A principios
de los años ochenta comenzaron a desarrollarse en España
unas estructuras institucionales para la difusión del arte
contemporáneo basadas en criterios ligados al boom del
mercado del arte. Se trataba, sin embargo, de una difusión
en la que convivían contradictoriamente la apología
del espíritu posmoderno y la restauración de gestos
y actitudes premodernas y prevanguardistas, y de unas estructuras
legitimadas por un discurso de modernización que se plantearon
sobre todo al servicio de la promoción de la industria
artística, en detrimento de otros modelos posibles de política
cultural para los cuales el mercado no era necesariamente el entorno
privilegiado o legítimo. Hay que tener en cuenta, en cualquier
caso, que estas políticas se iniciaron de forma pragmática
en un contexto en principio carente de museos e instituciones
capaces de garantizar una función pública del arte,
y que estaban enmarcadas en el contexto más general de
las nuevas políticas de modernización administrada
que se pusieron en marcha con el advenimiento de la socialdemocracia
al gobierno. También es necesario resaltar que todo ello
abrió un período en el que las políticas
culturales adquirieron una relevancia sin apenas precedente en
nuestro contexto, alcanzando ocasionalmente el grado de verdadero
buque insignia de las políticas de Estado más generales.
Con el paso del tiempo hemos podido observar
que esas estructuras, uno de cuyos emblemas sería la feria
de arte contemporáneo ARCO, han hecho crecer la sima entre
el arte y la vida social, y han contribuido a crear un gueto autorreferencial,
disociado de cualquier reflexión ética y política
sobre el papel del arte y la cultura en un entorno social y cultural
complejo. El fracaso del modelo resulta hoy aún más
visible cuando se constata que determinadas políticas y
estructuras concebidas en parte a modo de plataforma para el lanzamiento
internacional de los artistas españoles –entendidos
como un producto de marca o una industria nacional más
(como en el cine o la moda)– no acabaron de funcionar como
tales, y que estos artistas no han alcanzado la deseada “normalización”
en el mercado internacional. Un mercado que, en el ámbito
nacional, nunca acabó de despegar; hoy puede afirmarse
que la realidad económica del arte en España está
sostenida por las instituciones públicas (las administraciones,
los museos y centros de arte, las universidades), y sobrevive
como un ámbito productivo caprichoso y precarizado, lo
que contradice los objetivos implícitos de las políticas
de fomento del mercado, orientadas a reforzar el papel de una
“sociedad civil” que casi siempre se simplifica para
asimilarse a la imagen mistificada que el neoliberalismo nos ofrece
de un entorno social libre de antagonismos, cuyas principales
o únicas fuerzas dinamizadoras serían las de la
competencia.
La contradicción que entrañan
las políticas que pretenden promover la necesidad social
del arte, pero que lo hacen desvinculándose de cualquier
necesidad social (más allá de la enésima
actualización de las tradicionales funciones elitistas
de las bellas artes, y de su ocasional maridaje con la neoliberalización
de la cultura), apunta hacia un doble lenguaje que ha estado en
juego en las políticas culturales en España que
han venido dominando desde los años ochenta hasta nuestros
días.
La historia, con todos los matices que se quiera, es más
o menos conocida; pero menos lo son sus interpretaciones disidentes,
y la existencia de otros modelos puestos en juego en los campos
culturales y artísticos de nuestro país en el último
medio siglo, aun de un modo embrionario o testimonial. Al efecto
de divorcio arte-sociedad que se deriva de las políticas
administradas durante los años ochenta hay que sumar la
manera en que este modelo ha oscurecido el conocimiento de otro
tipo de prácticas y contramodelos que han buscado, en épocas
diferentes y de muy diversas formas, complicidades y efectos en
el ámbito público, y aún más en algunos
casos: erigirse como esferas públicas alternativas o de
oposición desde el campo cultural,
vinculadas –en algunos casos manifiestamente–a proyectos
de transformación y democratización social más
amplios.
Desacuerdos es un proyecto de colaboración
institucional entre el MACBA, Arteleku (San Sebastián),
UNIA Arte y Pensamiento (Universidad de Internacional de Andalucía)
y CASA (Centro de Arte de Salamanca) que surge de la voluntad
de erigir un contramodelo historiográfico que desborde
el discurso académico, contribuyendo a sentar algunas bases
para la reconstrucción de una esfera pública cultural
crítica. Historiografiar de forma crítica determinadas
políticas artísticas no puede hacerse sino desde
la puesta en práctica de modelos de gestión cultural
explícitamente nuevos. En este sentido parece crucial la
puesta en marcha de una estructura descentralizada y de colaboración
en red entre instituciones culturales de diversa índole,
que desencadene dinámicas de trabajo que ocasionalmente
desborden los límites institucionales para que otros ámbitos
críticos de la cultura puedan operar sin verse subsumidos
o innecesariamente condicionados.
CURSO
El curso se plantea como un recorrido relativamente
cronológico por
algunos hitos en la constitución de un discurso de modernidad
artística y un marco institucional hegemónico en
España, desde el
entorno de la transición hasta el presente.
Los testimonios y aportaciones de primera
mano de las personas
implicadas en proyectos institucionales se combinan con otras
visiones críticas. Más que una suma de discursos
estrictamente
historiográficos, se ofrece como un repertorio de materiales
orales
para la construcción de una narración que sigue
estando por hacer, y
que es el objetivo del proyecto Desacuerdos. En este sentido,
el curso
ha escogido el formato del diálogo y la mesa redonda —y
no el
formato de conferencia o lección magistral—, de acuerdo
con un
espíritu de confrontación y debate.
La línea de sombra abarca solo
una parte de la investigación de
Desacuerdos, particularmente aquellos aspectos más centrados
en la
construcción de una narrativa de modernidad institucional
hegemónica desde el Estado. En este sentido, la atención
se focaliza
en políticas culturales, en programas de exposiciones y
en el mercado
artístico como ejes principales que se entrecruzan de diferentes
maneras en el discurso institucional a lo largo de este período.
Este
aspecto monográfico, centrado en el análisis de
la relación Estadomercado, se complementa con otros actos
públicos (en Sevilla y San Sebastián, entre otras
ciudades) que analizan algunos aspectos de la investigación
de Desacuerdos que aquí no se abordan, y que también
plantean perspectivas sobre y desde las diversas zonas geográficas
del
Estado español.
PROGRAMA
Las sesiones tendrán lugar a las 19 h
8 DE OCTUBRE
Política y cultura en la Transición.
Mesa redonda con Eduardo Subirats, Juan Ramón
Capella y José Vidal Beneyto, moderada por Ignacio
Echevarría.
13 DE OCTUBRE
Intentos de reconstrucción histórica de la vanguardia.
La Bienal de
Venecia de 1976 como caso de estudio (Spagna. Vanguardia artistica
e realtà sociale 1936-1976). Mesa redonda con
Tomás Llorens y Quico Rivas, moderada por José
Díaz Cuyás.
15 DE OCTUBRE
El cine y la transición política española,
Julio Pérez Perucha.
20 DE OCTUBRE
Políticas del arte contemporáneo del Ministerio
de Cultura en los ochenta: la promoción del arte español
y el programa de exposiciones
internacionales. Mesa redonda con Carmen Giménez
y Miguel Satrústegui, moderada por Jorge Luis Marzo.
22 DE OCTUBRE
La Edad de Oro y los programas de arte de TVE. Paloma
Chamorro en
conversación con José Manuel Costa.
27 DE OCTUBRE
El nacimiento de ARCO. Mesa redonda con Juana
de Aizpuru y Rosina
Gómez Baeza, moderada por Alberto López Cuenca.
29 DE OCTUBRE
La reconstrucción de la modernidad fotográfica
en España en los
ochenta: de Idas y Caos, aspectos de las vanguardias fotográficas
en
España a Creación fotográfica en España,
Joan Fontcuberta.
3 DE NOVIEMBRE
La juventud como objetivo cultural. La promoción del
arte joven. Mesa
redonda con Félix Guisasola y Carles Feixa, moderada
por Carles Guerra.
10 DE NOVIEMBRE
¿Hacia una institucionalización del videoarte?
Mesa redonda con Eugeni Bonet y Manuel Palacio, moderada
por Gabriel Villota Toyos.
12 DE NOVIEMBRE
Un análisis de las políticas culturales en los
ochenta, mesa redonda con Kevin Power y Francesc
Torres, moderada por Horacio Fernández.
19 DE NOVIEMBRE
Las políticas culturales del modelo Barcelona. Cultura,
cambio urbano y
terciarización económica. Mesa redonda
con Ferran Mascarell y
Miren Etxezarreta, moderada por Xavier Antich.
24 DE NOVIEMBRE
El programa de exposiciones de la Fundació “la
Caixa” en los años
ochenta. María de Corral en conversación
con Jesús Carrillo.
26 DE NOVIEMBRE
A modo de conclusión provisional: El proyecto “Desacuerdos.
Sobre
arte, políticas y esfera pública en el Estado español”,
mesa redonda con parte del equipo de coordinación
de la investigación: Manuel J. Borja- Villel, Alberto
Martín, Esteban Pujals y Marcelo Expósito.
3 DE DICIEMBRE
¿Posmodernidad u otra modernidad? Del Sueño imperativo
a Distancia
cero. José Luis Brea en conversación con
Juan Pablo Wert.
10 DE DICIEMBRE
El caso Guggenheim Bilbao como síntoma. Joseba
Zulaika en conversación con Santi Eraso.
Auditorio. Plazas limitadas.
Programa sujeto a cambios de última hora.
INSCRIPCIONES MACBA
Del 8 de septiembre al 6 de octubre
en la recepción del Museo (excepto los martes).
Precio de la matrícula: 90 €.
Precio reducido: 72 €.
Amigos del MACBA: 60 €.
Más información: Tel. 93 412 08 10,
ext. 382, de lunes a viernes,
de 10 a 14 h.
INSCRIPCIONES ICE
Los profesores en activo que lo acrediten pueden inscribirse,
a
través del ICE de la UB, del 23 de septiembre al 6 de octubre,
en
www.ub.edu/ice, tel. 93 402 10 24.
Precio de la matrícula: 60 €.
Organizado en colaboración con el ICE de la Universidad
de Barcelona
Plaça dels Àngels, 1
08001 Barcelona
Tel.: 93 412 08 10
Fax: 93 412 46 02
www.macba.es
OTRAS ACTIVIDADES
Desacuerdos. Jornadas de estudio Arteleku, San Sebastián.
22, 23 y 24 de octubre de 2003.
Desacuerdos. Seminario UNIA, Arte y pensamiento, Sevilla.
9, 10 y 11 de diciembre de 2003.