El Inquisidor D. Joachin de Arma y Urbina, mando entrar en ella a una mujer que viene de su voluntad y siendo presente fue recibido juramento que hizo por Dios Nro Sr. en forma debida de derecho, so cuio cargo prometió decir verdad de lo que supiere y fuera preguntada y de guardar secreto de lo que aqui pasare y Dijo llamarse Elena Rodriguez, natural de Triana y vecina de esta ciudad, de estado Biuda de edad de quarenta y un años y que vive en la calle del Aguila y quienes daran razon, a donde quiera que me mudara daran razon de mi el P(adr)e Estrada y Fr(ay) Joseph Tellez de la Ordn de Sto Domingo.
Preguntada para que ha pedido esta Aud(ienci)a
Dixo que para denunciar a un negro que estaba en la ciudad de Veracruz llamado Ignacio Lazo esclavo que era de D. Fco.Lazo vezino de Veracruz que tiene hornos de cal, que en ellos trabaja dho. negro, el qual entre los mulatos tenía fama de hechicero y que esta declarante supo que había curado a una que es ya difunta enferma de los brazos con zinco heridas. Que se le hizo del accidente del qual se le origino ponersele del todoun brazo seco en esta afixion no habiendo allado medicamento que la aliviase despues de un año que usó de varios haviendo propuesto dha difunta (que) quien le curaria seria dho negro, el que por experiencia savia, tenia abilidad para ello, porque estando echizada de un tal Hiedas tambiennegro esclavo del Capitán Arayo que entonces vibia tambien en Veracruz, recurrio al dicho Lazo, negro, y este le quitó el echizo y con esto esta declarante llenada del deseo de liberarse de su trabajo llamó a dho Ignacio Lazo el que desde luego empezó a curarla y los medios de que se fueron, aplicar lo que raspaba de un hueso que trae de difunto y con lo que raspaba mesclaba pelo de gusano y otras inmundicias muy ediondas y las aplicó a sus brazos y al mismo tiempo inducia a la declarante a desonestidades como que tambien heran conducentes para su curacion y resistiendose la declarante insistia dho negro diciendo que de otro modo no la podia curar, y experientaba esta declarante (habiendo ocurrido a Patrocinio de Ntra Sra de Guadalupe con repetidas oraciones) el qe quando se yba dcho negro quedaba aborreciendole en extremo, y sin embargo quando se le ponía presente adbertia esta declarante en si una fuerte inclinacion hacia dho negro, y que esto le parece duraria como dos meses, asta que le despidio; y aun se vio presionada a dejar la casa, y sin embargo el dho negro le persiguio como el tiempo de seis meses aun con no permitirle la entrada en casa haciendo un ruido extraordinario a las noches, que tenia asustada a esta declarante pues parecia unas veces que se dejaba caer un cajon de guesos y otras parecia un cajon de vidrio encima de la cama de esta declarante, advertia ya dentro del cuarto (estando serradas puertas y ventanas) como una bola que andaba por el quarto, que llegó a la cama desta declarante, la que llego tambien a tocar a su cuerpo y entonces gritó a llamar a un biejo que dormia en el quarto inmediato a la declarante y dho viejo habia sentido tambien el ruido de las noches antecedentes y observo desaparecerse dha bola lo qe tambien observo dho viejo el qual ya es difunto que se llamaba Agustin:
Al dia siguiente deste suzeso para sersiorarse la declarante que dho negro hera la causa de todo, le mando llamar para amenazarle de que le havia de denunciar de sus infamias, y entonces respondió dho negro que seria la Alma del gueso de curarla y preguntandole donde estaba dho gueso, respondio que debajo de la cama desta declarante y que en efecto habiendole dicho que lo sacara lo saco dentre los petates que estaban debajo del colchon, que esto sucedio ara diez años: Que tambien sabe haver llamado de uno que ya es difunto para que se le curase una enfermedad que padecia y diciendole que ddesengase de si toma o no la cura le pidio al gun dinero para vuscar una yerbas y habiendolas traido metio un machete en el fuego y dijo que si se apagaba aquel machete que estaba rosiente (al rojo) y si no lo apagaba entre sus manos que no tenia cura la enfermedad, con efecto tomo el macvhete entre las manos, echo echó una ascua y entre ellas lo apagó y que esto se lo conto a la declarante el mismo enfermo y el biejo llamado Agustin que ambos son difuntos y que parece a esta declarante que en Veracruz es vastante sabido y tiene fama el dcho negro de efectuar cosas tales y que esto ha declarado para descargo de su conciencia y juntamente para pedir perdon a este Santo Oficio en quanto ubiere incurrido por lo a el perteneciente, y habiendole leido dijo que estaba bien...
MĒ Elena Rdriguez Fdo y Rubricado.
D.Pedro Pablo de Ibarra. Fdo.
Se paró el juicio para esperar mas justificaciones de los hechos y no se reabrió.
A.G.N. Ramo Inquisición. Vol. 973. Exp.21. Fs.347-351.