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Gracmon - Grup de Recerca en Història de l'Art i del Disseny Contemporanis

La relación de las artes y la naturaleza: biología y simbolismo en la Barcelona de 1900


Actors: Teresa-M. Sala García, Enric Ciurans Peralta, Toni Galmés Martí, Maria Carmen Salvatierra Capdevila, Pere Capellà Simó, Sergio González Crespo.


Durada: 2013-2016

Financiat per: Ministerio de Economía y Competitividad. Plan Nacional de I+D+I. (Ref. HAR2012- 35927).

A finales del siglo XIX, la naturaleza se convirtió en una de las fuentes primordiales y nexo unificador de la estética del Art Nouveau. La influencia de la expresión de la naturaleza en el arte japonés se añade como modelo de inspiración. Además, el culto a la naturaleza configuró un imaginario onírico donde descubrir nuevas realidades, refugio contra las falsedades humanas. Por otra parte, el afán de multiplicar los instrumentos de visión ampliaron los límites de lo visible. Con el invento del microscopio óptico se descubrieron elementos existentes en la naturaleza que no se podían ver a simple vista. Uno de los seguidores y difusores de Charles Darwin, el biólogo y filósofo Ernst Haeckel (1834-1919), con la ayuda del microscopio óptico realizó una serie de dibujos de radiolarios (diminutos organismos unicelulares submarinos) que se dieron a conocer en la década de 1890 en diversos círculos artísticos. Estas imágenes tuvieron una gran difusión y aceptación, por su belleza y su potencial aplicabilidad al diseño, publicándose entre 1899 y 1904 con el significativo título Kunstformen der Natur (Obras de arte de la Naturaleza). Múltiples diseñadores y arquitectos heredaron esta sensibilidad panteísta e iniciaron la formulación de un lenguaje universal basado en el estudio y la observación de las formas y los fenómenos naturales. Otro factor importante, que cambió las maneras de mirar y de interpretar la realidad, fue la invención de la fotografía, amplificándola con las imágenes en movimiento del cinematógrafo.

En el presente proyecto nos proponemos realizar un estudio sobre el concepto de naturaleza, en un marco de relaciones entre la biología y en el movimiento simbolista en la Barcelona modernista. La estructura general de la investigación parte de dos marcos conceptuales que tienen que ver con el debate ciencia-creencia, las teorías evolucionistas y las creacionistas, que nos permitirán distinguir determinadas posiciones y actitudes de los creadores. Los ámbitos de trabajo a desarrollar parten de la consideración de las diversas formas de relación del arte con la biología. Se centran en cuatro líneas de trabajo principales: (I) Arquitectura y paisaje (fuentes e interpretación); (II) Metamorfosis y evolucionismo (caminos y poéticas del romanticismo al simbolismo. Fundamentos y debates; (III) Escena y naturaleza/La naturaleza en escena (métodos y lenguajes); (IV) Naturalezas en miniatura (juegos y educación estética).

Pretendemos profundizar en el conocimiento del modernismo, que rompe con los estilos históricos, para centrarnos en los puntos de referencia cruciales de la presencia y razón de ser de los objetos del mundo natural en el terreno de las artes. La etapa de finales del siglo XIX es el punto más álgido de convergencia ciencia-arte, lo cual justifica el estudio interpretativo propuesto, que intentará dar sentido y valorar, en clave simbolista, el imaginario de “naturalezas artificiales” del modernismo. Cuando el positivismo científico se torna “gaya ciencia” —que para Nietzsche es el arte al que hay que recurrir para expresar la infinitud cualitativa de la existencia— el conocimiento deviene una actividad artística, poética. El sentido vitalista de la voluntad de vivir, del interés, abre un campo extraordinariamente amplio en el que el fenómeno estético, el arte de las celebraciones o el teatro, justifican el flujo y el reflujo de la existencia. Naturaleza y arte dramático tienen en común su carácter efímero. Durante el período modernista fueron habituales los proyectos artísticos en los que la naturaleza tenía su principal fuente de inspiración.

En aquel contexto, el juego, como expresión irrevocable y universal de la naturaleza, se traslada también al ámbito doméstico. Por ese motivo, fijaremos nuestra atención en las naturalezas en miniatura de los artefactos creados para la infancia, que se insieren en entornos decorados como jardines artificiales. Construcciones que se decoran según los nuevos repertorios de la flora y la fauna, y que requieren de un estudio iconográfico de los programas ornamentales. También, si centramos nuestra mirada en otros campos de la construcción, como son la geometría del espacio, el hábitat, la ergonomía, la utilización de los materiales y los recursos naturales, podremos ahondar en los procesos, los métodos y los resultados.