4.- LA CUMBRE DE ASUNCIÓN


En el contexto de deterioro de las expectativas y las percepciones sobre el Mercosur que caracterizó el primer semestre del año, las negociaciones entre los socios del bloque avanzaron muy poco y el tratamiento de los temas que componen la agenda de relanzamiento se estancó. Si bien las dificultades para tratar esta agenda ya se habían hecho patentes en el segundo semestre de 2000 y la prórroga, a finales de ese año, de los plazos estipulados para el cumplimiento de las diversas metas ya lo certificaba, éstas se incrementaron con el deterioro del ambiente de las negociaciones en el primer semestre de 2001.

Si la agenda de relanzamiento perdió fuelle, dos otros temas ganaron en importancia, reflejando las presiones e iniciativas políticas de los socios de Brasil y, en especial, de la Argentina y Uruguay: la discusión sobre el Arancel Externo Común (AEC) y las relaciones Mercosur – Estados Unidos.

En el origen “histórico” de la rediscusión del AEC se encuentra el hecho de que los socios de Brasil siempre tuvieron una postura crítica con relación a la estructura arancelaria común que refleja, en líneas generales, la estructura de protección de la economía más grande. Este tema fue incluido, en términos bastante genéricos, en la agenda de relanzamiento aprobada en Buenos Aires en junio de 2000. En el primer semestre de 2001 la solicitud de waiver por parte de la Argentina en relación a la aplicación del AEC para una amplia gama de productos y las reiteradas críticas del Ministro de Economía argentino al modelo de Unión Aduanera colocaron al AEC en el centro de las críticas y aumentaron las tensiones entre los socios del bloque. Más aún, se reabrió el debate sobre la alternativa Unión Aduanera vs. Área de Libre Comercio que la aprobación del AEC y el Tratado de Ouro Preto habían “enterrado” en 1994.

En relación con este tema, en Asunción, en la primera quincena de junio se aprobaron dos Decisiones del Consejo del Mercado Común (CMC), a saber:

  se creó un Grupo de Alto Nivel para examinar la consistencia y dispersión de la actual estructura del AEC. Este Grupo también deberá evaluar una eventual reducción de los niveles de protección y dispersión arancelaria en las cadenas de producción de bienes de capital, informática y telecomunicaciones, producidos o no en los países del Mercosur. Las propuestas del Grupo deberán respetar el nivel máximo del 20% del AEC, excepto para los productos agrícolas subsidiados en terceros países, para los cuales se podrán aplicar transitoriamente niveles arancelarios superiores al 20%; y

  se decidió reducir en un punto porcentual a partir de enero de 2002 el incremento temporal del AEC aprobado en 1997 y hoy equivalente a 2,5 puntos porcentuales. El Grupo de Alto Nivel encargado de evaluar el AEC deberá presentar antes del fin del 2001 una propuesta de cronograma y de modalidad de reducciones adicionales de ese aumento temporal.

En lo que se refiere a las relaciones entre el Mercosur y Estados Unidos, tras varios meses en que la Argentina y Uruguay mostraron signos de gran interés por negociar acuerdos bilaterales con Estados Unidos, ambos países llevaron a Asunción la propuesta de reactivar el Rose Garden Agreement firmado en 1991. Además de demostrar el interés del Mercosur en negociar con Estados Unidos, el Acuerdo podría servir como vía alternativa al ALCA, cuya implementación podría revelarse como demasiado problemática debido al gran número y heterogeneidad de los países involucrados.

El Rose Garden Agreement tiene como anexo una Agenda de Acción Inmediata que incluye, en gran medida, los temas que están siendo negociados en los diferentes Grupos del ALCA: reducciones de aranceles y de barreras no arancelarias en el comercio de bienes y servicios, inversiones, derechos de propiedad intelectual, salvaguardias, antidumping y subsidios, etc.

Una Decisión del CMC aprobada en Asunción prevé la convocatoria, por la Presidencia Pro-Tempore del Mercosur, del Consejo de Comercio y de Inversiones previsto en el Artículo 1 del Acuerdo, “con vistas a examinar la posibilidad de iniciar negociaciones bilaterales en el formato 4 + 1 con el objetivo de mejorar las condiciones de acceso a los mercados”. La misma Decisión, además de prever la organización de un Grupo Negociador del Mercosur exclusivamente dedicado a este tema y encargado de definir consensualmente una “plataforma común de negociación” del bloque, invita al actual Presidente del BID, Enrique Iglesias, a ser el Asesor Principal de dicho grupo.

También se aprobaron en Asunción otras decisiones del CMC con repercusiones comerciales. Son las siguientes:

  la puesta en vigor del Acuerdo Marco sobre Medio Ambiente, en negociación desde hace algunos años. Tratándose de un acuerdo bastante genérico, el gran desafío consiste en dotarlo de efectividad y llevarlo más allá de las meras intenciones.

  la que integra a Paraguay al Acuerdo sobre Política Automotriz del Mercosur firmado por la Argentina y Brasil en diciembre de 2000, y al que luego adhirió Uruguay. La misma Decisión estableció que las reglas de comercio administrado recién negociadas entre los dos socios grandes del Mercosur, así como la estructura arancelaria aplicable a las importaciones provenientes de extrazona del sector serán reevaluadas antes del 1 de septiembre de 2001.

  la que prorroga los plazos establecidos para el tratamien