3.- LA PROPUESTA ARANCELARIA DE LA UNIÓN EUROPEA
DESDE LA PERSPECTIVA DEL MERCOSUR


Evaluada desde la perspectiva de los intereses negociadores del Mercosur, la oferta presentada por la Unión Europea en Montevideo es bastante modesta, especialmente en el área de los productos agrícolas y de los productos agrícolas procesados, lo que evidencia claramente una estrategia negociadora, pero también los límites del mandato negociador de la Comisión Europea en lo que se refiere a propuestas que afectan a la aplicación de la Política Agrícola Común.

Además y en contraste con lo que ocurrió en las negociaciones europeas con México o Sudáfrica, la propuesta relativa al comercio de bienes no contempla de momento ningún esquema diferenciado de liberalización basado en el principio de reciprocidad asimétrica. Si alguna asimetría existe en el documento de la Unión Europea, ésta beneficiaría a la parte europea, según se observa en los programas específicos de liberalización -no incluidos en los cronogramas propuestos- para las importaciones de productos agrícolas, agroindustriales y de pesca.

Por otro lado, la propuesta europea no toma en consideración temas importantes del documento del Mercosur sobre los métodos y modalidades para las negociaciones arancelarias, a saber:

                   el tratamiento de distorsiones y asimetrías que afectan al acceso a los mercados: escalada
                       arancelaria, "picos" y contingentes arancelarios, subsidios a la exportación, medidas de 
                       efecto equivalente y medidas de apoyo interno; y

                   el compromiso de no invocar salvaguardias especiales para productos agrícolas.


Los principales problemas de la oferta europea tienen que ver con los productos agrícolas y con los productos agrícolas procesados, relevantes para las exportaciones del Mercosur. Desde el punto de vista del Mercosur, ahí residen al menos cuatro tipos de problemas:

                    la exclusión, en la oferta arancelaria, de los productos agrícolas y de los productos agrícolas
                        procesados, relevantes para las exportaciones del Mercosur;

                    la distinción entre aranceles y otras medidas ad valorem y derechos específicos, limitando la
                        reducción arancelaria a los primeros, que son menos relevantes que los últimos, como meca-
                        nismo de protección para la producción agrícola y agroindustrial europeas;

                    la introducción de una categoría de productos -la categoría E- en la que se proponen reduc-
                        ciones arancelarias sin explicitar las reglas para las mismas; y

                    el mantenimiento del mecanismo de precios de entrada, aún cuando los productos tengan una
                        reducción de sus aranceles ad valorem.


Independientemente de la definición de las modalidades de reducción arancelaria que se acaben aplicando a los productos sensibles y de la concesión de mayores contingentes arancelarios para productos de extrema relevancia para el Mercosur, el modelo de liberalización propuesto en la oferta arancelaria europea para productos agrícolas y agroindustriales tendría como resultado una combinación de: (i) productos con aranceles cero al final del cronograma de reducción arancelaria y sin derechos específicos o mixtos; (ii) productos cuyos aranceles quedarán reducidos o incluso eliminados pero que mantendrán derechos específicos o se beneficiarán de precios de entrada, incluso después del final del periodo de implementación del acuerdo (o del de transición).

Puesto que los países del Mercosur sólo aplican aranceles ad valorem, la reducción de este tipo de aranceles, en cualquier oferta de liberalización, implicaría la eliminación integral de la protección arancelaria, en contraste con lo que ofrece la UE para gran parte de sus productos agrícolas y agroindustriales. Una negociación entre dos bloques regionales con estructuras e instrumentos de protección tan diferentes crea desafíos muy específicos y de gran complejidad para los negociadores de ambos lados.


4.- La propuesta del Mercosur