Biblio 3W. Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales.
Universidad de Barcelona [ISSN 1138-9796]
Nº 113, 16 de septiembre de 1998.

DESARROLLO A ESCALA LOCAL : LOS NUEVOS YACIMIENTOS DE EMPLEO

Benito Muiños Juncal
Geraldo Cortegiano Junior
Doctorandos en Geografia y Economia en la Universidad de Barcelona
E-mail's:bjuncal@teleline.es geraldo@riscd2.eco.ub.es 


Resumen

Este artículo tiene como objetivo fundamental presentar y discutir los elementos centrales asociados a las políticas de promoción de empleo en Europa, especificamente, las más recientes y significativas experiencias en Francia, a través del Informe Delors y Aubry y, en España, con referencia al Plan de Empleo de Cataluña.

Tales políticas forman parte de un conjunto de iniciativas de amplio espectro basadas, por lo general, en nuevas concepciones de desarrollo local, dirigidas hacia la elevación de la calidad de vida de la población y a la preservación medioambiental.


Abstract

This article aims to introduce the fundamental aspects of the most recent and significant policies concerning the capacity of generating new job oportunities in Europe.

In general, these experiences are concentrated in european countries where unemployment is a serious problem both for economic development and society cohesion. In France, the Delors and Aubry Documents are the most important initiatives in this field. In Spain, recently, a great effort has been done towards the elaboration of a Plan of Employment for the region of Cataluña.


El presente artículo se encuentra dividido en dos partes. La primera, presenta el concepto de desarrollo local y sus principales efectos respecto a las acciones de identificación y promoción de los llamados nuevos yacimientos de empleo, a escala local. Tales acciones, especialmente en el contexto europeo toman, poco a poco, el relevo de otros tipos de intervención, de carácter más general, en los que el planeamiento y el soporte a la actividad económica eran tratados casi exclusivamente desde escalas superiores.

Las diferentes iniciativas de apoyo a las nuevas actividades profesionales, especialmente a las actividades de proximidad, se convierten hoy, en países como Francia y España, en alternativas viables para la reducción de los elevados niveles de desempleo y para la disminución de los efectos sociales perversos de los procesos de reestructuración productiva. En esta dirección, se están tomando muchas medidas basadas en masivas políticas de financiación por parte de la Comunidad Européa.

La segunda parte del artículo está dirigida hacia la discusión de los más recientes documentos y propuestas que tratan de mejorar la capacidad de generación de empleo en Europa.Inicialmente, nos concentraremos, debido a su importancia, en el Informe Delors, del 1993, la primera iniciativa concreta de sistematización de nuevas formas de inserción laboral y de generación de empleo en el continente europeo.

Posteriormente, trataremos del Informe Aubry, elaborado también en Francia en 1994, con el objetivo principal de identificar, clasificar y promover nuevas actividades y profesiones los llamados nuevos yacimientos de empleo - como alternativas de ocupación para grupos marginados de la población.

Finalmente, discutiremos la iniciativa más reciente respecto a la generación de empleo en España, el Pacto Territorial de Ocupación de Cataluña, que tiene como punto de partida la elaboración, hasta finales del 1998, del Libro Blanco del Empleo, la principal herramienta para futuras intervenciones por parte de las administraciones locales y comarcales en España para reducir el desempleo y promover el desarrollo económico.

EL Desarrollo local: Concepto y características

El concepto de desarrollo local cuenta con una trayectoria de más de veinte años en Europa.

Las primeras formulaciones coinciden con un período de crisis económica en el continente, los años setenta. En este contexto, se considera que el interés por el desarrollo local es una respuesta directa de los agentes locales a los nuevas desafíos derivados de los procesos de reestructuración y ajuste económico.De esta manera, la discusión y el énfasis en las iniciativas localistas se convierten en partes fundamentales de un amplio proceso de toma de consciencia, a escala local, sobre la necesidad de revertir los efectos sociales negativos del funcionamiento no regulado del sistema económico. Así, la movilización en favor de respuestas locales tenía como objetivo central generar mecanismos propios de reacción frente a las macro-transformaciones por los que atravesaba el capitalismo.

Tales transformaciones provocaron, en ciertos sectores productivos, un proceso de ajuste estructural seguido por fuertes movimientos de demisiones y por relocalización de la producción, dibujando un cuadro de crisis social y económica en distintos espacios geográficos - una situación que ha mostrado claramente el grado de fragilidad de los tejidos productivos y sociales locales.

Este proceso ha conducido a los agentes locales, públicos y privados, en algunos países europeos a la búsqueda de soluciones alternativas - en su universo específico y contando, esencialmente con recursos propios - haciendo y que actuaran como verdaderos promotores de su propio desarrollo.

Como consecuencia, el desarrollo local puede ser definido como: la movilización coordinada de los agentes sociales y económicos locales - de acuerdo con el interés común de defensa y dinamización de su región - con el objetivo de asumir las responsabilidades de planeamiento y gestión de las estrategias de desarrollo y promoción de actividades correspondientes, a partir de iniciativas y recursos locales.

Las estrategias adoptadas corresponden a aspectos productivos y económicos relacionados a la promoción de la actividad económica. Así, una concepció extendida del mismo concepto debe incluir, también, las estrategias y perspectivas de carácter social y medioambiental.

El papel de las entidades locales

El incremento de los indicadores de desempleo y la intensificación del proceso de reestructuración productiva en Europa, principalmente a partir de los años ochenta, ha generado un progresivo aumento de las demandas sociales dirigidas a las autoridades más próximas a la población, los gobiernos locales, en el sentido de la puesta en marcha de políticas de generación de empleo y de garantía de las conquistas sociales de los trabajadores.

En un primer momento, este movimiento ha significado la aplicación de políticas activas de lucha contra el desempleo, de desarrollo de acciones propias en los campos de formación profesional, de reinserción laboral y de identificaión de nuevas alternativas de trabajo, como respuestas inmediatas a la sociedad. Las acciones más efectivas se concentraron principalmente en Francia y en países del norte de europeo, tales como Suecia y Noruega. En el caso español, las acciones más importantes de promoción del empleo no han logrado la intensidad y los resultados esperados.

Las iniciativas de promoción del desarrollo local a partir de los finales de los años ochenta - impulsadas a partir de demandas y necesidades de los distintos grupos de desempleados o bien de ciudadanos que estuviesen amenazados de exclusión del mercado formal de trabajo, experientan un fuerte impulso a través de políticas comunitarias de ocupación, que ponen al servicio de los agentes públicos y privados, un volumen significativo de recursos dirigidos a la formación profesional laboral, apoyados en programas de financiación del Fondo Social Europeo (FSE)

A pesar de los recursos invertidos, los resultados alcanzados no fueron suficientes, haciendo que progresivamente las intervenciones de las autoridades locales estuviesen dirigidas a corregir las causas del desempleo, y no solamente a combatir sus consecuencias.

En el caso español, los diversos agentes locales han empezado intervenciones de promoción económica en su entorno inmediato, identificando nuevas posibilidades de crecimiento económico como respuestas propias a la situación de crisis; la intención era la de consolidar el tejido productivo local y desarrollar políticas de promoción económica cada vez más activas, basadas en la participación de todos los sectores interesados.

El crecimiento de la importancia de las acciones desde los gobiernos municipales, ha hecho que las administraciones locales adoptasen una nueva vivisón prospectiva y estratégica, que pudiese servir de hilo conductor de las políticas de promoción.

Para asumir este nuevo papel las admnistraciones locales necesitaban contar con algunos elementos fundamentales, tales como: a) cooperación en todos los niveles entre los agentes económicos y sociales locales, con independencia de su carácter público o privado; b) un plan estratégico general que fuera responsable de la organización de las acciones de los distintos agentes y producto de un amplio consenso general; c) un sistema abierto de consulta y discusión para eventuales correciones de rumbo, una vez detectados problemas en los planes estratégicos; d) programas operativos con objetivos, competencias, tiempo de duración y dotaciones presupuestarias; y e) instrumentos específicos de aproximación y de análisis de la realidad en la cual se pretende intervenir.

La transformación radical en la forma e intensidad de la actuación de las autoridades locales y la progresiva importancia de la promoción económica a nivel local, ha hecho que empezara un proceso de especialización productiva y generación de know-how propio en cada localidad, que sumado a elementos culturales, históricos y educacionales, funcionaria como ventajas competitivas para las empresas que localizaran sus unidades productivas en sus municipios o comarcas.

Justamente, en este sentido, no de los campos que más reciben apoyo financiero de la Comunidad Europea es el de la formación y recualificación profesional, como estrategia para generar nuevos puestos de trabajo; los medios utilizados son específicos de cada localidad, a través de programas propios; ya que todas las entidades locales trabajan en el campo de la formación profesional de la misma manera.

Existe una serie de elementos sobre los cuales se debe reflexionar, evaluar y decidir, formando un conjunto de estrategias en materia de formación normalmente diferentes en un lugar respecto a otro.Las decisiones tomadas determinan el marco y el enfoque de las intervenciones, haciendo que las acciones sean más o menos efectivas de acuerdo con la capacidad de cada localidad en establecer y cumplir objetivos relaciondos com el desarrollo.

Instrumentos de gestión a escala local

La gestión de cada territorio a la escala local significa disponer de un conjunto de instrumentos específicos de aproximación y análisis de la realidad. En la mayoría de los casos, los elementos disponibles son aplicables a escalas económicas y sociales superiores y, de algún modo, adaptados a procesos locales.

Las diferencias de escala deberían significar también diferencias en los métodos analíticos y en las formas de reaccionar a los problemas de cada territorio. Desde una perspectiva global puede interesar determinar, por ejemplo, cuales son las causas generales del desempleo; sin embargo, desde una perspectiva local, lo que interesa saber, y planear, es cómo solucionar el problema de la generación de puestos de trabajo para ciudadanos en concreto, que viven en un determinado municipio, como personas corrientes, con sus capacidades y limitaciones.

Esta diferenciación, sin embargo, no implica olvidar que son dos perspectivas de acción y planeamiento perfectamente complementarias y no antagónicas.Las situaciones particulres deben ser contextualizadas de acuerdo sus realidades macrosociales específicas, de manera que no dejen de lado los procesos generales de los cuales forman parte y son dependientes. Las macropolíticas deben tomar en consideración las diferencias entre los territorios sobre los cuales se desarrollarán las intervenciones en concreto. Lo que se propone es un proceso de análisis bidimensional: específico por un lado, una vez que está dirigido hacia una realidad espacial local en concreto y general,por outro, ya que es parte de un proceso macroterritorial amplio.

Se trata, por lo tanto, de identificar un conjunto de instrumentos de intervención a escala local que no signifique dejar de considerar la perspectiva global. Para esto, es necesario disponer, por un lado, de elementos y datos adecuados a la escala de planeamiento en cuestión y, por otro, de enfoques de análisis conectados con los procesos más generales, de manera que no generen una visión deamsiado localista.

Tanto el Informe Delors como el Informe Aubry y el Libro Blanco del Empleo en el caso de Cataluña, presentados en la Parte 2, son iniciativas que tratan de adecuar la escala de planeamiento a las necesidades concretas e inmediatas de la población, especificamente, frente a los problemas de desempleo y a través de propuestas de acciones alternativas para la generación de nuevos puestos de trabajo.

En otros términos, son enfoques analíticos que reconocen, a nivel local, las posibilidades directas de solución para los desajustes sociales derivados del desempleo, sin dejar de ocuparse de las vinculaciones recíprocas con escalas de análisis más amplias. Se trata de relacionar instrumentos analíticos que permitan una perspectiva desde dentro hacia fuera, considerando las particularidades locales respecto al entorno socioeconómico general, del cual forma parte y con el cual establece relaciones.

EL informe Delors: diagnóstico, planeamiento y acción

El caso europeo es hoy un ejemplo paradigmático respecto a la gravedad del problema del desempleo en el mundo. En los últimos veinte años la tasa de crecimento económico anual de la economía europea ha disminuido de 4 por ciento a los 2,5 por ciento, de acuerdo con datos de la Comisión Europea; como consecuencia, el desempleo aumenta de forma contínua en distintos sectores económicos y puntos de la geografía continental. La tasa de inversión en la economía ha bajado y la posición relativa respecto a las economías de los Estados Unidos y Japón ha empeorado significativamente; la inserción laboral de los jóvenes es cada vez más complicada y el potencial de generación de puestos de trabajo se encuentra cada vez más limitado.

Datos recientes de la Comisión Européa confirman que, con excepción de la segunda mitad de los años ochenta, desde principios de los setenta, el desempleo no há cesado de aumentar en la Comunidad. En los últimos veinte años el volumen de riqueza producida en Europa ha aumentado un 80 por ciento, mientras que el empleo total aumentaba solamente el 9 por ciento [Informe Delors,página 11].

Justamente por su importancia y magnitud para los ciudadanos y gobiernos del continente, el problema del desempleo ha impulsado la producción de un número importante de estudios y proyectos que de manera sistemática vienen siendo desarrollados a lo largo de los últimos años. En esta línea, el más significativo trabajado sobre el tema es el Libro Blanco sobre Crecimiento, Competitividad y Empleo (Informe Delors, 1993) producido con el objetivo fundamental de servir de guía para las acciones futuras de inserción y reorientación de las actividades profesionales en Francia.

El Informe Delors trabaja con tres formas de desempleo, a saber: a) desempleo coyuntural; b) desempleo estructural y; c) desempleo tecnológico.

El primer tipo, estaría asociado al incremento natural de los recursos productivos disponibles en las economías, o más exactamente, a la disminución de la disponibilidad de estos recursos; cualquier retracción económica que signifique la disminución de la riqueza interna puede traducirse en desempleo coyuntural.

Por otro lado, el desempleo estructural es, en el caso de Europa, derivado de las profundas modificaciones y de las nuevas exigencias de la división del trabajo a escala mundial. Los costes relativos de la cualificación de la mano de obra en Europa suelen ser superiores a los observados en países como los Estados Unidos, hecho que sumado a los elevados costes relativos del trabajo poco cualificado ha llevado a fuertes inveriones en sectores con poca capacidad de generación de nuevos puestos de trabajo y a un proceso de relocalización de las unidades productivas en otros puntos del planeta.

Al mismo tiempo, el sector de servicios no ha podido generar suficiente empleo para compensar los cambios ocurridos en otros sectores de la economía. Conjuntamente, los sistemas de empleo - políticas de empleo, legislación, aparato educativo y de formación profesional, por ejemplo - han envejecido en Europa y las estratagias de promoción no han sido capaces de frenar las pérdidas ocurridas.

El tercer tipo, el desempleo tecnológico es aquél derivado directamente de la introducción de nuevas técnicas y procesos de producción, que al mismo tiempo destruyen puestos de trabajo con cualificaciones específicas asociadas a técnicas productivas anteriores y crean, en menor número, empleos cada vez más especializados.

Desde el 1973, la creación de empleo en los sectores asociados a las nuevas inversiones en tecnología ha sido mucha más lenta que en sectores industriales tradicionales, en el continente europeo. La distribución del trabajo se ha hacho más dificil debido, por un lado, a escasez de alternativas de empleo en el conjunto de las economías del continente y, por otro, al importante impacto de las nuevas tecnologías ahorradoras de mano de obra. La industria manufacturera volvió a ofrecer puestos de trabajo a partir de finales de los años ochenta, aúnque en la industria productora de bienes de consumo durables y en la agricultura haya disminuido la oferta de empleo. Un pequeño movimiento de compensación ha surgido en el sector de servicios pero, como ya mencionamos antes, es incapaz de compensar las pérdidas generales.

Ciertos cambios estructurales también son importantes en este proceso: a) la progresiva perdida de importancia de los hogares tradicionales como principal unidad económica y social; b) la mayor participación de la mujer en el mercado de trabajo, especialmente importante en el caso español; c) el envejecimiento progresivo de la población, hecho que supone una presión sobre la seguridad social; y d) la disminución de los servicios ofertados por el Estado.

De manera general, estos cambios implican efectos negativos sobre la capacidad de las economías europeas para generar puestos de trabajo, alterando la composión de la población activa y, como consecuencia, modificando la conformación del mercado de trabajo y el nivel de renta de la población.

Los jóvenes y el desempleo: el caso de Francia

El cuadro actual del desempleo en Francia, especialmente, entre los jóvenes, ha alcanzado una situación crítica; la inserción laboral suele producirse muy tarde, las relaciones de trabajo por lo general son precarias y los sueldos experimentan una trayectoria decreciente.

Según datos oficiales del gobierno francés, la edad media para la inserción laboral ha pasado de los 18 años a los 21 años en las últimas dos décadas. Los jóvenes, mejor preparados que en generaciones anteriores, experimentan la inserción laboral cada vez más tarde y en peores condiciones; el miedo al desempleo es creciente, hecho que hace que los jóvenes se queden más años vinculados a las universidades o escuelas.

Datos del Ministerio del Trabajo de Francia dan cuenta de que en marzo del 1997, más del 25 por ciento de los jóvenes en edad laboral y con menos de 27 años, estaban desempleados en el país. La precariedad de las relaciones laborales es otra gran preocupación de las autoridades francesas y se caracteriza por el aumento de las tareas a tiempo parcial, por la frecuencia cada vez mayor de fórmulas de contrato sin relaciones estables de trabajo y por la generalización del uso del tiempo de prueba para desemplear. La existencia de un elevado número de desempleados conduce, en el caso frances, a la aceptación, por parte de los jóvenes recién salidos de las universidades, de puestos de trabajo de poca o ninguna cualificación y que no guardan relación directa con la formación adquirida.

Según el Informe Aubry, el nivel de vida de los ciudadanos entre 20 y 40 años ha retrocedido en los años noventa a niveles comparables a los años setenta. El ingreso en el mercado de trabajo en condiciones desafavorables y progresivamente más tarde son, como se ha señalado, dos de los elementos que contribuyen fuertemente a esta situación de precariedad. El aumento de la pobreza es una de las consecuencia de este proceso: 18 por ciento de los jóvenes con menos de treinta años ganan menos de 3.300 francos (cerca de 82.000 ptas.) al mes.

Constatando la grave situación de los jóvenes franceses respecto al mercado de trabajo el Informe Deloirs señala: En 1968, la juventud se manifestó en oposición a la herencia de sus padres.Hoy, las manifestaciones de los mismos jóvenes revelan la angustia y la cólera de una generación ante la ausencia de una herencia, el sentimiento es que la evolución de nuestra sociedad conduce a un callejón sin salida.

CUADRO 1

Datos comparativos del empleo de jóvenes - 1996

Francia EE.UU. Japón Alemania Itália G.B. U.E.
Empleados 21,5 57,6 45,1 51,2 25,4 60,3 38,3
Desempleados 26,3 12,0 6,6 8,0 34,1 14,7 20,1

Fuente: OCDE, Perspectivas del empleo, 1997.

El programa "Nuevos servicios, nuevos empleos"

El Informe Delors, ha sido el punto de partida para las nuevas iniciativas de promoción del empleo en Francia. Sin embargo, el Informe Aubry es el dosumento que propone las líneas maestras de actuación a nivel práctico. Este Informe es una propuesta de intervención directa ante los problemas enfrentados por la sociedad francesa respecto al desempleo. En este sentido, se ha creado el programa Nuevos servicios, nuevos empleos conocido como Plan Aubry, por el nombre de la actual Ministra del Trabajo de Francia.

El referido documento tiene como objetivo principal promover la emergencia progresiva de un nuevo modelo de crecimento económico y de desarrollo, incentivando la aparición de nuevos servicios directos o indirectos a la población, que permitan atender a nuevas demandas sociales y, al mismo tiempo, genera nuevos puestos de trabajo.

En Plan recnonoce, todavía, las dificultades que se puede encontrar en el camino del desarrollo espontáneo de nuevos empleos y servicios. Para que la demamnda latente se revele plenamente es necesario que exista una oferta profesional adecuada a cada tipo nuevo de actividad; justamente por esto, una de las líneas principales del Plan es la capacitación y la recualificación profesional de amplios contingentes de la población.

El Plan pretende generar cerca de 300.000 nuevos puestos de trabajo a partir del 1999. Por primera vez un programa de empleo trabaja con el concepto de nuevos yacimientos de empleo, relacionando centanares de nuevas ocupaciones los yacimientos - en las más distintas áreas.

Sin duda el Plan Juvenil del 1997 - conocido como Plan Aubry - es un marco, por su objetividad y por ser el primero que ha puesto en práctica las ideas generales expuestas en el Informe Delors. Es un trabajo que ha inspirado a otras regiones y países europeos para desarrollar sus propios planes de promoción de empleo. En Cataluña, se espera, finales del 1998, la presentación del Libro Blanco del Empleo, con la intención de detectar nuevas ocupaciones y oportunidades; es un esfuerzo que cuenta con la participación de ditintos segmentos de la sociedad, desde universidades, hasta sindicatos, pasando por la administración pública y asociaciones patronales.

¿Qué son los nuevos yacimientos de empleo?

Según el libro recente de Jimenez , Barreiro y Sánchez los nuevos yacimientos de empleo son aquellas actividades destinadas a satifacer nuevas necesidades sociales que actualmente se configuren como mercados incompletos, sean intensivas en empleo y tengan un ámbito de producción/prestación definido en el territorio[página 18}].

Se debe señalar que las inciativas productivas industriales o de servicios, incluso cuando generan nuevas profesiones o puestos de trabajo, pueden no ser clasificadas como nuevos yacimientos de empleo. En este sentido, el concepto puede ser traducido como actividades de proximidad, o sea, con fuerte vinculación actividades desarrolladas en un determinado territorio en concreto.

Las actividades consideradas actualmente en Europa como yacimientos de empleo son:

-servicios de la vida cotidiana;
-servicios a domicilio (atención a personas mayores, limpieza de hogares);
-atención a la infancia (guarderías y colonias deportivas);
-nuevas tecnologías de información y comunicación;
-a individuos (Internet, multimedia)
-a empresas (software, teleservicios)
-al sector público local
-auyda a jóvenes con dificultades (drogodependencia, minusválidos);
-servicios de mejora de la calidad de vida;
-mejora en alojamientos (adaptación de inmuebles para mayores);
-seguridad y televigilancia;
-transportes coletivos locales (microtransportes especializados);
-relavorización de espacios
-comercio de proximidad
-gestión de energía
-servicios de ocio
-turismo (rural, cultural, abentura.etc)
-udiovisual (vídeos, multimedia)
-valoración del patrimonio cultural (centros culturales)
-desarrollo local (potencialidades de la cultura local)
-deporte
-servicios medioambientales;
-gestión de residuos;
-gestión del agua;
-protección y mantenimiento de zonas naturales
-reglamentación y control de la polución.

La relevancia de la dimensión local en el desarrollo de los nuevos yacimientos de empleo es, en este sentido, el principal factor para ser tenido en cuenta cuando se discute la promoción económica de un determinado espacio.

En el libro citado, identifican como principales ventajas de la iniciativa local para creación de empleo:

-la mejor identificación de los yacimientos de empleo;
-mejor adecuación de la oferta de empleo;
-aprovechamiento de nuevos nichos de empleo;
-una mayor facilidad para la experimentación de nuevas formas de crear empleo y actividades profesionales;
-el aprovechamiento de la diversidad territorial y sociocultural;
-la facilidad de creación de nuevas formas de intervención en términos de promoción de empleo y;
-la posibilidad de nuevas formas de actuación pública.

Los autores proponen los siguientes intrumentos de intervención a escala local en relación a los yacimientos de empleo:

-detección de las necesidades sociales insatisfechas a escala local y su potencial para la generación de nuevos empleos, a través de estudios de mercado, observatorios locales de nuevas necesidades sociales e impulso a organizaciones de usuarios de los servicios;

-redefinición de las necesidades colectivas, reestructurando y articulando para ello las políticas municipales, establecendo nuevas modalidades de cooperación en la elaboración, coordinación o gestión de las nuevas políticas públicas con los distintos sectores de las sociedad civil;

-impulso a estructuras intermedias de mediación o de agencias para la dinamización de los nuevos yacimientos de empleo, con agencias locales con representación de los diferentes grupos sociales afectados, apoyo a proyectos innovadores, etc;

-experimentar con instrumentos financieros de solvencia de la demanda y de organización de la oferta(cheques, servicios, fondo de microcrédito, etc);

-apoyo a la profesionalización y a la persecución de patrones de calidad en los servicios ofertados (formación profesional, bolsas de ofertas y demandas de servicios);

-establecimiento de pactos territoriales y/o locales para explotar y activar los nuevos yacimientos de empleo.

La experiencia catalana: El Pacto del Vallés

El Vallés Occidental es una comarca de Cataluña con 580 Km2, una población de 650.000 habitantes y una de las áreas más industrializadas de ésta Región Autonómica.

Un análisis de la evolución de la producción industrial en el Vallés muestra una primera etapa con una fuerte implantación de industrias textiles que van a experimentar un grave período de crisis desde los años sesenta. A partir de esa década la industria se orienta hacia las necesidades de la gran metrópolis de la región, Barcelona, y desarrolla con gran fuerza el sector metalmecánico, que representa hoy el 34,9 por ciento de los empleos en la industria, siendo objeto de un proceso de reestrcturación profundo que ha llevado a la disminución en 9886 puestos de trabajo directos entre 1986 y 1994.

Un aspecto que ha llevado, en años recientes, a una revitalización parcial de la principal ciudad de la región, Sant Cugat del Vallés, ha sido la construcción de una vía expresa que lleva al centro de Barcelona en aproximadamente treinta minutos, permitiendo que un contingente creciente de personas vivan en Sant Cugat y trabajen en Barcelona. El mayor impulso, en este caso, ha sido para el sector de la construcción civil, con importante efecto multiplicador sobre el mercado local de trabajo.

Justamente por este movimiento, las ciudades de la región han presentado y siguen presentando un importante déficit en términos de servicios a la población, en especial los de proximidad, protección del medioambiente y de recolección de residuos sólidos. Con la intención de modificar este proceso se ha firmado, el 28 de enero del 1998 el Plan de Ocupación del Vallés Occidental que cuenta con la participación de la Generalitat de la Cataluña, el Consejo Comarcal del Vallés Occidental, la Confederación Empresarial Comarcal de Terrassa, el Consejo de Empresarios de Sabadell, la Unión General de los Trabajadores (UGT) y de las Comisiones Obreras (CCOO).

En el segundo párafo del documento se demuestra claramente la preocupación central del documento respecto a la sostenibilidad del proceso de crecimiento económico: se establece como principales objetivos la creación de instrumentos que permitan el desarrollo de las propuestas que faciliten la más amplia participación de la sociedad, con la intención de alcanzar el máximo nivel de ocupación posible mediante el impulso al desarrollo tecnológico y la investigación, el fomento de equilibrio territorial; y el respeto a los criterios medioambientales y por la sostenibilidad, la promoción de la igualdad de oportunidades y el impulso a la cohesión social y contra la exclusión.

Existe una clara preocupación con el desarrollo endógeno, claramente presente cuando se hace referencia a que el desarrollo futuro de la actividad económica y de la ocupación en la comarca pasa sin duda por el esfuerzo de conquista de una posición competitiva en las produciones propias y cada vez menos por el atractivo de la localización.

El programa de medidas acordado identifica aquellos conjuntos de propuestas, proyectos y actuaciones concretas que, o bien por su efecto multiplicador, o por su viabilidad, tienen mayor posibilidad de lograr éxito como política de promoción del empleo. Los ejes y medidas son:

-infraestructuras que permitan el desarrollo de la actividad económica en el marco de la sostenibilidad y el equilibrio social;
-promoción del suelo industrial;
-promoción de un entorno competitivo para las PYMES;
-estímulo a la exportación;
-asessoramento a la educación medioambiental;
-fomento a la ocupación estable;
-políticas de formación e inserción en los colectivos y territorios donde se concentra el desempleo estructural y de larga duración;
-dinamización de la demanda y el fomento de nuevas empresas y ocupación en los ámbitos de nuevos yacimientos de empleo vinculados a la sostenibilidad;
-creación de oportunidades para la actividad y la ocupación que plantea la sociedad de la información;
-estímulo a la capacidad de iniciativa y cooperación en favor de la ocupación de las instituciones y agentes del territorio.

Con estas medidas los resultados esperados se desciven asi en el Plan de Empleo:

-aumento de la capacidad de atracción y localización en los zonas industriales de la comarca;
-mejora del medioambiente con la introducción de la noción de calidad de vida y adecuación ambiental por parte de las PYMES que más dificultad tienen adecuarse a los principios del Plan;
-extensión y difusión de prácticas concretas en favor de la calidad de la ocupación y generación de nuevos puestos de trabajo;
-orientación, formación profesional y ocupacional, en especial de los trabajadores de las PYMES(pequeñas y medianas empresas) y colectivos con dificultades de inserción en el mercado de trabajo;
-prioridad para las intervenciones en los municipios con más desempleo;
-refuerzo de los servicios para la gente mayor, de recuperación del medioambiente y del uso sostenible de energía;
-creación de redes y programas que permitan la utilización de nuevas tecnologías y de la comunicación en favor de la PYMES y de las personas con dificultad de inserción laboral y, por fin;
-hacer avanzar la cooperación entre los agentes que toman parte del Plan.

De manera general, el Plan de Empleo de Cataluña sigue las líneas maestras de los planes formulados en Francia - y que se han transformado ya en referencias casi únicas en términos de generación de empleo en Europa - principalmente, en el sentido que se converte en una herramienta práctica de intervención sobre la realidad de contigentes crecientes de desempleados y marginados sociales. Puede, en este sentido, servir de ejemplo para países no europeos con realidades similares y que busquen en la generación de puestos de trabajo y en el desarrollo económico y social sostenible y equilibrado un medio para mejorar las condiciones de vida de la población, objetivo último de las acciones públicas de promoción del empleo.

Bibliografía

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