4.- LA PROPUESTA DEL MERCOSUR


La propuesta del Mercosur también se caracteriza por la modestia, en este caso sobre todo en lo que se refiere a la liberalización del comercio de bienes industriales. La propuesta que presentó el Mercosur en la reunión birregional de Bruselas en octubre de 2001 parece reflejar la elección de una estrategia de negociación que responde a la modesta oferta europea con una oferta igualmente cautelosa.

De hecho, sin embargo, la timidez de la oferta presentada por Mercosur es más bien el resultado de las dificultades internas del bloque antes que una opción estratégica. La intención del gobierno brasileño era la de presentar una propuesta de negociación osada, incluso en el área de los bienes industriales, condicionándola a la presentación de una oferta con características similares por parte de la UE que incluyera también los productos sensibles. Sin embargo, la estrategia brasileña fue rechazada por la Argentina, donde el sector industrial privado presionó fuertemente al gobierno para que éste interrumpiera todas las negociaciones comerciales en curso. A medio camino entre el maximalismo brasileño y el minimalismo argentino, la solución de compromiso supuso la decisión de presentar la propuesta (decisión que fue muy cuestionada por los industriales argentinos) pero con un contenido mucho más modesto en el área de bienes comparado con el originalmente previsto por los brasileños.

Mercosur presentó una propuesta en el área de bienes que incluía una oferta de reducción arancelaria, un capítulo normativo sobre el comercio de bienes, un capítulo sobre servicios y otro sobre compras públicas. La oferta de liberalización presentada finalmente por Mercosur en el área de bienes encierra dos tipos de restricciones: en primer lugar, presenta una amplia lista de condiciones que, de no ser atendidas, invalidarían la oferta. En segundo lugar, establece un esquema de liberalización en el que tan sólo una parcela minoritaria del comercio, tiene, desde ya, sus cronogramas de reducción arancelaria definidos.

Las condiciones reflejadas en la propuesta son las siguientes:

trato especial y diferenciado a favor de los países del Mercosur;

el programa de reducción arancelaria debe incluir los aranceles ad valorem, los derechos específicos, los mixtos y cualquier otro gravamen de efecto equivalente; 

previsión de mecanismos de protección para la industria naciente;

acceso efectivo al mercado europeo de ciertos productos que serán determinados por Mercosur. Previsión de contingentes únicamente para el periodo de transición;

la no-aplicación del sistema de precios de entrada a los productos del Mercosur;

reducción de los "picos" arancelarios europeos desde el momento en que se inicie la reducción arancelaria;

negociación y firma de acuerdos bilaterales de equivalencia de medidas sanitarias y fitosanitarias;

negociación de un sistema de reconocimiento mutuo de certificación de productos;

la no-aplicación de subsidios a la exportación o de medidas de efecto equivalente en el comercio recíproco;

creación de un mecanismo específico de salvaguardias al amparo del Acuerdo y no-aplicación de las salvaguardias agrícolas especiales en el comercio recírproco; y

creación de un mecanismo de compensación de las medidas de ayuda interna.


 La oferta de reducción arancelaria prevé la vigencia de dos cronogramas distintos:

                          para las importaciones por parte de la UE, debe seguirse el cronograma que consta  
                              en la oferta europea;
                          para las importaciones por parte del Mercosur, debe utilizarse el cronograma siguiente:

 

Año

Categoría

0

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

A

100%

                   

B

 

50%

50%

50%

50%

50% 50% 50% 100%    

C

    10% 10% 20% 30% 50% 60%

70%

90% 100%

D

    10% 10% 10% 20% 40% 50%

60%

80% 100%

E

    10% 10% 10% 10% 20% 30%

50%

70% 100%

     

Esta oferta concentra la reducción arancelaria en los últimos cinco años para la gran parte de los productos incluidos en la propuesta. En realidad, los productos comprendidos en las categorías A a E corresponden a menos del 40% del total de las partidas arancelarias de la Nomenclatura Común del Mercosur y apenas suponen el 33% de la media anual de las importaciones del Mercosur provenientes de la Unión Europea en el período 1998-2000.

Los productos clasificados en la Categoría A (eliminación arancelaria inmediata) representaron el 8,7% del promedio anual de importaciones del Mercosur en ese periodo; los de la Categoría B (reducción arancelaria en 8 años), el 5% del promedio de importaciones; y los de las Categorías C, D y E juntos (reducción arancelaria en 10 años), el 19,4% del promedio de las importaciones. Los demás productos están recogidos en el Anexo II de la propuesta del Mercosur y éstos, que representan las dos terceras partes de las importaciones del Mercosur provenientes de la Unión Europea, no tienen definida ninguna oferta arancelaria, con lo que se entiende que los plazos y modalidades para la eliminación de aranceles sobre estos productos deberá definirse posteriormente en el transcurso de las negociaciones.

El capítulo normativo relativo a los bienes presentado por el Mercosur contempla diversos aspectos que vale la pena reseñar:

reciprocidad asimétrica favorable al Mercosur en los esquemas de liberalización y en ciertas disciplinas comerciales, como en antidumping y salvaguardias;

negociación de todos los tipos de derechos arancelarios y medidas no-arancelarias, además de la eliminación de los subsidios y medidas de apoyo interno;

introducción de "cláusulas de desarrollo": posibilidad de introducción de nuevos aranceles para bienes que vayan a ser producidos en el Mercosur y mantenimiento del régimen de drawback en el Mercosur;

reglas específicas para preservar los intereses del Mercosur ante la adhesión de nuevos miembros a la Unión Europea.

En lo que respecta a este último punto, el Consejo Europeo de Gotemburgo (junio de 2001) anunció que las negociaciones con los países candidatos que cumplen los requisitos de adhesión podrían concluirse a finales del 2002, es decir, antes incluso del final de las negociaciones de la Unión Europea con Mercosur. Ello implica que para entonces la UE se habrá ampliado con nuevos miembros con un perfil económico razonablemente distinto al de los actuales. Además, el proceso de ampliación continuará más allá del 2005 y la adhesión de nuevos miembros a la UE afectará a las preferencias concedidas al Mercosur, por un lado, y, por otro lado, ampliará el número de beneficiarios de las preferencias ofrecidas por el Mercosur.

En el área de servicios, la propuesta de Mercosur sigue el esquema del GATS y es, en ciertos aspectos, menos restrictiva que la propuesta presentada por la Unión Europea en julio (ver más adelante el cuadro comparativo de las propuestas en materia de servicios).


5.- Los próximos pasos: una negociación ardua y sujeta a múltiples influencias