5. La organización perceptual

5. La organización perceptual

 

Introducción

 

Desde antaño, se plantearon numerosas cuestiones relativas a la organización perceptiva, a su vez, una subárea de la percepción de la forma, tales como: ?Percibimos partes separadas y luego las integramos? o ?Percibimos configuraciones globales?. O dicho en otros términos, ?El procesamiento perceptivo opera de lo particular (detalles) a lo general (totalidad) o viceversa?.

En definitiva, el núcleo de la cuestión se concreta en el problema de ?cuáles son las unidades básicas de análisis en percepción?, ?el todo o las partes?.

Tradicionalmente, esta controversia se debatía entre dos posiciones teóricas enfrentadas:
 

  • Por un lado, el estructuralismo atomista, que proponía un análisis del estímulo en los elementos constituyentes, que levantó una fuerte oposición entre numerosos psicólogos a principios de nuestro siglo.
     
  • Por otro lado, el holismo de la Gestalt, quien, contrariamente, consideraba que el todo era superior y no reductible a la suma de las partes constitutivas. Que las propiedades de la totalidad no resultaban de los elementos componentes, sino que emergían de las relaciones espacio-temporales del todo. Sostenían que la percepción se hallaba organizada y estructurada de modo innato y postularon un 'isomorfismo psiconeurológico' o correspondencia topológica (de orden) y no topográfica (de forma) entre la experiencia perceptiva y 'campos de fuerza' neurofisiológicos.
     

Los seres humanos no tenemos conciencia de percibir las diversas manifestaciones de la energía del medio ambiente en porciones discretas aisladas (ondas luminosas, acústicas, presión física, componentes químicos, etc.), sino que los elementos energéticos componentes de la estimulación resultan organizados en estructuras perceptuales (formas, objetos, escenas, secuencias, etc.).

Aquí surge el problema relativo a encontrar una descripción y/o explicación sobre cómo y por qué cierta parte de la estimulación, a través de determinados procesos, se organiza formando un todo significativo.

Es evidente que, como propuso la Psicología de la Gestalt, la experiencia perceptiva tiene un carácter organizado y constituye una estructura de elementos ordenados jerárquicamente, de modo que, en función de dicha jerarquía, quedan determinadas las características de configuración, actualidad y significado. El orden de esta jerarquía en la organización perceptual, según Fernández Trespalacios (1986), es:



  • Discriminación figura-fondo.
     
  • Estabilización de la figura.
     
  • Reconocimiento y/o identificación de la figura.