Cartografía y agrimensura en Cataluña y Baleares (1845-1895)

  • Entidad subvencionadora: Dirección General de Investigación. Ministerio de Ciencia y Tecnología.
  • Referencia: CSO2008-06031-C02-01/GEOG
  • Subvención otorgada: 40.000 €
  • Fecha de inicio: 01/01/2009
  • Fecha de finalización: 31/12/2011

Investigador/es responsable/s:

Urteaga González, José Luis

El campo profesional de los geómetras se ensanchó significativamente durante la segunda mitad del siglo XIX. Además de desempeñar las tareas tradicionales del oficio (apeo y valoración de fincas, deslinde de propiedades y operaciones de nivelación), debieron responder a una demanda en rápida expansión, que incluía el levantamiento de planos parcelarios para la gestión de la contribución territorial implantada en 1845, la formación de mapas para el reparto de tierras comunales fruto de la desamortización aprobada en 1855, y cuantiosas operaciones de medición y tasación de fincas provocadas por la expropiación de terrenos para la construcción de la red de ferrocarriles. La documentación cartográfica generada por estas actividades periciales, todavía mal conocida, constituye una pieza valiosa del patrimonio cartográfico español. El objetivo de esta investigación es recuperar y estudiar la cartografía de los geómetras, y paralelamente reevaluar el perfil de esta profesión.

 

Objetivos

1 - Localizar, catalogar y analizar la cartografía de los geómetras en Baleares y Cataluña.

2 - Crear un banco de datos cartográfico con información digitalizada, que garantice la salvaguarda y accesibilidad de la documentación..

3 - Formar una nómina de geómetras y agrimensores.

4 - Estudiar la formación e itinerario profesional de agrimensores y geómetras.

 

Resultados

Este proyecto de investigación es continuación directa de dos proyectos precedentes, dirigidos respectivamente por Francesc Nadal Piqué y José Luis Urteaga González: "Estadística territorial y cartografía parcelaria en España: una aproximación local" (BHA2000-0720) y "La documentación cartográfica de la contribución de inmuebles, cultivo y ganadería (1845-1895)" (SEJ2005-07590-C02/01/GEOG). En consecuencia, los resultados obtenidos capitalizan el esfuerzo dedicado durante una década entera al estudio de la cartografía catastral ochocentista. Hemos contado además con la colaboración de Vicenç Roselló Verger y Francesca Rotger Moyà, que han llevado a término, con sus propios recursos, la catalogación y análisis de la planimetría parcelaria de las islas Baleares.

La investigación realizada ha permitido localizar, inventariar y analizar la cartografía parcelaria municipal correspondiente a las cuatro provincias catalanas y a las islas Baleares. En relación con ello se ha formado y publicado en internet una base de datos de la documentación cartográfica catalana, que contiene las referencias de doscientos cincuenta mapas manuscritos correspondientes a ciento ochenta y cinco términos municipales (http://www.gisngeo.com/gmaps/cadastre/cadastrals.php), y se ha editado la obra Cartografia i agrimensura a Catalunya i Balears al segle XIX (Barcelona, Institut Cartogràfic de Catalunya, 2011), en la que se describe y analiza la citada documentación. También se ha catalogado parcialmente y estudiado la documentación administrativa conexa a los mapas catastrales: libros de apeo, padrones y amillaramientos. Dentro de este último ámbito, hemos realizado la edición de la Estadística territorial de la provincia de Barcelona (1858), obra inédita del geómetra Pedro Moreno Ramírez, que se conserva en el archivo histórico del Instituto Geográfico Nacional.

Paralelamente, se ha establecido la nómina de geómetras activos en Cataluña y Baleares, y se ha abordado el estudio de su formación y trayectoria profesional. Durante buena parte del  siglo XIX la formación de los agrimensores perpetuó el modelo propio de un arte del Antiguo Régimen. El oficio se aprendía en el seno de la familia o con un maestro ya establecido. Esta situación cambió sensiblemente a mediados del siglo XIX, cuando se reglaron los estudios de agrimensor. Hemos estudiado este cambio a través de diferentes casos de estudio, y hemos podido identificar y documentar tres itinerarios formativos distintos, vigentes durante la segunda mitad del ochocientos: los estudios aplicados de agrimensura que podían seguirse en los institutos de segunda enseñanza, y que conducían a la obtención del título de "Agrimensor, perito tasador de tierras"; la carrera de "Agrimensor y Aforador", que se cursaba en las Academias de Bellas Artes de primera clase y en la Escuela Especial de Arquitectura de Madrid; y, finalmente, los estudios de la Escuela especial del Catastro, que tenían como propósito la formación del Cuerpo de oficiales del catastro. En su conjunto, la investigación realizada ha dado lugar a cuarenta publicaciones.

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