UB Unitat d´Oftalmologia
Lección 15
Enfermedades de la úvea.

Uveítis Anteriores. Etiología y diagnóstico.

Maite Fernandez

Etiología

Las uveítis pueden tener múltiples etiologías entre las que hallamos las siguientes:

  • 1. Uveítis idiopáticas: Eran las más frecuentes hace unos años, aunque actualmente se reducen al 30%.
  • 2. Uveítis exógena: Producidas por una agresión externa, como puede ser una herida.
  • 3. Uveítis endógena: En este caso el agente etiológico proviene del propio organismo del paciente. Esta patología puede ser secundaria a una enfermedad sistémica como una infeccion crónica, por ejemplo la tuberculosis, etc.
  • 4. Uveítis debida a procesos de hipersensibilidad.
  • 5. Uveítis asociada a procesos autoinmunes: Como por ejemplo el síndrome de Behçet, espondilitis anquilopoyética (relacionada al HLA-B27),etc. Son las más frecuentes actualmente.
  • Una amplia gama de agentes infecciosos pueden conducir a este cuadro:

  • 1. Parásitos: Como el Toxoplasma gondii, agente causal de la toxoplasmosis.
  • 2. Virus: Por ejemplo Citomegalovirus.
  • 3. Bacterias: Pueden estar implicados Streptococcus o Staphilococcus, entre otros.
  • 4. Hongos: Por ejemplo, Cándida álbicans, etc.
  • Diagnóstico

    Para llegar a establecer un diagnóstico certero deben seguirse distintos pasos:

    1. Anamnesis: Es de gran importancia llevar a cabo una exhaustiva recogida de información para confirmar o descartar patología sistémica a la que puede estar asociada la uveítis; así como, para determinar la sintomatología referida por el paciente que ya nos orientará hacia el tipo de uveítis que padece y su etiología.

    2. Exploración física: En la cual observaremos los signos que pueden producirse en esta patología como por ejemplo hiperemia ciliar o periquerática, miosis, etc. visibles en la inspección del paciente. Posteriormente pasaremos a observar el globo ocular con la lámpara de hendidura, o bien con la lupa, que nos permitirá ver el efecto Tyndall y el Flare característicos de las uveítis anteriores o iridociclitis y también los precipitados queráticos, entre otros signos. También tiene gran valor diagnóstico observar el fondo de ojo donde, en la candidiasis ocular, por ejemplo, observaremos focos exudativos retinianos, blanquecinos, algodonosos, de bordes mal definidos, que tapan los vasos retinianos

    3. Exploraciones complementarias: Realizaremos: · Analítica: - Hemograma, con fórmula leucocitaria, pues una leucocitosis con desviación a la izquierda, es decir, con neutrófilos segmentados nos orientará hacia un proceso infeccioso. - Bioquímica general. - Marcadores específicos tumorales, reumáticos, etc. para confirmar patología subyacente como por ejemplo el antígeno HLA-B27 en el caso de la espondilitis anquilopoyética, de la enfermedad de Reiter (en cuyo caso también realizaremos un cultivo de exudado uretral que, en un alto porcentaje, será positivo para Clamidias) o también en la enfermedad de Crhon y en la colitis ulcerosa, el HLA-B51 en el síndrome de Behçet, el factor reumatoide y anticuerpos antinucleares en la artritis reumatoide juvenil, etc. - ELISA si se sospecha una toxoplasmosis, en cuyo caso también podemos determinar el antígeno en el humor acuoso. - Mantoux si se trata de una tuberculosis. - Cultivos de sangre en los distintos procesos infecciosos, de esputo en la tuberculosis, de orina en la infección por CMV, etc. · Radiología: - Radiología simple craneal. - Rx lumbares y de las articulaciones sacroilíacas en la espondilitis anquilopoyética; Rx de las articulaciones afectadas en al artritis reumatoide juvenil; Rx de tórax en la sarcoidosis y en la tuberculosis, etc. - T.A.C. - R.M.N. · Biopsias de vítreo en la candidiasis ocular, o de los tejidos afectos en la sarcoidosis, o de piel en el síndrome deVogt-Koyanagi-Harada, etc. · Angiofluoresceingrafía que nos permitirá ver un déficit de perfusión del iris en la ciclitis heterocrómica de Fuchs. Esta prueba también nos será de utilidad en la histoplasmosis, en la retinocoroiditis en perdigonada, etc. · Punción lumbar: Líquido cefalorraquídeo (LCR) con proteínas normales y abundantes linfocitos es sugestivo del síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada. También es obligado realizar una punción lumbar en la uveítis sifilítica para descartar una neurosífilis.

    El diagnóstico etiológico de las uveítis es poco frecuente, llegándose únicamente a diferenciar entre uveítis anteriores, medias y posteriores.

    Otro aspecto importante es el diagnóstico diferencial con otras patologías :

    · Tumores: Retinoblastoma, melanoma, reticulosarcoma, etc. · Conjuntivitis: Expuestas las diferencias en la siguiente tabla:

    TABLA NO CONVERTIDA A HTML:Conjuntivitis Iridociclitis Glaucoma Hiperemia Superficial Ciliar profunda Ciliar profunda Secreción Mucopurulenta Acuosa Acuosa Pupila Normal Pequeña e irregular Grande y oval Medio Claro Opacidades pupilares, a veces Edema corneal Tensión Normal Normal o elevada pero < a 40 mmHg > 60 mmHg Dolor Leve Moderado en ojo y 1ª. rama trigémino Ocular intenso y en todo el trigémino Hipersensibilidad Ausente Notable Importante Visión Buena Regular Muy afectada Inicio Progresivo Gradual Súbito Complicaciones Ausentes Pequeñas Postración y vómito

    · Glaucoma: Es de gran importancia diferenciar la uveítis con el glaucoma ya que el tratamiento es totalmente opuesto, siendo éste la atropina para la iridociclitis, la cual está totalmente contraindicado en el glaucoma, dónde el tratamiento es la pilocarpina. Las diferencias básicas entre los dos cuadros son las siguientes:

    TABLA NO CONVERTIDA A HTML:Iridociclitis Glaucoma Dolor ++ +++ Pupila Miosis Midriasis Tensión < 40 mmHg > 60 mmHg Tratamiento Atropina Pilocarpina

    Comentaris: jrfonten@medicina.ub.es. Última actualització: 21 de juliol de 1997.