El profesor Elías Campo, en su discurso, ha destacado como «los resultados científicos de la Dra. Jaffe han contribuido a cambiar nuestra visión de las neoplasias hematológicas, su campo específico de interés, pero también como su trabajo ha influido de forma decisiva en la perspectiva que actualmente seguimos en el diagnóstico de todo tipo cánceres.» Elaine Jaffe (Nueva York, 1943) ha sido pionera en la utilización de una aproximación multidisciplinaria en la investigación de los tumores humanos, integrando la morfología, las tecnologías inmunológicas, la genética y la biología molecular, y en hacer uso de estas disciplinas para entender los problemas clínicos de los pacientes. Esta visión integrada, que fue iniciada en las neoplasias (tumores) humanas, ha cambiado no sólo la investigación en patología, sino también la clínica práctica diaria de los patólogos y los oncólogos. En particular, los trabajos de la doctora Jaffe fueron cruciales para entender que las neoplasias linfoides eran contrapartidas neoplásticas de los diferentes estadios de diferenciación y activación del sistema linfoide. Además, sus trabajos han permitido identificar y caracterizar diversos tipos de neoplasias linfoides por primera vez, y al mismo tiempo han sido fundamentales para reconocer las alteraciones moleculares y genéticas más frecuentes.
También, como ha comentado Elías Campo, «su departamento es un centro de referencia continua para estudiantes de todo el mundo. La participación activa en la ciencia académica y el éxito de la práctica clínica de la mayoría de sus compañeros es un indicador que constata que la Dra. Jaffe no sólo transmite conocimientos, sino también motivación y entusiasmo.» En este sentido el rector en funciones ha enfatizado en su discurso como esta generosidad a la hora de compartir conocimientos tiene otra dimensión: «su actividad en foros internacionales, como por ejemplo la Organización Mundial de la Salud y su liderazgo en el Comité Consultivo Clínico Internacional de la OMS. No sólo por su obra en la clasificación de los tumores malignos hematológicos —que como todas las clasificaciones, permite organizar, catalogar, diseccionar y abordar científicamente los problemas— sino también porque esto significa poner claramente la generación y la transmisión del conocimiento al servicio de la sociedad, especialmente, en este caso, para mejorar la calidad de vida y la salud de las personas.» También ha recordado que el próximo Congreso Internacional de Patología tendrá lugar en Barcelona, en el que participarán algunos profesores de la UB.
Por su parte, Jaffe, en su discurso «El microscopio como herramienta para el descubrimiento de enfermedades», ha explicado que «como estudiante de Medicina, mirar por el microscopio me abrió todo un mundo nuevo. Mediante el examen de células y tejidos podemos ver con nuestros propios ojos trastornos en la fisiología y el funcionamiento habituales. Ciertamente, más adelante los podemos buscar a escala bioquímica o molecular, pero a menudo es el análisis morfológico exhaustivo de los tejidos afectados aquello que proporciona la primera perspectiva del problema». Sobre su especialidad, hizo la comparación siguiente: «El patólogo es como un detective que descifra las pistas morfológicas para llegar a la solución correcta, y todavía hoy en día, descubrir y revelar un diagnóstico difícil me representa una gran satisfacción personal».
Jaffe, autora de más de 500 artículos, aparece entre los diez científicos más citados en el ámbito de la oncología en los últimos veinte años. También hay que destacar su tarea formativa en este campo, así como su participación en diversas comisiones científicas y comités editoriales de las revistas más destacadas de su campo de trabajo. Asimismo, ha sido presidenta del comité de la Organización Mundial de la Salud para la clasificación de las neoplasias linfoides y hematopoyéticas. Entre otros galardones, ha recibido el Premio Fred W. Stewart del Centro de Cáncer Memorial-Sloan Kettering, el Premio Mostofi de la Academia de Patología de Estados Unidos y Canadá, y la Medalla Karl Lennert de la Asociación Europea de Hematopatología.
Posteriormente al acto de investidura, tuvo lugar la entrega de títulos a los estudiantes que han obtenido el grado de doctor en 2006 por la Universidad de Barcelona y que han sido apadrinados por la doctora E. Jaffe. Asimismo, David Pineda Tomàs recibió el XI Premio Claustro de Doctores de la UB por la tesis Aislamiento y caracterización funcional de los elementos Paxo y sineoculis como componente de la red génica implicada en la regeneración de los ojos en planarias, dirigida por Emili Saló. |