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REVISTA BIBLIOGRÁFICA DE GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES
Universidad de Barcelona
ISSN: 1138-9796. Depósito Legal: B. 21.742-98
Nº 305, 26 de julio de 2001

CESPEDES. Economía, Instituciones y Cambio Climático. Contexto y Bases para una Estrategia Mexicana. Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable. México. 2000. 150 p.

Ana Elisa Peña del Valle Isla
Geógrafa, UNAM, México


Palabras clave: México / Cambio Climático / Mercado Ambiental / Iniciativa privada

Key words: México / Climate Change / Environmental Market / Private sector


¿Qué estrategias e instrumentos se están aplicando internacionalmente ante la crisis ambiental que padece nuestro planeta? ¿Cuál es la postura del sector privado y la de los gobiernos en torno al mercado ambiental global? ¿Qué proponen cada uno? ¿De qué naturaleza son los intereses que persiguen?.

En el caso de México, los esfuerzos gubernamentales se cristalizaron en la Estrategia Nacional de Acción Climática (2000) cuya principal línea es orientar la incorporación de la variable climática en el diseño de las políticas sectoriales (Véase las resoluciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (19942000). http://www.semarnat.gob.mx). Por su parte, la iniciativa privada, ante la limitación de los recursos naturales y convencida de su papel protagónico como fuerza potencial de cambio, se ha reconvertido hacia un discurso ambientalista con el fin de ingresar en el mercado ambiental global y proteger sus intereses económicos.

Esta búsqueda de liderazgo se manifiesta en obras como Economía, Instituciones y Cambio Climático. Contexto y Bases para una Estrategia Mexicana del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable (CESPEDES). Un grupo del sector privado mexicano que busca insertarse en la problemática ambiental y ejercer su influencia ante el Estado y la sociedad para exponer bajo su óptica "las razones por las cuales el cumplimiento de los compromisos de Kioto y los mercados de CRE (Certificados de Reducción de Emisiones) serán de gran importancia para la economía mexicana" (pág. 73).

El CESPEDES, fundado en 1994, coincide con otras posturas de que el desarrollo sustentable es aquel que atiende las necesidades del presente sin poner en peligro la posibilidad de que las futuras generaciones pueda atender las suyas. Visto como un reto empresarial, en él se conjugan "las demandas en materia de protección y conservación de los recursos naturales con aquellos relativos al crecimiento y desarrollo económico global".

Sin embargo, atrás del discurso de sustentabilidad que mantiene el CESPEDES se encuentra el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) que está integrado por los grupos empresariales más poderosos de México como la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (CONCAMIN), la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN), el Consejo Nacional Agropecuario y la Asociación de Banqueros de México.

Entre el Consejo Directivo del CESPEDES, se encuentran varios de los consorcios empresariales más poderosos de México, con ganancias anuales que llegan a varios millones de dólares, entre los que se encuentran Alfonso Romo Garza (Pulsar Internacional, S.A.), Bernardo Jiménez Barrera (SAVIA S.A., División Agrobiología), José Antonio Fernández (Grupo FEMSA) y Dionisio Garza Medina (ALFA Corporativo), entre otros.

El crecimiento de estos grupos se basa principalmente en el desarrollo de negocios financieros, de telecomunicaciones y de manufactura con base en las industrias petroquímica, cementera, y metalúrgica (acero, aluminio y cobre). Es interesante resaltar que algunos de estos grupos tienen nexos con empresas extranjeras en su mayoría estadounidenses, como SEMINIS, DNAP Holding, Bionova Holding, dedicadas a la investigación agrobiotecnológica, dirigida a la adaptación de métodos agrotécnicos que en su mayoría se alejan de todo concepto de sustentabilidad y con importantes implicaciones económicas y sociales en el agro mexicano.

¿Qué propósitos persigue un grupo como el CESPEDES al editar una obra de esta naturaleza? De acuerdo con el libro el objetivo principal es "Contribuir a un proceso de convergencia y conciliación entre los intereses de los diversos actores internacionales, sobre el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Explorar y ofrecer alternativas que permitan el cumplimiento eficiente de compromisos por parte de los países industrializados y además ofrecer incentivos a los países en vías de desarrollo, como México, para involucrarse de manera más activa en un proceso que es de la más alta prioridad global" (pág. 10).

Bajo este panorama, dos son los capítulos de mayor relevancia en la obra, ya que definen la posición e intereses de la iniciativa privada mexicana ante las tendencias del mercado ambiental global: El capítulo VI titulado "El Mecanismo de Desarrollo Limpio" donde se expone que la apertura de un nuevo mercado internacional de certificados de disminución de emisiones abrirá nuevas oportunidades de financiamiento para países en vías de desarrollo. El sector privado pretende colaborar con el cumplimiento de los objetivos del Protocolo de Kioto y con el proceso de desarrollo económico sustentable de México promoviendo un mercado con oportunidades de exportación de CRE y funcionamiento descentralizado del gobierno, con el propósito de facilitar su participación en el considerable volumen de capitales (de 1000 a 3000 millones de dólares anuales) que potencialmente se captarían con la participación Latinoamericana en la venta de servicios ambientales.

Entre las condiciones que el CESPEDES cree necesario establecer en las economías nacionales para operar el Mecanismo de Desarrollo Limpio (propuesto en Kioto, 1997), están la modificación y ajuste de políticas, instrumentos e instituciones nacionales, como la privatización y la remoción de subsidios al consumo energético. Así como el compatibilizar los sistemas nacionales con los mercados internacionales. El capítulo VII "Economía y Cambio Climático" que aclara la situación costo/beneficio en la que se encuentran los países industrializados con respecto a la disminución de sus emisiones de CO2 y el porqué tienen que recurrir a países poco industrializados, poseedores de grandes áreas con vegetación para cumplir con sus compromisos de emisión. Las estimaciones presentadas en el libro son escenarios a futuro en donde se toma en cuenta el costo marginal por tonelada de carbono reducida (en USD) y la disminución de emisiones de CO2 (en millones de toneladas). De ahí se deduce que paradójicamente, entre más eficiente es el aparato industrial de un país, más altos son los costos para bajar sus emisiones. Al mismo tiempo, se hace una prospección sobre algunas implicaciones que tendría la orientación de este mercado en una economía como la mexicana. Enfocados hacia los costos totales por exportaciones de CRE, hidrocarburos y bienes de elevada intensidad energética (petroquímicos, acero, cemento, electricidad, etc.) y a la adopción de compromisos voluntarios para disminuir emisiones, el texto menciona que "el balance final para México dependerá de su estructura económica, de sus ventajas comparativas para producir CRE y de su capacidad de innovación y liderazgo en el proceso" (pág. 92).

Alrededor de la concepción económica sobre el Cambio Climático, el libro también expone el marco de referencia a partir del cual surgió la necesidad internacional de un mercado ambiental de emisiones de gases con efecto invernadero, entre ellos el de CO2.

A manera introductoria, el libro inicia con una breve exposición sobre la problemática ambiental a escala mundial. Puntualizando la elevada vulnerabilidad (entendida por Maskrey (1993) como la incapacidad de un sistema para responder adecuadamente ante la presencia de un riesgo determinado, con el consecuente desastre.) de nuestro planeta y de nuestro modo de vida a las alteraciones ambientales, entre ellas la elevación de la temperatura global como consecuencia de las emisiones de CO2 derivadas de la quema de combustibles fósiles utilizados como energéticos, ha dado lugar a un conflicto ambiental plenamente reconocido.

En el primer capítulo "Cambio Climático" se explica el origen de las emisiones de gases invernadero, las causas de su aumento y los efectos a escala planetaria que se predicen para mediano y largo plazo (100 y más años), que de cumplirse, podrían cambiar sustancialmente la geografía y actividades económicas de muchas regiones de nuestro planeta.

El capítulo II: "Kioto: Mecanismos y Compromisos", narra brevemente como en 1992, durante la Cumbre de Río de Janeiro, Brasil, los países participantes suscribieron la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático y acordaron crear una estrategia global para detener el calentamiento de la Tierra. Posteriormente en 1997, se celebró en Kioto, Japón, la tercera Conferencia de las Partes de la Convención sobre Cambio Climático, en la que los países industrializados establecieron compromisos para "reducir un promedio de 5.2% de sus emisiones (de CO2) entre los años 2008 y 2012, por debajo de lo registrado en 1990" (pág. 23). Para ello, se estableció una serie de mecanismos, entre los que se encuentra el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y los Certificados de Reducción de Emisiones (CRE) cuyo fin es abatir la cantidad de emisiones de CO2 de los países industrializados, con ayuda de otros países, principalmente aquellos en vías de desarrollo, poseedores de bastas superficies de vegetación natural.

En los capítulos III, IV y V se reúnen las experiencias surgidas en las reuniones internacionales posteriores a la creación del Protocolo de Kioto: Buenos Aires, Argentina (1998), Bonn, Alemania (1999) y La Haya, Holanda (2000). Resulta de interés estudiar las posiciones que adoptan los diferentes países, regiones o grupos económicos de acuerdo a sus intereses geopolíticos. La principal división se encuentra entre los países industrializados, interesados en defender su modo de producción y por tanto su disposición para consumir energéticos, y los países en vías de desarrollo que buscan elevar el nivel de vida de su población considerando la transferencia de tecnología un medio útil para la optimización de su incipiente industria.

El capítulo VIII "Compromisos Voluntarios de Reducción de Emisiones" reconoce en tales convenios una alternativa para que los países no industrializados desarrollen los mercados de CRE sin ninguna restricción a su crecimiento económico. La tendencia internacional ha llevado a equiparar el nivel de emisiones con el crecimiento económico. Por tanto para el CESPEDES es necesario que México junto con América Latina "consolide posiciones, expectativas y programas en materia de acción climática" (pág. 11). El papel que estos países desempeñarán en la creación de nuevas alianzas económicas es aún tema de grandes debates debido a que el impulso industrial que se lleva acabo en ellos, de acuerdo a ciertas prospecciones, traerá a futuro una contribución notable a las emisiones globales de CO2.

Dados ya los elementos para el acercamiento a las propuestas y negociaciones de Kioto, El capítulo IX "Propuestas y Bases para una Estrategia de Acción Climática en México" formula una agenda para alentar la "participación efectiva de nuestro país" y crear un ambiente de apertura a las nuevas opciones económicas y productivas. El capítulo inicia con una evaluación al Programa Nacional de Acción Climática, documento editado en 1999 por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno mexicano. Como resultado de la evaluación a dicho Programa se precisan algunas observaciones, críticas y sugerencias de interés, como la falta de una agenda calendarizada con objetivos tangibles y la desvinculación entre el combate a la pobreza y la reducción de emisiones de gases con efecto invernadero.

A continuación, de acuerdo con el "Estudio de País: México" convocado en 1995 por el Instituto Nacional de Ecología, la SEMARNAP, el Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la U.S. Country Studies Program, se hace un estudio de vulnerabilidad de los recursos naturales y de los diferentes sectores económicos del país; Así mismo, se consideran los inventarios de emisiones de gases invernadero y se termina con un análisis sectorial para "identificar oportunidades de reducción y costos marginales asociados para cada actividad" (pág. 125).

La última parte del texto está reservada a las conclusiones y perspectivas. Al respecto, el CESPEDES establece su posición de consenso, negociación y cooperación entre los diversos actores involucrados en el mercado de emisiones.
 

Conclusiones

La problemática ambiental concebida como crisis de la relación naturaleza-economía-sociedad ha modificado la percepción internacional sobre los aspectos globales. Así como las responsabilidades y obligaciones hacia los recursos de uso común, propiciando la apertura de un mercado ambiental y la aplicación de normas y regulaciones ambientales rígidas. Con los acuerdos comprendidos en el Protocolo de Kioto, parece definitivo el sistema de comercio como guía de la negociación y el conflicto alrededor del proceso de abatimiento de niveles de emisiones (Micheli, 2000).

Ante tal escenario, resulta claro que el interés principal del sector empresarial será consolidar su liderazgo en el establecimiento de innovaciones económicas y tecnológicas que sean compatibles con el ambiente. El propósito es ganar aceptación y allanar su inserción en los mercados globales, evitando la posible pérdida de competitividad, aunque este punto puede estar abierto a otras interpretaciones.

De esta manera, la iniciativa realizada por el CESPEDES para editar un libro que entre sus objetivos "busque sentar las bases para una estrategia mexicana, a fin de evitar la improvisación o la imposición externa de obligaciones no suficientemente meditadas que diverjan de los intereses económicos y ambientales del país" (pág. 111), se puede establecer como un doble discurso, en el cual, las prioridades nacionales no tienen relación con aquellas solicitadas por la población, sino con las exigidas por el contexto macroeconómico mundial.

Ante el establecimiento de una interdependencia que regula la inserción de estrategias internacionales entre los actores nacionales, que se traducirán en normas e instituciones locales cabe plantearse como hace Victor L. Urquidi ¿hasta qué grado (la injerencia de la iniciativa privada) significará una pérdida de instrumentos políticos en materia ambiental por parte de los Estados en relación con las interacciones transnacionales?

Si bien es cierto que para aprovechar las oportunidades en beneficio de la estrategia mexicana de desarrollo sustentable se necesita una organización empresarial madura, también es verdad que no se debe confundir desarrollo sustentable con medidas de protección ambiental, así como tampoco desarrollo con crecimiento económico.

En este punto se tiene que recurrir necesariamente a la equidad social. No es aconsejable establecer un plan estratégico ambiental sin un análisis profundo de las implicaciones sociales sobre la penetración de políticas económicas mundiales en los sectores medios y populares del país a lo largo del tiempo.

Los procesos de cambio cultural que algunos de los grandes conglomerados comerciales han impulsado por medio de la imposición de modelos ajenos a la realidad nacional, están propiciando el debilitamiento de las entidades regionales y locales. Desde la industria maquiladora hasta los modelos especializados de producción agrícola para el comercio de exportación, las consecuencias inmediatas de estas prácticas han sido la elevación de los costos de oportunidad, la intensificación de las desigualdades sociales y económicas, el desempleo y finalmente la migración.

De igual importancia es la insistencia del CESPEDES para considerar la privatización de los sectores energéticos como paso fundamental en la estrategia mexicana. La impresión que se genera al respecto es más el favorecimiento del intervencionismo extranjero hacia el uso y control de los recursos naturales, que hacia la eficiencia de la industria nacional en materia ambiental y el control de emisiones de gases de efecto invernadero.

Tanto el Programa Nacional de Acción Climática como las propuestas realizadas por el CESPEDES, deberán traducirse a una política ambiental mexicana articulada con el desarrollo económico y social. Para que realmente funcione dentro del contexto del desarrollo sustentable, esta política no debe estar restringida al quehacer del Estado o de las grandes empresas, sino extenderse a los demás sectores y al resto de la sociedad (Urquidi, 2001).

El conocimiento de los procesos histórico-sociales de México, así como de su riqueza biológica y los factores que la amenazan, serán elementos importantes para crear una base de reflexión y análisis. Tener como objetivo principal un desarrollo integral que involucre a toda la sociedad por encima de un crecimiento de la economía, será un paso fundamental al momento de formular las políticas públicas coherentes con la situación del país. Primer paso para el Desarrollo Sustentable.
 
 

BIBLIOGRAFÍA

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