
El inicio del 2001 fue pródigo en buenas noticias para la economía brasileña: la agencia de clasificación de riesgos Standard & Poor's elevó el rating de la deuda en moneda local y extranjera de Brasil (de B+ a BB-), la Reserva Federal redujo los tipos básicos de interés en EUA y la situación económica de Argentina dio señales de mejoría tras la puesta en marcha de la operación de "blindaje" financiero, coordinada por el FMI. En este contexto favorable, durante los diez primeros días del año, el país ya había captado del exterior cerca de 2,5 billones de dólares, es decir, el 40% de los bonos que Brasil iba a colocar en los mercados internacionales en el corriente año. Las últimas captaciones externas confirman la tendencia a un aumento significativo de los plazos medios de pago de la deuda externa y a una reducción de los spreads aplicables a los préstamos obtenidos por Brasil.
Estas noticias sugieren que la probabilidad de que se esté configurando, ya a principios de año, un escenario optimista para la economía brasileña en el 2001 es razonablemente elevada. Sin embargo, la concretización efectiva de este escenario dependerá en buena medida de la evolución de algunos factores de riesgo relacionados con el ambiente externo: la intensidad de la desaceleración de la economía de los EUA, la situación económica de Argentina (todavía preocupante), y la evolución de los precios del petróleo y de la paridad del euro frente al dólar.
Una evolución desfavorable de alguno de estos factores y, en especial, de la situación de las economías de los EUA y Argentina puede comprometer seriamente la concretización de un escenario optimista y conducir a un cuadro de crecimiento lento, de reducción de la entrada de flujos de inversión extranjera y de exportación y de aumento del riesgo-Brasil y de los tipos de interés nacionales.
Esta posibilidad menos optimista proviene de la creciente integración de Brasil en la economía mundial y de la intensidad de las relaciones bilaterales con Argentina, pero también - y éste es un dato relevante - del hecho que la economía brasileña aún presenta un elevado grado de vulnerabilidad frente a factores externos: el elevado ratio pasivo exterior bruto / exportaciones y el bajo nivel de reservas internacionales son los principales indicadores de esta realidad..
Veamos a continuación con un mayor detalle la evolución de la economía en el 2000 y las perspectivas para 2001.
2.1.- En el año 2000, retorno al crecimiento y cierta preocupación en el frente externo:
El año 2000 se cerró con resultados muy positivos para la economía brasileña. Ésta creció un 4,2%, la producción industrial creció más del 6% - impulsada primero por las exportaciones, y en segundo lugar por el crecimiento de la demanda doméstica - y se registró, por primera vez en diez años, un aumento de los niveles de empleo industrial. La inflación, que fue motivo de preocupación gubernamental en el tercer trimestre del año, cedió a partir de octubre, cerrando el año con una cifra del 6%, que corresponde exactamente al objetivo de inflación que fijó el Banco Central para el año 2000.
En términos generales, existe la percepción casi unánime de que el cambio originado por el mix de política económica de enero de 1999 - que se traduce en la combinación de un régimen de cambio flexible y de una política fiscal restrictiva - fue positivo y tuvo un coste relativamente bajo para la economía. La inflación no rebrotó, a pesar de la devaluación real de la moneda, y el gobierno ganó márgenes de maniobra frente a choques externos - lo cual es un activo muy importante frente a un ambiente externo volátil e incierto. Paradójicamente, sin embargo, el cambio de política no ha producido los superávits comerciales esperados, vistos como indicadores de una tendencia a la reducción de la vulnerabilidad externa de la economía.
De hecho, a pesar de una evolución favorable de las exportaciones - principalmente si se mide en términos de cantidad y no de valor - el año 2000 concluyó con una balanza comercial equilibrada o, para ser más precisos, presentando un pequeño déficit, del orden de los 0,7 billones de dólares. Con respecto a las exportaciones, los precios depreciados de las mercancías vendidas por Brasil y el bajo dinamismo de las economías latinoamericanas ayudan a explicar este resultado. Con respecto a las importaciones, el aumento del precio del petróleo tiene un papel relevante en el resultado final, aunque es innegable que la evolución de las importaciones tras la devaluación de enero de 1999 indica claramente que hubo un aumento estructural del coeficiente de importaciones de la industria. En este contexto, el desafío, en términos políticos, se encuentra en el sector de las exportaciones.
No es, por tanto, casual que el deterioro del cuadro externo, en el segundo semestre del año - fuerte aumento del precio del petróleo, empeoramiento de la situación de Argentina y creciente incertidumbre en cuanto a la evolución de la economía estadounidense - haya generado fundadas preocupaciones entre los responsables de la gestión de la política macroeconómica. Este deterioro ofreció al Banco Central el fundamento para interrumpir, a partir de julio, la trayectoria de reducción del tipo básico de interés, que caracterizó el primer semestre del año. Como consecuencia, el tipo de interés se mantuvo en el 16,5% hasta el mes de diciembre, momento en que la reducción del precio del petróleo, de los tipos de interés estadounidenses y de las preocupaciones sobre el futuro inmediato de la economia argentina permitieron al Banco Central reducir ese tipo al 15,75%.
En el plano político, el año 2000 estuvo marcado por los primeros movimientos en torno a las elecciones presidenciales de 2002. Pero más importantes fueron los resultados de las elecciones municipales, que combinaron la consolidación de la posición mayoritaria, en el conjunto del país, de los partidos que componen la base de apoyo del Gobierno Federal, con el fuerte empuje de los partidos de la oposición y, en especial, del Partido de los Trabajadores en las grandes ciudades y capitales de estado.
En varias de las principales ciudades del país (Sao Paulo, Porto Alegre y Recife, para citar algunas de las más importantes), durante los próximos cuatro años, las municipalidades quedarán en manos de la oposición, lo que puede tener consecuencias importantes en las presidenciales del 2002. Por un lado, dentro del campo de la oposición, el desempeño de los electos será un factor a considerar necesariamente en el momento de escoger a los candidatos y de montar alianzas. Por otro lado, la capacidad del Partido de los Trabajadores para gobernar y gestionar los problemas concretos de la población estará bajo la evaluación de los electores del país entero y este dato también influirá en las elecciones presidenciales.
En esta área, el gobierno parece apostar esencialmente por el desempeño positivo de la economía, que - si se mantiene en el 2001 y 2002 - aseguraría tres años de expansión económica y, desde el punto de vista político, cuatro años más de mandato para la coalición en el poder. Sin embargo, está resultando una tarea particularmente ardua mantener unida a la coalición gobernante. Probablemente debido a los movimientos de ocupación de espacios enfocados al 2002, se multiplican los conflictos entre los partidos que configuran la coalición de gobierno. Las noticias políticas surgidas los últimos meses del año 2000 y primeros meses de 2001 han estado dominadas por las batallas encarnizadas entre los diferentes integrantes del gobierno en torno a la asignación de cargos legislativos de importancia capital, como las Presidencias de la Cámara de Diputados y del Senado Federal.
2.2.- Para 2001, un escenario optimista y dos factores de riesgo nada despreciables
A finales del 2000, la mejora del ambiente exterior se sumaba a una evolución interna francamente favorable. El optimismo invadió a los analistas económicos y la "oleada" de buenas noticias de los primeros días de 2001 consolidó la sensación de que el nuevo año estaría marcado por el mismo patrón de crecimiento con baja inflación y cumplimiento de las metas fiscales negociadas con el FMI. La emisión de bonos con un valor de 2,5 billones de dólares americanos en los diez primeros días del año, la mejora en la clasificación de riesgo-Brasil de S& P y la importante entrada de inversiones exteriores en el último trimestre de 2000 sugieren que el déficit en cuenta corriente podrá financiarse sin mayores dificultades, siempre que el desempeño comercial del país en el 2001 no se distancie demasiado de los resultados obtenidos en el 2000. Se dibuja, pues, un escenario bastante positivo para la economía brasileña, cuyo talón de Aquiles es la vulnerabilidad externa de su economía, que es en sí un síntoma de la baja competitividad de la economía brasileña, especialmente en las áreas de la industria y de los servicios.
Si consideramos que el precio del petróleo difícilmente alcanzará este año los "picos" registrados en el 2000 y que el euro tenderá a revalorizarse frente al dólar - hipótesis, ambas, bastante plausibles - los factores de riesgo que pueden comprometer la concretización de este escenario son esencialmente la intensidad de la desaceleración del ritmo de crecimiento de la economía de los EUA y la situación de la economía argentina.
Lo cierto es que una gran incertidumbre rodea la evolución, durante los próximos meses, de estos dos factores de riesgo, capaces -conjuntamente o por separado- de desestabilizar el contexto optimista presentado en los párrafos anteriores para el año 2001: se interrumpiría la reducción de los tipos de interés nacionales - e, incluso, eventualmente, podría revertirse esta situación-, disminuirían los flujos de capital hacia Brasil, sería difícil que se diera el necesario crecimiento de las exportaciones y el aumento del PIB no alcanzaría el 4% estimado en el escenario optimista.
En el terreno político, el primer semestre se caracterizará por una guerra de posiciones dentro de la alianza gubernamental con vistas a la elección del candidato a las presidenciales del 2002. Este asunto difícilmente será decidido antes del inicio del año de las elecciones - entre otros motivos porque éste es el punto de vista del presidente Cardoso - pero los debates y confrontaciones que tengan lugar en el presente año servirán para filtrar candidaturas y reducir las opciones a dos o tres nombres capaces de aglutinar fuerzas entre los diferentes partidos gubernamentales.
Independientemente de los nombres de los candidatos, la preocupación por los temas sociales y por la cuestión del desarrollo parece consolidarse gradualmente como un requisito importante para cualquier precandidato, lo que podría suponer la exclusión - à tort ou à raison - del Ministro de Hacienda, Pedro Malan. El dato relevante de este análisis es que la alianza gubernamental deberá, en el 2002, presentarse bajo un ropaje menos liberal y más "desarrollista", incluso de cara a afrontar una oposición que critica cada vez con más fuerza que el Gobierno priorice en su acción, de forma supuestamente exclusiva, los temas de estabilidad macroeconómica.
Por su parte, la oposición enfrentará el test de su gestión administrativa y política de las grandes metrópolis de diferentes regiones, al mismo tiempo que deberá definir una estrategia de alianzas para las presidenciales del 2002. Tarea nada fácil: hay cuatro o cinco candidatos potenciales en el campo de la oposición, tres de ellos en el Partido de los Trabajadores, más el confuso expresidente Itamar Franco y, finalmente, Ciro Gomes, ya candidato por el PPS (ex-Partido Comunista). Probablemente, tan sólo a finales de año las opciones comenzarán a verse más claras, pero desde ahora es posible trabajar con la hipótesis de que la oposición llevará al menos tres candidatos a la primera vuelta de las presidenciales, siendo uno de ellos el representante del Partido de los Trabajadores y otro Ciro Gomes.
2.3.- Brasil: Indicadores económicos seleccionados, 1999/2001
|
Indicadores |
1999 |
2000ª |
2001b |
| Tasa de crecimiento del PIB real (%) |
0,8 |
4,2 |
4,5 |
| Tasa de inflación (IPC, promedio %) |
8,9 |
6,0 |
4,5 |
| Tasa de desempleo (%) |
7,6 |
7,2 |
6,8 |
| Tipo de cambio ($/u$s) | 1,81 | 1,83 | 1,95 |
| Exportaciones de bienes (fob u$s mil mill) | 48,0 | 54,8 | 59,2 |
| Importaciones de bienes (fob u$s mil mill) | 49,2 | 55,5 | 58,8 |
| Saldo balanza comercial (u$s mil mill) | -1,2 | -0,7 | 0,4 |
| Saldo balanza cta. corriente (u$s mil mill) | -25,0 | -25,0 | -25,0 |
ª Previsión b Estimación
Fuente: Confederación Nacional de la Industria (Brasil) y elaboración propia.