
La primera cumbre presidencial realizada en Miami en diciembre de 1994 inició un proceso que puede culminar en la implementación de un área hemisférica de libre comercio a partir del año 2005. La agenda de Miami abarcó disciplinas convencionales sobre acceso a los mercados de bienes y temas
más amplios como –entre otros- el “comercio” de servicios, el tratamiento de la inversión extranjera, la protección de la propiedad intelectual y la política de competencia.
Entre las dos primeras cumbres presidenciales (Miami en diciembre de 1994 y Santiago de Chile en abril de 1998) se realizaron cuatro reuniones ministeriales, catorce encuentros de
viceministros y cerca de un centenar de reuniones de grupos de trabajo. A lo largo de este proceso se recolectó una masa significativa de información cuantitativa y cualitativa sobre flujos de comercio y regímenes de comercio e inversión en el hemisferio. Paralelamente, se definió el marco y los objetivos
más amplios de las negociaciones en un contexto de intensa interacción entre funcionarios nacionales.
Esta fase preparatoria puso en evidencia que los intereses y las prioridades de negociación no eran plenamente convergentes. Se explicitaron visiones diferentes sobre
cómo avanzar en el proceso de liberalización preferencial, cuánto más allá ir con relación a los compromisos asumidos en la OMC, o
qué tipo de tratamiento especial, si acaso alguno, debía darse a las economías
más pequeñas y menos desarrolladas. En buena medida estas diferencias reflejaban divergencias estructurales de tamaño, patrones de comercio y niveles de protección y desarrollo. Pero también eran el resultado de diferentes preferencias de política y de contrastantes economías políticas nacionales.
El punto de inflexión entre las dos cumbres presidenciales fue la Tercera Reunión Ministerial celebrada en Belo Horizonte en mayo de 1997. A pesar de la polarización que prevaleció en esa ocasión, la reunión de Belo Horizonte produjo acuerdos
más específicos que los dos encuentros ministeriales previos en Denver y en Cartagena. Los avances registrados en Belo Horizonte se profundizaron en la Cuarta Reunión Ministerial realizada en San José de Costa Rica en marzo de 1998, cuando los gobiernos alcanzaron un acuerdo sobre los principios y la estructura de la negociación, a saber:
toma de decisiones por consenso;
paquete único (single undertaking) con derechos y obligaciones
equivalentes;
participación en el proceso del ALCA individual o como parte de un grupo
regional;
consistencia de los eventuales acuerdos con la OMC;
negociaciones sobre acceso a mercados sin exclusiones a priori;
coexistencia del
proceso del ALCA con los acuerdos bilaterales o regionales
existentes (building block
approach);
iguales derechos y obligaciones para todas las partes, considerando
diferencias de tamaño y niveles de desarrollo; y
concluir las
negociaciones, que se iniciarán en 1998, a más tardar en el año
2005. (Nota 1)
La reunión ministerial de San José no resolvió todas las diferencias sobre los mecanismos que se adoptarían durante la transición. En la práctica, subsistieron discrepancias con respecto al significado práctico de algunos objetivos acordados (como el de concluir las negociaciones a
más tardar en el año 2005) o a la compatibilidad entre principios alternativos (como los conceptos de
single undertaking y early harvest). (Nota
2) En San José los ministros también transformaron los doce grupos de trabajo creados durante la fase preparatoria (1994-1998) en nueve grupos de negociación (GNs), cuyas actividades serían supervisadas por un Comité de Negociaciones Comerciales (CNC) integrado por los viceministros de comercio y que se reuniría al menos una vez cada dieciocho meses
(Nota 3). Los ministros también crearon un Comité de Expertos Privados y Gubernamentales sobre Comercio Electrónico, un Comité de Representantes Gubernamentales ante la Sociedad Civil y un Grupo Consultivo sobre Economías Pequeñas
(Nota 4).
Durante la etapa preparatoria también funcionó un Comité Tripartito integrado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización de Estados Americanos (OEA), encargado de proprocionar a los grupos de trabajo apoyo técnico y logístico. En San José los ministros también crearon una Secretaría Administrativa financiada por el BID, cuyo objetivo sería proveer apoyo logístico y administrativo a las negociaciones.
3.- De Santiago de Chile a Quebec
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Nota 1:
La mayoría de estos principios ya había sido mencionada en la declaración
ministerial de Belo Horizonte, pero sólo como principios en torno a los cuales
"existía un grado significativo de convergencia". Fue sólo después
de la reunión de San José de Costa Rica que se transformaron formalmente en
los pilares para conducir las negociaciones.
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Nota
2: La reunión ministerial de San José consagró el principio
del single undertaking, pero la declaración presidencial de Santiago de
Chile (siguiendo el precedente sentado en Miami) instruyó a los ministros a
realizar avances concretos en las negociaciones antes del año 2000,
identificando medidas de "facilitación de negocios" susceptibles de
ser adoptadas antes de fines de siglo.
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Nota
3: Los
nueve GN fueron: acceso a los mercados; agricultura; inversiones; servicios;
compras de gobierno; subsidios, antidumping y derechos compensatorios;
protección de la propiedad intelectual; política de competencia y solución de
controversias. Por falta de consenso no se establecieron grupos de negociación
sobre temas ambientales o laborales.
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Nota
4: Los delegados norteamericanos propusieron crear un GN
sobre estándares laborales, pero la propuesta fue bloqueada por los restantes
participantes.
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