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Unitat d´Oftalmologia |
TRAUMATISMOS DEL CRISTALINO
1 - CATARATA TRAUMÁTICA: Entre las causas que pueden destruir células del cristalino y provocar una opacidad se encuentran las siguientes: Una exposición excesiva a radiaciones gama y rayos x, frío y calor intensos, descargas eléctricas y muy especialmente las contusiones oculares y las heridas perforantes: Veamos pues estas dos últimas con mayor detenimiento: Contusiones oculares: Un golpe al ojo, si es lo suficientemente fuerte, puede provocar una desestructuración del cristalino por un mecanismo de onda de choque. Esta lesión provocará una disminución de visión en un lapso de tiempo que va desde escasos minutos u horas, hasta pocos días; En la mayoría de ocasiones, la catarata formada tras una contusión es de localización subcapsular y posterior y adopta una forma muy característica denominada "en roseta ". Heridas perforantes: Una lesión penetrante en el ojo puede romper la cápsula y destruir la transparencia del cristalino provocando la aparición inmediata de una opacificación y una brusca pérdida de visión. Las lesiones pequeñas pueden provocar una opacidad localizada en el lugar del traumatismo y curar por si solas siempre que no se haya producido floculación de las fibras cristalinianas. Una alteración frecuentemente asociada a la lesión penetrante es la aparición de un cuerpo extraño intraocular. La degradación de dicho cuerpo extraño puede liberar sustancias que resultan tóxicas para el cristalino y conducir a la formación de una catarata. Como ejemplos podríamos citar las cataratas "en girasol" formadas tras la degradación del cobre o el color marrón que adopta el cristalino cuando la sustancia en cuestión es el hierro. TRATAMIENTO DE LAS CATARATAS TRAUMÁTICAS: El tratamiento de la catarata traumática es siempre quirúrgico ya que los tratamientos médicos ensayados hasta el momento no han resultado eficaces. Hay dos formas diferentes de intervenir una catarata: La extracción intracapsular y la extracción extracapsular. La primera técnica tiene el inconveniente de que la extracción completa del cristalino puede provocar un desplazamiento anterior del vítreo que a su vez puede ocasionar un desprendimiento de retina. En cambio la cirugía extracapsular permite dejar un saco capsular limpio que, por un lado , evita alterar la compartimentación ocular normal ( disminuyendo así el riesgo de que se produzca un desprendimiento de retina por desplazamiento del vítreo ) y por otro lado, permite la colocación de una lente intraocular que sustituya la lente extraída. 2 - LUXACIÓN Y SUBLUXACIÓN DEL CRISTALINO: Las contusiones del globo ocular, además de provocar la aparición de opacidades, pueden ser responsables de la rotura de las fibras zonulares que rodean el cristalino y lo anclan al cuerpo ciliar. Cuando esto ocurre, la sujeción del cristalino se pierde y éste se desplaza. Si la rotura de las fibras es total, el cristalino se desplazará hacia el vítreo o hacia la cámara anterior y hablaremos de una luxación del cristalino. En cambio cuando la rotura de fibras no es total y el cristalino queda sujeto por algún punto, el desplazamiento será superior, inferior o lateral y hablaremos entonces de subluxación del cristalino. La clínica consiste en la aparición de iridodonesis ( temblor del iris ) cuando el paciente mueve su ojo de un lado a otro y la aparición mas o menos súbita de una diplópia monocular o de un fuerte estigmatismo.
CIRUGÍA DE LA CATARATA ( Laura Castells)
Actualmente el único tratamiento de la catarata es la cirugía ; aunque ya en la antigüedad se intervenía quírurgicamente . Consistía en la extracción completa del cristalino. Hoy en día no se extrae todo el cristalino sino que se deja la cápsula cristaliniana. Será dentro de este saco transparente donde se colocará la lente intraocular para sustituir la lente natural, es decir, al cristalino. TÉCNICAS QUIRÚRGICAS: Existen dos tipos de intervenciones para el tratamiento quirúrgico de la catarata: La cirugía intracapsular o extracción intracapsular de la catarata( EICC ) y la cirugía extracapsular o extracción extracapsular de la catarata ( EECC ). Aunque la más utilizada hoy sea la EECC, la EICC tiene algunas ventajas que le confieren indicaciones muy específicas.
El primer paso de ambas técnicas consiste en una incisión a nivel del limbo esclero-corneal o en la periferia de la córnea para conseguir la apertura de la cámara anterior para la posterior extracción del cristalino. Una vez abierta la cámara anterior, las dos intervenciones toman diferentes caminos. CIRUGÍA INTRACAPSULAR O EICC: Se realiza la extracción de todo el cristalino en su conjunto, incluido su cápsula, de ahí el nombre de la técnica. Para ello se puede emplear, o bien una pinza o una ventosa, o bien un criodo, es decir, un instrumento que al tener la punta congelada y al ser introducida por el agujero de la cámara anterior, la cápsula y el cristalino se le adhieren. Esto se consigue o bien mecánicamente por una continua y suave tracción ejercida sobre los puntos de sujeción del cristalino ( los ligamentos zonulares ) , o bien químicamente por la inyección en la cámara posterior de alfa-quimiotripsina que destruyen los nombrados ligamentos.
Sus ventajas son la corta duración de la intervención y el evitar una posterior recidiva de la catarata a partir de algún resto cristalino. Pero su desventaja es precisamente que al dejar todo el espacio cristaliniano vacío, el vítreo puede avanzar hasta éste y ocuparlo, alterando así la importante función de soporte que tiene el vítreo sobre la retina, y favoreciendo pues, el llamado desprendimiento de retina. CIRUGÍA EXTRACAPSULAR O EECC: En esta técnica se vacía el cristalino pero se deja la cápsula. Debemos dilatar el iris al máximo para obtener una visión más amplia. Posteriormente se realiza lo ya explicado, capsulotomía anterior o bien la capsulorrexis, es decir, una capsulotomía circular continua. Así se permite la irrigación y aspiración del córtex cristaliniano. El núcleo quedaría libre y sería extraído gracias a la incisión en la córnea. El resultado es un saco capsular vacío y sujeto a la zónula. Será en el interior del saco donde introduciremos una lente intraocular pero, para ello, deben permanecer intactas las porciones posterior y ecuatorial de la cápsula.
Su principal ventaja es la no alteración de la posición del vítreo y por tanto, evitar el posible desprendimiento de retina. Pero donde reside su mayor importancia es en la sustitución de la catarata por una lente artificial. Así pues no se tratará de un ojo afáquico, sino pseudofáquico. En cambio, la duración de la intervención es un poco más larga y laboriosa, y el traumatismo sobre la córnea es mayor. Así mismo, no existe la total seguridad de haber extraído todo el córtex cristaliniano.
OTRAS TÉCNICAS EN EECC: Otro sistema más moderno es la realización de una pequeña incisión en la esclera, a 2-3 mm del limbo, en forma de túnel. Así se consigue fragmentar al cristalino por esta incisión ( facofragmentación ) y posteriormente extraerlo. Se logra gracias a la facoemulsificación, que consiste en hidratarlo, y en el uso de ultrasonidos. La lente intraocular que debemos colocar mide 5 mm aproximadamente, por tanto, introduciremos unas lentes plegables que se desdoblan una vez están en el interior del saco, ya que la incisión era de 2-3mm.
RESULTADOS: Los resultados son excelentes. Alrededor de un 90% recuperan una buena visión tras la intervención. La anestesia que se utiliza es local, así pues no existen contraindicaciones médicas y no hay que hospitalizar al paciente. La intervención suele durar de 20 a 30 minutos, y después de èsta ya puede irse a casa. A las 24 horas ya podrá disfrutar de una visión útil, y al cabo de 3 o 4 semanas y de forma progresiva, mejorará su capacidad visual hasta llegar a su máximo.
Comentaris: jrfonten@medicina.ub.es. Última actualització: 24 de juliol de 1997.