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Presentación
Las características de nuestra sociedad, progresivamente multicultural y compleja, y de la situación cultural, marcada por la exigencia de un alto nivel de especialización en los diversos ámbitos profesionales y por la creciente tecnificación en la elaboración y transmisión del saber, suscitan necesidades y problemas que afectan al desarrollo de la vida profesional, no sólo en sus etapas iniciales sino también en la continua actualización, movilidad y flexibilización a la que está obligada. Aunque los problemas originados son de carácter específico y muy diverso, en gran parte se articulan en torno a algunas necesidades básicas a las cuales respondería el desarrollo de las siguientes capacidades: a): capacidad comprensiva de procesos complejos, b) capacidad de articulación de factores y elementos diferenciados, c) capacidad de síntesis en la presentación de objetivos y/o resultados, d) capacidad de estructuración, transmisión y traducción de lenguajes, e) capacidad de comunicación entre esferas de saber, f) capacidad de aplicación y gestión del conocimiento, etc.El pensamiento filosófico actual se ha enfrentado a estas cuestiones ofreciendo una tematización explícita de los problemas que en este sentido se plantean y, por otra parte, las capacidades que en el ámbito de los estudios filosóficos se desarrollan resultan singularmente pertinentes para su resolución eficaz.En consecuencia, los estudios en este campo en el nivel de posgrado, que conlleva un grado importante de profundidad, calidad y amplitud de proyección, pueden tener un interés formativo considerable de alcance bastante general —como ya ha puesto de relieve la experiencia proporcionada por las actividades llevadas a cabo en el marco de los proyectos de investigación y actividades de los grupos vinculados al programa.
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