128 Hier. ep. 133 (CSEL 56, 241/60). Cf.: id. comm. in
Hier. 2,1,2 (CCL 74, 59,11/2). 4,1,3 (174,9/13); Oros.
apol. 4,6 (CSEL 5, 608,18/9).
129 Hier. comm. in Hier. prol. 2/5 (CCL 74, 1/2). 2,1
(59). 2,51,2 (86/7). 2,83,3 (100). 3,1,3/4 (119/20).
3, 60,3 (154,22/4). 3,70,4 (162). 4,1,1/3 (174). 4,41,4/
6 (211). 5,61,6 (273). Cf.: 4,53,2 (221). 5,5,3 (238).
5, 37,2 (254). 6,6,4 (293/4). 6,38,7 (337).
130 Ver n. 128/9. Cf.: Id. ep. 130,2 (CSEL 56, 176). 7,
(185,10/6); id. comm. in Ezech. 6 prol. (CCL 75, 225); id.
adu. Pelag. prol. 2 (CCL 80, 4,1/4). 1, 27, (34/5). 3,14/6
(116/20). Quizás sea Pelagio el monje a quien Jeróni-
mo se refiere en su ep. 50. Al respecto, ver G. De Plin-
val, Pélage, ses écrits, sa vie et sa réforme (Lausanne
1943) 51/5 y Wermelinger (n. 112) 46/8.
131 Hier. adu. Pelag. (CCL 80). Jerónimo, quien ya
estaba trabajando en esta composición cuando O. llega
a Belén (cf.: Hier. ep. 133,13 [CSEL 56, 259/60]; id.,
comm. in Hier. 2,1,2 [CCL 74, 59,11/2]. 4,1,7 [175,20/
1]), la terminó durante la estancia de O. en Palestina:
Oros. apol. 4,6 (CSEL 5, 608/9); Hier. ep. 134, 1 (CSEL
56, 262, 6/7). Ver n. 267.
132 Cf. Oros. apol. 4,6 (CSEL 5, 608,16/7). O. utiliza la
misma metáfora del rocío al pedir la respuesta de
Agustín a su Commonitorium: Oros. comm. 4 (CCL 49,
163,133/4). El hecho de que, al regresar a Hipona, O.
pudiera traer a Agustín las respuestas de Jerónimo im-
plicaba para O. el haber realizado exitosamente la me-
diación que le había confiado Agustín.
133 O. y Pelagio conversaron antes de la asamblea de
Jerusalén (ver n. 111): Oros. apol. 4,4 (CSEL 5, 608, 9/
12). Cf.: 6,3 (610,12/3). 11,3 (618,8/10). Ver n. 176 y
189.
134 Ver n. 110.
135 Oros. apol. 3,2 (CSEL 5, 606,16/21); Hier. ep. 134,1
(CSEL 56, 261, 5/6).
136 Si recoge con fidelidad sus intervenciones en la
asamblea (ver n. 182), O. ya conoce textos antipelagia-
nos de Jerónimo antes de tener lugar la reunión de Je-
rusalén, sin que sea posible pormenorizar más respecto
a su progresión en el conocimiento de los escritos de
Jerónimo y Pelagio (ver n. 137/8) durante su estancia
en Palestina.
137 Cf.: Oros. apol. 4,6 (CSEL 5, 608/9). 11,5, (619, 1/4).
Al igual que había hecho Jerónimo (cf.: Hier. ep. 133,3
[CSEL 56, 244/7]; id. adu. Pelag. prol. 1 [CCL 80, 3/
4,10/20]. prol. 2,15 [73,11/2]. 3,1 [98,7/8]. 3,6
[105,19/21]), O. también pone en relación las doctri-
|
nas de Pelagio con las de diferentes herejes: Oros. apol.
1,5 (CSEL 5, 604). 25,1 (643,21). Compárese además:
Oros. apol. 11,3 (CSEL 5, 618, 9/10) con Hier. adu. Pe-
lag. 1,1 (CCL 80, 7,26/8); Oros. apol. 13,1 (CSEL 5,
621,4/6) con Hier. adu. Pelag. 2,24 (CCL 80, 88,17/8);
Oros. apol. 16/8, (CSEL 5, 625/33) con Hier. adu. Pelag.
2,14/7 (CCL 80, 71/8) e id. ep. 133, 1/2 (CSEL 56, 241/
4); Oros. apol. 11,5 (CSEL 5, 619, 1/4) y 16, 9 (627,14/
6) con Hier. ep. 133,8 (CSEL 56, 253,2/5). O. sabe que
ni Agustín ni Jerónimo se habían referido a Pelagio por
su nombre: Oros. apol. 1, 4 (CSEL 5, 604). Ver n. 200.
Respecto a las relaciones entre Jerónimo y Pelagio
hasta el 415, ver Y.-M. Duval, Pélage est-il le censeur
inconnu de l'Aduersus Iouinianum à Rome en 393? ou
du 'portrait-robot' de l'hérétique chez S. Jérôme: Rev-
HistEccl 75 (1980) 525/57.
138 En su Liber apologeticus (ver n. 195/209), O. men-
ciona y utiliza el Liber testimoniarum y la Ep. ad Demetria-
dem de Pelagio. Liber testimoniarum: Oros. apol. 11,2
(CSEL 5, 618,4/7). Cf.: 11,5 (618/9). 16, 7/10 (627).
17,2 (628,9/10). 19,4 (633,16/9). Del Liber testimonio-
rum de Pelagio sólo se ha conservado lo recogido por
Jerónimo (Hier. adu. Pelag. 1,25/33 [CCL 80, 32/41]) y
Agustín (Aug. gest. Pelag. 2 [CSEL 42, 52/3]. 9 [60,3/
5]. 13 [64]; cf.: 2/16 [52/68]. 19 [72]. 31 [85/6]. 54
[107]. 62 [117]), ver Bruckner (n. 44) 59/60. El Liber
testimoniarum (título que, según O., Pelagio dió a esta
obra: Oros. apol. 11, 2 [CSEL 5, 618,4/5]; cf.: Aug. c.
Pelag. 4,21 [CSEL 60, 543,9]; id. c. Iulian. op. imperf.
4,123 [PL 45, 1420]) es denominado también Capitulo-
rum liber (Aug. gest. Pelag. 7 [CSEL 42, 58, 1/2]. 54
[107,15/6]. 55 [108,20]; id. c. Iulian. op. imperf. 4,123
[PL 45, 1420]) y Eclogarum ex diuinis scripturis liber
(Gennad. uir. ill. 43 [TU 14, 1a, 77,19). Ep. ad Deme-
triadem: Oros. apol. 29, 1 (CSEL 5, 652). 30,2 (655). Cf.:
9, 4 (615,14). 29,3 (652,19). En estos pasajes, O. repro-
duce párrafos de Pelag. ep. ad Demetr. (PL 30, 15/45).
139 No parece que antes de viajar a Palestina O. hu-
biese leído toda la obra histórica de Eusebio y de Jeró-
nimo (ver Arnaud-Lindet [n. 1] XXII/XXIII) que uti-
liza en su relato histórico (ver n. 284). Sea como sea,
durante su prolongada estancia en Belén, probable-
mente mantuvo conversaciones acerca de su composi-
ción histórica con Jerónimo, de quien puede haber re-
cibido diferentes indicaciones e influencias. Además, el
Liber apologeticus (ver n. 195/209) contiene conceptos
que son básicos en sus Historiarum aduersum paganos
libri, caso del beneficio de la gracia divina por parte de
|