Biblio 3W
REVISTA BIBLIOGRÁFICA DE GEOGRAFÍA Y CIENCIAS SOCIALES
(Serie documental de Geo Crítica)
Universidad de Barcelona
ISSN: 1138-9796.
Depósito Legal: B. 21.742-98
Vol. XIII, nº 773, 25 de enero de 2008

PLANIFICACIÓN URBANA Y PROTAGONISMO CIUDADANO:
LA IDEA DE LA PLANIFICACIÓN PARTICIPATIVA DEL MACHIZUKURI JAPONÉS

Rosalía Avila Tàpies
Universidad de Konan, Kobe (Japón)


Planificación urbana y protagonismo ciudadano: la idea de la planificación participativa del machizukuri japonés (Resumen)

Este artículo examina la idea de la planificación participativa del machizukuri, nuevo paradigma planificatorio japonés. El origen del machizukuri participativo se encuentra en los años sesenta y setenta, en las demandas ciudadanas en favor de la protección del medioambiente, de la mejora del bienestar colectivo y de una mayor participación en la gestión pública local; y su avance está relacionado con la progresiva descentralización de las funciones administrativas del gobierno central, incluída la transferencia de la competencia sobre planificación urbana a la administración municipal. Esta última, con su nueva autoridad legal sobre planeamiento, se ha convertido en el principal artífice del desarrollo urbano en el país, regulando la urbanización y promoviendo nuevas sinergías con los miembros de la comunidad. Además está desarrollando nuevos métodos de planificación dinámica y participativa en el ámbito local a partir de sus recursos y capacidades propias (el machizukuri), aportando con ello nuevos temas y puntos de vista a la planificación nipona. El machizukuri participativo también concienciará al ciudadano de su capacidad de tomar decisiones con autoridad, y de la posibilidad de implicarse en la administración municipal, presentándose como un instrumento de crecimiento personal y de cambio social, aunque su éxito en esto sea cuestionado.

Palabras clave: planificación participativa, desarrollo comunitario, machizukuri, gobierno local, Japón


Urban planning and civic prominence: the idea of participative planning from the Japanese machizukuri (Abstract)

This article examines the idea of participative planning or machizukuri, a new Japanese planning paradigm. The origin of machizukuri through collaboration can be traced back to the 1960s and 1970s when citizens were demanding improved collective well-being and participation in local public management, and its progress is related to the steady decentralization of central government operations, including the transfer of competence on urban planning to the municipal administration. The latter, with its new legal authority on planning, became the main author of urban planning in the country, regulating urbanization and promoting new synergies with civic communities in favor of improving the quality of life of the population. It is also developing new methods of community and participative planning in local areas, using local resources and abilities (the machizukuri) and bringing new subjects and points of view to Japanese planning. Machizukuri through collaboration will make citizens aware of their ability to take decisions with authority (empowerment), and their ability to get involved in municipal administration (governance), presented as an instrument of social change, although its success in this respect is questioned.

Key words: participative planning, community-development, machizukuri, local government, Japan


 

Con este artículo intentamos aportar nueva información al debate abierto en Geocrítica entorno al tema de la participación ciudadana en la planificación territorial de ámbito local[1], a partir de la presentación de la planificación participativa del machizukuri, paradigma actual del planeamiento urbanístico nipón. El machizukuri está considerado como un estilo de desarrollo comunitario propio japonés, que ha creado estrategias individuales de participación ciudadana a menudo no convencionales y flexibles, en actividades planificadoras[2], aunque compartiendo una misma gconcepción más democrática del espacio públicoh[3], al igual que otros movimientos internacionales de participación cívica en el planeamiento urbano[4]. Tratamos aquí, pues, la idea del machizukuri y su contexto formativo por ser escasamente conocidos en occidente[5], y aplazamos para una ocasión posterior el análisis de casos concretos.

Introducción

Una de las reivindicaciones de la sociedad japonesa en las últimas décadas ha sido el derecho de ser, no sólo grepresentadah democráticamente, sino de poder participar directa y activamente, e incluso protagonizar la gestión de la comunidad y de los asuntos públicos. Como resultado de estas aspiraciones, y en un proceso relacionado y paralelo al proceso político de descentralización administrativa y fortalecimiento de la autonomía fiscal a nivel local, se ha producido un aumento de poder de las autoridades planificadoras locales. Estas están consolidando un nuevo concepto de planeamiento urbano desde el glado ciudadanoh (el machizukuri ), basado en la inclusión de los diversos miembros de la comunidad en el proceso planificador y en el control de su progreso, con la finalidad de la mejora, desarrollo o preservación de una área urbana densamente urbanizada y previamente delimitada, a partir de la participación y el consenso, priorizándose la protección ambiental y el bienestar colectivo. El machizukuri representa, por ello, una iniciativa novedosa dentro de la historia del ordenamiento territorial japonés, al tener en cuenta las necesidades y peticiones de los miembros de la comunidad (ciudadanos, comerciantes, gobierno municipal), que podrán ahora implicarse en la planificación y la gestión urbana. Esta idea de planificación participativa y consensuada se formalizará primeramente con la nueva Ley de Planificación Urbana/ Toshi Keikaku Hô de 1968, que delegará poder planificatorio a los ayuntamientos; y se concretará posteriormente con la revisión del año 1980, que implantará el Sistema de Planificación de Distrito/Chiku Keikaku Seido, cuyo objetivo será el desarrollo urbano de un área delimitada de unas pocas hectáreas (distrito) aprovechando sus recursos y capacidades locales, introduciendo por primera vez procedimientos formales de participación ciudadana en el planeamiento urbanístico. Se considera que este Sistema de Planificación de Distrito de 1980 es el fundamento jurídico de una gran gama de actividades planificadoras participativas para el desarrollo local tipo machizukuri, que serán propulsadas con la enmienda de 1992 a la Ley de Planificación Urbana, que hará obligatoria también la participación ciudadana en la creación del Plan Director Municipal, y por la nueva Ley sobre organizaciones no lucrativas (ONL)/NPO Hô de 1998, que incrementará su número formidablemente, lográndose con ello una mayor implicación cívica en actividades planificatorias locales.

Definición y evolución del machizukuri

El término machizukuri empieza a ser utilizado como sinónimo de renovación urbana/toshi saikaihatsu[6] en los años setenta en el ámbito de la administración pública japonesa, difundiéndose ampliamente a partir de entonces. Actualmente es una palabra muy cercana y popular, contenedora de tal variedad de acepciones relacionadas con actividades vinculadas al desarrollo comunitario a nivel local que, realmente es difícil definirlo. Así, y bajo el título de machizukuri se están situando múltiples actividades urbanas que van desde gla construcción de carreteras estatales, hasta la monitorización ciudadana de la gobernanza municipal, pasando por la promoción inmobiliaria privada de edificios de pisos, fiestas de karaoke organizadas por comunidades de vecinosh[7] y, hasta añadiríamos, comidas vecinales al aire libre bajo los cerezos en flor junto a mi casa. Se dice en Japón que a este uso múltiple del término, y a su desarrollo multidireccional, ha contribuido la gsuavidadh de la palabra y la gimagen amableh que evoca[8], a diferencia de la imagen gdurah de la tradicional gplanificación urbana/toshikeikakuh; y también a su tardía definición en la legislación[9]. Por su parte, no se encuentra en la Geografía japonesa una reflexión profunda sobre su significado y uso, ni en artículos académicos, ni en diccionarios geográficos, donde ni siquiera llega a definirse, aunque los geógrafos también usan el término como sinónimo de regeneración urbana/toshi saisei[10], o, desarrollo, promoción regional/chiiki shinkô[11].

Sobre el término g machizukurih. En japonés machizukuri es un neologismo  compuesto por las palabras machi- y -zukuri que equivaldría directamente a ghacer ciudadh o ghacer barrioh; y en inglés a city making, aunque se le suele traducir más como community building(CB), community development, community design, community improvement etc., según los contextos. A pesar de estas posibilidades de traducción los autores anglófonos suelen optar por la versión romanizada del término japonés.

En Japón se escribe normalmente con todo el nombre de machizukuri en silabogramas (1); es decir, sin signos ideográficos que pongan de relieve las ideas de que se trata[12], y concediendo al término la máxima amplitud y ambigüedad posible. Aunque también, puede encontrarse escrito en signos ideográficos (kanjis) concretándose su sentido. En este caso, y dada la opción lingüística de poder elegir entre distintos signos homófonos, se puede proveer al término de connotaciones diferentes según el ideograma escogido. De este modo, machizukuri puede escribirse de varias formas: usando para el nombre machi- el ideograma de área urbana, barrio; o bien el de ciudad mediana, villa (2); ambos combinados con –zukuri escrito con el ideograma de creación (3), o con el de construcción, estructura (4), etc. Sin embargo, y como ya hemos mencionado, en la mayoría de los casos el término machizukuri se encuentra escrito en silabogramas (1), o en combinación de un ideograma (machi-) y silabogramas (-zukuri) (2), y, en la práctica, su significado e interpretación depende más de la persona que lo usa y el contexto, que de su ortografía.

Hacemos notar que la palabra -zukuri siguiendo, por ejemplo, a un nombre común como machi, toshi (ciudad), kuni (país), hito (ser humano), o, kome (arroz), no sólo significa creación, o construcción, a secas, sino que incluye la idea de un proceso de trabajo largo y diligente de formación de una ciudad, un país, del ser humano, o del arroz: el zukuri no sería crear algo completamente nuevo, sino lustrar cuidadosamente un fundamento, algo que está en la base. Asimismo en el machizukuri se tratará de ir formando y mejorando poco a poco un espacio urbano de convivencia, participativamente y buscando el consenso entre los diversos agentes sociales públicos y privados. En Japón se le considera un gconcepto peculiarh con un significado amplio, sin un equivalente exacto en lenguas extranjeras porque nace en un contexto cultural específico japonés[13], y es más, desde el Instituto de Arquitectura de Japón/Nihon Kenchiku Gakkai se afirma que, en realidad gno es una idea que tuviera como finalidad la creación de una actividad, sino que varias actividades independientes han confluido en un único términoh[14]: el de machizukuri.

¿Qué es el machizukuri?. Como definición, y desde el punto de vista del Instituto de Arquitectura de Japón, el machizukuri consistiría en:

 guna serie de actividades de larga duración que, basándose en los recursos existentes en la comunidad, realizarán distintos actores trabajando juntos y en cooperación, para mejorar gradualmente el ambiente residencial inmediato, aumentar la vitalidad y atractivo del área, y elevar su calidad de vidah[15].

El mismo Instituto de Arquitectura nombra también los g10 Principios del Machizukurih/Machizukuri no 10 Gensoku , o también llamados los gPrincipios Básicos del Machizukurih/Machizukuri no Kihon Gensoku, que han visto perfilarse a lo largo de las tres décadas de historia del machizukuri, y que serían los siguientes:

1. El principio del bienestar colectivo

2. El principio de la regionalidad

3. El principio del desarrollo gdesde abajo hacia arribah

4. El principio del contexto local

5. El principio de la cooperación entre distintos actores

6. El principio del desarrollo sostenible, y de la circulación económica dentro de la localidad

7. El principio del diseño comunitario por interacción social

8. El principio del aprendizaje y de la emergencia personal

9. El principio de simbiosis medioambiental

10.  El principio de glocalización (Global-Local)

 

El Instituto de Arquitectura señala también los 10 objetivos fundamentales actuales del machizukuri como:

1. Revitalización del centro urbano tradicional

2. Formación de una comunidad sostenible, donde se pueda vivir con tranquilidad toda la vida

3. Planificación de una ciudad centrada en el espacio peatonal

4. Conservación del paisaje urbano y, creación y regeneración de espacios históricos, culturales y artísticos

5. Configuración de una comunidad donde convivan múltiples culturas y estilos de vida

6. Formación de una ciudad compacta que no desperdicie recursos

7. Recuperación del mecanismo de simbiosis con la naturaleza y el ecosistema

8. Desarrollo de una ciudad acogedora de todo tipo de personas, con oportunidades para el intercambio

9. Desarrollo de la economía local favoreciendo la circulación retroalimentadora

10.  Construcción de un sistema social local basado en el gobierno compartido

Caracterización del machizukuri

A partir de estos principios y objetivos se observa que el machizukuri gno sería pues un resultado, sino un procesoh[16] planificatorio que, se refiere especialmente a la mejora participativa y gconsensuadah[17]; de un área urbana, y cuya aspiración última en la actualidad sería la creación de una sociedad sostenible de gestión compartida[18].

Este proceso planificatorio creará o modelará tanto un espacio físico (objetivo de la planificación tradicional), como una red de relaciones sociales en la comunidad local con el propósito de una mejora de sus infraestructuras sociales y de la calidad de vida. Los temas del machizukuri serán múltiples: la mejora medioambiental del área residencial, la revitalización del centro urbano, la conservación del paisaje histórico, la reconstrucción tras un desastre natural (inundaciones, tifones, terremotos etc.), la regeneración económica de una zona industrial, etc. y los actores locales que intervienen serán múltiples también: la asociaciones de vecinos/jichikai, chônaikai), las asociaciones de comerciantes/shôtenkai, los clubs de ancianos/rôjin kurabu, los consejos de bienestar social/shakaifukushi kyôgikai , y, otras asociaciones de ciudadanos y ONL con objetivos varios. Los actores de la sociedad civil irán participando en el planeamiento en una alineación no determinada desde el principio, sino en el transcurso del proceso planificador a partir de las directrices de los especialistas (coordinadores y consultores), los líderes del machizukuri en cuestión y el gobierno municipal[19].

El machizukuri se suele caracterizar como una planificación "blanda" con criterios gde abajo hacia arriba" (bottom-up). Así también, la estudiosa alemana Silke Vogt lo valora como una planificación urbana gdesde abajoh confinada a proyectos de micro-escala, a la que va definiendo a través de los términos clave de: "desde abajo hacia arriba", gblandah, gdescentralización del poder administrativoh, gplanificación horizontalh, gcooperación entre administración y ciudadaníah y gautonomía localh[20]. Asimismo, y para mostrar el cambio en las últimas décadas en la interpretación de la planificación urbana en Japón, Vogt presenta y antepone el término machizukuri al de toshikeikaku , que según la autora[21], equivaldrían directamente a gplanificación urbanah pero en contextos distintos: toshikeikaku sería la planificación urbana de un área extensa a partir de un proceso gde arriba hacia abajoh, y el machizukuri@sería la planificación urbana de un área pequeña gdesde abajo hacia arribah.

Es interesante ver como André Sorensen difiere en cuanto a la consideración del machizukuri como procesos planificadores iniciados gdesde abajo hacia arriba", y cómo indica que suele ser precisamente todo lo contrario pues, continúa, aparte del conocido caso de Mano en Kobe[22], cuyas actividades de machizukuri sí tendrían su origen en movimientos ciudadanos endógenos preexistentes para la mejora urbana que serían apoyados por la nueva ordenanza urbana del machizukuri, muchos otros casos han sido procesos iniciados desde arriba, donde el gobierno municipal ha sido quien ha decidido y delimitado el área de actuación, y creado la organización ciudadana con la que planificar conjuntamente. Para Sorensen el rasgo definitorio del machizukuri no sería sería, pues, la planificación desde abajo, sino fundamentalmente guna intensa participación públicah[23] en el desarrollo de los planes urbanísticos, y, validando la tesis de Evans[24], insiste en que, en realidad la planificación gdesde abajo hacia arriba" es extremadamente rara, y que en la mayoría de los casos es a la inversa, lo que según él explicaría la gran publicidad concedida al caso de Mano como modelo de una planificación desde las bases. La conclusión última de Sorensen sería que, en la práctica planificatoria la administración pública nipona continúa dirigiendo y controlando la planificación en pos del crecimiento económico, y no de la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos como sería deseable, y que gla sociedad civil japonesa es débilh, demasiado débil para guiar el planeamiento urbano y la gobernanza local, entrañando el eterno peligro de que por ello en el machizukuri gsea más probable que los gobiernos locales y las decisiones sobre la planificación local favorezcan en primer lugar las pretensiones de los propietarios y los promotores inmobiliarios, por tener éstos el mayor interés financiero en influenciar las decisiones planificatoriash[25].

Reflexionando sobre esta divergencia de opiniones, pensamos que Sorensen y Evans están en lo cierto, en cuanto a que una de las características de la planificación participativa del machizukuri con respecto a las planificaciones participativas en otros países, sería sin duda el papel líder que ostenta la administración pública, que marca según su agenda los tiempos en que el planeamiento debe revisarse, el momento en que las propuestas pueden aceptarse, o las opiniones que deben preguntarse, por ejemplo. Además, y comparando con Inglaterra o Alemania, es cierto que no se encuentra aquí una larga tradición de voluntariado formal y activismo social ciudadano para la mejora de la calidad del medioambiente construido y su impacto, implicada en el planeamiento[26] aunque, paradójicamente, sí exista desde antiguo un extenso sistema comunitario de organizaciones locales para el mantenimiento físico y social del vecindario. A pesar de ello, y del debate sobre la direccionalidad real del machizukuri (que si gde abajo hacia arribah , o gde arriba hacia abajoh) , hay que reconocer a la sociedad civil japonesa el haber impulsado las reformas político administrativas en favor de mayores espacios de autonomía local (incluída la autonomía planificatoria) y de participación ciudadana. Esta demanda de la sociedad civil ha forzado al gobierno central a traspasar más responsabilidades sobre los asuntos locales al gobierno municipal, incluída la responsabilidad sobre la mejora de la calidad de vida ciudadana, la protección del medioambiente local y el planeamiento urbano.

El surgimiento del machizukuri

Los orígenes del machizukuri se remontan a los años sesenta y setenta, en el activismo ciudadano en favor de una mayor información y participación en los procesos de toma de decisión sobre el planeamiento y el desarrollo urbano; y en las protestas ciudadanas por las consecuencias negativas de un rápido crecimiento económico sin precedentes (1965-74): problemas medioambientales y sociales como la destrucción del paisaje histórico urbano, la infravivienda, la contaminación industrial, y otras, que amenazaban la calidad de vida del ciudadano. A partir de 1975, la gcrisis del petróleoh y la subsiguiente desaceleración económica causarán un gran déficit fiscal en el gobierno central y local, y un mayor endeudamiento de éstos afectando a la estructura financiera del país. Será entonces cuando se iniciará la gera de lo local/chihô no jidaih, al incrementarse las funciones de los gobiernos municipales con los objetivos de la reconstrucción financiera, la reforma administrativa y, sobre todo, la necesaria mejora del nivel de vida de la población.

En este contexto, y tras una época de graves tensiones en la segunda mitad de los años sesenta, las relaciones entre los movimientos reivindicativos de residentes y los gobiernos municipales pasarán del enfrentamiento a la cooperación[27], con una mayor implicación de los gobiernos municipales en los problemas locales de polución ambiental y bienestar social. Será sobre todo en las grandes urbes de Yokohama, Tokio, Kobe, Kioto, Osaka, Kanagawa etc. donde los ayuntamientos adquirirán un carácter cada vez más progresista, formándose gobiernos de signo político contrario al inamovible partido en el poder (el conservador LDP/Partido Liberal Democrático), que pondrán en marcha políticas sociales, con más programas de bienestar social y de servicios publicos al servicio de la comunidad, dando oportunidades también a la planificación conjunta con las organizaciones ciudadanas.

El marco regulador del machizukuri

Las demandas de la sociedad civil propulsarán el inicio formal de la descentralización gubernamental y de la participación ciudadana en la planificación, con la nueva Ley de Planificación Urbana de 1968, que substituirá a la anterior de 1919.

El paradigma planificador tradicional. En Japón, la legislación nacional sobre planificación urbana se establecería por primera vez en 1919 con la Ley de Planificación Urbana y la Ley de Edificaciones Urbanas/Shigaichi Kenchikubutsu Hô, que constituirán el marco planificatorio centralizado del crecimiento urbano durante medio siglo. Durante su vigencia, el gobierno central intervendrá en las actividades constructoras y planificadoras a través de sus regulaciones administrativas aplicadas en todo el país sin excepción, sin consideración de las diferencias regionales en la morfología y la problemática urbana. En el marco de un sistema de gobierno fuertemente centralizado y unitario orientado al fortalecimiento nacional y al crecimiento económico, la administración central será la fuerza impulsora y desarrolladora de la planificación de unas ciudades modernas, dinámicas y funcionales, proveyendo de infraestructuras productivas, sin evaluar bien los costes medioambientales, y subordinando a los gobiernos locales, con los que no compartirá poderes planificatorios, ni concederá independencia administrativa o financiera y a los que iría transferiendo funcionarios veteranos del gobierno central para cubrir altos puestos, y llevar a cabo tareas administrativas delegadas de Tokio. Así, tanto el sistema de planificación urbana, como los gobiernos locales se mantendrán durante mucho tiempo fuertemente controlados por el gobierno central de carácter conservador y de naturaleza poco participativa, hasta que las reivindicaciones ciudadanas en pos de oportunidades para la participación en la formulación planes, y los nuevos retos sociales logren poner en duda la pertinencia de este sistema centralizado de planificación y la universalidad de la aplicación de las normas urbanísticas.

La nueva Ley de Planificación Urbana/shin- Toshi Keikaku Hô. Así, a finales de los sesenta, la Ley de Planificación Urbana de 1919 aparecerá totalmente inadecuada para responder a las necesidades de las administraciones locales, y a las iniciativas ciudadanas. En 1968 se conseguirá la abolición de la Ley de 1919, y la aprobación de una nueva Ley de Planificación Urbana que se convertirá en el nuevo marco de la planificación urbana, y entre cuyos rasgos principales y novedosos estará la delegación a los gobernadores prefecturales (provinciales) del poder para llevar a cabo planificaciones urbanas integrales que impliquen a más de un municipio, y a los ayuntamientos del planeamiento municipal. Para ello se establecerán Consejos de Planificación Local en los distintos niveles territoriales[28]. A partir de entonces, y sólo en el caso de que la planificación implique a varias prefecturas, la planificación se decidirá en el Ministerio de Construcción (a cargo de la planificación urbana desde 1945). A pesar de que la delegación de poder planificatorio a los gobiernos locales supondrá una importante novedad, la planificación municipal seguirá todavía fuertemente intervenida por el gobierno central. Así, los planes y proyectos municipales tendrán que ser aprobados por el gobernador (y los de la prefectura por el Ministerio de Construcción), y en caso de conflictos de intereses prevalecerán las decisiones del nivel admistrativo superior. En cuanto a la participación ciudadana, la nueva Ley instará a la convocatoria de audiencias públicas, sesiones explicativas, discusión pública del esbozo del plan urbanístico, presentación pública del anteproyecto de plan urbanístico e invitación a los residentes a opinar por escrito antes de su final aprobación y puesta en práctica. Con estas medidas, y con la enmienda de la Ley de Estándares Edificatorios/Kenchiku Kijun Hô@(1970) se dará el primer paso hacia la participación ciudadana en tareas tradicionalmente en manos del gobierno central. Sin embargo, uno de los problemas de ambas leyes sería su atención exclusiva a las estructuras urbanas, al espacio físico, olvidando otros aspectos que afectan a la vida urbana, como la calidad de vida y el medioambiente. 

El Sistema de Planificación de Distrito. Como consecuencia, en 1980 y ante las demandas de la sociedad civil, se revisarán ambas leyes, introduciéndose por primera vez los mecanismos para la realización de actividades planificadoras tipo machizukuri a través del Sistema de Planificación de Distrito, pensado inicialmente para Tokio y otras áreas metropolitanas del país. Este es un instrumento de planificación a nivel local, de distrito /chiku, que una vez delimitado, se convierte en unidad de planeamiento, de forma similar a lo impuesto en otros países europeos como Inglaterra[29] y Alemania. El Sistema de Planificación de Distrito está modelado a partir del Bebauungsplan alemán, y tiene como objetivo explícito la mejora ambiental, a través de la búsqueda del consenso con los residentes y un control de los usos del suelo más estricto y detallado, imponiendo más restricciones sobre las actividades constructoras privadas y permitiendo variaciones locales en los enfoques de realización de los planes urbanísticos. El Sistema de Planificación de Distrito tendrá un gran poder regulatorio que requerirá de una participación popular en la formulación y aprobación de los planes, especialmente un gran consenso entre residentes y propietarios. A menudo, la necesidad legal de gun gran consensoh hará complicada la viabilidad de la planificación y determinará, en todo caso, el pequeño tamaño de los distritos de actuación (unas pocas hectáreas).

De este modo, el Sistema de Planificación de Distrito establecerá el marco y difundirá los procesos del machizukuri, modelando sus actividades a partir de las ordenanzas municipales (las ordenanazas para el machizukuri). Basándose en éstas se establece un método de anuncio público a través de diversos medios (página web, diario municipal etc.) de proyectos y solicitud de opiniones a los residentes locales, que luego podrán ser incorporadas al proceso planificador del distrito delimitado para la actividad del machizukuri que haya sido propuesta.

Los retos de la planificación participativa del machizukuri

Gracias a las movilizaciones ciudadanas y sus iniciativas, el machizukuri participativo se ha convertido en el nuevo paradigma del planeamiento urbano nipón representando la alternativa actual a la planificación tradicional centralizada, sin voluntad de inclusión e irrespetuosa con el medioambiente; ofreciendo a los ciudadanos la oportunidad de conocer y actuar sobre el planeamiento urbano y la posibilidad de implicarse en la administración municipal para la formación de una sociedad sostenible de gestión compartida, objetivo último del machizukuri actual. El machizukuri concede también una oportunidad para el aprendizaje y el crecimiento personal, y se presenta como un instrumento de cambio social.

La realidad indica, sin embargo, que si bien se ha conseguido el derecho del ciudadano a su inclusión en el proceso de elaboración de planes urbanísticos del ámbito territorial inmediato (distrito), sobre todo a través de la incorporación de sus opiniones y propuestas en los planes urbanísticos, la administración pública (esta vez la municipal) es quien suele proponer los temas y liderar las actuaciones de acuerdo con su conveniencia; y es más, todavía queda muy lejos de conseguirse una participación ciudadana general en la gobernanza municipal, en los procesos de toma de decisión y en la elaboración de políticas públicas y sus prácticas. Falta desarrollar más todas las oportunidades de planificación participativa y comunicativa que ofrece las herramientas del Sistema de Planificación de Distrito y sus ordenanzas munipales del machizukuri, y establecer un sistema legal que garantice la participación ciudadana en la gobernanza municipal.

Un machizukuri participativo sólo es posible con diálogo, e interés entre los miembros de la comunidad implicados por llegar a un consenso en beneficio de la mayoría. Es crucial, pues, fomentar todavía más las oportunidades reales para el diálogo y que la voz del ciudadano llegue al gobierno municipal, no sólo cuando éste lo crea oportuno, sino en cualquier momento que el ciudadano organizado lo necesite; las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías para ello son grandes y ya se están empleando. Es fundamental también promocionar entre los ciudadanos una cultura de participación social, y de aprendizaje de conocimientos sobre su entorno medioambiental, y también sobre urbanismo: conceptos del plan y su estructura etc.; y asimismo, desarrollar habilidades para dialogar y poder discutir con los funcionarios municipales y miembros de la asamblea municipal. Porque la falta de cultura de participación social[30], y la inadecuada educación ciudadana para la labor planificadora está siendo un serio inconveniente en el avance y la difusión del machizukuri participativo. Una educación que puede iniciarse en las mismas escuelas, como en algunos expertos ya indican, pero que también puede, y quizás deba, ser una función municipal y de las ONL, pues cabe insistir en que no se trata sólo de establecer un sistema de participación, sino de instruir también al ciudadano de cómo utilizarlo[31] para alcanzar la participación plena y una sociedad más democrática. La emergencia de gmachizukuri centersh por todo el país, que proveen de apoyo profesional para participar en actividades planificadoras es un buen paso para ello.

Se dice que gel siglo XXI es el siglo de las ciudades y del machizukurih[32], pues nos dirigimos hacia una era de descentralización en la planificación y de una mayor participación ciudadana en el desarrollo y planeamiento local, no sólo en Japón sino en el resto del mundo también. Aquí en Japón, es previsible que nuevos fenómenos sociales y demográficos como el descenso de población y su envejecimiento[33] redirigan los temas del machizukuri hacia nuevas cuestiones hasta ahora poco trabajadas y, sin duda, la sociedad civil instruida tiene el derecho y el deber de poder opinar y gestionar estas actuaciones.

 

Notas

[1] Agradecemos a la Dra.Liliana Fracasso su invitación a participar en este debate sobre planificación participativa a raíz del diálogo surgido entre ambas por su artículo: Fracasso, L. Barcelona: un modelo en discusión y una realidad sin discutir. Biblio 3W. Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona, Vol. XI, nº 673, 5 de septiembre de 2006. URL: http://www.ub.es/geocrit/b3w-673.htm

[2]Vogt, S. From Toshikeikaku to Machizukuri-Urban Planning in Tokyo with Special Reference to the Participation of the Residents. URL: http://www.linkclub.or.jp/~erisa-25/kosakuin/warehouse/silke01.htm

[3] Souto Gonzalez, J.M. Participación ciudadana y ordenación del territorio. Biblio 3W Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona, Vol. XI, nº 677, 25 de septiembre de 2006. [http://www.ub.es/geocrit/b3w-677.htm]

[4] Ver García Herrera, L.M. En torno a la gobernanza, los gobiernos locales y la participación ciudadana. Biblio 3W Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona, Vol.XII, nº 723, 15  de mayo de 2007. [http://www.ub.es/geocrit/b3w-723.htm]

[5] Aunque existan estudios en lenguas occidentales importantes, sobre todo de geógrafas alemanas, como los de:Hohn, U. Stadtplanung in Japan. Geschichte, Recht, Praxis, Theorie. Dortmunder Vertrieb für Bau- und Planungsarbeiten, Dortmund 2000;Vogt, S. Neue Wege der Stadtplanung in Japan : Partizipationsansatze auf der Mikroebene, dargestellt anhand ausgewahlter machizukuri-Projekte in Tokyo. Iudicum-Verlag, 2001;y también de Sorensen, A.The Making of Urban Japan: Cities and Planning from Edo to the 21st Century. Routledge, 2002; y, Sorensen, A. y Funck, C. Living Cities in Japan: Citizens' Movements, Machizukuri and Local Environments. Nissan Institute/Routledge, 2007

[6] Fujita, H. En Kankyô hôseisaku gakkai ed. Machizukuri no kadai. Sono hyôka to tenbô. Journal of Environmental Law and Policy Vol.10, 2007, p.1

[7] Watanabe, S. Machizukuri in Japan. A historical perspective on participatory community-building initiatives. En Hein, C. y Pelletier, P.(eds.) Cities, Autonomy, and Decentralization in Japan. Routledge, 2006, p.128

[8] Nihon Kenchiku Gakkai ed. Machizukuri kyôkasho dai-1-kan: machizukuri no hôhô. Maruzen, 2006 (4a ed.) p.2

[9] En gLas Tres Leyes del Machizukuri/Machizukuri 3 Pouh de 1998, y su enmienda en el 2006 se describe como la planificación física de una renovación urbana.

[10] Konagaya, K. Toshikeizaisaisei no machizukuri. Kokon-shoin, 2005

[11] Ueno, K. Et al.(eds.) Chirigaku gairon. Chirigaku kiso shirîzu 1. Asakura shoten, 2007. p.137-146

[12] Ishihara, T. Gramática moderna de la lengua japonesa. Madrid: Edi-6, 1985

[13] Nihon Kenchiku Gakkai ed. 2006, p.2

[14] Nihon Kenchiku Gakkai ed. 2006, p.2

[15] Nihon Kenchiku Gakkai ed. 2006, p.2 y Nihon Kenchiku Gakkai ed. Machizukuri kyôkasho dai-6-kan: machizukuri gakushû. Maruzen, 2004, p.3

[16] Nihon Kenchiku Gakkai ed. 2006, p.52

[17] Sobre la peculiar manera de llegar al gconsensoh en la sociedad japonesa, con un control social de fuerte base autoritaria ver Y. Sugimoto, en Sorensen, A.2002, p.335

[18] Pretensión última del machizukuri actual, según la Asociación Japonesa para la Ley y Politica Medioambiental/Kankyô Hô Seisaku Gakkai.

[19] Nihon Kenchiku Gakkai ed. 2006, p.9

[20] Vogt, S. URL: http://www.linkclub.or.jp/~erisa-25/kosakuin/warehouse/silke01.htm

[21] Vogt, S. B.gerbeteiligung und Stadtplanung in Tokyo, Geographische Rundschau 54, nº.6, 2002, p.50-53

[22] Ver un caso pionero de práctica del machizukuri en el distrito de Mano en Kobe, explicado recientemente en Barcelona en Miyanishi, Y. Machi-zukuri (town renewal) through Citizenfs Leadership in Mano Area (Nagata-ku, Kobe) en http://www.casaasia.es/documentos/miyanishi.pdf

[23] Sorensen, A., 2002, p.272 

[24] Evans, N. Community Planning in Japan:  The Case of Mano, and its Experience in the Hanshin Earthquake.  PhD., School of East Asian Studies. Sheffield, UK, University of Sheffield, 2001

[25] Sorensen, A., 2002, p.352

[26] No existe en Japón la tradición de organizaciones voluntarias que digan promover altos niveles de calidad en la planificación, conservación y regeneración para el beneficio de la comunidad local, a parte de liderar y poner en práctica projectos de remodelación y renovación urbana, como en el Civic Trust y sus Civic Societies.

[27] Ishida, Y. Local initiatives and the decentralization of planning power in Japan.En Hein, C. y Pelletier, P.(eds.) Cities, Autonomy, and Decentralization in Japan. Routledge, 2006, p.38; y Watanabe, S. idem p.130-1.

[28] Srínívas, H.Japan:Overview of Planning. URL: http://www.gdrc.org/uem/observatory/jp-overview.html

[29] Bielza de Ory, V. Experiencias y retos europeos de la Ordenación del Territorio en relación con la ciudad. http://www.fundicot.org/ciot%203/grupo%206/012.pdf

[30] Como ocurriría también en Barcelona, ver Casellas, A. Gobernabilidad, participacion ciudadana y desarrollo economico: adaptaciones locales a estrategias globales. Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias sociales. Barcelona: Universidad de Barcelona, 10 de julio de 2007, vol. XI, núm. 243 <http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-243.htm>.

[31] Watanabe, S., 2006, p.135-136

[32] g21seiki-wa toshi no jidai, machizukuri no seiki de aruh en Inoue S. Sekai machizukuri jiten. Maruzen, 2007 (en prólogo)

[33] Ver sobre esta cuestión en: Avila Tàpies, R. El repte demogràfic del Japó: el problema demogràfic i les seves implicacions socioeconòmiques. Japó, el sol renaixent. dCIDOB 101, Fundació CIDOB, 2007

 

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Ficha bibliográfica

ÁVILA TÀPIES, R. Planificacion urbana y protagonismo ciudadano: la idea de la planificacion participativa del Machizukuri japones. Biblio 3W Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, Universidad de Barcelona, Vol.XIII, nº 773, 25 de enero de 2008. [http://www.ub.es/geocrit/b3w-773.htm]. [ISSN 1138-9796].


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