo, necesitamos tener a disposición una amplia gama de posibilidades, de estilos distintos: se introducen así los símbolos y las señales cognitivas. Los catorce símbolos no representan conceptos en general, sino procesos cognitivos que son comunes a las personas que los practican; sirven para reconocer de forma visual e inmediata lo que estoy haciendo. De la misma manera que el pintor puede elegir entre una amplia gama de colores, tonos, líneas y fondos, también el escritor elegirá entre las distintas posibilidades de estilos y lo hará saber de forma visual al lector, que reconocerá esas posibilidades a través de los símbolos. Si los símbolos nos indican el estilo cognitivo, las diez señales nos informan sobre el tipo de texto; explicitan si se trata de un texto narrativo, explicativo, evocativo o de otro tipo. Son arbitrarias -quiere decir que no están fundadas sobre ninguna base previa-; son sencillas, inmediatas, no ambiguas y se pueden combinar entre ellas. Indican cómo está organizado un mensaje, la señal informa al usuario previamente del tipo de texto. (14)

Las telas: “son doce organizaciones distintas y visuales del texto, más exactamente de procesos que se colocan en la base de determinadas tipologías de texto. Están ordenadas desde la más sencilla hasta la más compleja: por ejemplo, la tela más sencilla representa la asociación verbal libre, mientras que la más compleja es la que se refiere al texto en el que colaboran autores distintos, hasta llegar a la tela que representa los procesos cognitivos que están en la base de un texto no lineal y estructurado a distintos niveles como es el caso del hipertexto.” (15) “Cada una de las telas representa visualmente una técnica específica de construcción del texto; a cada tela corresponde, por tanto, una modalidad de representación y de comunicación”. (16)

Las telas, en general, pertenecen a una etapa sucesiva, después de las señales y los símbolos cognitivos, que dentro de la metodología presentan la visualización del texto, haciendo especial atención al individuo que crea y al individuo que interpreta. Se puede decir que es la parte que más se presta a ser aplicada en ambiente didáctico para la interpretación y elaboración del texto siguiendo los procesos cognitivos lingüísticos de base. Siempre en la línea de una metodología que no pretende reducir sino potenciar la capacidad comunicativa, tanto al crear como al interpretar el texto, las telas permiten la individualización paso a paso de los procesos; es decir, no se presentan esquemas rígidos que llevan a una única interpretación, sino que estos, aun siendo “visualmente fijos”, se pueden ampliar, y permiten la entrada a procesos que responden a las exigencias de cada individuo en particular. (17)

A la hora de organizar un laboratorio de escritura, las telas resultan también muy eficaces para que el alumno vaya adquiriendo poco a poco una serie de técnicas que lo hacen ser consciente de los procesos que se activan en la elaboración de un texto. Una metodología que se ajuste a las necesidades del individuo se considera una metodología apta y que no limita las posibilidades, sino que las potencia sobre la base de la autorreflexión cognitiva. El orden de las telas está basado en lo que será la futura adquisición por parte del usuario, lector, investigador o docente, de los procesos, que se disponen, como se ha dicho, desde el más sencillo hasta el más complicado. (18)

Si con los símbolos, señales cognitivas y telas textuales nos encontramos en una fase de la metodología que nos permite representar visualmente los procesos cognitivos comunes (símbolos), el tipo de texto (señales) y los procesos específicos de construcción e interpretación del texto (telas textuales), un paso adelante, donde el objetivo es explotar al máximo la compleja tridimensionalidad del texto y presentar una forma de escribir sin seguir necesariamente un orden lineal y secuencial, lo constituyen los objetos textuales: se trata de seis maneras de representar la complejidad de un texto que se mueve en el espacio y no sólo en una única dimensión. La dificultad de los mismos exige una serie de instrumentos complejos y precisos al mismo tiempo, y la autora, para una mejor interpretación de los objetos en su metodología, ha establecido una semántica de base, necesaria para entender la organización de las formas en el espacio. (19)

La metodología desarrolla y presenta también otro recurso intrínseco del texto: el movimiento; y lo hace a través de las máquinas textuales: “el ‘representacionismo’ textual permitirá la escritura y la lectura en movimiento; según modalidades dinámicas, el movimiento podrá ser aplicado a objetos y a formas textuales de creación nueva; moveremos los objetos cuando queramos escribirlos, o bien serán los objetos los que se muevan, facilitándonos la lectura”. (20)

Como características generales de las máquinas, podemos decir que se desarrollan dos conceptos fundamentales y que se engloban en el significado de la palabra máquina: el sentido del trabajo mecánico, ya que las máquinas funcionan realmente y transfieren energía de un punto a otro realizando operaciones semánticas y de cambio de significado; y el sentido de “dar potencia”, ya que amplían las posibilidades del texto tradicional e incluso del texto presentado en tres dimensiones. (21)

3. APLICACIÓN DE LAS TELAS TEXTUALES A MARARÍA DE RAFAEL AROZARENA.

3.1. La metodología y la obra

Desde el punto de vista narrativo, esta obra de Arozarena presenta aspectos muy particulares que han sido motivo de estudios y crítica. Generalmente, un estudio narrativo intenta profundizar en la obra tanto en el plano de lo formal como en el plano del contenido. El estudio narrativo consigue explicar “el texto” como forma o resultado de la creación de un autor, a través del “contexto”. Literatura y Lingüística se unen a otras ciencias para verificar, ampliar, dar sentido, entender y proponer, tanto el punto de vista del creador, autor, y la idea que éste tiene de un lector ideal a la hora de escribir su libro, como el punto de vista del lector mismo.

Hay que tener en cuenta que la perspectiva aquí presentada no pretende explicar la obra desde un punto de vista literario sino lingüístico. La búsqueda de una complejidad a través de un catálogo de recursos lingüísticos que son muy distintos cada vez es un procedimiento que caracteriza buena parte de la literatura de este siglo. Normalmente, los instrumentos de la metodología proponen ampliar las posibilidades del lenguaje del texto, ampliar el acto comunicativo, explicar este acto, completarlo a través de un lenguaje particular, evidenciar lo que en el texto está implícito o no se ve. Sin embargo, en la obra literaria, las posibilidades ya se han creado: se ha creado un universo; y el esquema propuesto lo que hará es, en todo caso, ordenar y hacer explícito ese universo. El orden no se entiende en sentido estricto - disponer en serie-, sino en el sentido de la “organización”: disponer cómo se hace algo y preparar lo necesario para ello. Por tanto, se añadirá significado al texto para entenderlo mejor, para saber cómo se ha construido. Se intentará llegar al indicio lingüístico que nos hace tomar uno o varios caminos para la interpretación del texto, a cómo Arozarena construye su texto, a cómo lo prepara y a cómo el lector descodifica su mensaje.

En el mundo creado por Arozarena, el mundo de Mararía, hay que tener en cuenta que el autor ha seguido un orden y unas técnicas precisas. No es arbitraria la elección de dos marcos narrativos: en el primero encontramos un narrador primario, que es anónimo, un autor-narrador que recién llegado al pueblo de Femés se siente atraído por la misteriosa existencia de una vieja, cuya presencia produce en los hombres un comportamiento extraño; en el segundo marco narrativo serán los mismos personajes de la novela los que se convierten en narradores que relatan sus historias al narrador primario.

De los recursos utilizados por Arozarena para su narración, destaca un estilo parco a la hora de exponer ciertos pasajes de la historia, pero sobre todo un uso de un complejo sistema de prolepsis o anticipaciones (22), son éstas las que dan dinamismo a la narración y estimulan la atención del lector además de provocar el interés del autor narrador por la historia de la protagonista María. Este recurso lo encontramos en los narradores secundarios; por tanto, observamos que el primer marco da estabilidad a la obra: el autor-narrador indaga en la vida de María, y nos la presenta. En cambio, el segundo marco, el de los narradores-personajes, ofrece dinamismo a la obra a través de las anticipaciones. La utilización de las prolepsis se hace muy interesante si pensamos en la organización temporal de la novela, en la que tiempo pasado y tiempo presente se alternan en la obra y se clasifican en los dos marcos mencionados más arriba. El tiempo presente es el del autor primario, y el tiempo pasado es el que se introduce con los narradores-personajes. (23)

El estudio de la obra será ancho en superficie y largo en profundidad. La elección de la perspectiva, por lo tanto, no es arbitraria, ya que el lenguaje CPP-TRS y la novela de Arozarena presentan características particulares que hay que conjugar; dejando aparte lo literario en el texto, se fijará la atención en su estructura. Las telas imponen a la novela una serie de características; una de ellas, como hemos visto, es la visualización del texto; por esta razón, a la hora de aplicar las telas, el editing de la página cambiará completamente, como se verá. Es importante aclarar que no se trata de un hipertexto: un hipertexto ha de tener un fondo muy simple y sobre todo conciso, lo que resulta dificil en el estudio lingüístico de una obra literaria. El usuario se encontrará delante de un modelo que le ofrece un nuevo modo de representar, analizar el texto e incluso de crearlo.

3.2. La aplicación de las telas textuales a la obra

La aplicación de las telas es como el estudio de un pueblo o ciudad que están integrados en una realidad provincial, regional o nacional: no podemos olvidar el marco que los engloba, pero nos centramos en lo específico, en el “simple elemento”; de ahí el carácter eminentemente científico de este estudio. La elección de los textos estará cuidadosamente seleccionada tomando como base los criterios científicos de la metodología relativos a las telas textuales. La aplicación de las telas a los textos puede parecer superflua; no se profundizará, al menos en un primer momento, a niveles de estética o de ideas, sino que nos situaremos en niveles de estilo. Más adelante, sin embargo, y a medida que profundicemos en las telas, el mundo de Mararía irá surgiendo poco a poco: un universo literario lleno de temas, ideas, pensamientos y significados al que es sensible en modo particular el tratamiento textual presentado en CPP-TRS.

Las partes que contienen textos con la aplicación directa de una tela en particular se presentan enmarcadas, para distinguir de forma inmediata la parte aplicada de la parte teórica. En cada página, el lector encuentra, en el encabezamiento, una indicación relativa a la tela que se aplica y al marco donde se encuentra el texto o segmento de texto que estamos usando (Véase esquema 1). Debajo, a la derecha, el esquema original de la tela y, a la izquierda, el esquema de los “marcos narrativos” (véase esquema 2) de la obra Mararía; a continuación unas consideraciones preliminares, de nuevo la tela que se aplica y una indicación de las páginas y el capítulo al que pertenece en la edición utilizada; (24) seguidamente se presenta el texto y se desarrolla la tela.

Esquema 1. La disposición de las páginas

  Indicación de la Tela y del Marco  

Esquema Marcos Narrativos   Marco que se aplica

 

Consideraciones preliminares  

Tela que se aplica 

 

   Capítulo, Páginas.

   Texto.

Esquema 2. Los marcos narrativos

    Marco 1: autor-narrador (anónimo); tiempo presente

Marco 2: personajes-narradores; tiempo pasado

El marco 1 es el marco en el que el autor real (Rafael Arozarena) se identifica con un autor-narrador primario. El tiempo narrativo es el presente.

En el marco 2, es el marco en el que los personajes de la novela se convierten en narradores. El tiempo de la narración es el pasado.

Una vez entendidos los esquemas que se encuentran en cada página y la distribución de los mismos, siempre tomando como referencia las telas textuales que se aplican, el lector podrá comenzar el estudio de esta obra y adentrarse en el mundo narrativo de Mararía a través de la llave de lectura que se le ofrece en CPP-TRS.

A continuación, y a modo de ejemplo, se presenta la aplicación de la tela 3 a una parte de la obra, eligiendo el esquema más significativo (véase esquemas 3, 4 y 5). La aplicación de las doce telas forma parte de una tesis doctoral en curso de realización que lleva por título: Modelo operativo para la didáctica del texto en lengua 2, aplicación de las telas textuales en CPP-TRS ©, a la novela de Italo Calvino: Se una notte d’inverno un viaggiatore.

* nota: una parte del presente artículo está en curso de publicación en la revista Studi Orientali e Linguistici, del Departamento de Estudios Lingüísticos y Orientales de la Universidad de Bolonia (año 2000).

ESQUEMA 3.

Aplicación de la tela 3.
Tela 3 en el marco 1

 


CONSIDERACIONES PRELIMINARES

Con la Tela nº 3, encontramos la forma más original de representar visualmente una metáfora, todo un proceso cognitivo que quiere decir entender profundamente lo que es el pensamiento metafórico o pensamiento analógico (Tonfoni 1991). Como es bien sabido, la metáfora es el paso de un rasgo semántico relevante, o de una serie de ellos, a otro dominio semántico. La palabra o Elemento Lingüístico de Estímulo de Salida es una fuente que desencadena una serie de distintas posibilidades; una de ellas se introducirá en otro dominio, el del Elemento Lingüístico de Estímulo de llegada. El autor, y el lector que interpreta su obra, pueden orientar su atención hacia una palabra y atribuirle todo lo que se le asocia; la tela representa claramente cómo se puede llevar uno de los rasgos desde un campo a otro. Los términos que se mueven entre un dominio y otro son llamados “rasgos de puente” , ya que se construye, de hecho, un puente entre un elemento de salida y uno de llegada. Se ve claro con la tela cómo en el ámbito del pensamiento usamos el pensamiento metafórico y el pensamiento analógico; creamos analogías para abrirnos a formas de pensamiento que no siempre están previstas e incluso explícitas, pero que resultan útiles y productivas en extremo.

Desde el punto de vista del autor, vemos que éste crea un frame de salida y uno de llegada y aplica la tela 1 (explosión de la palabra) creando un abanico de posibilidades. Establece los marcadores e identifica cuáles van a ser los que establecerán una función de puente. El lector, al interpretar este procedimiento, se da cuenta de cuáles son las elecciones del autor y, entre las muchas posibilidades, él mismo puede volverse autor, esto es, puede modificar el texto y crear analogías. Está activando un proceso cognitivo importante que lo lleva a entender e interpretar la metáfora.

En la metáfora elegida en este marco existen dos aspectos físicos de María, la protagonista de la novela, que coinciden con características de la Isla de Lanzarote, donde se desarrolla la acción. Se está identificando a María con Lanzarote; uno y otro campo se confunden y entre las distintas características, tanto de la isla como de María, el autor elige los marcadores “larga ” y “seca ” para crear un puente entre los dos conceptos. La elección del autor se explicita con la palabra SI, y las rechazadas entre las distintas posibilidades se explicitan con la palabra FUERA. Los marcadores A,B,C y D pertenecen a uno y otro campo por lo que la distribución representa esta unión.

Esquema 4.

TEXTO (Capítulo 3 . Página 62)

“…Los demás no son nadie en el pueblo. Las mujeres todas son iguales. Todas menos una: Mararía. Mararía es larga y seca como la isla de Lanzarote. No es muda, pero hace ya mucho tiempo que no pronuncia una sola palabra…”

Esquema 5

 

4. CONCLUSIONES

Con este artículo se ha pretendido presentar, ante todo, una propuesta concreta y práctica para la didáctica del texto con el lenguaje CPP-TRS, partiendo de unas consideraciones preliminares sobre las bases teóricas de la metodología y siguiendo con una explicación de los instrumentos de la misma, hasta llegar a la aplicación al texto de Arozarena; son dos los principales temas tratados que merecen especial atención: el aspecto multimedia de la metodología y la dimensión cognitiva de la misma. En el primer caso se hace eco de los avances tecnológicos e integra los distintos códigos y canales de comunicación, indispensables en un método didáctico; por otro lado, la dimensión cognitiva de la metodología se une al aspecto multimedia para hacer más eficaz la comunicación. Se persigue el que una persona que utiliza sus instrumentos llegue a ser consciente de cuáles son los procesos cognitivos que le han llevado a una u otra elección a la hora de elaborar o de interpretar un texto: lo que se denomina una “semántica visual cognitiva”, es, sin duda, la sólida base en la que se apoya el lenguaje CPP-TRS para conseguir sus objetivos.

La aplicación elegida (la tela 3 o de la metáfora) refleja lo dicho anteriormente: el proceso cognitivo que se activa en el autor o en el lector para construir o interpretar una metáfora presupone el desencadenamiento de distintas posibilidades o frames lingüísticos, partiendo de una idea o de una palabra; uno de estos frames se introduce en el ámbito de otro dominio y es ahí donde se produce la metáfora. Sin duda, el hecho de encontrar el proceso visualizado ayuda a la persona que lo investiga a reconocer de forma inmediata cada uno de los posibles pasos que un autor ha seguido para construirlo; de la misma manera, teniendo en cuenta los mismos, puede llegar a crear metáforas siguiendo el mismo procedimiento. En un ambiente de aprendizaje, muchos métodos, aun introduciendo el aspecto multimedia -esto es, integrando los códigos en un mismo producto-, no consiguen llegar, sin embargo, a la explicitación visual del proceso mismo. En el caso del lenguaje CPP-TRS y desde el punto de vista de la didáctica del texto, el aspecto visual cognitivo introduce, por una parte, el valor de reconocer fácilmente los procesos de elaboración e interpretación del texto, por otra, la rapidez con la que se puede llevar a cabo.

La facilidad en el reconocimiento de los procesos cognitivos, unida a la rapidez, lleva consigo, sin duda, una mayor competencia por parte del usuario, que será capaz de controlar y gestionar los mismos de forma más eficaz; Por otra parte, la aplicación de las telas a un texto narrativo, con el objetivo de hacer más competente al autor y al lector, presenta como resultado inmediato la unión de la práctica con la teoría que ha desarrollado en los últimos tiempos la Lingüística en lo que a comunicación textual se refiere.

NOTAS

(1) La idea de tridimensionalidad de un texto, que parte indudablemente de la antigüedad, es retomada por la autora de la Metodología CPP-TRS (Communicative Positioning Program-Text Representation Systems), Dra. Graziella Tonfoni, para aplicarla a sus investigaciones. En este sentido, la conceptualización externa del texto va ligada a la organización interna del mismo y permite la máxima comprensión por parte del lector y la máxima planificación por parte del autor gracias al estudio cognitivo de estos dos polos principales de la comunicación textual.

Las principales ideas se recogen en los cuatro libros de la autora que se indican a continuación: La Comunicazione Aziendale come Arte Visiva, Treviso, Pagus, 1991; La Scrittura Multimediale, Treviso, Pagus, 1991; Partitura, Solfeggio, Movimento, Treviso, Pagus, 1992; Abitare il testo, Treviso, Pagus, 1996.

(2) Se entiende el texto como un acto comunicativo en el cual interactúan el autor y el lector como polos principales, a través de un canal y con la utilización de un código.

(3) Dressler, W.U.; De Beaugrande, R.A., Introduzione alla Linguistica Testuale, Bologna, Il Mulino, 1981.

(4) Tonfoni, G., Sistemi cognitivi complessi, Pagus, Treviso, 1991, pp.13-58.

(5) Tonfoni, G., La Scrittura Multimediale, op.cit., pp.43-103.

Tonfoni, G., La Comunicazione aziendale come arte visiva, op.cit., pp. 81-119.

(6) Tonfoni, G., “Applicazioni della metodologia CPP-TRS in ambiente didattico”, en Informatica e Scuola, n.2, enero, 1993, p.26.

Tonfoni, G., “La Multimedialità attiva, un percorso di formazione cognitivo-comunicativa”, en Media Duemila, n.4, año X, abril 1992, p.24.

Tonfoni, G., “La Metodologia CPP-TRS per l’interazione uomo-macchina”, en A.E.I (Automazione, Energia, Informazione), n.6, junio 1994, pp. 69-70.

(7) Tonfoni, G., La Scrittura multimediale, op.cit., pp. 27-29.

(8) Íbidem, pp. 21-25.

(9) Tonfoni, G., “La Multimedialità attiva,un percorso di formazione cognitivo-comunicativa”, op.cit. , pp. 24-25.

(10) Recogidos en Tonfoni, G.., La comunicazione aziendale come arte visiva, op.cit., pp. 26-61.

(11) Moliner, M., Diccionario de uso del español, vol. I, p.389, Gredos, Madrid, 1992,

(12) Para profundizar en los bocetos véase: Tonfoni, G., La comunicazione aziendale come arte visiva, op.cit., pp. 26-61. En este libro la autora se dirige principalmente a un público de expertos en comunicación del ámbito empresarial, es por ello que el uso de los bocetos responde de forma eficaz al objetivo de hacer conocer a través de esquemas los contenidos teóricos de la metodología. A un lector lingüísta o literato le interesa estudiar, sobre todo, la modalidad que la autora ha utilizado para hacer conocer las bases teóricas de la metodología. Con los bocetos empieza a hacerse realidad el concepto de visualización que será una constante en todo el ambiente CPP-TRS.

(13) Moliner, M., Diccionario de uso del español, op. cit., vol. I, p.1168.

Real Academia Española, Diccionario de la Lengua Española, Madrid, Espasa Calpe, 1992, p.866.

(14) Tonfoni, G., La comunicazione aziendale come arte visiva, op.cit, pp. 61-78. ( Símbolos cognitivos)

Tonfoni, G., Partitura, solfeggio e movimento, op. cit, pp.24-29. (Símbolos cognitivos)

Íbídem, pp. 13-23. (Señales cognitivas)

Tonfoni, G., Abitare il testo, op. cit., pp. 63-67. (Símbolos y señales de forma sintética).

(15) Tonfoni, G., “Scrittura multimediale: applicazioni della metodologia CPP-TRS in ambiente didattico”, op. cit., p.231.

(16) Tonfoni, G., Abitare il testo, op. cit., pp.37-40.

(17) En el caso de la aplicación de las telas al texto literario se observa cómo las telas dan lugar a distintas posibilidades para explicitar los procesos cognitivos que han llevado a elaborar y a interpretar las partes del texto.

(18) En los libros donde se expone la metodología CPP-TRS, la autora utiliza también la palabra “panel” para referirse precisamente a las telas textuales. Lo hace en su libro Scrittura multimediale, donde explica más detenidamente la puesta en marcha de un laboratorio de escritura: el alumno se encontrará una serie de paneles que explican visualmente los procesos. Los paneles representan dichos procesos. Sucesivamente, en sus libros La comunicazione aziendale come arte visiva y Abitare il testo, esta idea se une a la de construcción del texto como si de un tejido se tratase, los procesos se van adquiriendo y van dando lugar a la elaboración del texto. Utiliza entonces la palabra “tela”, que sintetiza todo lo dicho anteriormente y es más indicada para un ambiente hipertextual y lingüístico ya que aporta el sentido de la “textura”, del trenzado, de la trama textual; la palabra tela tiene un significado semántico más fuerte que la palabra panel.

(19) Tonfoni, G., La scrittura multimediale, op.cit., pp.123-172.

Tonfoni, G., Abitare il testo, op. cit., pp. 41-47.

En el primero de estos libros la autora presenta cada uno de los objetos y sus características respondiendo a una serie de preguntas a propósito de la utilidad y el objetivo de los mismos. Al final presenta el desarrollo visual de los objetos textuales además de sus múltiples realizaciones y combinaciones (pp.159-172). En el segundo libro los presenta con un resumen de sus características principales.

Un ejemplo de aplicación de los objetos textuales al texto lo constituye la tesis de licenciatura de Maria Cristina Martella, donde se proyecta un ambiente interactivo para la didáctica de la escritura con los objetos llamado “el gimnasio cognitivo”. Martella, M.C., Progettazione di una “palestra cognitiva”: ambiente interattivo per la didattica della scrittura con gli oggetti testuali in CPP-TRS©, Universidad de Bolonia, Facultad de Filosofía y Letras, 1996.

(20) Tonfoni, G., Scrittura multimediale, op.cit., pp. 173-178. En este libro la autora expone cuatro de las catorce máquinas textuales que presenta la metodología, son las más sencillas y con las que comenzó el proyecto para la realización de las restantes que encontramos en Tonfoni, G., Partitura, solfeggio e movimento, op.cit., pp. 43-70.

(21) Surge así una idea distinta a la hora de organizar el tiempo textual, entendido tanto en la fase de creación como de interpretación del texto: el lector se adecúa a un movimiento dado por el escritor y puede covertirse también en el gestor de su ritmo de lectura. Por tanto el texto se presenta completo en sus dimensiones: espacial, temporal y en movimiento. Tonfoni, G., Scrittura multimediale., op.cit., pp.181-182.

Además de los instrumentos de visualización mencionados en este artículo existen también otros como la alfombra textual o el fresco textual, recogidos en Tonfoni, G., La Comunicazione aziendale come arte visiva, op. cit., pp. 121-137.

(22) Genette, G., Figures, III, París, Seuil, 1972, p.79. Genette habla de “formas de discordancia entre el orden de la historia y el orden de la narración”, una figura en la que el autor anticipa la objeción que pudiera hacérsele

(23) La estructura narrativa, la organización temporal, el movimiento de los personajes a través de los marcos y la representación de la realidad y de la ficción, se unen a una sensibilidad artística extrema y convierten Mararía en una de las obras más atractivas de la Literatura canaria contemporánea.

(24) Arozarena, Rafael., Mararía, Editorial Interinsular Canaria, S.A. 1983.

BIBLIOGRAFÍA

  • Arozarena, Rafael., Mararía, Editorial Interinsular Canaria, Santa Cruz de Tenerife, 1983. (prólogo de Manuel Torres Stinga)
  • Dressler, W. U.; De Beaugrande, R.A., Introduzione alla Linguistica Testuale, Bologna, Il Mulino, 1981.

  • Martella, M.C., (Tesis de licenciatura): Progettazione di una “palestra cognitiva”: ambiente interattivo per la didattica della scrittura con gli oggetti testuali in CPP-TRS©, Universidad de Bolonia, Facultad de Filosofía y Letras, 1996.

  • Moliner, M., Diccionario de uso del español, Gredos, Madrid, 1992.

  • Real Academia Española, Diccionario de la Lengua Española, Madrid, Espasa Calpe, 1992.
  • Tonfoni, G., Abitare il testo, Treviso, Pagus, 1996.

  • Id., “Applicazioni della metodologia CPP-TRS in ambiente didattico”, en Informatica e Scuola, n.2, enero 1993.

  • Id., La Comunicazione Aziendale come Arte Visiva, Treviso, Pagus, 1991.

  • Id., “La Metodologia CPP-TRS per l’interazione uomo-macchina”, en A.E.I (Automazione, Energia, Informazione), n.6, junio 1994.

  • Id., “La Multimedialità attiva, un percorso di formazione cognitivo-comunicativa”, en Media Duemila, n.4, año X, abril 1992.

  • Id., La Scrittura Multimediale, Treviso, Pagus, 1991.

  • Id., Sistemi cognitivi complessi, Treviso, Pagus, 1991.

  • Id., Partitura, Solfeggio, Movimento, Treviso, Pagus, 1992.

© Eduardo Ayala Simón, 2001.

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Facultat de Filologia
Universitat de Barcelona

Cultura e Intercultura en la enseñanza del español como lengua extranjera
se empezó a publicar como un monográfico de la revista Espéculo: http://www.ucm.es/info/especulo/ele/