Los antecedentes de este proyecto se remontan al desarrollo del proyecto europeo ACRE, en el que se buscaban las condiciones necesarias para formar o estimular regiones creativas y de conocimiento intensivo en el contexto europeo. El proyecto examinó trece ciudades europeas (Amsterdam, Barcelona, Birmingham, Budapest, Helsinki, Leipzig, Munich, Poznan, Riga y Sofia) centrándose en su capacidad para promover la economía creativa y del conocimiento atrayendo empresas y trabajadores de esos sectores. Los resultados del proyecto refutaban las tesis de Richard Florida según las cuales las empresas creativas se desplazan donde hay una concentración de talento creativo.

Al menos en el contexto europeo, la importancia de las relaciones sociales enraizadas en un determinado territorio es un elemento clave para explicar la atracción o retención de los trabajadores cualificados, de forma que hay una baja movilidad de los mismos. Por otra parte, las trayectorias históricas de las ciudades, la existencia de unas normas y valores formales e informales sobre la producción local y la existencia de tradiciones productivas también influyen en las posibilidades de competir globalmente de una ciudad. La dependencia histórica (path dependency) explica la emergencia de unas actividades y no otras, y los intentos de generar distritos o clústeres creativos y del conocimiento sin tener en cuenta estas tradiciones productivas han sido difíciles de consolidar. Tener en cuenta la dependencia histórica implica, pues, asumir que no existe una única fórmula de desarrollo urbano que permite la emergencia de la economía creativa y del conocimiento sino que hay múltiples elementos (existencia de actores institucionales fuertes, tradición productiva local, vinculación entre élites políticas y económicas, capacidad de consensuar acciones entre los actores locales) que explican esta emergencia.

El proyecto de investigación nacional CREAURBS analizaba desde el mismo punto de vista que ACRE cuatro grandes ciudades españolas: Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia. En este proyecto se puso de relieve que, pese a estar bajo un mismo modelo de gobernanza, las cuatro ciudades han desarrollado aproximaciones distintas a la economía creativa y del conocimiento, según su posición económica y política, la capacidad de sus élites locales de poner en marcha políticas en este sentido y la existencia de una concentración de trabajadores y empresas dispuestas a involucrarse en los nuevos sectores. También las trayectorias históricas de las cuatro ciudades explican en gran medida sus modelos de desarrollo, mostrando diferentes formas de emprendeduría y relación con lo público. Finalmente el proyecto muestra como en las distintas ciudades surgen unas relaciones sociales informales que son clave para el desarrollo de las industrias creativas por esta razón, a diferencia de los trabajadores del conocimiento, el perfil de trabajadores creativos tiende a variar en cada ciudad.

El proyecto SOSTENUTO se plantea, a partir de análisis micro de 4 laboratorios culturales participantes, cómo y en qué parte del proceso se genera la innovación en las organizaciones culturales y cómo se transmite esta a otros ámbitos socieconómicos. Esta aproximación asegura plenamente la causalidad mutua entre sectores creativos y riqueza regional, y aunque no aparece explícitamente de qué manera, las actividades culturales y creativas muestran tanto un impacto directo e instantáneo, sobre la riqueza regional como otro efecto más complejo. Este último probablemente combina la consolidación de una demanda solvente de innovación, un efecto de propensión hacia la innovación que se capilariza al conjunto de la estructura económica global, así como dinámicas de respuesta de la oferta derivadas del modelo institucional y de las posibilidades de emprendimiento. Cabe destacar que estos efectos de diseminación de la potencialidad de innovación se refuerzan por la dimensión del capital humano y por los modelos de urbanización de manera que se manifiesta con mayor intensidad en territorios que poseen mucha proporción urbana y que contienen mucha parte de la población en las universidades.

Los dos Proyectos de Investigación Fundamental no Orientada Políticas urbanas y estrategias de desarrollo en ciudades intermedias que formaba parte del proyecto coordinado Procesos de innovación en ciudades intermedias y desarrollo policéntrico en España (PRICIDEPOL) y el proyecto Las regiones metropolitanas españolas en la sociedad del conocimiento: tendencias económicas y transformaciones territoriales (METROSOC) analizan las políticas vinculadas a la innovación y al conocimiento que se han desarrollado en diversas ciudades: intermedias en el primer proyecto, metropolitanas en el segundo, todavía en curso de realización y refuerzan el valor de las características del territorio –dimensión, especialización y trayectoria-para llevar a cabo una política que tenga por objeto mejorar la competitividad.

antecedentes