Un de los más grandes placeres de perderse entre los legajos y las estanterías de un archivo son los encuentros inesperados.  

Es el caso de nuestra Bárbara Polo, que identificó unos fragmentos de una copia manuscrita de un Ptolomeo sobre pergamino guardados en las guardas interiores de un libro de fábrica (colección encuadernada de documentos contables) del siglo XVII en la Biblioteca Capitular de la Catedral de Burgos.

Se trata de unos fragmentos de una copia de la Geografía de Ptolomeo que tradujo al latín, en 1409, Jacopo di Angelo da Scarperia. En el artículo publicado en la revista Imago Mundi Bárbara Polo, junto a Chet Van Duzer, concluyen que estos fragmentos surgieron del taller de Piero del Massaio, un copista habitual de la Geografía de Ptolomeo de mediados del siglo XV, y que podrían haber sido propiedad de Juan Rodríguez de Fonseca, colaborador cercano de los Reyes Católicos y uno de los primeros artífices de la política colonial a América.