Josep Vilella Masana. Universidad Central de Barcelona
La gran ampliación del ordo senatorius1 que acontece en
época de Constantino y que se consolida durante su dinas-
tía2 comporta, desde mediados del s. IV, la cristalización de
diferentes aristocracias regionales senatoriales3, tanto entre
los senadores vinculados al Senado de Roma como al de
Constantinopla, aunque la élite senatorial siga estando
básicamente compuesta por las viejas, ricas y poderosas
familias de Roma4. Una de las grandes consecuencias de
este incremento -a expensas del ordo equester y de las
curias ciudadanas- es, precisamente, la acentuación de las
diferencias existentes entre los miembros del ordo, tanto en
riqueza como en cursus -muy distintos de las carreras
anteriores5-, aspectos que, por lo demás, están orgánica-
mente relacionados6. Y esta policromía sigue imperando en
el ordo senatorius durante los últimos decenios del s. IV, no
constituyendo ninguna excepción Hispania7, una Diócesis
más del Imperio.
En efecto, un análisis del excellentior ordo en suelo his-
pano debe partir necesariamente de su situación y evolu-
ción a nivel general, sin olvidar nunca los aspectos institu-
cionales y político-militares y considerar sólo aquellos
datos que son pertinentes y seguros ya que sólo así el acer-
vo documental adquiere el necesario rigor y amplitud en su
explicación-interpretación. A partir de tales premisas,
tomaremos únicamente en consideración a los miembros
del ordo senatorius que, desde el 3798 hasta el 4089, se ates-
tiguan -o parecen atestiguarse- en Hispania explícita-
mente como tales10, excepción hecha de la familia de
Teodosio-Flaccila11 y de quienes sólo se documentan en la
Diócesis por ejercer en ella un cargo administrativol2.
Aunque la documentación existente al respecto es
sumamente escasa, permite, sin embargo, conocer a algu-
nos de estos senadores cuya hispanidad presenta diferentes
gradaciones. En la Hispania de época teodosiana existen,
sin duda, clarissimi genuinamente hispanos; a la mayoría
de estos senadores se les podría caracterizar como «pasi-
vos» de fortuna modesta y sin ocupar grandes puestos,
caso, por ejemplo, de los honorati13. No ocurre, sin embar-
go, lo mismo con aquellos senadores más ricos y «activos»
que se atestiguan en la Diócesis -aunque, con frecuencia,
no sólo en Hispania14 -y para los cuales la información
existente es, lógicamente, algo mayor. Dentro del exiguo
acervo documental disponible para la época considerada,
destaca el proporcionado por Símaco, aunque, en nuestra
opinión, la información simaquiana referida a los senadores
vinculados a Hispania no ha sido objeto de un estudio
detallado15. Por ello hemos considerado conveniente reali-
zar un estudio histórico-prosopográfico pormenorizado de
tales senadores16.
Además de estos senadores -a los cuales dedicamos
una noticia concreta en nuestro elenco prosopográfico-,
hay otros clarissimi o clarissimae que -manteniéndonos
dentro de los criterios y de las salvedades a que nos hemos
referido- se hallan -de manera más o menos prolonga-
da- con toda certeza en Hispania durante el período con-
siderado. La rica Therasia17 se casa, hacia el 389, con
Meropius Pontius Paulinus18 en Hispania19. Después de
estar un tiempo en Aquitania, el matrimonio vuelve a
Hispania, donde permanece, como mínimo, desde el 390
hasta después del 2 de abril del 39420. Otro Paulinus2l,
también aquitano, muere, siendo adolescente, en Hispania
con posterioridad al 38222, sin que sea posible precisar la
motivación de su estancia hispana. Aurelius Prudentius
Clemens23 nace en Calagurris24 hacia el 34825, siendo
-según parece, a partir del inicio del reinado de
Teodosio26- dos veces gobernador27 y, con posterioridad,
ejerce probablemente la función de proximus en una ofici-
na de la cancillería imperial28. Durante los primeros años
del reinado de Honorio29, Prudentius abandona su carrera
administrativa y regresa a su tierra natal, desde donde se
dirige -por vía terrestre-, hacia el 401/402, a Roma,
permaneciendo en la Urbs, como mínimo, durante todo un
verano antes de regresar a Hispania30.
Al igual que Prudentius, otros senadores coetáneos de
Teodosio se documentan también con una origo hispana y
ostentando altas dignidades en la administración imperial
extrahispana, a pesar de que la concreta estancia de estos
últimos en Hispania durante el período considerado no se
atestigua de manera explícita. Nummius Aemilianus
Dexter3l es proconsul Asiae -proconsulado que, si bien no
es posible fechar con precisión, se sitúa entre los años
379/387-, comes rei priuatae de Teodosio en el 387 y, en
el 395, se halla al frente de la prefectura del pretorio de
Italia32. Basilius33 ejerce, en Occidente, el cargo de comes
sacrarum largitionum en 382-383 y el año 398 es praefec-
tus urbis Romae34. Basilius se documenta otra vez en Roma
el 408, cuando es elegido por el Senado para pactar con
Alarico el levantamiento del sitio35. Maternus Cynegius36 es
quizás ya uicarius en el 381 y ejerce altos cargos en el
Oriente teodosiano: comes sacrarum largitionum en el 383,
quaestor sacri palatii en el 383/384, praefectus praetorio
en los años 384-388 y consul en el 38837. Cynegius fallece
durante su consulado y es enterrado en la iglesia de los
Santos Apóstoles de Constantinopla38. Al año siguiente, su