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1. Presentación.
Desde hace unos años se está gestando en España un proceso de cambio en la estructuración de la Enseñanza Primaria y Media. Es la conocida Reforma Educativa que, poco a poco, va llegando a todos los centros y a todos los niveles. Ante esta novedosa perspectiva, he decidido acercarme a las aulas y constatar cómo se trata y tratará América Latina dentro de las nuevas etapas educativas.
De las varias maneras que tenía de aproximarme al ámbito escolar, me he inclinado por hacerlo a través de los libros de texto. He buscado un instrumento de acción directa en el aula y en la conformación del conocimiento de los jóvenes, rehuyendo análisis más teóricos sobre las bases de la Reforma Educativa, sobre declaraciones de intenciones, planteamientos u objetivos generales. Quería conocer directamente algo que llega al alumnado. Los manuales escolares son muy utilizados por maestros y alumnos, ya sea como libro de texto oficial, la guía básica para el seguimiento de la asignatura y para la evaluación del alumnado, ya sea como material de refuerzo, consulta y ampliación en los centros escolares. Como complemento a esta consulta bibliográfica he prestado atención a los currículums oficiales publicados por las autoridades educativas, que marcan las líneas a seguir por las editoriales en sus manuales.
Los libros consultados corresponden, mayoritariamente, al nivel educativo de la ESO (Enseñanza Secundaria Obligatoria), que afecta a todos los jóvenes españoles entre los 12 y los 16 años. He examinado, también, los manuales del nuevo Bachillerato ya que son en buena parte la continuación de los de la ESO y porque, según la nueva estructuración educativa, muchos jóvenes efectuarán estudios de Bachillerato tanto para acceder a las universidades como para poder estudiar módulos profesionales superiores. Los libros examinados son solamente de Ciencias Sociales, es decir, de geografía e historia.
He reducido la consulta a estos manuales porque, al estar la ESO y el nuevo Bachillerato en plena fase de implantación, los libros de texto de estas etapas son novedad; todavía están calientes. Así, no podrá decirse que la visión que ofrecen de América Latina es antigua, obedece a criterios periclitados o está incluida en libros ya viejos. Los libros revisados están editados en los años 1995, 1996 y 1997.
En la selección he tenido en cuenta que en niveles inferiores -la EPO, Enseñanza Primaria Obligatoria- apenas se trabajan los contenidos de las Ciencias Sociales fuera de contextos muy concretos y próximos al alumnado: el barrio, la ciudad, la Comunidad Autónoma, el Estado. Así pues, para observar a América Latina había que mirar en la ESO, donde sí se trabajan todos los continentes y contenidos históricos generales. Esta misma observación sirve para el Bachillerato que, aún no siendo un nivel obligatorio, incluye entre sus materias la geografía y la historia.
Por último, decir que las realidades pasadas y presentes latinoamericanas hay que buscarlas en los libros de Ciencias Sociales. En los programas y en los manuales de las demás asignaturas y materias es prácticamente imposible hallar una sola referencia a América Latina.
Los manuales consultados pertenecen a la adecuación que se hace en Cataluña de los programas de la ESO y del Bachillerato. Ello quiere decir que la mayoría de los libros están en catalán ( en los casos necesarios, el texto ha sido traducido al castellano) y que la ordenación de las materias, así como algunos contenidos (referidos sobre todo a Cataluña), varian con respecto a otras comunidades autónomas. Pero, se puede afirmar por otros trabajos realizados y por observaciones directas en manuales escolares, que la imagen de América Latina dada por estos libros y por estas editoriales es la misma que se presenta en el resto del Estado, ya que la programación general es común a toda España (la LOGSE) y que son muchas las editoriales que simplemente traducen sus libros de una Comunidad a otra e introducen pequeños cambios en los contenidos geográficos e históricos de la Comunidad Autónoma de la que se trate en cada caso.
Los textos editados para Cataluña presentan dos modalidades, dependiendo de las editoriales. Unas, la mayoría, ofrecen para la ESO un manual para cada crédito (asignatura de 35 horas, trimestral; sistema usado en Cataluña para concretar los contenidos de todas las áreas en la ESO). En cambio otras prefieren agrupar varios créditos en un mismo volumen. Esta es la razón básica por la que, en la lista de libros consultados que consta al final de este escrito, el número de páginas varía tanto de unos a otros. Los créditos de la ESO pueden ser comunes (c.c.), es decir, obligatorios para todo el alumnado a lo largo de los cuatro años que dura esta etapa educativa. En Ciencias Sociales los créditos comunes son ocho, cuatro para el primer ciclo (primero y segundo curso) y otros cuatro para el segundo. Generalmente se imparten dos por curso (dos trimestres), aunque pueden distribuirse de otro modo. Además existen los créditos variables (c.v.), optativos; cada alumno ha de elegir un determinado número de una amplia lista. El número de estos últimos varía de un curso a otro y entre centros, aunque existen unas cuotas aproximadas. De los variables, he consultado bastantes, pero muchas veces ya no los he puesto en la lista dado que la mayoría de los que hasta ahora han publicado las editoriales se refieren a aspectos de la historia y de la geografía de Catalunya: la industrialización, época contemporánea, etc. En Bachillerato hay asignaturas perfectamente delimitadas y los libros obedecen a los títulos de las mismas. El área de Ciencias Sociales tiene en concreto una Historia, obligatoria para todo el alumnado y una Geografía, una Historia del Mundo Contemporáneo y una Historia del Arte, que cursan los que elijan la modalidad de Ciencias Sociales o Humanidades.
Antes de pasar al análisis de los manuales es necesario decir que éstos han de seguir las propuestas y las indicaciones de los presupuestos de la Reforma y las directrices del MEC y, en el caso de Cataluña, las del Departament d'Ensenyament. De todas maneras, esas directrices les dejan -sobre todo en el caso de la ESO- margen de maniobra a las editoriales para secuenciar los contenidos de las áreas de un modo u otro y para incluir en las páginas de sus manuales más o menos información sobre determinadas zonas geográficas y sobre aspectos del pasado histórico y sobre el presente. En las conclusiones se hace mención expresa de los contenidos marcados por la LOGSE y por las autoridades educativas y, del mismo modo, se comentan las líneas seguidas por las diferentes editoriales.
En total he revisado 91 volúmenes de 15 editoriales; una muestra lo suficientemente amplia como para poder extraer conclusiones generales.
Delimitado de esta manera el campo de trabajo, mi curiosidad se concentra en un interrogante: «Qué visión de América Latina se ofrece a la juventud de este país? Es preciso recordar que la ESO es una enseñanza obligatoria y que dura cuatro años. Pues bien, una vez finalizada la ESO «Qué idea o ideas básicas han quedado fijadas en las juveniles mentes sobre la América situada al sur del río Grande? A contestar esa pregunta encaminé mis esfuerzos.
Los pasos dados para llevar a cabo esta investigación han sido relativamente sencillos, aunque han requerido una importante inversión en tiempo. Primeramente, localizar los manuales de un elevado número de editoriales. Dado que la Reforma está arrancando ahora no ha sido fácil encontrar todos los libros, ya que algunas editoriales todavía no han sacado a la luz toda su línea editorial para la ESO y el Bachillerato. Una vez localizados llevé a cabo el vaciado de las partes relativas a América Latina, con algunas anotaciones a otras áreas geográficas para posteriores comparaciones. La información que iba extrayendo la ordenaba bajo epígrafes genéricos: geografía, historia, antropología; y, dentro de ellos, en apartados como geografía física, población, América colonial o el siglo XX. Al final obtuve una información ordenada por manuales, por apartados concretos y por editoriales, lo que me permite tener una óptica global suficiente como para poder responder a la pregunta inicial.
A continuación, tratando de responder a la cuestión planteada, se expone el análisis de los contenidos de los manuales, las conclusiones y algunas propuestas encaminadas a rectificar tendencias observadas. Como complemento a este estudio se presenta en este mismo foro: "La imagen de América Latina en la escuela" , un análisis de la iconografía que acompaña a los textos en los libros de Ciencias Sociales de la ESO.
2. Análisis de los libros de texto.
El repaso de los principales aspectos tratados por los manuales y que atañen a las realidades latinoamericanas, se hará siguiendo la distribución de conceptos que hacen la mayor parte de las editoriales: geografía e historia, con un pequeño apéndice dedicado a la antropología que, aunque en los libros no consta así expresamente, algunas afirmaciones merecen catalogarse en un apartado específico.
a. La Geografía.
Dentro de la ordenación de los conceptos, la mayoría de las editoriales sitúan la geografía en los primeros años de la ESO, al comienzo. Casi todas optan por separar los contenidos geográficos de los históricos, deciden situar en los primeros créditos los geográficos, en los cursos que se realizan con 13 y con 14 años. La historia queda, por tanto, para el final de la ESO. En Bachilerato está todo más delimitado, puesto que las materias se ordenan por asignaturas y el contenido de estas está especificado en los currículums oficiales, dejando a las editoriales una escasa capacidad de maniobra.
Volviendo a la ESO, la Geografía Física suele presentarse en el primer crédito, durante el primer trimestre, o al comienzo de los libros de los primeros cursos. La casi totalidad de las editoriales tiene un primer crédito que denominado "El Planeta Tierra", o algo muy similar. En él se repasan los mapas, los relieves, los climas y los paisajes. También es cierto que la mayoría de las veces este repaso es muy genérico, sin reparar en continentes concretos, ilustrando el texto con mapas que ayudan a concretar y situar climas, rios, montañas, etc. El continente americano aparece poco, durante el primer curso y de manera descriptiva, al igual que los demás. Es verdad que, a veces, pocas, se hacen valoraciones o comentarios mientras se presenta el continente físicamente, que ya se verán más adelante, al tocar otros aspectos de la geografía.
Si son los paisajes el tema a tratar, una parte de América Latina emerge con seguridad en los paisajes ecuatoriales, que son decorados con numerosas fotografías de yanomamis y otros habitantes amazónicos. Si seguimos el repaso por los tropicales, la presencia es mucho menor, casi inapreciable. Pero, en los que no sale para nada es en los paisajes templados. En este caso, mientras se insiste en la mecanización y tecnificación de la agricultura y de la ganadería y de otros avances, las referencias se buscan en otros continentes o en otras latitudes que no sean las latinoamericanas: estas parece que no sirven.
Como promedio, son entre una y dos páginas las que los alumnos tendrán en sus libros destinadas a un continente tan grande y al que, según la ordenación de los contenidos en los manuales, no volverán a ver.
La geografía económica, la economía, se presenta también en los primeros créditos y en los primeros años. Muchas son las editoriales que dedican sus créditos número dos o tres a tratar los sectores económicos. La presencia de América Latina en las páginas económicas no es más amplia que en el caso anterior. Ahora se tiende a repasar la geografía por temas o por centros de interés, no por áreas o por continentes. Así, al explicar la agricultura o la industria, las observaciones se hacen de modo global, sin especificar demasiado y usando mapas para dar una información gráfica de la distribución de una u otra producción. Curiosamente, el repaso de las actividades económicas en los libros de texto tiene varias coincidencias en muchas editoriales. Las pocas veces que se ponen ejemplos de América Latina éstos se encuentran, reiterativamente, en los mismos lugares. Así, en el sector primario únicamente se menciona en el momento de explicar conceptos de la la agricultura más rudimentaria. Es habitual que aparezca la zona amazónica y sus habitantes, tanto en la tinta como en las ilustraciones que acompañan el texto, dando ejemplo de lo que es la agricultura itinerante, de rozas u otro sinónimo. En cambio, si se trata de definir y ejemplificar conceptos como la industria, la tecnología, los transportes o los servicios, entonces no se cita América Latina ni gráfica ni textualmente. Curioso.
Las excepciones a esta línea, que es la mayoritaria, surgen en aquellos manuales que no hacen ninguna referencia, caso de la editorial EUMO, y en otros que denigran paises o comunidades latinoamericanas. Esto sucede en el primer crédito de TEIDE que, hablando de los paises andinos, dice concretamente:
"Bolívia és un dels països més pobres de món. Els seus recursos econòmics són escassos. Les mines d'estany i el conreu, il.legal, de coca en són les principals fonts d'ingressos. (...) De la mateixa manera que a Bolívia, el conreu de la coca és al Perú l'activitat agrícola principal" (TEIDE, 1, p. 30)
("Bolívia es uno de los paises más pobres del mundo. Sus recursos económicos son escasos. Las minas de estaño y el cutivo, ilegal, de la coca son las principales fuentes de ingresos. (...) De la misma manera que en Bolivia, el cultivo de la coca es en el Perú la actividad agrícola principal")
Puede ser el caso, también, del manual que, hablando de la industria en la actualidad, dedica 3 líneas a la industria de América Latina, para decir que ésta depende de los EEUU y que hay tres países con industria: Méjico, Brasil , Argentina (EDEBÉ, 4, p. 237).
Es relativamente usual que los manuales de historia, cuando hablan de la actualidad, se refieran ligeramente a Latinoamérica dentro de un tema que acostumbra a titularse: El Subdesarrollo. Este pormenor se comentará en el ámbito histórico.
La población del continente americano es tratada de manera general, junto con los demás continentes, a la hora de hablar de las cantidades, la distribución, las pirámides de edades y sexos, etc. Acostumbran las editoriales a incluir la demografía en alguno de los primeros créditos de su secuenciación de contenidos; en el número tres, cuatro o cinco, muchas veces al mismo tiempo que la economía. Los comentarios a la población ocupan normalmente poco texto y están amparados por unos mapas, unos planisferios, que dan las pautas informativas básicas para todo el orbe. América Latina se cita concretamente si se habla de la alta natalidad.
Otra cosa es el tratamiento que se da a la composición étnica de la población, o a parte de ella. Es bastante habitual que los libros que hablan de los paisajes ecuatoriales, den información sobre nativos amazónicos; y, sobre todo, es mucho más corriente que esos temas se ilustren con fotos de estos aborígenes. En la ilustración de las páginas, a yanomamis y otros amazónicos pueden acompañarles mestizos o aborígenes andinos. Es difícil encontrar escenas ambientadas en América Latina con personas que no sean las mencionadas. Algunas veces se incluyen fotografías aún más exóticas, como la de una mujer de la comunidad guaja (Amazonas) amamantando un cerdito; o a un grupo de indias haciendo una carrera con troncos de árboles sobre los hombros. (ECIR, 1, p. 98 y ECIR, 2, p. 19). Es extraño, sin embargo, encontrar fotos de latinoamericanos urbanos, como lo es que no se haga mención ni escrita ni gráfica a la amplia comunidad afroamericana.
A veces las elucubraciones relativas a la población llegan a la categoría de teorías sobre la composición étnica de las distintas regiones americanas y su justificación. Así:
"Al continent americà es poden distingir dos grans conjunts: L'Amèrica anglosaxona i Iberoamèrica. Entre totes dues hi ha grans diferències, sobre tot en l'aspecte humà.
"L'Amèrica anglosaxona. (...) El Canadà i els EEUU van ser colonitzats més tard que els països iberoamericans, principalment per part dels anglesos i altres pobles anglosaxons. Per això la major part de la població és blanca, d'ascendència europea, parla anglès i practica la religió protestant. (...)
Iberoamèrica. (...) Aquest territori va ser colonitzat principalment per espanyols i portuguesos. La gran majoria de la població és mestissa, practica la religió católica i parla espanyol o portuguès,... " ( SANTILLANA, 2. p. 62.)
("En el continente americano se pueden distinguir dos grandes conjuntos: La América anglosajona e Iberoamérica. Entre ambas hay grandes diferencias, sobre todo en el aspecto humano.
La América anglosajona (...) El Canadá y los EE.UU. fueron colonizados más tarde que los países iberoamericanos, principalmente por parte de los ingleses y otros pueblos anglosajones. Por eso la mayoría de la población es blanca, de ascendencia europea, habla inglés i practica la religión protestante. (...)
Iberoamérica. (...) Este territorio fue colonizado principalmente por españoles y portugueses. La inmensa mayoría de la población es mestiza, practica la religión católica y habla español o portugués, ..."
De esta manera tan sencilla queda despejada la misteriosa mayoría blanca que habita el norte del continente. Y, de paso, se confirma la mezcla étnica que preside la vida del sur y que, seguramente, explica muchas cosas ...
En el Bachillerato hay una asignatura, de título: "Geografía", que solamente han de cursarla quienes elijan la modalidad de Humanidades o la de Ciencias Sociales. En ella se toca poco la demografía y también se hace de modo global. América Latina es citada cuando se habla de la alta natalidad y del fuerte crecimiento de la población.
Para terminar, si hubiese que hacer un recuento del espacio dedicado a América Latina en los manuales a lo largo y ancho de los temas geográficos, habría que concluir que la media de todas las editoriales no supera las dos páginas en total. Este espacio está repartido en varios volúmenes de alrededor de cien páginas cada uno.
b. La Historia.
Las editoriales acostumbran a reservar la presentación del pasado histórico para los niveles educativos más altos de la ESO, para los dos últimos cursos ( 3º y 4º) y los últimos créditos. Una de las razones de tal decisión es que ya se le supone una cierta madurez al alumnado (15 y 16 años) que les permite entender y asimilar adecuadamente los procesos históricos y su causalidad, atendiendo a las variables de espacio y tiempo.
América Latina, en el discurso histórico general, aparece en contadas ocasiones e instantes muy concretos, como a continuación se verá.
El continente americano suele aparecer en las planas de los manuales tardiamente, cuando ya se llevan recorridas muchas páginas, muchas culturas y varias etapas del pasado humano: precisamente cuando algunos europeos, terminando el siglo XV, se tropiezan con este continente. Pocos libros de pocas editoriales (unas cinco, en total) dedican algún espacio a comentar brevemente aspectos relacionados con la vida en América antes de la llegada de los europeos. Para ser más exactos las breves referencias a los pobladores del continente americano se reducen a unas líneas destinadas a mencionar las tres culturas más conocidas: la azteca, la maya y la incaica.
El espacio dedicado a estas sociedades organizadas en suelo americano autóctonamente durante siglos es muy reducido: va de las dos líneas por cultura en la editorial
SANTILLANA, a las 15 en EDEBE. Estas escasas referencias van incluidas en un tema que puede titularse 'Los Descubrimientos Geográficos' o 'El mundo se hace grande' y que se centra en explicar hechos ya conocidos desde el punto de vista europeo. De los pocos libros que ofrecen información sobre las mencionadas culturas americanas, los de la editorial EDEBE son los que la presentan de modo más correcto, los que dedican más espacio y los únicos que la incluyen en el tema 'La Edad Media', como algo previo a la expansión europea hacia occidente (EDEBE, 2, p. 212-214). En el polo opuesto está el tratamiento que hace un libro de la VICENS-VIVES :
"Quan hi van arribar els europeus, molts pobles amerindis es trobaven en un estadi cultural que podríem anomenar prehistòric, perquè no coneixien l'escriptura i feien servir la pedra com a material bàsic, i tot i que vivien de l'agricultura, no coneixien la roda ni tenien animals de tir.
"Cultures històriques principals. Els amerindis de les prades del nord eren tibus seminòmades que vivien de la caça i els del con sud eren pobles molt primitius. Tot i així, hi havia algunes cultures que es consideren històriques per l'important grau de desenvolupament que havien assolit quan hi van arribar els europeus (...): la cultura asteca, la maia i la incaica..." (VICENS-VIVES, 4, p. 44)
( "Cuando llegaron los europeos, muchos pueblos amerindios se encontraban en un estadio cultural que podriamos llamar prehistórico, ya que no conocían la escritura y usaban la piedra como material básico, y aunque vivian de la agricultura, no conocían la rueda ni tenían animales de tiro.
"Culturas históricas principales. Los amerindios de las praderas del norte eran tribus seminómadas que vivian de la caza y los del cono sur eran pueblos muy primitivos. Con todo, había algunas culturas que se consideran históricas por el importante grado de desarrollo que habían conseguido cuando llegaron los europeos (...): la cultura azteca, la maya y la incaica" )
Al hacer una somera alusión a estas tres culturas el mismo manual afirma que los aztecas eran agricultores; de las otras dos dice exactamente lo mismo: 'también eran agricultores'. De los mayas que "van aixecar bonics temples i palaus" ( "levantaron bonitos templos y palacios") y de los aztecas que "conocían el arco, la flecha y las lanzas". En ningún caso cita un solo cultivo, una sola técnica agraria o similar, ni artesanía. Y la única tecnología citada para las tres culturas son el arco, la flecha y las lanzas.
Dentro de los mismos temas ya mencionados: "Descubrimientos geográficos", "El mundo se hace grande" o la "Ampliación del mundo conocido", la mayoría de las editoriales se paran a relatar la llegada de los europeos al continente americano y la conquista del mismo. Casi todas ellas mencionan con mayor o menor detenimiento a Colón y sus viajes Y son también mayoría las que siguen usando el concepto Descubrimiento para denominar la llegada de Colón a Guanahaní.
En cambio, son minoría las que mencionan de manera escueta el proceso de conquista. Casi todas se contentan con relatar la ampliación de horizontes que hacen los europeos. Es de destacar, como algo excepcional, la biografía de Malinche que se incluye en un libro de la editorial BAULA (1, pag. 100-101) , asi como, las dos páginas que SANTILLANA dedica a la controversia sobre la conquista, con puntos de vista enfrentados ( 4, p. 104-105). Resumiendo, el tratamiento otorgado a la llegada de los europeos y a la conquista es escaso -menos de una página, en general- con las excepciones de Barcanova y Santillana.
Lo que podemos llamar la Época Colonial (ss. XVI a XVIII) se despacha rápidamente en el saco de consecuencias de los descubrimientos, porque luego los libros deben dedicar toda su atención a la historia Moderna ... de Europa, se entiende. En efecto, excepto Santillana y Vicens-Vives, las editoriales ventilan la época colonial en pocas líneas y como una consecuencia de los descubrimientos. «Y .. qué dicen ? Pues, la mitad habla de la disminución de la población indígena y, unido a ello, del tráfico de esclavos, aunque sin especificar y en dos o tres líneas. Algunos se paran a comentar la organización del trabajo en las colonias, el comercio con Europa y la introducción de nuevos cultivos en el viejo continente. Todos los manuales dedican muy poco espacio a este apartado -exceptuando Edebe y Santillana- y siempre desde la perspectiva de la dependencia de Europa. Por cierto, exponen dos o más consecuencias para América y otras tantas para Europa, pero nunca se acuerdan de mencionar África, que soportó la más cruel y violenta sangría de las innumerables que en el mundo han sido.
Antes de abandonar este período quiero referirme a algunas sorprendentes afirmaciones vertidas en determinados volúmenes. En 'El Mundo Moderno' (McGRAW-HILL, 6, p. 12) consta que los productos importados por Europa desde América son: "la patata, el maiz y el azúcar" . En 'Mediterrània 4' (VICENS-VIVES, 4, p 52) se hace una larga alusión a la colonización, a la hispanización y cristianización de los indígenas americanos, argumentando que la colonización se basó en la fraternidad y la promoción de los indios, o que
"els indis van anar adoptant algunes de les novetats tècniques d'Europa: productes agrícoles, animals domèstics, eines de treball. Paral.lelament, van adoptar dos elements bàsics de la civilització dels conqueridors: la llengua i la religió; és a dir, la llengua castellana i la religió catòlica"
("los indios fueron adoptando algunas de las novedades técnicas de Europa: productos agrícolas, animales domésticos, instrumentos de trabajo. Paralelamente, adoptaron dos elementos básicos de la civilización de los conquistadores: la lengua y la religión; es decir, la lengua castellana y la religión católica.")
Siguendo el repaso del pasado del continente americano es fácil comprobar que en los manuales, hechos los pertinentes comentarios a la llegada de los españoles y europeos a América y alguna alusión a su instalación en el continente, no vuelven a mencionarse esas tierras hasta la centuria decimonónica, en la que las apariciones de informaciones relacionadas con América Latina son bien escasas.
De todos los manuales de ESO que dedican sus páginas al s. XIX, solamente dos, concretamente de las editoriales EDEBE y TEIDE, citan el proceso de independencia de las colonias americanas de España. Los demás guardan silencio. El libro de la primera (3, p.129) hace un buen relato de media página e incluye un mapa, todo ello, eso sí, dentro del tema correspondiente de la historia de España de comienzos del siglo XIX. El de TEIDE (6, p. 178) le dedica 6 líneas, en el correspondiente tema de historia de España. Y nada más. Del resto de lo acontecido a lo largo del s. XIX en el basto territorio latinoamericano no vuelve a salir nada. Tampoco se encuentran líneas dedicadas a las últimas independencias de 1898.
Ahora bien, hay cuatro manuales de otras tantas editoriales (BARCANOVA, BAULA, McGRAW-HILL y SANTILLANA) que sí se ocupan de la independencia de los EEUU. Casi siempre a tenor de la Revolución Francesa, estos manuales se extienden a lo largo de media o una página exponiendo los pormenores del proceso independentista norteño. Estos mismos volúmenes caen en el más profundo mutismo cuando se trata de las independencias de las tierras de más al sur .
Los libros de bachillerato, por su exclusiva dedicación a la historia contemporánea, sí que prestan atención a América Latina en el siglo XIX. Pero, en contra de lo que se pudiese pensar, solamente lo hacen en los aspectos ya mencionados: las independencias de comienzos y de finales de siglo. Con todo, hay que distinguir entre los libros de las dos asignaturas: la 'Historia', obligatoria para todos, y la 'Historia del Mundo Contemporáneo', solamente para las dos modalidades de letras del Bachillerato. En los manuales de esta última sucede que en el de SANTILLANA no se menciona América Latina en todo el siglo, y en el de McGRAW-HILL solo se comentan las independencias de los años diez y veinte (11, p. 57) , en el tema 'Liberalismo y nacionalismo' y dentro del apartado 'La Europa de las Revoluciones' . En los manuales de "Historia" (Historia Contemporánea de España y, en este caso, de Cataluña) se hace referencia a los dos procesos independizadores, dedicando, por término medio, unas dos páginas a cada uno de ellos; los libros disponen de 380 o 430 páginas para ocuparse de los siglos XIX y XX. El libro de CASTELLNOU hace una breve alusión al acabar la Guerra de la Independencia, ya que una de sus consecuencias fué : " la pèrdua de l'imperi colonial americà, el qual aportava una important font d'ingressos i un ampli marcat per a la burgesia comercial i industrial" (5, p. 18) ( " la pérdida del imperio colonial americano, el cual aportaba una importante fuente de ingresos y un amplio mercado para la burguesía comercial e industrial"). Y nada más.
Si pasamos al siglo actual, en el que tantas y tantas cosas han sucedido al sur del rio Grande, que tantas y tantas veces ha ocupado y ocupa titulares y páginas en la prensa y teniendo en cuenta que vivimos un presente que apuesta fuerte por la solidaridad entre el Norte y el Sur, ... esperamos encontrar los volúmenes llenos de referencias precisas y correctas a América Latina. Pues no. Para la ESO, solamente cinco manuales de cuatro editoriales hacen breves alusiones. Éstas se hallan todas a finales del siglo, en la actualidad; a lo largo del siglo no sucedió nada reseñable, al parecer. De las pocas y breves menciones, dos manuales las titulan 'conflictos': "Geografía de los conflictos fronterizos en América Central y Sur" (CASALS, 3, p. 41 ) y "Conflictos en América" ( McGRAW-HILL, 8, p. 17). En el de la editorial CRUÏLLA ( 3, p. 244) únicamente se cita "la Revolución Comunista en Cuba" y se acompaña el escaso texto con una foto de Fidel Castro empuñando un fusil. Los dos párrafos que quedan son de dos libros de SANTILLANA. En uno de ellos se puede leer un apartado titulado "Iberoamérica en la década de los 70" (7, p. 116) y nada más; en el otro, en el tema de la 'Economía Global', se dedican 4 líneas, cuatro, a Iberoamérica, dentro del apartado: "Panorama de los Paises Subdesarrollados" (8, p. 98). Y, unas páginas después, un apéndice que reza "Cuba, un país aislado".
Los libros de Historia Contemporánea de Bachillerarto no van nada mejor. De los consultados, solamente los de la asignatura 'Historia del Mundo Contemporáneo' dedican espacio a las áreas latinoamericanas. El de la editorial McGRAW-HILL tiene un tema de unas 10 páginas titulado "Indigenismo y revolución en Iberoamérica" (11, p. 347-358); y el de SANTILLANA dedica otro bajo el epígrafe: "Iberoamérica Contemporánea" ( 11, p. 306-324). En cambio los de 'Historia' (Historia de España) no dicen ni mu, ni tan solo por una cuestión de relaciones internacionales, ni en pro de las cumbres Iberoamericanas. Nada.
c. Antropología
Antes de finalizar el repaso del contenido de los libros de texto, quiero hacer algunas referencias a determinados comentarios y afirmaciones que circulan por las páginas de los manuales y que se pueden incluir genéricamente bajo el epígrafe de antropología. Desde este punto de vista, los manuales hacen pocas alusiones ya que las escasas líneas dedicadas a Latinoamérica se centran en los aspectos geográficos e históricos propiamente dichos. Pero algunas si hay y, curiosamente, tienen ciertas similitudes entre si.
Una de las constantes que se repite en los manuales es la de presentar a los latinoamericanos como poblaciones indígenas primitivas. Esta calificación se ofrece tanto en el pasado como en el presente. En torno a la llegada de los europeos a América se pueden leer comentarios como que fueron conquistados porque tenían "un nivel técnico inferior" (TEIDE , 3, p. 116 ), o que "es trobaven en un estadi cultural que podríem anomenar prehistòric..." ("se encontraban en un estadio cultural que podríamos llamar prehistórico, ...") o que "els amerindis del con sud eren pobles molt primitius" ("los amerindios del cono sur eran pueblos muy primitivos")
(V-VIVES 4, p. 44)
Para la actualidad hay más ejemplos. Por un lado, se incluyen en esa concepción la inmensa mayoría de las ilustraciones que acompañan los textos sobre América Latina: yanomamis, cholos, indígenas guatemaltecos. Pero no faltan textos que afirmen que hoy por hoy tambén siguen siendo así las poblaciones de aquel subcontinente: "A l'interior de la selva només hi solen viure pobles primitius com els indis del Brasil..." ("en el interior de la selva solamente suelen vivir pueblos primitivos como los indios del Brasil" ) (SANTILLANA,1 p. 40), o uno ya citado que razona sutilmente por qué la población de América del Norte es blanca y el porqué la población de Iberoamérica "es mestiza, practica la religión católica y habla español o portugués" (SANTILLANA, 2, p.62)
Con todo, y a pesar de querer plasmar esta intención de vender la imágen indígena, primitiva, a veces se cometen errores: " (En Amèrica Llatina) La població indígena continua sent molt important, sobretot al Perú, Bolívia, Xile i Brasil" ( " {En América Latina} La población indígena continúa siendo muy importante, sobre todo en Perú, Bolivia, Chile y Brasil") (EUMO, 9, p. 52) «Y Ecuador? «No tiene más peso la población indígena en Guatemala que en Chile?
Otra de las ideas que se sugieren más o menos explicitamente, es la de tratar de justificar la posición de los europeos en determinados momentos de la historia. En el pasado, por ejemplo, se puede tratar de justificar la disminución de la población, su explotación o la colonización por el hecho de que los que habitaban las tierras del continente recien encontrado, eran primitivos, eran prehistóricos, ... Este es ,seguramente, el caso del texto siguiente:
"El descobriment de Colom va posar en contacte les civilitzacions americanes amb Europa. Quin impacte demogràfic va tenir el descobriment per als pobles americans? Sens dubte, negatiu. Quan una civilització tecnològicament superior, i amb mitjans militars i recursos demogràfics potents, s'introdueix en l'àrea territorial d'una altra civilització amb un nivell tècnic inferior, aquesta última perd la seva originalitat" (TEIDE, 3, p. 116)
("El descubrimiento de Colon puso en contacto las civilizaciones americanas con Europa. «Qué impacto demográfico tuvo el descubrimiento para los pueblos americanos? Sin duda, negativo. Cuando una civilización tecnologicamente superior y con medios militares y recursos demográficos potentes, se introduce en el área territorial de otra civilización con un nivel técnico inferior, ésta última pierde su originalidad" )
Para el presente también hay manifestaciones que pueden despistar o no; puede que su intencionalidad esté muy clara. En un apartado que se titula 'el relativismo cultural', en el que se afirma que "L'anomenat relativisme cultural consisteix a acceptar les diferències culturals i reconèixer que tota cultura és digna de ser respectada, ..." ("El llamado relativismo cultural consiste en aceptar las diferencias culturales y reconocer que toda cultura es digna de ser respetada..".), comienza el citado apartado con esta aclaración:
"Tot i la varietat de cultures, podem pensar que l'occidental és la més perfecta perquè s'identifica amb el món desenvolupat i amb la societat del benestar. Però ni hi ha cap cultura superior o millor que una altra, simplement són diferents" (EDEBE, 4, p. 38)
("A pesar de la variedad de culturas, podemos pensar que la occidental es la más perfecta porque se identifica con el mundo desarrollado y con la sociedad del bienestar. Pero no hay ninguna cultura superior o mejor que otra, simplemente son diferentes" )
Puede que sea eso, que la occidental sea sencillamente la más diferente de todas.
3. Conclusiones
Tras el conciso repaso de los contenidos de los manuales sobre América Latina, es hora de volver a la pregunta inicial: «qué visión de esas tierras y esas gentes extraen los miles de jóvenes que pasan por las aulas españolas?
Antes de pasar a enumerar los rasgos más sobresalientes encontrados, quiero detenerme en hacer algunas matizaciones generales sobre los libros de texto consultados y analizados.
Primeramente, decir que los manuales actuales son atractivos, están elaborados a partir de un buen maquetaje y de una importante y diversificada parte gráfica. Su lectura resulta, en principio, agradable y fácil. Lejos han quedado las enciclopedias Álvarez, ahora rememoradas por nostálgicos de no sé bien qué y por agudos y sugerentes estudios ambientados en un florido pensil. Otra cosa es su contenido que, muchas veces abusa de un vocabulario no apropiado para las edades de sus destinatarios y, casi siempre, faltos de glosarios o pequeños diccionarios a los que puedan recurrir cuando se tropiezan con términos de difícil comprensión para mentes de 14 años o 15 años.
Recordar, así mismo, que son, básicamente, libros para la ESO y algunos para el nuevo Bachillerato; que han sido aprobados por las autoridades educativas, ya sean éstas del Ministerio o de la correspondiente Comunidad Autónoma. Los destinatarios de los volúmenes impresos son chicos y chicas que reciben por primera vez -y en muchos casos también por última- y en la escuela, una panorámica del presente y del pasado de tierras lejanas a sus lugares de residencia. Que, entrando al mismo tiempo en la vida y en la aldea global, necesitan saber cosas que suceden o existen más allá del horizonte por donde ven cada día salir el sol.
Decir, por último, que los contenidos de ciencias sociales que reciben en la ESO son, globalmente, muy similares a los que habían de asimilar hasta hace poco tiempo en la EGB o en el BUP. Es cierto que ha habido algunos cambios en la organización y secuenciación de los contenidos, en la introducción de algunos temas nuevos (feminismo, etc.) -colados en apéndices, una vez expuesto lo verdaderamente importante; que ahora se insiste más en trabajar técnicas, procedimientos, etc.. Pero, la perspectiva general no ha variado mucho. La geografía que se hace llegar al alumnado es descriptiva, falta de visiones comprometidas, críticas con determinados conflictos, sean estos del tipo que sean. La descripción, además, se hace de las realidades más cercanas a las de los jóvenes. Si es la historia, los temas a repasar son los tópicos del pasado europeo, ordenados por edades medias, modernas, etc. y redactados, en muchos casos, con un lenguaje difícil, trasnochado y sexista. Siguen sin aparecer las nuevas miradas (interculturalidad, diversidad, mujer, ...) y los nuevos campos abiertos por la investigación.
Después de este preámbulo, veamos las conclusiones sobre el tratamiento de Latinoamérica por parte de los manuales escolares:
a. La realidad pasada y presente de América Latina aparece muy poco en los manuales. Esto es algo tan evidente que puede constatarse con una simple ojeada a los índices de los manuales de una o de todas las editoriales. La presencia latinoamericana es mucho menor de lo que le hubiese correspondido si se hubiesen seguido criterios objetivos y geográficos como la extensión de su superficie o el número de sus habitantes. América Latina ocupa, aproximadamente, el 13% de las tierras emergidas de este planeta azul y su población representa más del 10% del total de la Humanidad. Pues bien, tras un pormenorizado recuento del espacio dedicado a las tierras y las gentes que nos ocupan en los manuales de todas las editoriales consultadas, y siendo muy generosos en el promedio de páginas que se destinan a estas regiones( unas 5) y contando a la baja el número de páginas que suman los libros de los créditos comunes solamente ( más de 900), sale que América Latina ocupa !menos del 0,5% de la superficie de nuestros manuales!!
Esta escasa aparición puede deberse a dos cosas:
"4. Sociedades históricas
-Hegemonía y decadencia de la monarquía hispánica: la colonización de América y el impacto recíproco; ....
-Formas de vida y organización social en uno de los grandes imperios asiáticos o de la América precolonial.
8. Participación y conflicto político en el mundo actual
-España en el mundo: La Comunidad Europea e Iberoamérica. "
A la hora de aplicar estas directrices centrales a Cataluña, el Departament d'Ensenyament de la Generalitat ha elaborado los respectivos objetivos y contenidos. En todos ellos, tanto geográficos como históricos no se menciona ni una sola vez la palabra América, menos aún Latinoamérica. Los únicos espacios concretos que se pueden leer son España, una vez, y Cataluña, dos veces.
Si al olvido de las autoridades educativas sumamos que, según los principios de la Reforma Educativa, el aprendizaje se produce por la construcción de representaciones o modelos mentales propios que cada persona edifica su propio conocimiento, podemos llegar a la conclusión de que no interesa llenar al alumnado de contenidos externos, sinó proporcionarle los instrumentos necesarios para que ellos mismos se construyan sus conocimientos. Aplicados estos principios al aula o a un libro de texto representan, entre otras cosas, reducir la cantidad de contenidos, de información. En geografía e historia, si hemos de reducir, ... «de dónde vamos a eliminar información? «A que no adivinan?
No extraña, con estas orientaciones y planteamientos, que las editoriales limiten la geografía a la aplicación de conceptos al estudio del medio inmediato al alumnado y la historia a un repaso del pasado del contiente europeo.
En el caso del nuevo Bachillerato no existe la disculpa de la ordenación de los contenidos para justificar las ausencias puesto que las asignaturas están bien delimitadas, con unos claros programas, especificados por las autoridades educativas. Una vez más los porcentajes del espacio destinado a América Latina en estos libros no superan los logrados por los manuales de la ESO. Seguimos en las mismas.
b. Los escasos contenidos relativos a América Latina se encuentran en temas o en lugares muy concretos y puntuales. La lectura de los manuales deja entrever que existe unanimidad y acuerdo entre las editoriales para que América Latina salga poco y lo haga siempre en los mismos temas. Es curioso, pero cierto.
En los temas geográficos, como ya se ha mencionado, es usual que, al comienzo de la ESO, se haga un corto comentario descriptivo del continente americano. A continuación, en los sectores económicos también es habitual encontrar alusiones en la agricultura de rozas o itinerante y a la hora de dividir los paises en desarrollados y subdesarrollados.. Y, si hay que dejar claro que todavía hay lugares de la Tierra donde no se sabe controlar la natalidad, pues entonces vuelve a surgir Latinoamérica. Estos son los lugares comunes en los que es más frecuente tropezarnos con americanos 'del sur'.
Si se trata de exponer el pasado histórico, Latinoamérica saldrá cuando a la Historia Europea le convenga, cuando le interese. Así, es fácil encontrarla entre el siglo XV y XVI, cuando el "tropezón"; durante el XVII y XVIII ya no, porque no interesa -hay que dedicar todo el tiempo y el espacio a las monarquías absolutas y a revoluciones industriales- y, más tarde, con un poco de suerte en las independencias y algo, poco, en la actualidad.
Leyendo los manuales escolares de historia, que son la síntesis, la quinta esencia de la historia más oficial, tengo la sensación de que la Historia es una flota de barcos que navega por un mar muy amplio y largo. La flota está compuesta por unos pocos barcos. Los nombres de los más grandes son África, Ásia, América, Oceanía y Europa, que es con mucho el más grande y el que va en medio y ligeramente adelantado. La flota realiza un periplo y en él va tocando muchos puertos que coinciden con los momentos estelares del pasado de la Humanidad. Pues bien, todos los barcos, a medida que avanzan -y dependiendo de lo que suceda o deje de suceder-, usan una propiedad extraordinaria que es la de poder convertirse en submarinos y desaparecer de la superficie. Y, de este modo, puede haber navegando en una de las travesías dos barcos solamente, o tres o cuatro; puesto que, como ya he dicho todos tienen la cualidad de desaparecer bajo el agua. «Todos? ¡Nooo!! Hay uno, el más grande que nunca desaparece y siempre va en medio y adelantado. Los demás, a su lado parecen guadianas marinos que ora flotan, ora se hunden, a merced de ciertas órdenes que parecen venir de ese barco más grande que siempre va en medio.
c. La poca presencia de Latinoamérica en los manuales y el hecho de que ésta se sitúe en los temas que lo hace, lleva a dar la visión de que sus pobladores son pobres, atrasados y dependientes. Si se repasa mentalmente en qué temas y actividades son puestos como ejemplo los latinoamericanos «qué se va a pensar de todos ellos? Si los libros le estan diciendo a una niña de 14 años que eran y son primitivos, que cuando aquí se construían grandes ciudades y catedrales, los americanos eran todavía prehistóricos, «qué se espera que deduzca esa adolescente? Si en otro libro se les está inculcando a niños de la misma edad que "de la misma manera que en Bolivia, el cultivo de la coca es en el Perú la actividad agrícola principal" ( y esto escrito sin más explicaciones), estos jóvenes que oyen hablar todos los días de drogas «que conclusión extraerán de esa lectura? «Se preguntarán, acaso, qué comen o, por el contrario, entenderán de una vez por todas porqué hay hambre en esos dos países? Yo me pregunto «de dónde han sacado la información? «qué quiere decir que es la actividad agrícola principal? « Significa que es la que ocupa un mayor número de Ha.? «Que es la de mayor producción en Tn.? « O que es la que da más beneficios? Todavía no he leido en ningún manual escolar que el comercio más rentable de algunos países del Norte sea el narcotráfico. «Será porque no hay datos fiables?
Al leer que EEUU y Canadá fueron colonizados por pueblos anglosajones, y que por eso la población es blanca y que Iberoamérica lo fué por españoles y portugueses, y ahora la población es mestiza... «qué pensar? Si la casi totalidad de las fotografías de latinoamericanos son aborígenes amazónicos, andinos o guatemaltecos... «no está clara la visión que nos quieren ofrecer?
Releyendo los párrafos anteriores parece no haber duda del determinismo histórico que preside el discurso ideológico de los manuales. El currículum oculto es muy evidente.
d. Lo que ofrecen los manuales no hace otra cosa que reforzar la visión presentada por la televisión y los medios de comunicación en general. Los hechos acaecidos en América Latina que son noticiables en este país siempre tienen como denominador común una epidemia, alguna catástrofe natural, destrucción de la naturaleza, la pobreza, el hambre o similares. No se debe olvidar que, cada vez más, los espacios dedicados a Latinoamérica en los diarios españoles son menores. La Unión Europea monopoliza la mayor parte de las secciones de internacional.
En la misma línea, los manuales escolares se dedican a propagar estereotipos. Estereotipos que la juventud ya recibe por otros medios: la pobreza, el subdesarrollo, la falta de tecnología, etc. De esta reiteración se llega inevitablemente a la creación de prejuicios xenófobos. «Cómo puede ser de otra manera si en sus libros los únicos latinoamericanos que ven fotografiados son aborígenes que contrastan con los europeos que aparecían dos páginas antes? «Cómo, si en los textos solamente se comenta la destrucción de la selva amazónica o que están en la lista de los pueblos del Tercer Mundo?
Entre lo que ven en la televisión, lo que leen en algún diario y la menguada información que les proporcionan los libros, «no concluirán los jóvenes españoles que Latinoamérica es así y está así porque las telúricas fuerzas del determinismo geográfico así lo exigen? El currículum oculto sigue asomando.
e. Todas las conclusiones que se vienen exponiendo se resumen en una sola: el discurso gráfico y literario de los libros de texto está presidido por un eurocentrismo recalcitrante. Prestar tan poca atención a lo que no es europeo, hacerlo, además, en los temas que lo hacen, calificarlos de pobres, atrasados, de que están como están porque no saben arreglárselas solos, ... eso es eurocentrismo del bueno.
Por si hay alguna duda, voy a poner algunos ejemplos de los muchos que abundan. Para empezar, lo encontramos en los currículums oficiales del MEC y de la Generalitat de Cataluña. Las únicas citas a América o Iberoamérica están incluidas en temas de historia de España. Quiero llamar la atención sobre dos de las referencias. Una se halla en un apartado de los contenidos donde se propone el estudio de "uno de los grandes imperios asiáticos o de la América precolonial". No tengo nada en contra del conocimiento y estudio de las culturas asiáticas, muy al contrario; pero, históricamente « nuestras relaciones con las culturas asiáticas y con el continente americano han sido igual de intensas y de continuadas? Y lo que ya rebasa el vaso, la botella y la tinaja es la tercera alusión: "España en el mundo: La Comunidad Europea e Iberoamérica" «No tenemos que dispensar a Latinoamérica otro tratamiento más extenso y respetuoso; más autónomo? En los contenidos diseñados por la Genertalitat de Cataluña ya no se hace mención alguna a América, aquí el etnocentrismo dicta el silencio administrativo. De todos modos, a la hora de exponer la lista de objetivos generales que han de conseguir los alumnos a lo largo de la ESO, siempre hay uno que demanda respetar todas las culturas y la diversidad lingüística y cultural. (MEC, n› 3 -p. 19- y Generalitat, n› 8 -p. 42). Ante todo el expediente que quede cubierto.
En los libros de texto el eurocentrismo es igualmente evidente, conforma la columna del currículum oculto de las ciencias sociales. No vale como excusa que los currículums oficiales pidan dedicar poco o ningún espacio a Latinoamérica, puesto que la flexibilidad que se les brinda para ordenar los contenidos de diversas maneras, también les permite dedicar más o menos texto a determinados temas y áreas geográficas. La prueba está en que de unas editoriales a otras se ven importantes diferencias, como comentaremos más adelante.
El eurocentrismo en un libro se puede entrever por el absoluto silencio sobre América Latina. Se aprecia, así mismo, en actitudes de desprecio hacia "el otro", el no-europeo. Un ejemplo: "A pesar de la variedad de culturas, podemos pensar que la occidental es la más perfecta ..." , como reza un manual de EDEBE al tratar el relativismo cultural. Lo mismo cuando se mencionan los hechos latinoamericanos en la historia de Europa: la independencia de América Latina en un apartado que se titula "La Europa de las Revoluciones" (McGRAW-HILL, 11, p. 57). Otro por el mismo precio: en la colonización española, "los indios fueron adoptando algunas novedades técnicas de Europa (...) Paralelamente, adoptaron dos elementos básicos de la civilización de los conquistadores : la lengua y la religión (...)" «ªCómo se atreven a decir que los adoptan cuando fueron impuestos a sangre y fuego!?
Más de lo mismo: cuando se vierten afirmaciones erróneas, usando un lenguaje equívoco, ambiguo, que a primera vista semeja correcto. Así, poner un planisferio en el tema de los descubrimientos geográficos con el título "El mundo conocido" (McGRAW-HILL, 5, p, 10). «Conocido para quién? «Los no-europeos no conocían nada? De igual modo, incluir en el tema "La alimentación a lo largo del tiempo" un apartado que se dice 'nuevos cultivos y mecanización' , y en él escribir: "D'América va arribar la patata, el blat de moro, el tomàquet i el tabac, que es van divulgar i conrear ámpliament a Europa" (TEIDE, 3, p. 37) ("De América llegó la patata, el maiz, el tomate y el tabaco, que se divulgaron y cultivaron ampliamente en Europa") ¿ Pero, ... de qué están hablando, de la alimentación o de la alimentación en Europa? Hablando de alimentación y del trabajo de los indios que le obligan a hacer los españoles, atraverse a decir: "per tal de desenvolupar l'agricultura i obtenir beneficis (...)" ("para desarrollar la agricultura y obtener beneficios") (VICENS-VIVES, 4, p. 52) ¿Quién podía dar clases a quién sobre agricultura en el siglo XVI, los españoles a los americanos, o éstos que cultivaban intensivamente en las chinampas o en las terrazas incaicas a los primeros? El desarrollo que llevaron a cabo los españoles puede verse en las terrazas abandonadas desde hace centurias en el Perú, por ejemplo.
Hay más. Actualmente, "un dels elements que defineixen la cultura llatinoamericana (es) ... el llegat cultural de les antigues i desenvolupades cultures prehispániques" (EDEBE, 4, p. 37) ("uno de los elementos que definen la cultura latinoamericana {es} ... el legado de las antiguas y desarrolladas culturas prehispánicas") ¿Porqué prehispánicas? O usar continuamente el concepto Descubrimiento de América para querer decir que Colón y sus compañeros llegaron a Guanahaní. O afirmar que los mayas "levantaron bonitos templos y palacios" . ¿Los manuales llaman bonitos al Partenon o a la catedral gótica de León; o al palacio de Versalles?
El eurocentrismo de los manuales lo que hace, en suma, es presentar las realidades, los aspectos de Latinoamérica que más nos separan, que marcan las diferencias. Está evidenciando "lo otro", lo que no es europeo, a fin de afirmar la europeidad y enfrentarla a lo que no lo sea. Es totalmente rechazable que los manuales de este país den a América Latina el trato de lo extranjero, de "lo otro". En nigún libro he encontrado ni la más mínima sugerencia a la historia común, a la proximidad. Mientras dentro de los muros de la escuela catalogamos a Latinoamérica como parte de "lo otro", fuera, en nuestras calles, el Ministerio de Interior y la policía se encargan de hacer lo mismo con los latinoamericanos. Vergonzoso.
No es de extrañar, por tanto, que este discurso genere actitudes xenófobas y racistas. Mucho más si se ayuda desde los manuales con razonamientos como el expuestro en un libro de SANTILLANA, donde se justifica que la población de América del Norte es blanca porque fué colonizada por anglosajones y la de Iberoamérica es mestiza, porque fué colonizada por españoles y portugueses; o con la afirmación de que la cultura occidental es la más perfecta.
Me ha sorprendido que los manuales no insistan más en colgarle a los países latinoamericanos actuales la etiqueta de violentos, de conflictivos. En tres ocasiones he comprobado que una de las características actuales descritas es la de la conflictividad. Ha sido en el c.v. "Geografia dels Conflictes" de Casals( p. 41), en otro de McGraw-Hill (8, p. 17) y en el libro de Historia de Cruïlla (3, p. 244) . Una de las maneras que tiene el eurocentrismo de diferenciar, de marcar las distancias, es calificar a los otros de violentos, molestos, desestabilizadores (ver, a este fin, el trabajo recientemente publicado: "El Islam en las Aulas", Icaria, 1997). En el caso que nos ocupa los manuales optan por el silencio, por el desprecio. En el mundo de la globalización aldeana América Latina no existe.
Para terminar con las alusiones al eurocentrismo cito escuetamente una recomendación de la UNESCO para que la educación sea
" no sexista, no eurocentrista, y defensora de los valores de la paz, la solidaridad, la tolerancia, la diversidad y el respecto al medio ambiente y a la dignidad de la persona.
f. Los manuales no colaboran en la puesta en práctica de uno de los pilares de la Reforma Educativa: el constructivismo. Según el mismo, el aprendizaje se produce por la construcción de representaciones o modelos mentales propios; cada alumno ha de edificar su propio conocimiento. Desde este presupuesto, el concepto mismo de libro de texto resulta un tanto ajeno. Tratando de seguir las huellas del constructivismo en los libros de la ESO, he observado las actividades y ejercicios que proponen en cada tema o al final del mismo. Las actividades responden, en más del 90%, a los contenidos exactos que se pueden leer en el tema, una página o dos antes. Los manuales, pues, invitan a la memorización y a un aprendizaje cerrado, autoalimentado y acrítico. En muy pocos casos se invita a la investigación, a la comparación, a establecer relaciones entre unas realidades y otras, entre el libro y la vida. Se continúa con la cultura de la ficha, puesta en práctica en la EGB y consistente en responder a preguntas mediante la reproducción mimética de trozos de texto que los alumnos encontraban -y ahora encuentran- sin dificultad en su manual escolar. Los manuales fomentan una escuela reproductora de la ideología dominante.
g. Las fotografías, la iconografía, que acompaña al texto en los manuales, recalca la visión dada por la parte escrita. Por si la lectura de unas páginas no le deja claro a los adolescentes cómo han de ver Latinoamérica, las fotografías le ayudan a entenderlo.
En estas jornadas presento una exposición sobre el material gráfico de los libros de texto: "La imagen de América Latina en la Escuela", al final de la cual hay unas conclusiones generales. Muy resumidamente citaré las líneas que sigue la iconografía:
h. No todas las líneas editoriales son iguales. A la hora de querer hacer una catalogación de las editoriales partiendo del tratamiento que dan a América Latina me ha costado, ya que la uniformidad en la manera de plasmar las realidades latinoamericanas hacía que todas las líneas semejasen idénticas. Aún así, he podido hacer algunos grupos, con dos salvedades: una, no las citaré todas, puesto que de algunas he consultado pocos manuales y no me permite emitir un juicio sobre sus orientaciones y, dos, lo haré solamente sobre la ESO; los libros del nuevo Bachillerato son todavía muy pocos.
Primeramente, por el modo de agrupar los contenidos he podido ver que:
1. Unas son más convencionales, más tradicionales, sin que estos adjetivos porten ninguna carga negativa. LLamo así a las editoriales que separan claramente los contenidos geográficos de los históricos; unos créditos son de geografía física, otros de historia Media y Moderna, etc. Es el caso de la mayoría.
2. Otras, en cambio, son innovadoras en la distribución de las materias. Casi siempre van trabajando el espacio y el tiempo a la vez. Son pocas y el calificativo de innovadoras no implica que sean mejores, ni peores. Es el caso de EUMO, que dedica los siete primeros créditos comunes a la geografía, a la antropología y a la educación cívica, con contínuas referencias históricas. Solamente el octavo es puramente histórico. Lo mismo sucede con TEXT, que combina geografía e historia en sus textos, al igual que TEIDE, en su línea editorial estructurada por créditos. TEIDE parece tener dos líneas de manuales, una que se presenta por libros amplios, aglutinando toda la geografía en uno y toda la historia en otro -y que sería una línea tradicional- y otra que presenta los contenidos por créditos independientes (son los cuatro primeros libros de la lista que se ofrece al final). Como sus títulos indican repasa la historia por temas: alimentación, sociedad, agricultura, etc.
Y por la información que dan de América Latina unas
-guardan silencio. Es realmente imposible hallar la menor huella de la existencia de Latinoamérica, a no ser por los mapas generales de relieve, climas o alguna producción. Este es el caso de EUMO que en uno de sus manuales cita a las mujeres de unos pueblos de Chile y nada más. Todas las referencias históricas que va haciendo a lo largo de sus primeros créditos son a Europa.
- otras, dan la información estandard, solamente la que la administración pide y ésta de manera escueta y correcta. Son las editoriales que citan a América en geografía física, algo en la población , algún ejemplo de una actividad rudimentaria y poco más. Y el pasado histórico, en el momento de la invasión europea y un poquillo entre los siglos XIX y XX. Las editoriales que mejor encajarían en este grupo son BARCANOVA, CASALS, McGRAW-HILL, ECIR Y CRUÏLLA/SM. Las dos últimas las incluyo porque sus textos son bastante correctos, dentro de las limitaciones y objeciones tantas veces repetidas. En cambio la parte gráfica carga las imágenes en presentar únicamente aborígenes y otras fotos no muy positivas. Un buen ejemplo lo tenemos en el libro de geografía de CRUÏLLA, de 270 páginas. En él hay algo más de 250 fotografías, de las cuales solo 11 son de América Latina: nueve representan a aborígenes, una las cataratas de Iguazú y otra un 'espalda mojada' en el preciso momento de ser detenido por la policía de USA.
-y otras ofrecen los mismos contenidos que las del grupo anterior, pero con información errónea y contradictoria: EDEBE, SANTILLANA, TEIDE y VICENS-VIVES. La primera es, por una parte, una de las que presenta los contenidos 'standard' de manera más correcta (es la única, por ejemplo, que en la Edad Media incluye las culturas americanas y un poco de historia de África). Pero es capaz de comenzar la explicación del relativismo cultural insinuando que la cultura occidental es la más perfecta y otras incorrecciones que ya han sido enumeradas. SANTILLANA es muy 'standard', pero muy contradictoria: al lado de una imperdonable afirmación errónea ofrece la visión más crítica y abierta del pasado latinoamericano. Es la única que dedica dos páginas a la controversia sobre la conquista de América y otras dos a la polémica sobre la esclavitud; pero, a renglón seguido, sugiere que la población norteamericana hoy es blanca porque esa zona fué colonizada por anglosajones y la sudamericana es mestiza por haberlo sido por españoles y portugueses; o de calificar a los aborígenes de primitivos. Tal vez estas contradicciones vengan de la falta de línea editorial o de la existencia de varios equipos de autores. TEIDE, como ya dije, parece que tiene dos líneas editoriales, una que estaría en el grupo anterior y la otra, la que corresponde a los cuatro primeros libros de la lista -los créditos- que está en esta por méritos propios. Al revisar el pasado histórico a través de temas ( alimentación, agricultura, etc.), aprovecha esta táctica para hacer única y exclusivamente historia europea. Y las pocas veces que América Latina asoma es para machacarla: "Como en Bolivia, el cultivo de la coca es en el Perú la actividad agrícola principal" ; el impacto de la llegada de Colón y de las colonizaciones fué negativo, porque "cuando una civilización tecnológicamente superior, y con medios militares y recursos demográficos potentes, se introduce en el área de otra civilización con un nivel técnico inferior, esta última pierde su originalidad" ( por encima con eufemismos, «o es que se quieren minimizar los efectos de la conquista y de la explotación de Latinoamérica?). El caso de VICENS-VIVES es el más patético de todos. No es que su estructuración y distribución sea como las de la mayoría, no; es clásica y anticuada. Párrafos enteros de texto son los mismos que ya venían en viejos libros del BUP, su lenguaje es trasnochado y arcaico: «Cómo se puede llamar a los incas, a los olmecas o a los chimú prehistóricos? «Cómo se puede escribir que los mayas "levantaron bonitos templos y palacios? «Quién se cree que los españoles iban a América a desarrollar la agricultura? Irían a otra cosa: a cambiarla, a destruir lo que había, pero, «a desarrollar? «Cómo osan decir que los americanos adoptaron la lengua castellana y la religión católica? Es sencillamante insultante que existan algunos libros y que hayan sido aprobados por las autoridades.
4. Propuestas.
No me gustan los libros de texto que actualmente se están publicando para ser usados en las nuevas etapas educativas: en la ESO y en el Bachillerato. Insisto, una y otra vez, en que un manual escolar es un instrumento de aprendizaje destinado a jóvenes que están conformando su personalidad y cimentando sus conocimientos más básicos. Sus contenidos necesariamente han de ser precisos, claros. La información explícita y la ideología subyacente orientan y condicionan la visión del mundo que esas personas llegarán a tener.
El currículum oculto -el eurocentrismo-, denominador común de todos ellos, limita el conocimiento del mundo, en el pasado y en el presente. Y esta limitación les llega al mismo tiempo que internet, que la televisión por cable; les llega en el momento de la globalización en que es necesario conocer lo propio, lo próximo y lo lejano.
Los libros de texto posiblemente sean necesarios, útiles como materiales de ayuda en el aprendizaje. Los libros de texto también son caros. Pero lo que sí han de tener es calidad. Hacer que en sus páginas se respete realmente la diversidad cultural, se fomente la interculturalidad, que sean más democráticos y plurales en la línea que propone la recomendación de la UNESCO, conseguir todo eso es labor de muchos, pero improrrogable.
Las propuestas que siguen van en ese camino y las dirigiré a varios estamentos e instituciones:
-A las Autoridades Educativas les pido que revisen los currículums oficiales, a fin de que sean más plurales, menos privativos; más solidarios. Y, que sean más escrupulosos a la hora de aprobar un manual y que no lo hagan hasta estar seguros de que está en condiciones de llegar a un aula y ser leído, entendido y asimilado por un o una futuro o futura ciudadano/a demócrata. Que el constructivismo sea algo más qu la filosofía de fondo de la Reforma Educativa y que esté presente en las aulas a través de las actividades y demás mecanismos didácticos.
-A la Universidad, haciendo uso de su responsabilidad intelectual, que sea más vigilante con los contenidos y los métodos de enseñanza que se aplican en niveles inferiores al suyo propio. Cuando sea necesario, que exija a las Autoridades Educativas la introducción de cambios en los currículums hasta considerar que estos son correctos. Y a las casas editoriales que modifiquen los actuales contenidos y actividades y que le facilite a estas la posibilidad de actualizarlos constantemente introduciendo los resultados de las últimas investigaciones.
-A las casas editoriales que no vean en los manuales solamente un negocio. Que busquen la confección de libros de calidad en su línea editorial, en el planteamiento de cada volumen y en sus contenidos.
-A los maestros, a los sindicatos de enseñantes y de estudiantes, a las Apas., a las asociaciones de renovación pedagógica, y cualquier otra organización interesada en la enseñanza, que exijan calidad y que velen por que los manuales sean solidarios y sigan las recomendaciones hechas por la UNESCO, ayudando a formar cuidadanas y ciudadanos democráticos.
Por favor, si deciden intervenir, y por la calidad de las actas, hagan constar su nombre, si son estudiantes, licenciados (en qué), doctores, docentes... y su Universidad, donde ejercen o estudiaron.
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