Una
visión del Mercosur
desde Uruguay

PRESENTACIÓN
El documento reproducido a continuación fue redactado para introducir el debate que debe ser lanzado por el proyecto de cooperación codirigido por la COMISEC de Uruguay y el Consorcio de Promoción Comercial y de Cooperación de Cataluña (COPCA) y financiado por la Comisión Europea. Tras el documento, se reproduce también el esquema utilizado para la presentación pública del proyecto, que tuvo lugar en Montevideo el día 3 de abril de 2003.
El proyecto puede seguirse a través de la página web de la COMISEC:
www.mercosur-comisec.gub.uyLos autores del documento son Ramon Torrent, director del Observatorio de la Globalización de la Universidad de Barcelona, en tanto que experto europeo participante en el referido proyecto de cooperación, y todo el equipo de la COMISEC.
TEMA 1: Las grandes opciones para el MERCOSUR desde la perspectiva de Uruguay
La alternativa entre Unión Aduanera (UA) y simple Zona de Libre Cambio (ZLC)
La alternativa entre Unión Aduanera y Zona de Libre Cambio no debe discutirse sobre la base de apriorismos. Las dos opciones presentan ventajas e inconvenientes y, previsiblemente, ninguna de las dos puede llevarse a cabo en toda su plenitud. Por tanto, cada una de las opciones debe ser discutida teniendo en cuenta que constituirán realidades imperfectas. La discusión es, pues, en la práctica, una discusión sobre las ventajas e inconvenientes de las imperfecciones con que se avanzará hacia una u otra opción. La opción elegida define esencialmente prioridades y dinámicas distintas.
Una zona de libre cambio que sea realmente efectiva es más difícil de conseguir de lo que comúnmente se piensa. Es necesario, por tanto, debatir los principales problemas con que, en cualquier caso, la consolidación del MERCOSUR como ZLC deberá enfrentarse. Sin ser exhaustivo, pueden señalarse las siguientes:
La Comunidad Europea tardó más de 35 años en consolidarse como una UA plena. Incluso después de 1992 siguieron existiendo particularidades nacionales para un sector tan importante como el automóvil. Por tanto, el debate debería abandonar la discusión dogmática sobre "MERCOSUR como UA: sí o no" para centrarse en las prioridades en el proceso de construcción de una UA. Así, el debate debería centrarse en dos tipos de cuestiones:
Este punto de debate debe tratarse en relación con la última referencia del presente documento.
El avance hacia un mercado común
Se piensa en ocasiones que el avance hacia un mercado común sólo puede producirse si previamente se ha pasado por la "fase" de la UA. Basta con examinar el TLCAN para comprobar que ello no es así: el TLCAN (e incluso las negociaciones del ALCA) contienen importantes elementos de avance hacia un mercado común sin por ello contemplar la creación de una UA. En cambio, el MERCOSUR ha tenido graves problemas para avanzar más allá del ámbito del libre comercio de bienes. Deben por tanto debatirse cuestiones como las siguientes:
No parece que el limitarse al enfoque GATS de aceptar compromisos de liberalización y de trato nacional sea adecuado. Tanto desde una perspectiva liberalizadora como desde una intervencionista debe reconocerse que la integración en materia de servicios se centra también en las asimetrías regulatorias. El debate debe pues centrarse en ellas para identificar aquellas que deberían ser armonizadas para el conjunto del MERCOSUR.
También aquí hay dos enfoques enfrentados: el enfoque NAFTA es un enfoque que, después del fracaso de las negociaciones en el seno de la OCDE del Acuerdo Multilateral de Inversiones, ha sido abandonado en las propias relaciones entre países desarrollados así como en las relaciones entre países desarrollados y países en desarrollo en el seno de la OMC. Debe pues discutirse si conviene utilizarlo en el contexto regional o bien debe ser substituido por el enfoque ahora dominante en la OMC.
El Tratado de Asunción contemplaba la libre circulación de factores de producción. La realidad ha demostrado que es muy difícil avanzar en esa dirección. Debe debatirse, no obstante, qué pasos concretos pueden darse, tanto en la dirección de la libre circulación de trabajadores como en la de capitales para que este objetivo del Tratado de Asunción no quede en letra muerta.
La literatura más actual en materia de integración, sobre todo en el contexto americano, enfatiza el papel de los bienes públicos regionales como motor y justificación del proceso de integración. Esta perspectiva puede resultar muy interesante para Uruguay, que puede jugar un papel importante en tanto que centro (logístico, institucional...) que promueva la provisión de algunos de estos bienes públicos regionales por parte del proceso de integración.
Un proceso de integración que vaya más allá de lo económico
El MERCOSUR respondía a unos objetivos políticos que iban más allá de lo estrictamente económico. El tercer tema de debate del proyecto tratará ya de las interacciones que se desarrollan o deberían desarrollarse dentro del MERCOSUR. Sin embargo, conviene ya, en el marco de este primer tema, debatir brevemente dos temas concretos:
El fortalecimiento del MERCOSUR desde el punto de vista jurídico e institucional
La mayor parte de análisis sobre el estado actual del MERCOSUR coinciden en una apreciación, sea cual sea el enfoque y la orientación, en términos de contenido, que proponen para su futuro: el MERCOSUR debe ser fortalecido institucionalmente y debe aumentar su credibilidad. Sin embargo este objetivo ampliamente compartido debe ser traducido a términos operativos concretos. El debate en esa dirección puede concretarse en torno a las cuestiones concretas siguientes. En las dos primeras, se distinguen las cuestiones según requieran o no una reforma de los Tratados. En cualquier caso, las reformas de los Tratados que pudieran sugerirse deben tener, para ser viables, un alcance limitado y que conserve las características esenciales del MERCOSUR como proceso de integración.
¿Cómo tratar las asimetrías entre Estados Parte?
El MERCOSUR se distingue por dos tipos de asimetrías. La primera es la que existe entre sus distintos Estados Parte en términos de dimensión, geografía, estructura económica e incluso tradición política. La segunda es la que diferencia la orientación de sus distintas políticas económicas. Sin embargo, la historia de las sucesivas ampliaciones de la Comunidad Europea demuestra que es posible tener éxito en, al menos, ir integrando asimetrías crecientes. Y el propio proceso del TLCAN también demuestra que un grado importante de integración entre Estados profundamente distintos tampoco es imposible. Debe debatirse, por tanto, cómo y hasta qué punto el MERCOSUR puede convertirse en un marco eficaz de tratamiento de estos dos tipos de asimetrías.
TEMA 2. La funcionalidad del MERCOSUR para Uruguay desde el punto de vista económico
El proyecto no pretende debatir ni la naturaleza ni el origen de las dificultades económicas de Uruguay. Pero sí debe poder establecer un catálogo de las posibles causas a fin de identificar la perspectiva en la que debe analizarse la funcionalidad del MERCOSUR para Uruguay. En concreto, debe poderse concluir si el MERCOSUR juega como causa de las dificultades de Uruguay o más bien como elemento para la solución de las mismas.
El marco internacional de las dificultades económicas de Uruguay
Para comenzar, debería reflexionarse sobre los efectos sobre Uruguay de dos cuestiones referidas al marco internacional, más allá del proceso de integración regional:
El proceso de globalización se analiza prioritariamente, en muchas ocasiones, desde una perspectiva puramente cuantitativa (aumento de los flujos económicos internacionales). Esta visión sesgada olvida que una característica esencial del mismo son las transformaciones cualitativas que lo acompañan desde el doble punto de vista sectorial y geográfico. No hay duda de que estos cambios han afectado a Uruguay. Hay que debatir la naturaleza y efectos de los mismos.
El debate sobre la política de liberalización comercial se plantea en ocasiones de manera dogmática en términos de a favor o en contra. Conviene plantear el debate de manera más matizada, distinguiendo, al menos, las cuestiones siguientes:
Especialización productiva y comercio internacional en el marco global y en el marco regional
Todos los Estados del mundo, al menos los que han tenido éxito en su proceso de desarrollo económico, han tenido, de una manera u otra, una cierta estrategia de especialización productiva. Por otra parte, se olvida demasiado a menudo que el comercio internacional es, todavía y en muchos casos de manera creciente, un comercio intraregional. Conviene discutir esta cuestión antes de adentrarse en el estudio concreto de la funcionalidad del MERCOSUR para Uruguay. El debate podría centrarse en las dos cuestiones siguientes:
Una visión económica de la proyección internacional de Uruguay
En muchos países, incluyendo Uruguay, la discusión sobre su inserción internacional se plantea a menudo sobre la base de principios abstractos que se aceptan o niegan en bloque. Conviene que el debate descienda a cuestiones concretas que puedan orientar tanto las medidas concretas de política económica a adoptar como las propias estrategias empresariales. Así, podría centrarse el debate en las siguientes cuestiones:
Efectivamente, el argumento abstracto de que siempre existen ventajas comparativas no obsta a intentar concretar cuáles son efectivamente. Por tanto, el debate debería intentar identificar, a partir de los estudios ya existentes, cuáles son aquellas que aparecen como más fundamentales
En todos los países existe una cierta tendencia a atribuir a factores externos la estructura del comercio internacional (atribuyendo por ejemplo las dificultades para exportar a las medidas proteccionistas de los otros países). Este enfoque tiende a desresponsabilizar a los agentes económicos internos (desde las empresas a los responsables de la política económica). Conviene pues equilibrar el debate discutiendo dos tipos de cuestiones:
Las dificultades y las potencialidades de la economía de Uruguay no dependen sólo de la orientación de las políticas económicas. Se generan también en sus unidades de producción. Debe debatirse por tanto los factores internos que afectan a la competitividad de Uruguay sin caer en la excusa fácil de atribuir todas las dificultades a factores externos o a errores en las políticas económicas.
En la actualidad, el componente tecnológico es esencial en todas las actividades económicas. Ningún sector económico puede sobrevivir a largo plazo sin aceptar el reto de la innovación tecnológica permanente. Esta realidad, impuesta tanto por la propia aceleración del progreso científico y técnico como por la internacionalización de la economía, parece estar insuficientemente asumida en Uruguay. El proyecto debería potenciar el debate sobre este gran reto, centrándose en dos cuestiones principales:
Las tecnologías de la información y de la comunicación pueden contemplarse desde dos perspectivas: la de su desarrollo y producción y la de su uso. El papel de Uruguay en la primera ha de ser necesariamente limitado, si bien no del todo inexistente en algún caso muy específico que debería ser identificado con precisión. Pero, desde la segunda perspectiva, la de su uso, Uruguay debería hacer un paso adelante decisivo. Debería debatirse cómo crear las condiciones para ello.
Debido a la base tecnológica limitada de que dispone Uruguay, esta promoción debe plantearse necesariamente, al menos en parte, como un problema de transferencia de tecnologías a partir de otros países. Los distintos instrumentos que la permiten deberían ser discutidos. Es esta la perspectiva que también es mejor para abordar el siguiente punto, el de la inversión extranjera directa (IED).
Contrariamente a lo que sucede en relación con los flujos de capital a corto plazo, tema en el que la polémica sobre sus efectos está lejos de estar cerrada, parece haber una notable coincidencia sobre los efectos favorables de la IED, sobre todo en los sectores industriales. Una de las razones esenciales es precisamente la discutida en el punto anterior: la transferencia de tecnología que puede suponer. Conviene pues interrogarse sobre las razones de la escasa inversión extranjera en Uruguay, incluso en sectores que en principio son competitivos y deberían resultar atractivos para el establecimiento de empresas extranjeras.
Hay una coincidencia, dentro y fuera del país, en que Uruguay debe potenciar su actividad en el sector de los servicios. En lo que ya hay menos coincidencia es en qué sectores específicos de los servicios esta potenciación debe tener lugar así como sobre cuáles son las condiciones que deben darse para que ella sea posible.
El sector del transporte multimodal y de todos los servicios que le están asociados es significativo en este sentido. En efecto, ¿puede potenciarse este sector en Uruguay si no se garantiza de manera relativamente estable el acceso al gran mercado regional?; ¿qué infraestructuras marítimas y terrestres son necesarias?...
Este tipo de análisis debe extenderse a otros sectores. ¿Puede pensarse, por ejemplo, en una plena recuperación del sector financiero sin un mínimo de coordinación de las políticas macroeconómicas y cambiarias de los países de la región?...
Una visión del MERCOSUR como mercado
Es conocida la evolución del comercio entre los Estados Parte del MERCOSUR en los últimos quince años en cifras agregadas: desde la gran expansión del comercio en los seis primeros años del MERCOSUR hasta el estancamiento y la caída ulteriores. Pero no se ha estudiado y debatido suficientemente dicha evolución desde una perspectiva desagregada por sectores y subsectores ni en comparación con el desempeño del sector exterior en su conjunto. La profundización del debate en estas dos direcciones puede arrojar luz sobre la capacidad del MERCOSUR para crear oportunidades comerciales en sectores concretos. También puede ser útil para discutir el pretendido dogma de que las economías de menos dimensión tiene poca relevancia económica para las economías de mayor dimensión de la región. Por último, conviene poner en relación los flujos de comercio con los de inversión extranjera directa.
Así, el debate podría tomar como punto de partida la evolución de las siguientes magnitudes
La solución de las dificultades económicas de Uruguay y el papel del MERCOSUR como instrumento
La discusión de los puntos precedentes debería permitir situar de manera realista el marco en el cual definir una estrategia uruguaya en relación con y para el MERCOSUR. Para ello, no obstante, aun faltaría afinar el debate y crear los instrumentos analíticos necesarios en, al menos, dos puntos:
Efectivamente, en muchas ocasiones se tiende a presuponer que los niveles de protección existentes (en un país y en sus socios comerciales) constituyen una guía suficiente para determinar los intereses de un país en las negociaciones comerciales. Obviamente, esta visión es insuficiente: estos intereses dependen de muchos otros factores. Sin embargo, no queda nada claro cuáles son los criterios complementarios a adoptar, ni cómo deben ponderarse a la hora de definir una política comercial. Este constituye pues un gran tema de debate, tanto académico y de investigación como político y económico.
Parte de las consideraciones relativas al punto anterior se aplican también a este. Nadie negará ni la posible existencia de complementariedades entre distintas economías, sobre todo si pertenecen a una misma región, ni la importancia de situarse, dentro de la cadena de generación de valor agregado, en los subsectores con mayor aportación de valor. Sin embargo, más allá de esta primera aproximación, la discusión se torna muy difícil tanto en términos de análisis como de recomendaciones de política y de estrategia empresarial. Precisamente por ello es tan importante promover el debate de este punto.
La discusión de los dos puntos precedentes debe permitir avanzar una respuesta a esta pregunta esencial. Efectivamente, en ocasiones se contraponen la política de "apertura regional" y la de "apertura al mundo". Para que esta contraposición sea significativa y esté bien fundamentada deberían poderse determinar sectores con prioridades distintas o afectados de manera distinta por dichas políticas alternativas. Si ello no es así, dicha contraposición resulta más retórica que otra cosa.
TEMA 3. El MERCOSUR como un marco de integración entre individuos y agentes sociales
El MERCOSUR fue concebido como un proyecto político de integración que iba más allá de la simple liberalización de los intercambios entre sus Estados Parte. En su desarrollo, también ha demostrado una vocación de abarcar cuestiones que van más allá de la economía. Pero, aún con independencia de cuáles fueran sus objetivos iniciales y de cuál sea el juicio que deba aportarse a su evolución, no parece caber duda que cualquier solución a sus problemas actuales debe integrar elementos imaginativos que, sin caer en la retórica, potencien precisamente su vertiente "social". Para plantear el debate en esta dirección, se ha adoptado la perspectiva de la interacción entre individuos y agentes sociales, a fin de discutir si el MERCOSUR puede contribuir eficazmente a potenciarla.
La frontera como vínculo de interacción
Desde el punto de vista de los Estados, las fronteras son más bien un factor de separación. Desde el punto de vista de los individuos y de los agentes sociales, las fronteras son (y pueden ser aún más) en muchas ocasiones un vínculo de interacción. Efectivamente, sobre el terreno, la frontera no es, muy a menudo, más que una línea en una realidad que es común a uno y otro lado. Esta circunstancia es aún más relevante en países de dimensiones relativamente reducidas donde la proximidad con la frontera se da en una parte considerable del territorio.
Los procesos de integración permiten aprovechar plenamente todas las potencialidades de la interacción entre los dos lados de la frontera, precisamente porque reducen su naturaleza divisiva. No cabe duda de que en la estrategia de Uruguay hacia el MERCOSUR la reflexión sobre el mejor aprovechamiento de estas potencialidades debería jugar un papel esencial. Por otra parte, una mejor inserción del conjunto de Uruguay en el MERCOSUR podría ser un factor de integración entre sus distintas zonas, proyectadas ahora diferentemente hacia la región. Por tanto, el debate en esta dirección debería articularse en relación con dos puntos principales:
El estudio de esos precedentes podría ofrecer ideas útiles para intentar concretar cuál debería ser el régimen propio del MERCOSUR para las regiones fronterizas. Estas ideas surgidas del análisis comparativo podrían complementarse con todas aquellas que surgieran del estudio de los problemas y las necesidades tal como se plantean específicamente en Uruguay
El debate podría desembocar en una reflexión que desde Uruguay podría ser extremadamente prometedora, tanto desde un punto de vista político como económico: la referida a si el MERCOSUR podría ser un instrumento útil para promover (no por sí solo, evidentemente) una mejor cohesión interna en Uruguay, sobre todo entre unas zonas muy proyectadas hacia el Brasil y otras para las cuales dicha proyección parece tener sólo una importancia marginal. Esta cuestión está siempre presente, de una manera u otra, en el debate sobre el futuro del país.
El MERCOSUR de las entidades subfederales o subcentrales
Los Estados son realidades muy complejas, y ello es particularmente cierto cuando nos referimos a los Estados de mayor dimensión de entre los que componen el MERCOSUR. Esta complejidad se da también en su propia estructura y organización territorial. Por un lado, tanto Argentina como Brasil son Estados federales donde los Estados o Provincias juegan un papel político y económico sumamente importante. Por otro, su estructura de ciudades es amplia y diversificada, e incluye buen número de ciudades con un peso demográfico, económico y político sumamente importante.
Teniendo en cuenta esta realidad, sería un error, desde la perspectiva del MERCOSUR en su conjunto, dejar la iniciativa de la integración simplemente a los Gobiernos federales o centrales. Debe potenciarse la interacción directa entre las entidades subfederales o subcentrales para determinar comunidades de interés entre ellas que puedan promover iniciativas y actividades conjuntas. Ahora bien, si esta perspectiva es válida para el MERCOSUR en su conjunto, debe debatirse cuál ha de ser la inserción de Uruguay en ella. Efectivamente, no hay duda de que la estructura territorial de Uruguay es muy distinta a la de sus países vecinos y de que, en consecuencia, no es fácil para él entrar en la dinámica del MERCOSUR de las regiones y las ciudades
MERCOCIUDADES es una realidad que ya existe. Debería evaluarse desde Uruguay sus presentes características a fin de hacerla más funcional para su capital al mismo tiempo que se procura que otras ciudades uruguayas de menor dimensión puedan también participar de la organización.
Uruguay debe poder ser capaz de combinar su relación de Estado a Estado con los otros tres Estados Parte del MERCOSUR con una relación de especial intensidad con algunos de los Estados federados o Provincias de sus vecinos. Para poder llevar esto a cabo, conviene debatir:
El MERCOSUR de los ciudadanos y de la opinión pública
La integración exige un incremento de los contactos directos entre los ciudadanos. Dos categorías de ciudadanos son especialmente importantes desde esta perspectiva:
El conocimiento de las lenguas es esencial, no sólo para el avance de la integración sino para la propia promoción económica y social de las personas. Cuando las dos lenguas principales habladas en el seno de un proceso de integración tienen tantas raíces comunes (y, en consecuencia, cada una de ellas es tan fácil de aprender por los hablantes en la otra), la promoción de su conocimiento parece inexcusable. Debe tenerse en cuenta además que, en las actuales circunstancias de los Estados del MERCOSUR, con sus insuficiencias económicas en el sector educativo, el argumento de que el aprendizaje de la otra lengua del MERCOSUR se haría a coste del aprendizaje del inglés es completamente infundado: quienes estén en condiciones de realmente aprender bien inglés no tendrán ninguna dificultad en aprender la segunda lengua del Mersocur; y quienes no tienen posibilidades de aprender buen inglés (la mayoría de la población) podrían quizá, sin demasiado esfuerzo, obtener una base aceptable de conocimientos en la segunda lengua del MERCOSUR. El debate sobre esta cuestión podría concentrarse en la eventual existencia de resistencias a este enfoque y el fundamento de las mismas.
Las raíces culturales comunes de los Estados del MERCOSUR son innegables. Sobre esta base, la promoción de actividades comunes y de redes culturales parece perfectamente factible aun dentro de un marco de restricciones económicas. Dando por supuesto que el objetivo es indiscutible, el debate debería centrarse en los instrumentos para alcanzarlo.
Las Universidades han sido pioneras en el establecimiento de todo tipo de redes directa o indirectamente vinculadas al MERCOSUR o orientadas al estudio y el debate sobre el mismo. El problema parece radicar más bien en el hecho de que la multiplicidad de iniciativas puede llevar, dentro de un marco general de fuertes restricciones económicas, a un cierto desaprovechamiento de recursos, ya sea por repetición de actividades ya seas por falta de sinergias. El debate debería poder aclarar hasta qué punto este riesgo ha cobrado realidad y, si ello hubiera sucedido, en cómo corregirlo. En este contexto, la idea de una red de redes podría ser discutida.
El MERCOSUR de los agentes económicos y sociales tradicionales
El "MERCOSUR económico" comienza a transformarse en "MERCOSUR social" cuando se sale del ámbito de las empresas (o de los sectores) concretos y se aborda la discusión de grandes estrategias donde deban conjugarse intereses contrapuestos. Este podría ser una de las contribuciones importantes de proyecto: convocar a los agentes económicos y sociales tradicionales para discutir cuestiones que se sitúan más allá de sus intereses respectivos pero que no por ello dejan de incidir sobre ellos. Evidentemente, el proyecto no puede pretender sustituir a la discusión de políticas económicas que se efectúa en otros foros. Pero sí puede fijarse como objetivo aportar ciertos elementos de debate y algunos instrumentos para que este se desarrolle de manera fructífera. Para ello debería potenciarse la interacción dentro y entre cada una de las distintas categorías de agentes siguientes:
El objetivo esencial aquí sería fomentar la discusión común sobre el MERCOSUR entre asociaciones empresariales que, legítimamente, representan intereses distintos y aun en conflicto.
Tal como reconocen sus propios dirigentes, el movimiento sindical ha quedado rezagado en todo el mundo en la discusión de los problemas ligados al proceso de globalización. Sólo últimamente este retraso comienza a ser recuperado. El objetivo esencial del proyecto sería en esta área el de fomentar un debate en el interior del movimiento sindical que fuera más allá de posiciones genéricas sobre "más o menos MERCOSUR" o sobre "un MERCOSUR más o menos social".
El MERCOSUR de las redes de interacción entre "agentes de la sociedad civil"
El MERCOSUR no puede construirse sólo desde los Estados, incluso aunque se incorporen al proceso, como ya se ha apuntado, sus entidades subcentrales. Es necesario que de manera progresiva se articulen redes de interacción entre actores que comparten intereses en los distintos Estados Parte sin necesidad de la intermediación de sus respectivos gobiernos. Para avanzar en esta dirección, el debate podría centrarse en las dos cuestiones siguientes:
Hay una multitud de agentes sociales en los Estados Parte del MERCOSUR que comparten intereses y que, en consecuencia, podrían potenciar su interacción si se les facilitara los instrumentos para ello. El debate debería permitir identificar un buen número de estas potenciales "comunidades de interés" a las que podrían ofrecerse los instrumentos desarrollados en otro apartado del proyecto a fin de que constituyeran redes virtuales
Al identificar estas comunidades de interés, debería prestarse especial atención a aquellas que pudieran contribuir al fortalecimiento del proceso de integración. Desde esta perspectiva, no cabe duda de que los movimientos juveniles deberían ser objeto de especial atención, procurando potenciar actividades del tipo de las llevadas a cabo por el grupo de jóvenes de la COMISEC.
PRESENTACIÓN EN POWER POINT
COMISEC
JORNADA DE TRABAJO:
"EL ANÁLISIS SOBRE EL PROCESO DE INTEGRACIÓN REGIONAL Y
LA FORMULACIÓN DE ALGUNAS ESTRATEGIAS DE URUGUAY PARA ENCARAR SU PARTICIPACIÓN
EN EL MERCOSUR"
Montevideo, 3 de abril de 2.003
PUNTO DE ENCUENTRO
TEMA 1
Las grandes opciones para el MERCOSUR desde la perspectiva del Uruguay
TEMA 2
La funcionalidad del MERCOSUR para Uruguay desde el punto de vista económico
TEMA 3
El MERCOSUR como un marco de interacción entre individuos y agentes sociales
MESA de seguimiento y
dinamización de la reflexión
"EL ANÁLISIS SOBRE EL PROCESO DE INTEGRACIÓN REGIONAL Y LA FORMULACIÓN DE ALGUNAS ESTRATEGIAS DE URUGUAY PARA ENCARAR SU PARTICIPACIÓN EN EL MERCOSUR"
UNA VISION DE LA INTEGRACIÓN REGIONAL Y DEL MERCOSUR (I)
D- y la solución bilateral es "otorgada" y no escogida
UNA VISION DE LA INTEGRACION REGIONAL Y DEL MERCOSUR (II)
UN MERCOSUR UTIL PARA URUGUAY
EL PROYECTO COMISEC-UE COMO VIA PARA REUNIR ESTAS CONDICIONES
A- URUGUAY
B- EN UN MUNDO SIN MERCOSUR.
C- EN UN MERCOSUR TRANSFORMADO Y UTIL PARA INSERTARSE EN EL MUNDO
en su economía ¿? ¿?
en su sociedad ¿? ¿?
TEMA I .- LAS GRANDES
OPCIONES DEL MERCOSUR VISTAS DE URUGUAY (I)
¿QUÉ MERCOSUR?
Olvidar el MERCOSUR VIRTUAL para comprender el MERCOSUR REAL y a partir de él
construir un MERCOSUR TRANSFORMADO
En sus vertientes
- ECONOMICA
- JURIDICA-INSTITUCIONAL
- POLITICA
TEMA I .- LAS GRANDES OPCIONES DEL MERCOSUR VISTAS DE URUGUAY (II)
- la alternativa entre Unión Aduanera y Zona de Libre Comercio
- avance hacia un mercado común
- una integración más allá de lo económico
- el fortalecimiento jurídico e institucional
- asimetrías entre Estados Parte
TEMA II .- LA FUNCIONALIDAD ECONOMICA DEL MERCOSUR PARA URUGUAY (I)
¿MERCOSUR PARA QUE?
Hablar de economía no es hablar de mitos sino de realidades
- mitos y realidades de la globalización
- la realidad económica de Uruguay
- Mercosur: mercado y complementariedad productiva
TEMA II .- LA FUNCIONALIDAD ECONOMICA EL MERCOSUR PARA URUGUAY (II)
- el marco
internacional
- especialización productiva y comercio internacional
- inserción económica internacional de Uruguay
- Mercosur como mercado
- cadenas productivas
TEMA III .- MERCSUR Y LA INTERACCION ENTRE INDIVIDUOS Y AGENTES SOCIALES (I)
¿MERCOSUR PARA QUIEN?
- la integración regional es tarea de todos, no sólo de los gobiernos
- los dos retos del "Mercosur social"
o promover la integración entre individuos y agentes sociales
o acoger la integración que se desarrolla al margen del Mercosur
§
entre actores
TEMA III .- MERCOSUR Y
LA INTERACCION ENTRE INDIVIDUOS Y AGENTES SOCIALES (II)
- la frontera como vínculo de interacción
- el Mercosur de las regiones y ciudades
- ciudadanos y opinión pública
- los agentes económicos y sociales
- redes de interacción
La información y documentos que genere el proyecto pueden encontrarse en:
www.mercosur-comisec.gub.uy
Convención 1366- Piso 4to
CP 11.100- Montevideo Uruguay
Tel- (598.2) 902.1000
Email: comisec@adinet.com.uy
© Observatorio de la Globalización, 2003.
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