Scripta Nova  Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales.
Universidad de Barcelona [ISSN 1138-9788] 
Nº 45 (44), 1 de agosto de 1999
 

IBEROAMÉRICA ANTE LOS RETOS DEL SIGLO  XXI.
Número extraordinario dedicado al I Coloquio Internacional de Geocrítica (Actas del Coloquio)

LA INSTALACIÓN DEL TELÉFONO EN PELOTAS, BRASIL

Vanda Ueda
Licenciada en Geografía
Doctoranda en Geografía Humana - Universidad de Barcelona 


La presente comunicación tiene por objetivo mostrar cuales fueron las compañías telefónicas que actuaron en la ciudad de Pelotas, Brasil, en el período de 1882 a 1930, período de grandes cambios económicos, sociales y políticos en la ciudad. Pretendemos presentar una trayectoria de las principales empresas que actuaron en la ciudad y observar cuales eran los intereses de la elite pelotense en el mantenimiento de las compañías telefónicas, principalmente la Compañía Telefónica Melhoramento e Resistencia (CTMR). La CTMR es una empresa fundada en el año de 1919, cuyos objetivos eran mejorar los servicios de telefonía y resistir a los capitales que no fuesen de la ciudad. En este sentido, los estudios sobre las innovaciones tecnológicas y redes técnicas fueron importantes para la presente investigación pues permitió trabajar con el carácter histórico, aproximando de la técnica y de lo espacio.
 

Las primeras tentativas de instalación
 

Las primeras tentativas de instalación de líneas telefónicas en la ciudad de Pelotas datan de 1882 con el decreto del emperador del Brasil D. Pedro II(1). Las noticias sobre el teléfono aparecen nuevamente en el año siguiente con la solicitud de una línea telefónica por parte de Narciso José Ferreira & Cía, que pretendía implantar tal servicio desde su residencia en la calle Sâo Jerônimo, hasta el puerto de la ciudad.

Las peticiones de concesión para la instalación de líneas telefónicas en el Brasil marchaban aceleradamente(2). En la ciudad de Pelotas y en todo el territorio gaúcho, la economía basada en la producción de la carne salada era una de las actividades más lucrativas y rentables(3). Las ciudades gaúchas se expandían, el comercio se ampliaba y se diversificaba, transformándose en núcleos de gran acumulación de riquezas, de circulación monetaria y de personas.

No se tuvo noticias de la instalación del teléfono en la ciudad hasta junio de 1884, cuando el propietario del periódico Correo Mercantil Antonio Joaquim Dias, tuvo la autorización para explotar líneas telefónicas. El propietario pasó a ser el único representante en Rio Grande do Sul para explotar también todos los artículos referentes a la telefonía y a la colocación de los aparatos(4). Con la condición de que los hilos telefónicos pasarían por encima del tejado de las casas. A continuación el Correo Mercantil junto con el propietario de la agencia de cartas(5)instalaron la primera línea telefónica en la ciudad de Pelotas, conectando el centro de la ciudad y el puerto.

Por teléfono llegaban todas las noticias del puerto. Se sabía, por ejemplo, de la llegada de los vapores, qué productos habían llegado y principalmente la reacción y adaptación de las personas con relación al nuevo aparato. El periódico Correo Mercantil dedicó una columna llamada "Telephones" para hacer la descripción del uso de los teléfonos en la ciudad, pues la difusión social del teléfono se produjo paulatinamente(6). El periódico describe el siguiente diálogo:

"- En la época de las maravillas yo pregunto: -¿Los aparatos también entienden francés?"(7).

El nuevo medio de comunicación despertó la atención de la elite pelotense que solicitó la instalación de líneas telefónicas particulares. En este sentido es importante saber las razones económicas y sociales que llevaran a las personas a invertir en tal promoción y por qué se interesaban por la introducción de esa innovación tecnológica. (Cuadro 1). Fue el caso de José Maria Moreira, propietario de la agencia de cartas, de José Pinto de Madureira y Joaquím Maria da Silva, ambos propietarios de compañías de navegación y José Alvares de Souza Soares, propietario de un laboratorio homeopático, localizado en las cercanías de la ciudad. Los industrialistas y los productores de la carne salada que necesitaban estar en contacto con la ciudad instalarían también líneas telefónicas desde el local de producción de la carne salada hasta su residencia familiar localizada en el núcleo urbano.
 

Cuadro 1
Las primeras concesiones de líneas telefónicas en la ciudad de Pelotas, 1884 - 1885
Solicitante Trayecto: Desde

 

Hasta: Año
Antonio Joaquim Dias Correo Mercantil 

Calle 7 de Septiembre,18

Compañia São Pedro-Puerto 1884
José Dias Moreira Agencia de cartas 

Calle Emperador

Compañia São Pedro - Puerto. 1884
José Pinto de Madureira Compañia de navegación 

Calle General Neto, 33

Compañia São Pedro -Puerto 1884
Joaquim Maria da Silva Compañia de navegación 

Calle Emperador, 107

Compañia São Pedro - Puerto 1884
Junius Brutus Cassio de Almeida Residencia 

Calle-Voluntários da Pátria, 11 e 13

"Charqueada" - Arroio Pe-lotas 1884
Francisco Antonio Gomes da Costa Residencia 

Calle Andrade Neves c/ Pedro II

"Charqueada"- Arroio Pe-lotas 1884
José Alvares de Souza Soares Laboratório Homeopático 

Calle Santa Bárbara, 63

Parque Pelotense 1885
Fuente: Correio Mercantil -1884 a 1886.
Elaboración: Vanda Ueda
 

Podemos decir que las primeras experiencias satisfacieron las expectativas de los usuarios. En el Correo Mercantil de 14 de julio de 1884 leemos que "se podía hablar perfectamente de un punto a otro y oír con perfección". El propietario del Correo Mercantil va a intentar diversas veces instalar un centro telefónico y chocó con las presiones de la dirección de los Correos y Telégrafos, que según la legislación brasileña no permitía la prestación de tal servicio. Durante este período el propietario no consiguió instalar el centro telefónico y las discusiones duraron hasta el año de 1886. Solamente la ciudad de Pelotas, en relación con otras ciudades gaúchas que estaban instalando el servicio telefónico, no consiguió instalar su centro telefónico. Sabemos que en el mismo año la ciudad vecina de Rio Grande y la capital del estado, Porto Alegre instalaron líneas telefónicas a través de la Compañía Uniâo Telefónica do Brazil.
 

La concesión privada del teléfono en Pelotas
 

La primera concesión telefónica privada fue al Centro Telephonico Pelotense, instalado en el año de 1888, cuando la Cámara Municipal de la ciudad de Pelotas concedió a José Bernardino de Souza el permiso de instalar líneas telefónicas en la ciudad y en el municipio.

Una de las cláusulas de la ley municipal que reglamentaba la concesión era que la Cámara Municipal no concedería licencia a otra empresa cualquiera o particular para el establecimiento de servicios telefónicos en la ciudad durante diez años(8). En la práctica estaba garantizado un monopolio. La legislación pelotense no se diferenciaba del decreto imperial que además de los diez años de concesión aseguraba también a la población en general el uso de los teléfonos. Estableciendo cuatro situaciones donde las personas podrían utilizar el teléfono, que eran para: llamar a los bomberos, a los médicos, a la policía en caso de asalto y para llevar recados, cartas o encomiendas.

El discurso de la elite pelotense decía que al colocar tal cláusula en la ley (diez años de concesión), el presidente de la Cámara Municipal aseguraba los intereses en tener su propia empresa telefónica, pues la compañía dirigida por el gobierno general, que se expandía y realizaban las instalaciones de líneas telefónicas en el estado, tenía intereses en invertir en la ciudad de Pelotas.

En este sentido, en el acto de fundación del Centro Telefónico Pelotense percibimos que la elite de la ciudad va actuar en el sentido de mantener sus privilegios con relación a los proyectos innovadores de la época. La ciudad a finales del siglo XIX sufrió grandes transformaciones económicas, políticas y sociales y el proceso de industrialización pasó a tener un papel importante en la estructura urbana. Las industrias buscaron áreas de mayores ventajas para su actividad productiva, normalmente localizadas más distantes del núcleo urbano y era preciso un medio de comunicación eficiente. Los teléfonos pasan a ter un papel fundamental en la articulación de los espacios de la ciudad.
 

Los cambios políticos y los cambios en la telefonía pelotense
 

En el año de 1889 con la proclamación de la República en Brasil, se produjeron cambios en la legislación para la concesión e instalación de los teléfonos en todo el país. Con la constitución de 1891 los estados federales tenían más autonomía, llegando también a los servicios telefónicos. La nueva constitución disminuyó los conflictos existentes entre los diversos agentes sociales y estableció marcos legales para la instalación de los teléfonos(9), fijando las respectivas competencias. Quedarían para el gobierno federal los servicios interurbanos e interestatales; a los gobiernos estatales los servicios de interurbanos municipales y estatales y a los gobiernos municipales los servicios restringidos al área del municipio(10).

De esta manera, para la Repartiçâo Geral dos Telégrafos continuaban las prerrogativas de defensa de las líneas telegráficas y telefónicas, teniendo, inclusive el poder de eliminar las líneas particulares que perjudicaban a las federales.

Los estados quedaban con el derecho para construir líneas telegráficas y telefónicas entre puntos de sus territorios y entre otros estados aún no servidos por líneas federales.

La Repartiçâo Geral dos Telégrafos fue autorizada para continuar extendiendo los servicios telefónicos (urbanos o interurbanos), sin perdida de los derechos adquiridos por las compañías particulares, así como a construir líneas especiales de teléfonos, separadas de los servicios telefónicos interurbanos, dichas líneas habían de ser de uso publico(11).

Con el cambio en la legislación, el Centro Telefónico Pelotense, no podría seguir explotando los servicios interurbanos y los derechos pasarían a ser de la Compañía Industrial y Construtora do Rio Grande do Sul, que prestaría los servicios en las ciudades de Pelotas, Rio Grande y Porto Alegre.

Las noticias sobre esta compañía son escasas; los datos se refieren a la retirada del teléfono instalado en el cuartel del ejército, bajo la alegación de que muchos particulares estaban utilizando tal servicio, además de otras noticias referentes a los postes que habían caído con las fuertes lluvias que se produjeron en la ciudad en esta época.

En 1895, se produjo la concesión a la Empreza Uniâo Telephonica, cuya sede sé instaló en la ciudad de Pelotas. La empresa recibió también el privilegio del servicio telefónico en las tres principales ciudades del estado (Rio Grande, Pelotas y Porto Alegre) así como la utilización de todos los bienes materiales y las personas que trabajan en las empresas telefónicas.

Con el pasar de los años la Empreza Uniâo Telephonica pasó una seria crisis financiera y sus accionistas decidieron fusionarse con la Compañía Telefónica Riograndense, fundada en la ciudad de Porto Alegre en 1908. Esa compañía instaló se año siguiente la primera estación telefónica del país que funcionó con a batería central, con telefonista y servicio semiautomático. Sus cables eran subterráneos. Porto Alegre pasó a ser la quinta ciudad en el mundo en adquirir tal servicio.

La Compañía Telefónica Riograndense instaló sus servicios en la ciudad de Pelotas, en 1908, cuando muchos propietarios de la Empreza Uniâo Telephonica pasaron a ser propietarios de teléfonos de la compañía, propiedad de la empresa Ganzo, Durruty & Cía (12). Es importante resaltar que la empresa de Juan Ganzo Fernandez siguiendo la legislación de la Repartiçao Geral de Telégrafos, instaló líneas telefónicas en todas las ciudades del Rio Grande do Sul y también ha expandido sus servicios para la ciudad de Florianópolis, capital del estado vecino de Santa Catarina.

Antes de la fusión, los directores de la Empresa Uniâo Telephonica presentaron una propuesta para sanea la deuda de la empresa. Alegaban que no podían dejar prestar los servicios empresas que no fuesen de la ciudad de Pelotas. Los discursos de los directores no fueron convincentes, pues percibimos que los periódicos publicaban muchas noticias sobre personas que cambiaban de empresas telefónicas, sin importarles qué empresas o compañías realizaban los servicios.

La creación del Banco Pelotense y el crecimiento industrial de la ciudad hizo que en 1912 fuese creada la primera línea de larga distancia entre la ciudad de Pelotas y la capital del estado, Porto Alegre. Esta línea facilitaba las conexiones telefónicas entre los dos centros polarizadores de la economía regional y las principales ciudades del Estado (13).

Los negocios que dependían básicamente de la circulación de informaciones encontraron en el teléfono un medio rápido y eficiente para realizarse. La innovación tecnológica (el teléfono) cumplía su papel de acortar las distancias y unir los diferentes puntos del territorio. Es en este contexto de expansión de capitales, de innovaciones tecnológicas y de crecimiento urbano que surgió una compañía telefónica con capitales totalmente de pelotenses. Hablaremos de ella a continuación.
 

La Compañía Telefónica Melhoramento e Resistencia
 

Fundada en 20 de marzo de 1919, la Compañía Telefónica Melhoramento e Resistencia (CTMR) pretendía explorar la industria telefónica en la ciudad de Pelotas y donde más le fuese conveniente. Los capitales para la fundación de la CTMR provenían principalmente de los comerciantes, productores de carne salada, de las industrias y del sector bancario. En reunión con la Asociación Comercial de la ciudad, el director del Banco Pelotense va afirmó que la única solución para la ciudad en lo que se refiere a la telefonía era fundar una compañía propia, con capitales de pelotenses y donde todos los accionistas del Banco Pelotense y también todos los asociados de la Asociación Comercial serían socios de la CTMR(14).

Sin embargo, la intención de los directores era invertir y expandir sus servicios a las ciudades donde el Banco Pelotense tuviese agencias o oficinas. Pretendían expandir los servicios telefónicos a otras ciudades de Rio Grande do Sul y tener comunicación directa con la ciudad de Rio de Janeiro, entonces capital y principal ciudad del país. Los objetivos de la compañía eran organizar un servicio mejor y más barato. Se inició, de esta forma, una nueva fase de expansión de la red telefónica que acompañó el crecimiento del municipio de Pelotas y de los intereses de los accionistas de la compañía.

Para la implantación de la central y expansión de la red telefónica, los directores de la CTMR, contrataron aún, en 1919, la compañía norteamericana "Western Company" (subsidiaria de la ITT - International Telephone and Telegraph), la cual garantizaba que en menos de dos años pondría en funcionamiento los nuevos teléfonos y centrales. Los estudios técnicos para la implantación de la red telefónica fueron realizados en la ciudad de Buenos Aires. Los aparatos eran de tipo semiautomático y funcionaban perfectamente.

Con el éxito de la expansión de la red telefónica en el área central de Pelotas, sus directores resolvieron extender sus servicios de telefonía a la ciudad de Rio Grande. Sin embargo, no conseguirían su intento porque la ITT (International Telephone and Telegraph) se había incorporado en aquella ciudad (un puerto importante), instalando allí teléfonos automáticos y construyendo posteriormente toda su red telefónica.

La ITT, quiso también prestar servicios en la ciudad de Pelotas y compró acciones de la CTMR, pero los directores percibieron la ambición de la compañía norteamericana y cambiaron los estatutos de la compañía, imponiendo límites en el número de acciones permitido a cada accionista.

Ante estos hechos, la CTMR solamente podría expandir su red telefónica en su municipio o en la ciudad de Sâo Lourenço - municipio vecino a Pelotas, pero con un núcleo urbano muy inferior al de la ciudad de Rio Grande en términos de población y, sobre todo, económicos. En la batalla por la telefonía en la ciudad de Pelotas, la ITT bloqueó el acceso de los teléfonos de la CTMR al tráfico interurbano.

De esta manera en Pelotas los servicios telefónicos eran prestados por dos empresas. Durante algún tiempo, quien necesitaba comunicarse con otras ciudades de Rio Grande do Sul utilizaba los servicios de la Compañía Telefónica Riograndense. Muchas empresas comerciales e industrias poseían dos teléfonos, uno de cada compañía. Tal hecho puede ser constatado consultando anuncios de empresas o almanaques de la época.

La moderna tecnología adoptada por la CTMR produjo espacios privilegiados atendidos por el sistema de telefonía. La tecnificación del espacio urbano pasa a ser selectiva, en cuanto a las áreas y los sectores de la economía, pues determinados sectores de la industria y del comercio fueron los mas beneficiados con la expansión de la red telefónica en el tejido urbano.

Sin embargo, la expansión territorial de la CTMR se produjo simultáneamente a un gran crecimiento urbano y poblacional. Fue en los inicios del siglo XX, período de crecimiento acelerado, con la inmigración y la gran acumulación de capitales por parte de industriales y comerciantes, y con la ampliación además del núcleo urbano. Como muestra del crecimiento de la ciudad en este período, Pelotas contaba ya en 1919 con 6.957 edificios, 424 de los cuales con más de una planta y 6533 casas bajas. En el año de la fundación de la CTMR, el número de teléfonos en funcionamiento en la ciudad era de 1.600. Luego, después de firmado el contracto con la "Western Company", la empresa pasó a tener más 400 líneas telefónicas, formando una red de 2.000 teléfonos. La misma compañía instaló más de 2.000 metros de cables subterráneos de 700 pares y 4.500 metros de líneas aéreas con 500 pares (15).

Entre 1900 y 1920 la población del municipio de Pelotas experimentó un gran aumento, alcanzando 82.000 habitantes, de los cuales 45.000 habitantes residían en el núcleo urbano. Tal crecimiento reflejaba un amplio proceso de modernización en la ciudad, que se extendía también a las funciones urbanas y a toda la economía regional. En este sentido, la expansión urbana ocasionó la segmentación de la ciudad, pues surgieron barrios destinados a la población pobre, situados en terrenos mal localizados, como por ejemplo en áreas próximas a los márgenes de ríos o alejadas del centro.

El incremento demográfico fue significativo (Cuadro 2). Las innovaciones tecnológicas en general y los diferentes sectores productivos de la región (comercio, industria y los servicios) provocaron e influyeron en el aumento poblacional y actuaron en el proceso de urbanización de la ciudad.
 

Cuadro 2
Población de la ciudad de Pelotas (1872-1920)
Año
Población
1872
24.503
1890
41.591
1900
44.881
1920
82.000
Fuente: Da Província de São Pedro a Estado do Rio Grande do Sul (1858-1972). FEE: Porto Alegre, 1981. Elaboración: Vanda Ueda
 

En este momento de crecimiento de la ciudad, los directores de la compañía iniciaron la construcción de nuevos centros telefónicos al tiempo que la red telefónica seguía el planos de crecimiento de la ciudad.

En 1921, la CTMR pasó a ser fiscalizada por la Intendencia Municipal; se comprometieron a instalar hasta quince aparatos telefónicos para la Intendencia en los puntos en que ésta requiriese, incluso en la zona rural. De esta forma, sus directores en el año de 1922 invertirían también en los centros rurales, aumentando el número de teléfonos en todo el municipio. Al mismo tiempo se construyeron líneas rurales que atendían los establecimientos de las "charqueadas".

A pesar de las dificultades burocráticas y competitivas para la expansión de líneas telefónicas hacia otras ciudades, percibimos un crecimiento en el numero de teléfonos a cargo de la CTMR, llegando a 2.121 en 1923, con 2.025 abonados. La diferencia es explicable, pues muchas personas tenían dos teléfonos de la CTMR. Los conflictos y la competencia por los servicios mejores hicieran que la Compañía Telefónica Riograndense realizarse una reducción de los precios de las llamadas telefónicas y substituyese los postes por donde pasaban los hilos. En el listado presentado en 1926, la CTMR tenía 2.475 teléfonos particulares y la ciudad contaba con 57 teléfonos en las oficinas publicas, además de 12 aparatos privativos de la CTMR (16).

En la década de 1930 la compañía contaba ya con 2.830 aparatos instalados en los municipios de Pelotas y Sâo Lourenço y también con 7.810 kilómetros de líneas urbanas, 1.810 kilómetros de líneas rurales y 480 kilómetros de líneas intermunicipales(17).El Cuadro 3 muestra el crecimiento del numero de teléfonos en la ciudad de Pelotas, en comparación con la capital del Estado, la ciudad de Porto Alegre.
 

Cuadro 3
Pelotas (CTMR) y Porto Alegre: Evolución del numero de teléfonos (1919 - 1930)
Año Numero de teléfonos

En Pelotas

Numero de teléfonos 

en Porto Alegre

1919 1.600 2.212*
1921 2.000 2.212
1923 2.121 2.330
1926 2.475 2.709
1930 2.830 4.180
*El dato referese al año de 1920
Fuentes: Documento interno de la CTMR - 1996. Relatórios de la Intendência Municipal de Pelotas - 1921-1923-1926 y Pimentel, F. "Aspectos gerais de Porto Alegre", 1945
Elaboración: Vanda Ueda
 

Puede observarse que el numero de teléfonos en la ciudad de Pelotas equivalía al de la capital del Estado hasta 1926. Como su población era menor (Porto Alegre en el año de 1920 ya poseía 205.000 habitantes), la ciudad presentaba un numero de teléfonos por habitante mucho mayor. En 1930, el numero de teléfonos instalados en Porto Alegre es mayor que el de Pelotas. Todavía, relativamente al numero de habitantes las dos ciudades se equivalen. Conviene destacar, que siendo Porto Alegre la capital del estado, el numero de teléfonos en las oficinas y órganos públicos sería bien mayor que en la ciudad de Pelotas.

Concluimos, de esta manera, que en Pelotas hubo mayor difusión del teléfono por número de habitantes que en la capital del Estado. Cabe resaltar, además, que el cuadro presentado se refiere solo a los teléfonos de la CTMR, no siendo considerados los aparatos pertenecientes a la Compañía Telefónica Riograndense, pues, como hemos visto anteriormente, muchas empresas poseían teléfonos de las dos compañías.
 

Consideraciones finales
 

A finales del siglo XIX, las transformaciones económicas, sociales y territoriales se produjeron rápidamente en todo el mundo. Fue con la llegada de la modernidad que las viejas sendas y caminos fueron substituidos por los ferrocarriles que cruzaron todo el territorio. Con la invención del telégrafo y enseguida del teléfono, los mensajeros fueron cesados. Así, esas innovaciones permitirán mayor velocidad en la circulación de bienes, personas y de las informaciones, necesarias en un período de expansión del capitalismo mundial.

Las redes de transportes y telecomunicaciones conocieron un desarrollo extraordinario desde el siglo XIX hasta hoy. Las transformaciones en el mundo actual, los cambios económicos, políticos y sociales están cada día más presentes en la vida cotidiana de las personas. En el proceso de globalización los espacios y tiempos son categorías fundamentales, pues es importante resaltar que en el mundo donde los cambios son cada vez más rápidos, la eficiencia de las redes técnicas pasa a ser fundamental para acelerar la velocidad de circulación de las informaciones.

En este sentido, las redes, como formas de organización y como sistemas, no pueden ser vistas y analizadas al margen de las condiciones de orden económico, político, social y territorial que presiden su instalación.

La expansión de la red telefónica en la ciudad de Pelotas mostró todo el dinamismo de las telecomunicaciones en el estado do Rio Grande do Sul. La elite pelotense que en este período invirtió en la urbanización, en las innovaciones tecnológicas en general y en la expansión de las redes telefónicas, utilizó el teléfono como un factor de disminución de las distancias y auxiliar en la acumulación de capitales, pues a través del teléfono podían hablar o intercambiar telefonemas (18), beneficiando a los empresarios.

Podemos decir que, el hecho de que, ochenta años después de su fundación, la CTMR continúe existiendo en la ciudad de Pelotas, destacándose como una de las más eficientes compañías telefónicas brasileñas y resistiendo a varios cambios de la coyuntura política económica y social en Brasil, testimonia que la estrategia elaborada por la elite pelotense al crear su propia compañía telefónica fue acertada.
 

Fuentes y Bibliografía
 

a) Fuentes
 

BRASIL. Leis, Decretos, etc. Colleção das Leis. Rio de Janeiro: Typographia Nacional, 1880.

BRASIL. Colleção das Leis do Imperio do Brazil. Parte I. Tomo XXIX. Vol. I, Rio de Janeiro: Typographia Nacional,1882.

Companhia Telephonica Melhoramento e Resistencia. Ata de Fundação. Pelotas, 1919.

EMBRATEL. Pequena cronologia das telecomunicações. Brasília, 1994.

FEE. Da Província de São Pedro a Estado do Rio Grande do Sul (1858-1972). Porto Alegre, 1981.

Município de Pelotas. Relatórios da Intendência Municipal, 1918 à 1928.

Revistas y periódicos

Almanaque de Pelotas, 1920, 1927, 1930.

Correio Mercantil, Pelotas, 1884 a 1891.

Diário Popular, Pelotas, 1917 a 1998.
 

b)Bibliografia
 

BENAKOUCHE, T. Du téléphone aux nouvelles technologies: implications sociales et spatiales des réseaux de télécommunication au Brasil. Tese de Doutorado. Paris: Université Paris XII, 1989. 254 p.

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Notas
 

1. Decreto imperial no. 8.457, marzo de 1882.

2. En muchos periódicos de la ciudad de Pelotas había noticias de peticiones de concesión e instalación de teléfonos en todo Brasil. Pudemos observar importantes estudios sobre el processo de instalación del teléfono en todo el mundo, como los estudios de L.-J.Libois, C. Bertho, C.Gournay y tambien los realizados en España, por H. Capel.

3. Algunos estudios sobre la economía pelotense y gaúcha son: A. da F. Marques (1992), M.O. Magalhâes (1993), F. L. Osorio (1922), S.J. Pesavento (1985), P. Singer (1977) y A.Varela (1897).

4. El propietario del Correo Mercantil tuvo la autorización de Antonio Ribeiro Chaves, propietario del comercio O Rei dos Mágicos, situada en la calle do Ouvidor - 116 en la ciudad de Rio de Janeiro.

5. La agencia de cartas realizaba las funciones de correo en la ciudad, recibiendo y enviando cartas.

6. El término difusión social del teléfono es utilizado por T. Benakouche, 1989.

7. Correo Mercantil de 09 de julio de 1884.

8. Ley Municipal no. 1678 de 13 de enero de 1888.

9. A.M. Maculan. Processo decisório no setor das telecomunicaçôes. 1981, pp.21-22.

10. Colleçâo das leis do Brazil. Imprensa Nacional, 1894, p.58.

11. M.Brito. Subsídios para a história da telefonia no Brasil, 1976 y R.L. Kroetz. A história da telefonia no Paraná, 1982.

12. La empresa de Juan Ganzo Fernandez instaló líneas telefónicas en la ciudad de Montevideo, en Uruguay. En 1900 instaló las primeras líneas telefónicas en la ciudad de Jaguarâo, frontera del Brasil con Uruguay.

13. E. Lagemann, 1985 ha realizado uno importante estudio sobre la expansión del Banco Pelotense.

14. Los primeros directores Feliciano Ignácio Xavier y Antonio Tonca Duarte eran también directores de la Asociación Comercial y estuvieran a frente de la CTMR hasta 1930.

15. Datos facilitados por la CTMR. In: Histórico de la CTMR, s/d.

16. Los teléfonos privativos de la CTMR eran los de números que las personas no gustarían de tener. Por ejemplo el número 13 considerado numero de mala suerte.

17. F. Pimentel. Aspectos gerais de Pelotas. 1940, p.27.

18. H.CAPEL. Estado, administración municipal y empresa privada en la organización de las redes telefónicas de las ciudades españolas. 1877-1923, 1994. p. 49.
 

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